proyecto hatta

Crónicas

Segunda jornada de Barcelona Rock Fest: Alice Cooper, Crisix, Alestorm, UFO, Mercyful Fate, Blind Guardian…

«King Diamond volvió a encerrarnos con sus entonaciones en un akelarre en el que, sinceramente, me hubiera gustado ver a Michael Denner, Sharlee D’Angelo y a Snowy White participando de él, pero ese es otro infierno.»

1 julio 2022

Parc del Can Zam, Santa Coloma de Gramenet, Barcelona

Texto: Josep Fleitas Fotos: Iñigo Malvido

Segundo día en el Barcelona Rock Fest. La organización reaccionó positivamente y realizó cambios evidentes en algunos ámbitos que se hacían necesarios, como el césped y el sonido, lo que mejoró en mucho la estancia y el disfrute de esta segunda e intensa jornada en la que el rock n' roll volvió a lucir al nivel que merece.

Alice Cooper

Motivos personales y la búsqueda de aparcamiento en los aledaños del recinto complicaron mi llegada al festival. No entiendo que algunas calles se hayan cortado y cuenten con aparcamiento “solo para vecinos”, comprendo que privado es tener una plaza de parking, no las calles, que deben ser de acceso y uso público.

Blackøwl – Stage Fest

Ya en el recinto, la buena actuación en el día de ayer de los barceloneses Blackøwl propició que el quinteto sustituyese a Diamond Head, que a causa de la pérdida de su vuelo no pudieron llegar a tiempo para su concierto, por lo que la actuación de los daneses se vio pospuesta hasta la jornada de mañana. Blackowl volvieron a dejarse la piel, y debido al calor reinante, algunos kilos en un escenario en el que el sonido fue mucho mejor que en el día anterior y con él el disfrute de su música y propuesta, en la que, además de sus temas, incluyeron algún clásico de AC/DC como el intenso y celebrado “Let There Be Rock”.

Kontrust – Stage Rock

Kontrust

A veces la variedad musical es algo que llega a sorprender, y mientras muchas bandas buscan desmarcarse de los estereotipos clásicos, pocas consiguen hacerlo y triunfar de manera internacional. Esto último es el caso de los austriacos Kontrust, una formación procedente de Austria y que con un estilo muy variado y alejado de las ortodoxias del rock n roll han sabido conquistar varios e importantes premios de carácter nacional e internacional.

Vestidos con los tradicionales Lederhose (pantalones de piel tiroleses) y bajo un sol de justicia, Kontrust lograron despertar la curiosidad de muchos y poco a poco irles involucrando en un show de lo más simpático y festivo. Con temas que van desde el crossover hasta la polka con condimento folk rock, Kontrust hicieron partícipes a parte de un público que en su gran mayoría desconocía una propuesta que a base de temas como “Dance”, “The Butterfly Effect” o su hit “Bomba” consiguieron hacer cantar, saltar y bailar a los asistentes.

Crisix – Stage Fest

Crisix

Solucionar un par de temas pendientes desgraciadamente me hizo perderme la propuesta stoner de los londinenses Orange Goblin, cuya actuación se dio en la carpa de la Rock Tent, y me tocó disfrutar de la expeditiva propuesta de los igualadinos Crisix en la distancia.

Crisix se han convertido en una de las formaciones que internacionalmente más atrae en Europa. Su expresiva, directa y eficiente puesta en escena, junto al carácter y potencia de su punzante thrash metal hacen que los conciertos del quinteto de los de la comarca catalana del Anoia sean toda una fiesta en la que el slam, el headbanging, los circle pits y algún wall of death se tornen en algo contagioso y casi inevitable. Esa es la consecuencia de la explicitud de temas como “Raptors in the Kitchen”, “World Needs Mosh”, “Ultra Thrash” o esa inyección de adrenalina que propone el medley que se marcan con “Hit the Lights/Walk/Antisocial” (Metallica/Pantera/Trust), exposiciones que convirtieron el concierto de Crisix en una de las propuestas más intensas del día en el festival.

