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30 discos de leyenda que cumplen 50 años en 2026: AC/DC, Black Sabbath, Led Zeppelin, Queen, Judas Priest, Kiss, The Rolling Stones...

Cuando hemos recorrido ya más de una semana del flamante año 2026, es buen momento para hacer un poco de memoria y recordar, al mismo tiempo que celebrar, los discos que este año cumplen medio siglo de vida y legado en el rock and roll. El año 1976 realmente merece un capítulo aparte, y nombres como los de Kiss, Scorpions, Eagles, Black Sabbath, Judas Priest, UFO, o Queen entre otros aparecen en una lista de 30 históricas obras cuya sola lectura ya nos llena el cerebro de música. Así que, hagamos un hueco también para que entre por nuestros oídos en sus bodas de oro.

Bob Dylan - ‘Desire’ (5 de enero)

Comenzamos con el que fue ya decimoséptimo disco de una leyenda como Bob Dylan. El año no podía empezar mejor que con un premio Nobel ofreciéndonos lecciones de lucidez musical y de letras de la talla de la excelsa “Hurricane” con la que nos recibe la reproducción de este disco.

David Bowie - ‘Station to Station’ (23 de enero)

Seguimos con las grandes leyendas de la cultura popular con el añorado David Bowie, que en 1976 publicaba su décimo disco, con el que comenzaba el camaleónico artista a dar la bienvenida al Duque Blanco en su viaje desde sus tiempos de mayor glamur. Seis temas, empezando por los diez minutos del que le da nombre, y con “Golden Years” como destacado single, forman esta obra destacada en el catálogo de Bowie.

Lynyrd Skynyrd - ‘Gimme Back My Bullets’ (2 de febrero)

Cuarto trabajo para los grandes abanderados del rock sureño, en el que nos esperan temas como el que da título a la obra o la destacada “Double Trouble”, con Ronnie Van Zant al frente acompañado por las guitarras de Gary Rossington, Allen Collins, el bajo de Leon Wilkeson, Artius Pule a la batería y las teclas de Billy Powell.

Kiss - ‘Destroyer’ (15 de marzo)

La carrera de Kiss viajaba en cohete cuando llegó el lanzamiento del cuarto disco de los neoyorquinos, unos meses después de su sonado ‘Alive!’, para ofrecer a sus seguidores una colección de canciones que no tardarían en colarse entre las favoritas tanto entonces como hasta el fin de las andanzas de los de Simmons y Stanley sobre las tablas: “Detroit Rock City”, “God of Thunder”, “Shout it Out Loud” o “Beth” hablan por sí solas.

Judas Priest - ‘Sad Wings of Destiny’ (26 de marzo)

La leyenda del heavy metal comenzaba a marcar las normas para todos los que fueran a llegar siguiendo su estela. Hablamos del segundo disco de los de Rob Halford, en el que temas como “Victims of Changes”, “The Ripper” o “Deceiver” iban sacando filo a las guitarras de la pareja Downing - Tipton y la garganta del citado vocalista.

Thin Lizzy - ‘Jailbreak’ (26 de marzo)

Probablemente hablemos del más aclamado disco de Phil Lynott con sus Thin Lizzy, un sexto lanzamiento con el que quedaron para la posteridad temas como el propio “Jailbreak”, “Emerald” o un himno rockero como “The Boys are Back in Town”. Scott Gorham, Brian Robertson y Brian Downey completaban por entonces la formación.

Led Zeppelin - ‘Presence’ (31 de marzo)

Sí, aunque haya quien lo dude (y hasta quien no lo sepa), hay mucho Led Zeppelin más allá de los populares discos numerados. En este caso tenemos entre manos el que fue sexto lanzamiento del mágico cuarteto, ocupando una complicada posición en su discografía entre ‘Phisical Graffiti’ y el lanzamiento de la experiencia plasmada en ‘The Song Remains the Same’. Tampoco fue el mejor momento para Robert Plant, que sufrió un accidente de coche que llevó a interrumpir la gira del citado disco anterior. Pese a todo, junto a Jimmy Page y posteriormente John Paul Jones y John Bonham se sacaron de la manga temas como “Achiles Last Stand”, “For Your Life” o “Royal Orleans”.

Rush - ‘2112’ (1 de abril)

Los amantes del progresivo se ponen en pie para recibir a los reyes con una de sus más grandes obras. El cuarto disco de Geddy Lee, Alex Lifeson y el añorado Neil Peart puso a la banda de nuevo en la cima del género, empezando con una demostración de genialidad como la que da nombre al disco y sus más de veinte minutos de duración entre sus siete etapas, sin olvidar por ello “The Twilight Zone” o ese sonido de mellotron de “Tears”, por ejemplo.

