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Crónicas

70000 Tons of Metal: El barco de colegas

«Se va poco a poco creando una hermandad única. Ya esta es la décima edición a la que yo asisto y les cuento, siempre me quedo con ganas de más.  Conocemos ya una familia de fanáticos que siguen repitiendo año tras año. Dos tercios de los asistentes son repetidores de este maravilloso evento. Si te interesa asistir a una de estas ediciones tienes que pillarla rápido. ¡No te arrepentirás jamás!»

Texto: Lechón Atómico. Fotos: Tommy “Galdy” Rivera

Ni dioses ni vengadores se quieren perder el crucero del metal

“Yo estoy todo el año trabajando y ahorrando para esta semana, que es para mí la semana más feliz del año”. Así se expresaba John, que viene por décima vez a las 70.000 Toneladas de Metal, tantas como ediciones tiene el crucero. “Esto es único en su clase, es una experiencia única. Ningún festival se le asemeja”, eran otras de las opiniones que más se escuchaban entre los asistentes, muchos de ellos ya veteranos en sus participaciones en este crucero.

Cada año 70.000 Tons Of Metal alberga 120 shows de 60 bandas en cuatro tarimas a  lo largo y ancho del Independence of the Seas, un crucero de lujo de la compañía Royal Caribbean. Como es sabido, además de todos los conciertos tienen lugar una gran cantidad de eventos oficiales y extraoficiales, no solamente el habitual stand de firmas o el photo-call donde puedes hacerte fotos con tus artistas favoritos, sino eventos tales como el All Star Jam, clinics de bajo, batería o guitarra, fiestas de disfraces y hasta una guerra de almohadazos en el pit. El tener un acceso a un camarote limpio, con ducha y la capacidad de poder llevar una maleta hacen de este festival un evento único en todos los aspectos.

Con un espectacular cielo azul y un clima envidiable arrancó la décima edición de las 70.000 toneladas del metal el martes 7 de enero de 2020.  Nada más llegar, fuimos como siempre a la esquina de la Ñ, el tradicional punto de encuentro donde se reúnen  todos los heavys que provienen de países de habla hispana para charlar, conocerse y hacerse unas fotos. Se había convocado para las 4 de la tarde, pero ya desde las 3 estaba muy, muy concurrida. Este año se constató que México fue el país de habla hispana que más gente llevó a esta edición, aunque también hubo representación de Colombia, Uruguay, Argentina, Costa Rica, Puerto Rico, Cuba, República Dominicana, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Chile, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Perú y España. La producción llama a este festival “las naciones unidas del metal en alta mar” y no podemos estar más de acuerdo: heavys de 71 países diferentes asistieron a esta edición.

Archon Angel

Uno de los alicientes más atractivos que nos brindó esta edición fue presenciar el primer show de esta banda comandada por los veteranísimos Aldo Lonobile y Zak Stevens (ex-Savatage, ex-Circle II Circle) acompañados por miembros de bandas como Nightmare y Secret Sphere.  No pudimos identificar las canciones que tocaron ya que es una banda nueva y su repertorio constaba de temas que no han sido grabados todavía,  aunque al hacernos con su set-list sí pudimos conocer los nombres de alguna de las que más nos gustaron, como “The Serpent”, que me gustó mucho, “Taunting Cobras” y “Faces of Innocence”, además obviamente de algunos temas de Savatage, como los emblemáticos “Hall of the Mountain King”, “Damien” y “Edge of Thorns”. Show muy trabajado, con un Zak Stevens que destacó especialmente y muchas ganas de volver a verlos.

Emperor

El Royal Theater se ensombreció con la entrada en escena de estos ídolos del culto al Black Metal. Uno de los grupos más esperados de esta edición, muy esperados y muy solicitados. Justo antes de que salieran a tocar, por la PA la organización anunció que habían estado esperando años y años para traer a Emperor al 70.000 Tons Of Metal y que ese día el sueño se había hecho realidad. Los Emperor comandados por Ihsahn, sumergidos en la oscuridad del teatro y el juego de luces que acompañó la actuación hicieron de la velada una que de las que más me impresionó. En cuanto a su set-list, un amplio recorrido por todas las épocas de su carrera musical. “Ensorcelled by Khaos”, “The Loss and Curse of Reverence”, “The Acclamation of Bonds”, “Curse You All Men”, “With Strength I Burn”, “Towards the Pantheon” y “I Am The Black Wizard” entre las más aclamadas por su audiencia y para rematar la jugada, magníficas interpretaciones de “Inno A Satana” y el instrumental “The Wanderer”, con el cual cerraron la velada.  Solo faltó que nevase. ¡De culto!