Alestorm – Stage Rock

Alestorm

Tras las buenas sensaciones dejadas por la contundencia de Crisix, le tocaba el turno al autodenominado y divertido “True Scottish Pirate Metal” de los escoceses Alestorm, que con mucho sentido del humor, lo que ya queda más que visible ante el gran pato hinchable que presidía el escenario, el quinteto de Perth consiguió hacernos olvidar el calor a base de sarcasmo, como el que mostraron en muchos momentos de su show al nombrar e imitar en saludo, poses, nombres y algún guiño musical a los desterrados Manowar, como el pequeño tramo que se marcaron del “Kings of Metal”.

Siempre que he podido ver a Alestorm en directo han sacado más de una sonrisa de mí, además de hacerme gastar pasta en cerveza disfrutando con los pasajes divertidos y pegadizos de himnos como “Mexico”, “Alestorm”, “P.A.R.T.Y.”, “Seven Son of the Seven Rum”, “Drink”, “Pirate Metal Drinking Crew” o “Fucked With an Anchor”. Muy divertidos y entregados, dignos de brindar por ellos.

UFO – Stage Fest

UFO

Tras haberles podido ver en el Sweden Rock y el Rock The Coast consecutivamente (2019), pensé en que esas eran mis despedidas de los conciertos de una banda que, como seguro os pasa a muchos, sus clásicos siempre me han hecho vibrar y sentir, me han acompañado en grandes momentos y han formado parte de la banda sonora de mi vida.

Pero por fortuna eso no ha sido así y su pasión y nivel les está llevando a perpetuar una gira que muestra a una formación más en forma y dinámica que la de hace dos años, y es que, en este caso, el obligado descanso provocado por la pandemia ha dado un resultado positivo en su estado de forma, sobre todo la de un recuperado Phil Mogg, que ahora se mueve con mayor soltura y apostilla los temas con unos tonos más altos y armonizados, lo que beneficia en mucho la pasión que sus himnos destilan.

Tras el inicio de “Fighting Man” pocos nos podíamos suponer que UFO iban a sorprendernos con un set plagado de grandes clásicos que se encadenaban el uno al otro creando un efecto de énfasis y entrega en el que apoyarnos a disfrutar de los dinámicos “Only Can Rock Me” y “Cherry”, un acortado pero no por ello menos eficaz y emotivo “Love to Love”, el virtuosismo de Vinnie en “Too Hot to Handle”, los intensos y alargados, gracias a las evoluciones de Vinnie Moore y Neil Carter a las guitarras, “Lights Out” y “Rock Bottom”, el siempre electrificante e inexcusable “Doctor Doctor” y ese final con piel de gallina que representó el también mítico e indeleble “Shoot Shoot”. 53 años y sumando sin errores. Como siempre, UFO dejaron el convencimiento como definición de su concierto.

¡Hasta pronto!

Alice Cooper – Stage Rock

Alice Cooper

Aún con la sonrisa en el semblante gracias a lo vivido en el Stage Fest gracias a unos UFO recuperados en forma y efecto, tocaba disfrutar de otro grande de la historia del rock, otro incombustible que el paso de los años solo consigue beneficiarle, otro apasionado transmisor de disfrute y sensaciones, esta vez con un show en el que el castillo de las pesadillas nos iba a transportar a un mundo en el que el rock, el virtuosismo y la teatralidad fueron los enervantes placeres que nos hicieron gozar ávidamente hasta la extenuación.

Con el fondo de un castillo y decenas de detalles sobre el escenario, como una silla de ruedas o un ataúd apoyado en una de las paredes, Vincent Furnier, es decir Mr. Alice Cooper, y su banda salieron a darlo todo desde un primer instante, usando para crear la primera explosión de entusiasmo el mítico “Feed My Frankenstein” que dejó salir la primera pesadilla, un Frankenstein gigante que fue expulsado del escenario por los jorobados encargados de velar por la seguridad en el escenario.

