Crónicas

Cobra The Impaler + Stake: Invasión a los sentidos

«La audiencia, que agotó las entradas, no parecía agotarse y las bandas culminaron una velada memorable para cerrar el año»

17 diciembre 2022

Trix, Amberes (Bélgica)

Texto: Merycarmen López Cardenas. Fotos: Hughes Vanhoucke

Cobra the Impaler

La ciudad portuaria de Amberes, Bélgica, nos recibió fría y con el tráfico intenso de siempre, pero nada de esto empaló nuestras ganas de ver a dos de las bandas más influyentes de la escena metal belga de los últimos años, los inimitables Cobra The Impaler y los insuperables, aún jóvenes, Stake, que llevan juntos 17 años como banda sin cambios en su alineación.

La velada prometía ser una noche diferente, con dos bandas de semejante calibre compartiendo el escenario del Trix por primera vez. Con las entradas agotadas, la sala se iba llenando y pudimos ver entre los asistentes algunos rostros conocidos de la escena, uno que otro integrante de otras bandas contemporáneas como Pothamus, Hippotraktor, Psychonaut o Bear.

A las 20:15 salió el súper quinteto formado en tiempos pandémicos Cobra The Impaler a invadir nuestros sentidos con su progresivo melódico envolvente.

Cobra the Impaler

Su sólido álbum debut, ‘Colossal Gods’, lanzado a inicios de este año bajo el sello Listenable Records, los embarcó inmediatamente en una ardua consigna de conquistar tantas salas de conciertos belgas y extranjeras como fuera posible. El gran recibimiento del disco los ha posicionado en menos de un año como una de las bandas más representativas del género y los ha llevado a ser confirmados rápidamente en carteles de grandes festivales como Hellfest, Dynamo Metalfest, Bloodstock y más.

Iniciaron con las notas de suspense de "Colossal Gods", canción homónima que abre el disco. El ambiente se encendió de inmediato y fuimos inducidos gradualmente al headbanging. Luego continuaron alterando el orden del disco con "Mountains" como segunda canción del repertorio. Seguidamente tocaron "Spawn Of The Forgotten", tema en el que el cantante Manuel Remmerie nos invitó a darlo todo, llevándonos al clímax sonoro de la noche.

En lo que a nosotros respecta, esta es una canción perfecta para iniciar el circlepit, como ocurrió en Alcatraz Festival, pero esta noche la audiencia decidió mantenerse relativamente tranquila durante toda la presentación del quinteto de Gante.

Cobra the Impaler

El juego de luces acompañó impecablemente la decoración del escenario, acentuando el diseño estrambóticamente genial de la portada de su disco debut, hecha por el mismísimo guitarrista Tace DC.

Todos los miembros de la banda estaban en plena forma y exudaban entusiasmo, con el batería, Ace Zec, liberando todos los frenos para dar rienda suelta al doble percutor y los blastbeats. Durante el último tema, el segundo guitarra, James Falck, se subió a los parlantes frontales para jugar con los fans y fue recibido con una fuerte ovación, mientras su compañero a las seis cuerdas, Tace DC, exprimía entre sus dedos las últimas notas de "Blood Eye" para cerrar la velada.

Después tuvimos una pausa perfecta para el necesario refill de pintas y prepararnos para el siguiente acto de la noche.

A eso de las 21:20 llegó el turno de Stake. La cálida audiencia tuvo que esperar cinco minutos más para verlos, pero esos cinco minutos definitivamente valieron la pena. Lo que la sala Trix recibió de los residentes de Wevelgem fue una revisión de su historia musical, y no solo una presentación de su última obra, que en nuestra humilde opinión es de muy alta calidad.

El cuarteto de Flandes Occidental derrochó una buena dosis de rock atmosférico y heavy sludge, llevándonos por espacios desconocidos, donde el eclecticismo y la excentricidad de su sonido cobraron mucho sentido.

Stake

Anteriormente la banda era conocida como Steak Number Eight, despidiéndose de ese nombre en 2017 tras cuatro álbumes producidos y diez años de carrera. Un par de años después, el grupo volvió con la formación original, Brent Vanneste (guitarra y voz), Joris Casier (batería), Jesse Surmont (bajo) y Cis Deman (guitarra), alterando su sonido lo suficiente como para justificar un comienzo completamente nuevo bajo el nombre de Stake.

Arrancaron el set con "Love, Death and Decay", sencillo de su homónimo último disco, apenas lanzado en septiembre de este año con el sello de Hassle Records.

Stake

En cuanto resonaron los primeros riffs de "Ray of The Sun" descendió una especie de melancolía a cubrir la sala, que pronto fue sostenida por un impresionante muro sonoro de post metal. El poder instrumental primitivo de esta banda tiene la capacidad de llevar a cada oyente a una especie de trance sutil para luego sacudirlo con una descarga de riffs furiosos y estridentes.

La banda no tiene reparos en trasgredir los límites del género, pasando del ambient al noise rock como si nada, lo que también ofrece tanto a la banda como al público la oportunidad de tomar un respiro de vez en cuando.

Luego comenzamos a viajar progresivamente en el tiempo, retrocediendo primero un par de años hacia su debut como Stake con "Catatonic Dreams" y "Doped Up Salvations".

A mitad del repertorio, fuimos transportados a la década de Steak Number Eight con "Return of the Kolomon", "Black Fall" y "Gravity Giants", cuyo lodo atmosférico mezclado con heavy sludge encendió a los fanáticos nostálgicos, que terminaron estallando en una danza frenética delante del escenario.

Podemos decir que sus canciones han evolucionado mucho en términos de composición durante la última década, superándose a sí mismos y demostrando porqué pertenecen a la crème de la crème del metal belga, equiparándose al éxito de sus compatriotas de Amenra.

La audiencia no parecía agotarse y la banda continuó alternando temas entre su más reciente producción y grandes éxitos pre-Stake. Los momentos de calma se intercalaron con una serie de riffs aplastantes de Cis Deman y arrebatos vocales del líder, Brent Vanneste, quien terminó dando alaridos a voz en cuello literalmente con el micro dentro de la boca en el penúltimo tema, "Everybody Knows".

Cuando parecía que ya habían terminado el set, nos sorprendieron volviendo a remecer la sala con el encore "The Sea is Dying", despidiéndose así de su público y dando por terminada la noche. Sin lugar a duda, esta fue una velada memorable para cerrar el año.

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Esta entrada fue escrita por Hughes Vanhoucke

1 comentario

  • Juandie dice:

    Currada crónica hacia las potentes descargas que se curraron los COBRA THE IMPALER junto a esta buena banda telonera que supo estar a la altura como son STAKE en la rockera ciudad belga de Amberes.

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