Epica

Una de las características más notables del metal es su capacidad para poder ir de lo más oscuro a lo más sublime y esta banda juega con ambos polos de ese espectro.  Si existen los ángeles en el cielo, definitivamente tienen la voz y la belleza de Simone Johanna Maria Simons. No quiero dejar atrás, por supuesto, a sus magníficos músicos: Isaac Delahaye, Arien Van Wessenbeek y Coen Jansen.

El sentimiento que emana esta banda está en otro plano.  Si les ves en un teatro, siéntate a disfrutarlos tal y como lo hicimos nosotros. En cuanto a su repertorio, pudimos escuchar la intro “Adyta”, “Sensorium”, “The Obsessive Devotion”, “Storm the Sorrow”, “Cry for the Moon”, “Sancta Terra”, “Beyond the Matrix”, “In All Conscience”, para cerrar  con “Consign to Oblivion”. En una noche bajo las estrellas del mar Caribe, en su segundo show en la tarima de la piscina tocaron a lo largo de una hora los temas más emblemáticos de su álbum de 2009, ‘Design Your Universe’. Tenías que estar ahí para sentir lo que sentimos nosotros. ¡Simplemente sublime!

Devin Townsend

A cada banda le toca dar dos shows y en esta oportunidad pudimos ir a los dos de Devin Townsend. Este primer show en el Royal Theater estaba abarrotado y no nos resultó fácil poder entrar. Esa masiva afluencia de público vino dada por la promesa de invitados sorpresa sobre los cuales corrían toda clase de rumores. Además, el área del foso donde la prensa habitualmente se coloca para tomar fotos fue cerrada ya que las losas que fueron colocadas para proteger el suelo del teatro no aguantaron el demoledor pogo del show anterior, así que estuvo un poco incómodo para todos. La gente desbordó las gradas del teatro, pero eso no impidió a esta estrella brindarnos lo mejor de su sensacional repertorio. El show arrancó con dos temas de Strapping Young Lad (SYL) que no se tocaban desde el 2006, “Aftermath” y “All Hail the New Flesh”, siguiendo con “March of Poozers”, “Kingdom”, “Juular” y “Poltergeist”.  Continuó posteriormente con “Detox”, “By Your Command” y un tema que nunca había tocado en directo,  “Almost Again”.  El espectacular show finalizó con “Love?”, también perteneciente a su trayectoria con Strapping Young Lad. El show rayó en lo sublime, combinando rabia y sensibilidad, destrucción con creación. Si a lo singular de su música y de su instrumentación en directo añadimos la excelente luminotecnia, estamos hablando de un show verdaderamente hipnótico.

Venom

Clásico, puro clásico.  Así fue el set que Venom nos ofrecieron en la impresionante tarima de conciertos situada en el área de la piscina. Cronos nos dijo desde el principio que este show iba a estar dedicado a los fans que ya les llevan siguiendo mucho tiempo, así que clásico a clásico fueron desgranando una actuación memorable. Venom comenzaron a pintar de negro la noche con el clásico “Black Metal”, continuando con “Blood Lust”, “7 Gates of Hell” y “Buried Alive”. ¡Qué batería de clásicos para empezar!

Ahí nos fijamos en varios personajes que estaban en el mosh pit, incluyendo un fan vestido del papa Juan Pablo II bendiciendo a la gente mientras la música sonaba.  ¡Qué cosas ve uno en este festival! Luego le siguieron los temas “Evil One”, “Welcome to Hell” y una de mis favoritas, “Countess Bathory”.  El veneno siguió derramándose cuando tocaron “Don’t Burn the Witch”, “Witching Hour” y “Warhead”. Como no podía ser de otra forma, la celebración llegó a su fin con otro clásico imprescindible: “In League With Satan”.

At the Gates

Tuvimos un clima espectacular los primeros dos días, pero hacia la tarde-noche del tercer día, saliendo de Cozumel el Caribe sacó sus garras y desató una furiosa tormenta tropical de lluvia y viento. Aunque la producción pudo manejar la situación muy bien, el set de Isham tuvo que acortarse. Se desalojó el área, se ajustó la tarima de la piscina y se desvió el barco de rumbo. La producción no escatimó en gastos para que el show pudiese continuar.

Aunque se atrasó un poco el show de At The Gates por las inclemencias del tiempo todo lo demás corrió tal y como estaba previsto en la tarima de la piscina.  La banda pudo interpretar todo el set de su emblemático álbum de 1995, ‘Slaughter of the Soul’,  once temas fortísimos que sumaban una duración total de 35 minutos. Solo tocaron esos 35 minutos, ni una canción más, ni una menos. No detuvo esa brevedad en el set el entusiasmo de sus fans, quienes disfrutaban del crowd surfing y el pogo como auténticos dementes.  Verdadera cátedra sonora sentaron estos suecos a quienes acertadamente se considera precursores de ese peculiar estilo fraguado en Gothenburg.  Entre los temas que pudimos escuchar en este primer show, cabe mencionar entre los que sonaron mejor y despertaron más muestras de entusiasmo entre su público, “Cold”, “A Stare Bound in Stone”, “Death and the Labyrinth”, “Heroes and Tombs”, “Blinded By Fear” y “Slaughter of the Soul”.  Este show tuvo uno de los pogos más brutales de todo el festival. ¡Definitivamente demoledor!

Ihsahn

Difícil definir cuál es el género que encaja con este artista. Ihsahn practica un estilo muy personal, muy original, que incorpora influencias de todo tipo. Dado su paso por Emperor,  si lo que esperas es Black Metal al estilo noruego, déjame decirte que no lo vas a encontrar.  Su música es otra cosa.  Amalgama el black, el death, el sonido industrial, incluso el heavy metal clásico, pero dentro de un molde musical que resulta casi imposible de definir y que desde luego, se sitúa fuera de las coordenadas y las características habituales en el black metal al que nos tenía acostumbrados anteriormente.

Os confieso que conmigo ganaron un nuevo fan, pues yo no le conocía en esta faceta y salí muy satisfecho de haber presenciado su actuación, lo cual era algo que no esperaba. Merece la pena ir a verlo.

Brujeria

Machetazo a machetazo de Death Metal y Grindcore nos pegaron los Brujeria en la presentación que dieron en la tarde del viernes en la tarima de la piscina. La raza se hizo presente en uno de los “slams”, pogos y moshpits más divertidos del festival.   Allí había de todo, además de heavys vimos en el pit hasta gente disfrazada de Pikachu o del Chapulín Colorado, delfines y tiburones, máscaras de pollo y vaca, el clásico luchador de lucha libre y hasta gente en silla de ruedas empujadas por otros fans.  Diversidad total en el mosh. Entre los temas que más gustaron, hay que señalar “La ley del plomo”, “Hechando chingasos”,  “Brujerizmo”,  “Ángel de la Frontera”, “Pito Wilson” y uno de los que nunca podía faltar, “La migra”.

Siempre he dicho que el propósito principal de esta banda es causar un “shock” a quienes les vean y una vez más, entiendo que lo lograron; no fueron pocos los seguidores cerca del escenario que se asustaron realmente al ver los machetes desenfundarse en el tema “Matando Güeros”.  En este tema subió al escenario un hombre disfrazado de güero al que le hicieron una muerte simulada a machetazos.  Ahí no quedó todo, pues más tarde lanzaron al público un inflable de Donald Trump que fue destrozado con los machetes de la misma manera, con la punta de los machetes. Cerraron el show con una versión de “Macarena”. ¡Oscuro y realista!  ¡Viva la raza!