Tras la efusividad del clásico y con las gargantas ya en tono,“No More Mr. Nice Guy”, “Bed of Nails” y “Hey Stoopid” mostraron a un Alice Cooper dominante, amenazador, orgulloso y merodeador. Apuntando y gesticulando su bastón de mando e incitando con buena voz y actitud a no bajar nuestra motivación y entrega, subiendo los decibelios que surgían de nuestras gargantas y con ellos el disfrute ante sus himnos.

La banda estaba on fire, destacando de ella el apoyo y efecto que aportaba el ya ensamblado uso de tres guitarras y entre ellas la entrega de la expeditiva Nita Strauss, por otra parte, el sonido era casi perfecto y los juegos de luces cumplían con el cometido de potenciar aún más los efectos teatrales que se iban aconteciendo, es decir, el estado perfecto para disfrutar de la dulce pesadilla en la que Alice nos había sumergido.

Tras ese trío de ases, Alice Cooper despojado de su frac entabló duelo entre su harmónica y la guitarra de Tommy Henricksen (Hollywood Vampires), duelo que sirvió de introducción a “Fallen in Love” y “Be my Lover” antes de que ese clásico con recuerdo a vinilo añejo “Under My Wheels” elevase de nuevo un ambiente que fue in crescendo a medida que lo hacían las entregas destiladas por “He’s Back (The Man Behind the Mask)”, “Go to Hell”, “I’m Eighteen”, “Poison” y "Billion Dollar Babies”, himnos que fueron celebrados por su contenido y el sazonamiento que las representaciones teatrales de Jason, la mujer maravilla y ese bebé gigante y cabezón propusieron sobre la fortaleza macabra en la que estaba configurado el escenario.

Tras las grandes sensaciones y ya vacíos de aire por efecto de las entonaciones, la pesadilla de Mr Cooper daba un respiro, pero no a todos, Nita Strauss se mantuvo en escena para desglosar un buen solo, emulando lo que otrora hizo Kane Roberts en ese potente “Roses on White Lace” que sacó a escena a Alice y su amada en esa boda de amor y sangre que propone el tema incluido en el gran y menos valorado ‘Raise Your Fist and Yell’ (1987).

Unos breves solos instrumentales accionados por “Devil’s Food” y “Black Widow” para dar el encendido a la traca final, el frenesí, el delirio volvieron a brotar en lo expuesto, vivido y sentido con ese póker de ases-inos que se representaron con “Steven”, “I Love the Dead”, “Dead Babies” y “Escape”, con el aprisionado, ajusticiado en la guillotina y resucitado Alice Cooper, que aún tenía más para todos nosotros, ese as bajo la manga que sacó para apuntillar una partida que tenía ganada desde el inicio. Ese as fue el apoteósico “School’s Out”, que injertó parte del “Another Brick in the Wall” en su seno.

Alice Cooper, Sharon Cooper, Nita Strauss, Ryan Roxie, Tommy Henrihsen, Chuck Garric y Glen Sobel acabaron despidiéndose de nosotros, no sin antes llevarse nuestro más absoluto, unánime y merecido agradecimiento por lo vivido en una nueva pesadilla de la que nos gustaría no haber despertado. ¡Genial!

Mercyful Fate – Stage Fest

Mercyful Fate

Tras el resurgimiento de King Diamond y su consolidación en los grandes festivales internacionales, el rey diamante quiso despertar esa fiera dormida hacía decenios, esa bestia llamada Mercyful Fate, la misma que nos abrumó con trabajos como el homónimo EP, y los larga duración: ‘Melissa’, ‘Don’t Break the Oath’, ‘In the Shadows’, ‘Time’, ‘Into the Unknow’, ‘Dead Again’ y ‘9’.

Kim Bendix Petersen (King Diamond) se presentó como lo que es, uno de los aventajados y más satánicos discípulos de Alice Cooper, con un escenario en el que presidía una gran y luminosa cruz invertida, una gran plataforma flanqueada por escaleras y una cúpula cuadrada en la que el símbolo del macho cabrío dejaba relucir sus rojos ojos vigilante ante lo que en el averno iba a acontecer. Y lo que sucedió fue mucho y muy bueno.