The Rolling Stones - ‘Black and Blue’ (23 de abril)

No podían faltar a la cita Sus Satánicas Majestades, que en 1976 lanzaban el que ya era su decimotercer disco, en el que se abrían las puertas a influencias funk y reggae dentro del rock and roll habitual de los Stones. Con Ronnie Wood recién incorporado a la banda de Jagger y Richards, que ejercían como productores, la banda que completaban Bill Wyman y Charlie Watts también contó con grabaciones de Billy Preston, Nicky Hopkins, Harvey Mandel o Wayne Perkins entre otros. Sirvan “Hot Stuff” o “Memory Motel” como presentación.

UFO - ‘No Heavy Petting’ (1 de mayo)

Michael Schenker a la guitarra y Phil Mogg al micrófono lideraban a UFO en el quinto trabajo de la influyente banda británica, que para la ocasión lucía formación de quinteto con la participación del teclista Danny Peyronel. “Natural Thing”, “Can You Roll Her” y “Highway Lady” brillan con luz propia en su tracklist.

Ramones - ‘Ramones’ (23 de abril)

Una de las más importantes leyendas punk tuvo en 1976 el año de publicación de su homónimo e imprescindible disco debut, nada menos que Ramones. "Blitzkrieg Bop” y ”I Wanna Be Your Boyfriend” fueron las dos patadas en la puerta de la escena musical con las que Joey, Johnny, Dee Dee y Tommy Ramone empezaron la conquista de todo el planeta con sus vertiginosas composiciones hace ya medio siglo.

Aerosmith - ‘Rocks’ (3 de mayo)

Un año después de romper definitivamente los moldes con ‘Toys in the Attic’, los chicos malos de Boston publicaban su cuarto disco de estudio, que no podía ser más conciso y directo en su título. Con la idea de sonar lo más crudo y directo posible se reunieron nueve canciones de las que “Last Child”, “Home Tonight” y “Back in the Saddle” fueron presentando al mundo esta grabación, aunque “Nobody’s Fault” o “Rats in the Cellar” siempre llaman la atención en un disco que tiene todos los ingredientes para entender la leyenda de Aerosmith.

AC/DC- ‘High Voltage’ (14 de mayo)

Sí, sus compatriotas australianos tuvieron la suerte de poder deleitarse con el lanzamiento original un año antes, pero fue hace cincuenta años cuando el mundo entero empezó a notar la verdadera electricidad del rock más potente. La conquista de los de Angus Young y Bon Scott comenzaba con este primer lanzamiento internacional, que directamente se abre con la que puede ser favorita para muchos del inabarcable catálogo de la banda, ”It's a Long Way to the Top (If You Wanna Rock 'n' Roll)”, que no se puede ni nombrar sin empezar a cantarla.

“The Jack” o “TNT” también destacaban en esta primera recopilación rockera que ya tenía al endiablado colegial del rock amenazando con su guitarra en la portada.

Steve Miller Band - ‘Fly Like an Eagle’ (15 de mayo)

Si en su anterior lanzamiento los de Steve Miller habían salido de la línea más psicodélica para abrazar el camino más rockero y melódico, dando con la tecla de un tema como “The Joker” por el camino, tres años después llegaba el noveno disco de la Steve Miller Band para ofrecernos otro clásico como el que le da nombre además del hit “Take the Money and Run” o “Rock’n Me”, que situaron este álbum como uno de los más destacados de este impresionante año 76 en el rock.

Rainbow - ‘Rising’ (17 de mayo)

La alucinante pareja que formaron Ritchie Blackmore y Ronnie James Dio no tardó en dar continuidad al trabajo con el que comenzó la leyenda de Rainbow. Cozy Powell a la batería (nada menos), Jimmy Bain al bajo y Tony Carey a las teclas se sumaban a los dos monstruos en el segundo disco del grupo que iba a mostrar un nuevo camino tanto para el hard rock como para el heavy metal, y casi sin despeinarse. Con nombrar “Stargazer” podría estar todo dicho, aunque no hay que olvidar “Starstruck” o “Run with the Wolf”.

Blue Öyster Cult - ‘Agents of Fortune’ (21 de mayo)

Más allá de lo que hoy se conoce como viralidad, se podría estudiar el alcance del single con el que Blue Öyster Cult dio a conocer este disco. Con un par de segundos, “(Don’t Fear) The Reaper” se hace más que reconocible y cautiva a cualquier oyente desde hace cinco décadas. Hablamos del cuarto disco de la banda, que se abría elocuente con “This Ain’t the Summer of Love” y enganchaba a la primera con ese toque tan potente como melódico, oscuro y a la vez acogedor, y tan intrigante como su característica portada del mago con las cartas de tarot.