Michael Schenker Fest

Si existe un Valhala para los músicos, definitivamente Michael Schenker ya se ganó un sitio en este lugar.  En esta ocasión solo se presentó junto a Gary Barden y a Doogie White ya que Robin McAuley estaba hospitalizado por una sepsis y no pudo llegar.  Lo que me encanta de siempre ver a este gran músico es que toca la guitarra con una inmensa sonrisa, gozando cada momento. Nostalgia y evocación en un ambiente festivo y desenfadado, con mucha complicidad y compenetración entre todos los músicos que componen la banda. “Doctor Doctor” e “Into the Arena” fueron los temas con los que comenzó la actuación, que continuaría con una pieza que Michael Schenker anunció de la siguiente manera: “Esto que va a sonar lo compuse yo hace muchos años… seguro que lo vais a recordar”. No fue otro que el instrumental que se incluyó en el álbum ‘Lovedrive’ de Scorpions, “Coast To Coast”.

Gary Barden volvió al escenario para interpretar “Ready to Rock”, “Attack of the Mad Axemen” y “Armed and Ready”. El instrumental “Captain Nemo” sirvió de puente para entrar en la parte del concierto en la cual Doogie White salió a cantar sus temas, que en esta ocasión serían “Vigilante Man”, “Take Me to the Church”, “Lord of the Lost and Lonely”, “Shoot, Shoot” y uno de mis favoritos, “Lights Out”, que el guitarrista compuso y grabó con UFO.  A continuación, una versión extensa e inspiradísima de “Rock Bottom” en la que Michael Schenker demostró que no hay que construir un solo súper técnico y a 2.000 km/h para darle el sentimiento necesario para hacer un buen solo de guitarra de rock.  Lástima que en estos festivales solo toquen un rato, pues me dejaron con ganas de mucho más. ¡Cátedra!

Candlemass

Dirán que Black Sabbath inventó el Doom, pero quien destiló y adaptó a los nuevos tiempos lo que Black Sabbath hizo ha sido sin duda alguna Candlemass.  Estos antiguos y venerados músicos que tienen casi ya 40 años de trayectoria y nominados para un premio Grammy en el 2019 por su excelente trabajo ‘The Door to Doom’, han vuelto a sus raíces con el regreso del cantante Johan Langquist a sus filas.

Ambientazo durante el concierto de Candlemass. Foto: Chris Joao

Pudimos ver a Candlemass en el Royal Theater y presenciamos como Johan hizo suyos a la perfección los temas interpretados por Messiah Marcolin.  Me encantó que tocaran temas como “Crystal Ball”, “Under the Oak” y “Solitude” de ‘Epicus Doomicus Metallicus’.  Tambien hicieron “Astrolous the Great Octopus” y otras canciones de trabajos como ‘Tales of Creation’ y ‘Ancient Dreams’, como el clásico “Mirror Mirror”.

Exodus

Le tocó cerrar el evento a los decanos del thrash metal de la bahía de San Francisco, Exodus.  Esta vez su set se basaba en la interpretación de su álbum más emblemático, ‘Bonded by Blood’ en su totalidad y en la impresionante tarima de conciertos enclavada en el área de la piscina.  La banda está en su mejor momento, con una formación integrada por Jack Gibson al bajo, Lee Altus y Gary Holt en las guitarras, Tom Hunting en los tambores y Steve “Zetro” Souza en la voz.  El crowd surfing no se detuvo y fue el momento en que más fanáticos vi en el público.  ¡Hasta levantaron a un hombre en silla de ruedas!  Aunque el sonido dejó que desear y tuvo que luchar con un viento a rachas huracanado, toda la audiencia disfrutó a tope de este show, que también atrajo a muchísima gente disfrazada, llegando a aparecer hasta un fan vestido y peinado como Donald Trump con su servicio secreto acompañándole.  En cuanto a lo mejor de su repertorio, “Body Harvest”, “Blacklist”, “Children of a Worthless God”, “Fabulous Disaster”, “War is My Shepherd”, “Scar Spangled Banner” y el siempre inevitable “Toxic Waltz”.  Está de más decir que coquetearon con los temas “Princess of the Night” de Saxon y “Motorbreath” de Metallica.  Exodus, broche de oro para cerrar.

