Salvar la música en directo en España y defender la dignidad de sus intérpretes, ejecutantes y trabajadores

Blog: Mariano Muniesa

4 mayo, 2020 7:42 pm Publicado por  4 Comentarios

Propuestas y medidas de choque urgentes

Una de las peores consecuencias de la pandemia que estamos viviendo es el inmenso perjuicio que tanto en el momento actual como cara al futuro más a medio o incluso largo plazo va a sufrir la música, sobre todo la música en directo. Las cancelaciones de festivales, de giras, el cierre de locales y salas de conciertos o su reapertura dentro de la desescalada con las cortapisas a las que se ven sometidas, han provocado dentro del sector musical en todos sus ámbitos, la presentación de gran cantidad de propuestas, planes, medidas y alternativas para que la música en directo en nuestro país pueda sobrevivir. Mariano Muniesa, quien sigue de cerca habitualmente los movimientos que las organizaciones del sector desarrollan, os recoge y recopila en este artículo las diferentes alternativas que desde todos los sectores de nuestra música se están poniendo sobre la mesa para salir de esta situación.

Rock Fest Barcelona 2019. Foto: Iñigo Malvido

El tremendo impacto que la pandemia provocada por la irrupción del Covid-19 es algo que por desgracia, ya no es noticia. A pesar de que en estos días estamos poco a poco empezando a disfrutar de una cierta relajación del confinamiento y todo indica que se están tomando medidas para tratar de retomar hasta donde sea posible la actividad económica, lo cierto es que en todos los sectores de la economía, pero quizá de manera especialmente significativa en la cultura, y muy particularmente en la música, las perspectivas se revelan especialmente sombrías.

El estallido de la burbuja de precariedad de la música en España

Sôber el día que grabó su directo en Las Ventas. En la foto también El Pirata, Jorge Vileilla (Virgen), Mariskal Romero y Diego Cardeña (EON)

El mundo de la música en España, fruto de la inexistencia desde hace décadas no ya ni siquiera de unas medidas políticas, sino de la inexistencia absoluta de su consideración como un bien cultural y social de primera necesidad, de su consideración meramente como un elemento de ocio, y en muchas ocasiones de ocio de segunda o tercera categoría, se ha visto relegado a una situación de precariedad inconcebible en sociedades de nuestro entorno europeo tales como la francesa o la alemana, que desde hace años tienen recogidos en sus legislaciones preceptos que protegen, fomentan y estimulan el ejercicio de la actividad musical, tanto en su ámbito profesional como incluso en el amateur o en el escolar.

En estos días, y con toda la razón, sindicatos, plataformas, colectivos, asociaciones, artistas y músicos en general, exigen a los poderes públicos medidas urgentes y a corto plazo para tratar de paliar los efectos devastadores que va a producir la situación que estamos viviendo no solamente sobre los músicos, sino sobre los promotores de conciertos, bien sean grandes, pequeños o medianos, el colectivo de trabajadores de todos los ámbitos colaterales – técnicos de sonido, técnicos de luces, roadies, etc.- de manera pública y abierta. Esta situación, que como consecuencia de todo lo antedicho, ya existía en nuestro país desde hace décadas, ahora es cuando se revela en su máxima gravedad.

Es más, todo el sector de la música, tanto desde las organizaciones que representan lo que podríamos llamar la patronal del sector como desde los colectivos que representan a los trabajadores y trabajadoras de la música, no solamente están pidiendo al gobierno que se tome en serio el grave problema al que se enfrenta la música en España ante las cancelaciones masivas de festivales y giras, sino que esa exigencia de acción urgente se está acompañando, en cada ámbito con sus peculiaridades, de propuestas, medidas y alternativas, lo cual entendemos que es una buena muestra del nivel de organización, concienciación y actividad del mundo de la música en nuestro país. Resumimos aquí las más significativas.

Propuestas procedentes de las empresas organizadoras de grandes  eventos

Paco Laguna y Fortu de Obús

Hace escasamente unos días, la Asociación de Promotores de Música (APM), entidad que agrupa a la mayoría de grandes empresas organizadoras de festivales y conciertos, en un comunicado que hicieron público a los medios de información, planteaban la necesidad de que el gobierno tomase con carácter urgente una batería de medidas que aseguraban haber hecho llegar en diferentes documentos al Ministerio de Cultura.