Boston - ‘Boston’ (25 de agosto)

Otra de esas canciones que han quedado marcadas a fuego en la memoria de colmena del rock, de las que no se pueden nombrar sin empezar a cantarlas, fue la encargada de presentar el primer disco de Boston. Hablamos de “More than a Feelin” (ya la estás cantando), el primero de los ocho cortes con los que debutaban los de Tom Scholz y Brad Delp. El melódico y adictivo sello de Boston quedaba desde el primer instante marcado entre sus potentes guitarras, teclas, detalles de efectos que hoy se siguen tratando de imitar y esa voz, lo que también hace imprescindible la escucha de “Long Time” y “Peace of Mind” en este caso.

Black Sabbath - ‘Technical Ecstasy’ (25 de septiembre)

Antes de cerrar la primera etapa de Ozzy Osbourne como vocalista con ‘Never Say Die!’, y tras el complicado alumbramiento de ‘Sabotage’, Black Sabbath ofreció a sus seguidores un lanzamiento de lenta digestión para quienes se engancharon a la banda por todo aquello con lo que hoy en día la seguimos asociando. De hecho, hasta encontramos una balada, de excelente factura pero alejada del sello de Black Sabbath, cantada por Bill Ward, “It’s Alright”, dentro de un disco de rock más complejo, abierto y variado. Pese a todo, seguimos reconociendo al grupo bajo la capa de teclas en “Dirty Women”, en la enérgica entrada de “Back Street Kids”, o en la cadencia de “All Moving Parts (Stand Still)”.

Electric Light Orchestra - ‘A New World Record’ (15 de octubre)

También en un giro de tendencia compositiva encontramos el sexto disco de estudio de la Electric Light Orchestra, que apostaba por temas más directos en esta ocasión con singles como “Livin’ Thing”, el hit “Do Ya”, “Rockaria!” o la también exitosa “Telephine Line”, que ayudaron a llevar este disco a certificaciones de oro y platino por todo el mundo para los de Jeff Lynne.

Kansas - ‘Leftoverture’ (21 de octubre)

Kansas nos recibía en su cuarto disco como si nada hubiera pasado desde que terminamos la escucha de ‘Masque’, enlazando aquel “The Pinnacle” final con la llegada de “Carry Ibn Wayward Son”, llevando en esta etapa la batuta compositiva Kerry Livgren por encima de Steve Walsh. Ocho temas, con un destacado cierre de ocho minutos y medio como “Magnum Opus”, dieron forma a este disco en el que encontramos también “What’s on My Mind” o “The Wall” como escuchas de inmediata asimilación por parte de otro de los mitos del rock americano.

Rory Gallagher - ‘Calling Card’ (24 de octubre)

La leyenda irlandesa del rock, todo un pilar para los grandes creadores del género, alcanzaba su sexto disco con esta entrega que también supondría el cierre de una etapa para Gallagher, pasando a formación de trío en sus siguientes pasos. Nada menos que Roger Glover, bajo de Deep Purple, trabajó con Gallagher la producción de los nueve temas con los que se buscó dar una vuelta de tuerca más al característico y rudo sonido del irlandés, dando como resultado una de sus más destacadas creaciones en estudio. La hardrockera “Moonchild” o la propia “Calling Card” sirven como muestra.

Tom Petty and the Heartbreakers - ‘Tom Petty and the Heartbreakers’ (9 de noviembre)

El camino de una leyenda como la escrita por Tom Petty and the Heartbreakers tiene su punto de partida en este primer álbum, aunque su éxito posterior tuvo que apoyarse primero en la repercusión alcanzada en el Reino Unido con temas como "Anything That's Rock 'n' Roll”, tras lo que Tom Petty logró ser profeta en su tierra, y de los grandes. “Breakdown” y “American Girl” se convierten en referencias ineludibles de este trabajo para empezar a bucear en la obra de otro nombre que no se puede dejar escapar.

Kiss - ‘Rock and Roll Over’ (11 de noviembre)

Solo unos meses después del enorme ‘Destroyer’, Kiss ya estaba ofreciendo a sus seguidores una nueva colección de canciones, con “Calling Dr. Love” o “Hard Luck Woman” como puntas de lanza. Una decena de canciones forman el que fue quinto disco de la banda, que no se puede pasar por alto, pero que queda en la historia como puente entre la citada referencia anterior y otro punto fuerte como fue ‘Love Gun’ medio año después.