Una banda enchufada que contó con un sonido quizás demasiado agudo (al contrario que el excesivo volumen de graves con el que contó Avantasia), aunque esta vez no llegó a ser tan molesto como para evitar que disfrutásemos de los envites que, tanto vocal como instrumentalmente, propusieron los destacables “The Oath”, “Black Funeral”, “A Dangerous Meeting”, “Doomed by the Living Dead”, “Curse of the Sabbath”, “Evil”, “Come to the Sabbath” y “Satan’s Fall”.

King Diamond volvió a encerrarnos con sus entonaciones en un akelarre en el que, sinceramente, me hubiera gustado ver a Michael Denner, Sharlee D’Angelo y a Snowy White participando de él, pero ese es otro infierno.

Blind Guardian – Stage Fest

Blind Guardian

El Stage Fest se cerraba con la siempre efectiva presencia de unos Blind Guardian que, en esta ocasión, según explicó Hansi Kursch, aparecieron como cuarteto ante la falta de un añorado Markus Siepen, ausencia debida al contagio por Covid del segundo guitarra de la formación. Esa falta, la verdad es que se notó poco, ya que, eso sí, André Olbrich tuvo que trabajar de lo lindo para que la ausencia de Markus se notase lo mínimo posible.

Blind Guardian realizaron un concierto muy completo y técnico, y aunque el set se basaba en recorrer todo el ‘Somewhere Far Beyond’ al completo, lo que quizás se acomodó poco a los menos fanáticos de la banda, su interpretación nos hizo comprobar el gran estado de forma de unos Blind Guardian que este año van a sacar una nueva y sorprendente (ya lo comprobaréis) obra maestra. Hansi, relajado, comunicativo y muy eficaz, se muestra en uno de los mejores estados de forma de su trayectoria, dando fuerza y efectividad a lo más destacado del ‘Somewhere’ como fueron: “Journey Through the Dark”, “Ashes to Ashes”, “The Bard’s Song (In the Forest)” y “Somewhere Far Beyond”, que celebramos entonándolos a la máxima potencia.

Tras la interpretación del ‘Somewhere’ la banda sabía que debían dar algo más, que no podían dejar a sus fans sin parte esencial de su legado y que debían acabar el concierto con ellos y por todo lo alto, así “Mirror Mirror” y “Valhalla” dieron buen cierre a una banda que ya nos presentó a todo un portento en las cuatro cuerdas como lo es el nuevo bajista Johan Van Stratum (Stream of Passion), que cumplió de sobra con su parte de tarea.

Ross The Boss – Stage Fest

La caída del cartel de los que ayer debían ser los líderes ha hecho correr mucha tinta y críticas, y como así ha sido, ya no hace falta remover las turbias aguas del pasado y sí toca disfrutar del presente, y eso es lo que hicimos ante el Stage Fest, espacio en el que el exguitarrista de Manowar Ross The Boss nos agasajó con un setlist de lujo en el que clásicos de la que podíamos llamar época dorada de los kings of metal se conformaron en un concierto que brilló más por el efecto de esos clásicos que por el de unos músicos que, si bien lo dieron todo, no dejaron de tener esa esencia y efecto de reproducir versiones.

Aún así, himnos del true metal más acerado como “Blood of the Kings”, “Sign of the Hammer”, “Wheels of Fire”, “Black Wind, Fire and Steel”, “Kill With Power”, “Fighting the World” y “Hail and Kill” se unieron a las representaciones más técnicas de los también hímnicos “The Oath”, “Thor”, “Dark Avenger”, “Denied by the Cross”, “Secret of Steel” y ese “Battle Hymn” que dejó las espadas bien en alto y nuestras gargantas y cuerpos al límite en lo que fue un buen cierre de segundo día de festival.

¡Mañana a por más!

Etiquetas: , , , , , , , ,

Categorizado en: , ,

Esta entrada fue escrita por Josep Fleitas

1 comentario

  • Juandie dice:

    Extenso como interesante resumen hacia el segundo dia de uno de nuestros mejores festivales como es el ROCK FEST y del cual las mayorias de bandas estuvieron a la altura.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.