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Crónicas

Hermana Furia: Un incendio en el rock difícil de apagar

«Esta banda está a punto de desencadenar un incendio en el panorama del rock estatal que va a ser difícil de extinguir»

20 marzo 2021

Sala Siroco, Madrid

Texto: Anna Moher. Fotos: Metalrockgirl18

Presenciar cómo una llama musical empieza a prender es uno de los momentos más mágicos que puede vivir una persona apasionada del rock. No hace mucho que Hermana Furia empezó a emitir calor en el panorama musical, pero han conseguido que el fuego se alce lo suficiente como para hacernos sentir que tienen los ingredientes suficientes para hacerlo todo estallar.

Después de haber agotado entradas para sus dos pases el 26 de febrero, el 20 de marzo se volvían a presentar en la Sala Siroco de Madrid para ofrecer, ni más ni menos, tres conciertos en los que nos dejaron claro que su hechizo está surtiendo efecto.

Una de las situaciones más placenteras que se pueden dar en esta vida es cuando escuchas una canción y sabes que la vas a tener en bucle durante unos cuantos días. Eso, precisamente, es lo que sucede con “Grita con furia”, el primer single que lanzaron los madrileños a modo de presentación de su disco debut, ‘Todo mal’. Este verá la luz después de verano, tal y como afirmó Edu Molina, el polifacético guitarrista del cuarteto.

Se hizo un poco extraño que empezaran con el corte más conocido, pero la formación decidió que debían abrir con este para ir subiendo la temperatura. Las ascuas no se apagaron bajo ninguna circunstancia, sobre todo teniendo en cuenta el combustible que supusieron los siguientes temas: “Matar a alguien”, “Espiral”, “Dame vida”, “Estoy aquí”, “Noche en vela” y “Locxs”.

La ignición llegó a su punto más álgido con la hoguera que prendió Hermana Furia con “Salem”, cuya letra habla de feminismo y de cómo a las mujeres se nos ha tachado de brujas cuando no hemos cumplido con los estereotipos establecidos por el patriarcado.

“Soy la tormenta”, “Morse” y “Pie fuera” sonaron a continuación. En este punto, me gustaría destacar el perfecto aquelarre que conforman los cuatro integrantes del conjunto, cada uno con su elemento.

Por un lado, teníamos el vozarrón de Nuria, que combinaba rabia a base de guturales y melodías hipnóticas apoyadas en el sintetizador, junto a su presencia sobre el escenario, que quemaba.Este efecto frenético contrastaba con el aplomo de Edu, que fluía al mismo tiempo que producía maremotos con sus tremendos riffs y solos, que nos zambullían de lleno en el agua.

La ligereza y la firmeza vinieron de la mano -nunca mejor dicho- de Tweety Capmany, quien con su batería y sus grooves demoledores nos elevó en el aire más de una vez.

Por otro lado, quien nos devolvió a la tierra cada vez que nos ensimismamos fue Pau C. Marcos con su bajo, con el que hizo temblar los cimientos de la sala.

Hermana Furia terminó su ritual tocando “Vidas de cristal” y recordando a todos aquellos profesionales que están haciendo que la cultura salga adelante a pesar de la delicada situación. Desde aquí, solo mencionar que soy consciente de que soy una afortunada por haber descubierto a esta banda, que está a punto de desencadenar un incendio en el panorama del rock estatal que va a ser difícil de extinguir.

 

Redacción
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Esta entrada fue escrita por Redacción

2 comentarios

  • Juandie dice:

    Potente concierto de estos cada vez más grandes HERMANA FURIA en una de las salas más emblematicas de la capital presentando su nueva placa de estudio.

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