Scorpions - ‘Virgin Killer’ (22 de noviembre)

Portada censurada mediante (más relacionada con el título que la que aquí se muestra, pero bastante desafortunada), los alemanes Scorpions escribieron el cuarto capítulo de su dilatada carrera con este disco con el que continuaba la transición desde el sonido más setentero y psicodélico hacia el hard rock que terminaría encumbrando al grupo. La pareja de guitarras formada por Rudolf Schenker y Uli Jon Roth hace de las suyas en “Pictured Life”, “Virgin Killer” y los otros siete cortes forjados por la banda que completaban Klaus Meine (por supuesto), Francis Buchholz al bajo y Rudy Lenners a la batería.

ZZ Top - ‘Tejas’ (29 de noviembre)

Billy Gibbons, Dusty Hill y Frank Beard, poco más hay que decir como garantía de satisfacción rockera para citar el que quedó como quinto disco para el trío que mejor ha materializado la combinación de sonido sureño, blues y rock and roll. “It’s Only Love”, “Arrested for Driving While Blind” y la profundidad de “El Diablo” abren la escucha sin hacer prisioneros.

Queen - ‘A Day at the Races’ (10 de diciembre)

Su majestad rockera llegaba al quinto disco de su carrera con las ideas tan claras como para no dejar en manos de nadie más que ellos mismos la producción del disco encargado de hacerse con el testigo dejado por ‘A Night at the Opera’ y su “Bohemian Rhapsody”. La respuesta llegaba con un latigazo rockero del calibre de “Tie Your Mother Down” y marcando territorio en lo que a himnos inmortales se refiere con “Somebody to Love”. Y solo faltaba un año para que el mundo supiera que las victorias se celebrarían desde entonces con una canción de Queen y que dos golpes rápidos uno fuerte iban a rockear más que muchas guitarras eternamente.

Eagles - ‘Hotel California’ (8 de diciembre)

Bienvenidos a un lugar del que no hay escapatoria. Ese sería el Hotel de la canción, pero en este caso de lo que no hay escapatoria es del gancho de una de las bandas más exitosas que se conocen. Estamos ante el quinto disco de Eagles, de inmediato ascenso a las listas de ventas y éxitos nada más poner un pie en la calle, que solo necesita de la canción que le da nombre para trascender, aunque nunca está demás la escucha completa con paradas destacadas en “New Kid in Town” o “Life in the Fast Lane”, prestando mucha atención a cada detalle grabado por Glenn Frey, Don Henley, Randy Meisner, Don Felder y Joe Walsh.

AC/DC - ‘Dirty Deeds Done Dirt Cheap’ (12 de diciembre)

El tercer disco de AC/DC tardaría en llegar a Estados Unidos, pero en su tierra natal y en Europa siguió dejando claro que había un nuevo sheriff en la ciudad del rock y era de gatillo fácil. “Dirty Deeds Done Dirt Cheap” y “Jailbreak” abrazan esta colección de canciones de los australianos elevada a los altares del oro y el platino en lo que a ventas se refiere. Solo hay que darle al play una vez más y que cincuenta años de rock nos arrasen.

Con la información de la época resultando algo difusa, también en algo más concreto como los lanzamientos y la distribución de los discos, llegamos al apartado de los discos nacionales con dos destacadas obras.

Miguel Ríos – ‘La huerta atómica’ (1976)

El pionero entre los pioneros no podía faltar, y aunque su legado popular comienza asociado al gran éxito del “Himno a la alegría” en todo el mundo, aquí destaca el lanzamiento que llegó hace cincuenta años en forma de disco conceptual y como obra imprescindible para un género como nuestro rock progresivo. Ríos nos sorprendía con una historia postapocalíptica y reivindicativa entre canciones como “Entre árboles y aviones”, "Buenos días, Superman”, "Una siesta atómica" o "El consultorio atómico de la Sra. Pum” entre los catorce cortes totales.

La vida en la huerta frente a las bases militares norteamericanas, la guerra nuclear… ¿¡Miguel Ríos se inventó Stranger Things sin querer!? Fuera de bromas, toda una joya de nuestro rock, de nuestra cultura, y un ejemplo de innovación para aquellos años en los que el país salía de su época más oscura.

Iceberg – ‘Coses Nostres’ (1976) 1 de enero

Entre los grupos que destacaban en la época no se puede olvidar a Iceberg desde tierras catalanas con su innovadora fusión de rock, jazz y sonido progresivo, que logró dejar huella pese a su fugaz actividad hasta 1979. ‘Coses nostres’ fue el segundo disco de la banda, lanzado un año después de su debut instrumental con ‘Tutankhamon’. Siete cortes forman la escucha, que es todo un descubrimiento para los amantes del género que tengan las miras más puestas en suelo británico y estadounidense en busca de referentes. Cómo se puede decir tanto sin una sola palabra. Cincuenta años de legado contemplan estas composiciones.

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