Crónicas

Amenra + Treha Sektori: Tormenta de fuego

«El escaso entorno natural, la iluminación exclusiva y las grabaciones de los drones hicieron que el concierto fuera una experiencia única al aire libre »

12 diciembre 2020

Texto: Hughes VanHoucke. Fotos: Stefaan Temmerman

En 2014, la banda belga de post-metal Amenra grabó un álbum compartido con la formación unipersonal Treha Sektori. Seis años más tarde, Amenra concluye el año 2020 con la emisión del último espectáculo en vivo que hizo con su bajista Levy Seynaeve, también conocido por ser miembro integrante de la banda de post-black metal Wiegedood y por su trilogía musical ‘De Doden Hebben Het Goed’. Treha Sektori era de nuevo el invitado especial de la noche.

Tal como se anunció, a las 19:55 comenzó la transmisión por la que los fans e interesados tuvieron que pagar 10 euros, para luego tener 24 horas para ver o volver a ver los dos conciertos. Los primeros cinco minutos vimos solo una pantalla negra con el logo de Church of Ra con música oscura instrumental de fondo. Luego el logo con el águila desapareció y asomó un paisaje montañoso con un título en un lenguaje imaginario donde Treha Sektori apareció con una guitarra LTD alrededor de su cuello.

Mientras que el artista y diseñador gráfico francés Dehn Sora (que forma Treha Sektori, perpetuamente llamado Vincent Petitjean por su madre) acariciaba las cuerdas con un arco de violín, también escuchamos loops en analogía con las de la deslumbrante artista británica Jo Quail. Entre los paisajes sonoros místicos y oscuros pudimos ver hermosos panoramas que fueron grabados el verano pasado en el sitio del festival francés místico y pagano L'Homme Sauvage, en la cima del Monte Gallepe en los Pirineos franceses.

Para la segunda entrega, “Devarhan”, Dehn Sora cambió la guitarra y el arco, por tres tambores y probablemente un Alesis Strike Multipad, mientras ejecutaba sonidos guturales a través del micrófono. Así continuó la presentación, entre loops, tambores, guitarra y una porción de sonidos bajos emergentes de la garganta del parisino. El músico francés estaba en una especie de pérgola adornada de cráneos y huesos de animales rodeado de bosques y montañas, en completa armonía con la música de Treha Sektori.

El quinto tema, “Rejet (Part 2)”, tuvo un tono más pesado y toques de bombo más firmes ejecutados por el hombre calvo que llevaba una camiseta negra con el emblema redondo de Church of Ra en una de las mangas, el colectivo de artistas de propuesta similar, del que el artista también forma parte. Poco después la música se tornó algo más suave y un tanto atmosférica, con algo parecido a los sonidos de los eclesiásticos durante “Deh Oh Nerveh Hahn”.

A medida que el set avanzaba vimos que la luz disminuía y cuando llegamos a “Ohbleh”, el último tema, casi llegamos a un juego de siluetas con música que empezó a fascinarme cada vez más. Después de 38 minutos y diez canciones, el set de Treha Sektori llegó a su fin, para luego prepararnos en casa para Amenra.

Desde la cima abierta de una montaña descendimos a los campos flamencos a las 20:40. Turno de los belgas de la ciudad provincial de Cortrique, Amenra, quienes presentaron ‘Le Cercle’, un espectáculo sin público en medio de campos agrícolas. De hecho, no hay montañas en Flandes.

Amenra se había reunido en un prado a las afueras de su ciudad natal para presentar su excepcional último álbum, ‘Mass VI’, en la oscuridad de una noche de agosto visiblemente no tan caliente. Última actuación con el bajista Levy Seynaeve. Mientras la banda cerró un contrato discográfico con los Relapse Records de EEUU en octubre, Levy Seynaeve decidió irse de Amenra para concentrarse en su banda, Wiegedood, donde es cantante y guitarrista.

Los cinco miembros de la banda, todos vestidos de negro, estaban situados alrededor de un círculo de fuego que proporcionaba la mayor fuente de luz durante “Children of The Eye”, la primera canción de ‘Mass VI’. Para la ocasión el cantante Colin H. van Eeckhout se había puesto una larga túnica negra sin cuello que le llegaba hasta los tobillos.

El escaso entorno natural, la iluminación exclusiva y las grabaciones de los drones hicieron que el concierto fuera una experiencia única al aire libre que recibió el título de ‘Le Cercle’, con hermosas imágenes artísticas a las que nos tiene acostumbrados la banda post-metal. Alrededor de los diez minutos, durante “Plus Près De Toi”, algunas luces más fueron encendidas en un segundo círculo mucho más grande, esta vez sin fuego, pero con LEDs y humo que venían desde muy atrás de los músicos. Un verdadero juego de luces y sonido artístico.

Los dos cortos interludios del álbum, particularmente de alta calidad, no fueron parte de ‘Le Cercle’, así que la tercera canción no fue “Spijt”, con sus dos minutos como aparece en el disco, sino la insuperable “A Solitary Reign”. La canción comenzó con un tranquilo ejercicio de guitarra de Mathieu Vandekerkhove y Lennart Bossu acompañados por la voz de Colin H. van Eeckho. Ppoco a poco el tema se fue haciendo más sólido, mientras que la iluminación adquirió una tercera forma que hizo que pareciera que los cinco estaban en una jaula con barras de luz.

Después de dos canciones en inglés y otra en francés, llegaba el cierre de la noche, “Diaken”, el último trabajo del álbum con un título en el propio idioma de los miembros de la banda y del abajo firmante, pero para el resto totalmente en inglés. El fuego se encendió de nuevo, una canción más que inició muy suavemente y luego se enfureció como una tormenta que arrasaba todo en su camino, para al final relajarse y rematar corriendo hacia el epílogo. Una corta pero excelente actuación de los abanderados del metal belga y post-metal europeo.

No dudes en escuchar a la banda de Levy Seynaeve, Wiegedood, especialmente si eres fan del (post) black metal. Para chuparse los dedos.

Etiquetas: , , , ,

Categorizado en: , ,

Esta entrada fue escrita por Hughes Vanhoucke

1 comentario

  • Juandie dice:

    Buen concierto de los belgas AMENRA a través de dicho concierto siguiendo las medidas de seguridad ante el dichoso virus. Deseando volver a la normalidad en lo que concierne a los conciertos una vez superado el puto virus.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *