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Crónicas

Dewolff + The Dawn Brothers: Un solo concierto podría cambiar el mundo

«Con “Deceit & Woo” y Pablo recorriendo la sala sobre las manos del público llegábamos al final de uno de los mejores conciertos que hemos visto en mucho tiempo. Esperemos disfrutar muchos años de esta banda»

Sala Caracol, Madrid

Texto y fotos: Jorge Bobadilla

Pablo Van de Poel (Dewolff)

La primera sorpresa de la noche no tardaba en llegar. No se habían abierto las puertas aun del local cuando a una pequeña representación de la que sería la audiencia del concierto se le anunciaba que solo iban a ponerse tres entradas a la venta en taquilla. Sold Out garantizado para un grupo que se lo merece, y de los que te alegras haber conocido desde que hace unos años estuvieran poniendo patas arriba la pequeña sala Wurlitzer. Primera sorpresa y primera ocasión en la que el público me tapaba la boca, ya que mantenía la sospecha de que Dewolff seguía un paso por debajo en lo que a reconocimiento se refiere respecto a otras bandas de rock clásico.

Bass Van Holt (The Dawn Brothers)

El concierto lo abría la segunda sorpresa, el cuarteto, también holandés, The Dawn Brothers, que durante media hora dejó el listón muy alto con su mezcla de rock, blues, soul y raíces americanas en la que se dan cita la clase, la intensidad y la calidad de cuatro músicos que hicieron entrar en calor a los muchos que se animaron a disfrutar de la noche desde el primer compás. Las voces de los cuatro, especialmente las del bajista Levi Vis y el guitarrista Bas Van Holt, se fueron alternando manteniendo un alto nivel, aunque el buen hacer del teclista, Rowan de Vos, se llevara buena parte de la atención tras el espectacular set de teclas del que contaba, incluyendo ese hammond que compartieron los dos grupos, que impresiona tanto como el tanque de Sabaton… Solo que este sirve para algo más. Qué espectáculo de sonido. Seis temas hubo tiempo de disfrutar, desde “Staying Out Late” a “Holy Water”. Pero no sería la última vez que veríamos al grupo esta noche.

Tuvimos que esperar un poco para que el telón de la sala volviera a abrirse para recibir a un trío que suena como una orquesta. Tres músicos decididos a dar el mejor concierto de sus vidas, creando desde el primer momento la complicidad con el público capaz de anular el temido efecto cotorra que últimamente abunda en las salas: todo el que vino lo hizo para disfrutar de la magia de la música.

‘Tascam Tapes’ es el último lanzamiento de Dewolff, un disco que nos los volvía a traer a la capital como todas las ocasiones de las que Pablo Van de Poel, voz y (tremenda) guitarra de la banda, recordó como una de las mejores noches de su vida la vivida en la sala El Sol. Doy fe de que las dos horas de este concierto (con una docena de canciones, id echando cuentas) no se quedaron atrás y el propio vocalista lo certificó repartiendo champagne entre el público y terminando el show haciendo crowsurfing hasta el centro de la abarrotada sala.

Los hermanos Van de Poel (Dewolff)

Antes de todo eso habíamos tenido momentos de completa apoteosis musical con el trío que se presentaba con sus parcheados trajes blancos, siempre con la simpatía que les caracteriza. Un ejemplo, en la espalda de la chaqueta del vocalista se podía leer “El Papi”.

“Made It to 27” fue el primer tema en sonar y dar buena cuenta de las bondades del grupo: tres voces, una guitarra, una batería y un teclado… pero qué banda, qué desarrollos, qué sonido. Pasamos del rock clásico a la psicodelia, de la locura al rock progresivo y cuando crees que no se puede dar más te llevan al éxtasis en cada tema retomando el camino del rock con latigazos que nos dejaban a Pablo lanzándose al suelo o subiéndose al hammond en uno de los muchos momentos de orgía instrumental que vivimos.

Robin Piso (Dewolff)

Pero cuando te estás fijando en cómo toca el rubio frontman te das cuenta del trabajo de Robin Piso a las teclas, al que crees que te vas a limitar a comparar con Jon Lord en los solos y de repente te fijas en cómo en los momentos de máximo vértigo sigue manteniendo la sólida línea de bajo del tema en cuestión. Muy impresionante. El momento del otro Van Poel, Luka, llegaría casi al final, con un alucinante solo de batería desde su aparentemente discreto set. Su hermano no dudó de comentar “se llama Luka, pero nosotros le llamamos el Dios Dorado”.

La comunión con el público dejó momentos en los que el guitarrista, que lució una envidiable colección de hachas entre Les Paul, Firebirds o Epiphone Crestwood; jugó con nuestras voces, aunque sigo subrayando por parte del público cómo en los segundos de silencio no se oía más que algún silbido o grito de admiración, alcanzando momentos de auténtica catarsis musical. El último ejemplo de esta simbiosis vino al final, cuando Pablo nos preguntó si queríamos alguna canción en especial y entre las primeras filas se pidió “Big Talk”, ¿la respuesta? El concierto se alargaba un tema más. (Gracias).

El vocalista nos presentó su última creación, de la que afirmó que buena parte se había compuesto en España, en la última gira, “en la coche” (uno de muchos momentos en los que se lanzó en castellano), demostrando nuevamente su buen humor cuando comentó: “¿Es el coche? ¿Qué es la coche? Ya sé que el pollo es “chiken”, pero la…”. Genio y figura.

Pablo surfeando la Caracol

La última sorpresa la encontramos cuando tras el descanso, que llegó terminada “Tired of Loving You”, el trío volvía a escena y llamaba a los compañeros de gira para regalarnos un tema de The Dawn Brothers, “Devil Woman”, interpretado entre los siete músicos, compartiendo batería y especialmente ese teclado de los dioses a cuatro manos. Si el tema no es malo, la ejecución fue un espectáculo.

Con “Deceit & Woo” y Pablo recorriendo la sala sobre las manos del público llegábamos al final de uno de los mejores conciertos que hemos visto en mucho tiempo. Esperemos disfrutar muchos años de esta banda, seguir viéndola crecer y que sigan haciendo tan difícil compararlos con nadie en general, y con tantos genios al mismo tiempo.

Setlist The Dawn Brothers: Staying Out Late / Corner / Pictures / Milk Truck / How Come / Holy Water.

Setlist Dewolff: Made it to 27 / Nothing's Changing / Sugar Moon / Medicine / Blood Meridian I / Blood Meridian II / Awesomeness of Love / Satilla No. 3 / Double Crossing Man / Tired of Loving You / Devil Woman (The Dawn Brothers) / Big Talk / Deceit & Woo.

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Esta entrada fue escrita por Redacción

1 comentario

  • Juandie dice:

    Potentes descargas por parte de estas dos buenas e interesantes bandas a través de estos buenos temas en la histórica Caracol madrileña.

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