Merece la pena mencionar…

Los detalles que tienen a veces estos festivales hacen que la experiencia sea única e irrepetible. Ejemplo de ello fue poder ver a los franceses Sortilege, una banda que nunca pensé tener el privilegio llegar ver en concierto.  James Rivera junto a Jack Frost en una reunión de la clásica banda Seven Witches en un show íntimo en el “Star Lounge Club”. Descubrir una bandaza como BloodBound, que viaja del power al heavy metal con buen gusto, fuerza y energía.  ¡Un show que se hizo corto!  Ver la pura diversidad que hay en el metal al ver a Jeff Becerra cantar con Possessed en su silla de ruedas y ver cómo se sonreía al ver que levantaban en “crowd surfing” a un fan también en silla de ruedas.

Orphaned Land

Escuchar sentado y muy cómodo un tremendo concierto de Edenbridge y del mismo modo, hacer lo propio con Wintersun en el teatro. Siempre pedí que Manowar fuera parte del evento y no lo conseguí todavía,  pero me lo concedieron en parte con una versión tan fiel a los inicios de la banda neoyorquina como la que tiene Ross the Boss. Partir de Cozumel y empezar el tercer día con uno de los grupos líderes del thrash americano, Flotsam and Jetsam, estando todavía yo en traje de baño y chancletas.  Dos shows durísimos de Death Metal donde vi la evolución de Suffocation y la maestría de Aborted, ambos en el Studio B. Disfrutar de la nueva generación de la New Wave of Traditional Heavy Metal (NWOTHM) encarnada en los canadienses Striker en un show a las 5:00 a cielo abierto amaneciendo en el Caribe.

Haber gozado desde un palco privilegiado apoyado en una barandilla todo el show ecléctico y folclórico de los Orphaned Land.  Ver a la raza representada por las bandas Dark Matter de México y No Raza de Colombia. Ser testigo de la celebración del cumpleaños de Michael Schenker en el All Star Jam. Escuchar a Alexander Krull de Atrocity y Leaves’ Eyes contando historias vikingas temprano en la madrugada y de forma íntima. Presenciar un concurso de “panzazos en la cubierta 12, en el área del Solarium y estar hasta las 6:00am cantando en el Karaoke junto a los artistas.  ¡Wow!

Es imposible contar en éstas páginas todo lo que aconteció en este atípico, único y espectacular evento que conforma cuatro días de 24 horas encerrado en un crucero de lujo en alta mar con todos los artistas y cientos de heavys como nosotros.  Se va poco a poco creando una hermandad única. Ya esta es la décima edición a la que yo asisto y les cuento, siempre me quedo con ganas de más.  Conocemos ya una familia de fanáticos que siguen repitiendo año tras año. Dos tercios de los asistentes son repetidores de este maravilloso evento. Si te interesa asistir a una de estas ediciones tienes que pillarla rápido. ¡No te arrepentirás jamás!

Próxima edición

No se soltó prenda de cuándo va a ser la próxima edición de las 70.000 toneladas del metal. Sí se sabe que habrá una en el 2021 y que viajaremos a Jamaica, pero no se sabe ni la fecha ni si será en ese mismo barco. Habrá que estar pendiente a la página oficial del evento 70000tons.com y a La Heavy para más detalles.


La del 70000 Tons of Metal es una de las grandes crónicas, con muchas más fotos, que puedes encontrar en el número 420 de La Heavy, como las de los últimos conciertos de Ghost, Marea o Alter Bridge, junto a muchísimos más contenidos presididos por el gran reportaje sobre AC/DC que se hace con la portada con motivo del 40 aniversario de la muerte de Bon Scott. Corre a tu kiosco o visita nuestra tienda online para no perderte nada.

Redacción
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Esta entrada fue escrita por Redacción

2 comentarios

  • Juandie dice:

    Dignas actuaciones por parte de la mayoría de bandas participantes en dicho crucero aunque una de las mejores sin duda la del hsitorico MICHAEL SCHENKER y su pedazo de banda presentando nuevo álbum junto con sus clásicos en solitario que en directo siempre es garantía de calidad.

  • Juan dice:

    Ese Lechon Atomico esta en todas. Tremenda crónica. A ver si lo pillo para darnos unas cañas cuando vuelva a Españistán!

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