Una buena parte de esas medidas ponían sobre la mesa, ante las cancelaciones inevitables de los festivales de verano y las restricciones al reinicio de la actividad musical, la aplicación del concepto por causa de fuerza mayor para permitir la posibilidad de suspensión o aplazamiento de los eventos musicales programados antes del Estado de Alarma cuya celebración esté prevista en el año 2020, la flexibilización de la normativas de Consumo en relación a la devolución del importe de entradas en el caso de aplazamiento, la reducción del IVA del 21% al 10% de todos los servicios relacionados con la música en vivo y música grabada y del 10% al 4% de las entradas de la música en directo, y la adaptación de los ERTE por el COVID-19 a la realidad de la industria de la música pudiéndose ampliar hasta que la actividad no pueda volver a la normalidad al 100%.

En consonancia con estas medidas, otras organizaciones van incluso más allá y proponen soluciones más específicas: la FMA, Asociación de Festivales de Música de España, propone una revisión del “contrato de adquisición” de entradas en lo que se refiere a obligaciones y plazos de reembolso por parte de los promotores de los festivales, solicitando al ministerio la ampliación de las fórmulas previstas, citando textualmente, “de forma que el público pueda decidir entre mantener su entrada para la nueva fecha de celebración del evento o bien disfrutarla en algún momento posterior canjeándola por la de otro espectáculo o festival cuando sea posible”. Esto podría hacerse mediante la creación de un vale canjeable (voucher) y aún así, cuando ninguna de las dos opciones sea posible, que el interesado pudiera reclamar la devolución del importe pagado y que el reintegro sea ejecutable en un periodo de hasta 18 meses a partir del anuncio de la cancelación.

Esta organización cita mecanismos similares creados, la mayor parte de las veces en consenso con las asociaciones de consumidores en Holanda, Italia, Portugal y Bélgica. Y destaca la presión que el sector está haciendo ante las instituciones de la Unión Europea para que esta fórmula se aplique en todos los países comunitarios, en tanto que al hablar de grandes festivales, la industria musical está profundamente interconectada y toda la cadena de proveedores y trabajadores interactúa a escala europea.

Las asociaciones de pequeños empresarios musicales y sindicatos

Guillermo Izquierdo (Angelus Apatrida)

Más allá de las propuestas presentadas por las organizaciones de promotores que generan mayor volumen económico, un más que importante colectivo, en realidad el sector mayoritario del mundo de la música en el estado español, también tiene sus propuestas y reivindicaciones específicas en relación con la situación que estamos viviendo.

La Plataforma de Salas de Conciertos, que representa a más de 250 pequeñas salas de conciertos de todo el estado español, hizo público en los últimos días un comunicado en el cual, afirmaban su decepción y su sorpresa ante la ausencia de un respuesta clara y efectiva del Ministerio de Cultura ante primero, la inconcreción de las medidas a tomar en cada una de las fases de desescalada, la inexistencia de unas medidas alternativas para garantizar la subsistencia de esas salas – que no lo olvidemos, constituyen la base del desarrollo de la música en el estado español- ante la reducción del aforo, cuya aplicación consideran inviable para la supervivencia de esos espacios de difusión de la música.

Ante esta situación, y coincidiendo en este particular con la APM, la Plataforma aboga por mantener la condición de causa de fuerza mayor hasta la vuelta a la total normalidad, imprescindible para la flexibilidad en la salida de los ERTES a los que el sector se ha tenido que acoger. Del mismo modo, esta plataforma señaló claramente en su comunicado que se ofrecía a estudiar conjuntamente con los ministerios interesados los posibles protocolos a aplicar de manera temporal (medidas higiénico-sanitarias), que garantizasen la seguridad de los artistas, los trabajadores y el público, contando siempre con el consenso y asesoramiento de las autoridades sanitarias. Del mismo modo, solicitaban que el Ministerio de Cultura, en coordinación con Trabajo y Economía Social, abordasen conjuntamente en una reunión con estos colectivos la posible aplicación de todas estas medidas, que representan un tejido imprescindible en la cadena de valor de un sector profesional y cultural del que dependen más de 700.000 trabajadores.

Desde otro punto de vista, resulta especialmente interesante y aportativa la posición adoptada por la Asociación cultural Music Theater & Art, dedicada a la ayuda y proyección de artistas dentro de las Artes Escénicas y la música, quienes han consensuado y presentado ante un amplísimo abanico de profesionales, creadores, intérpretes y trabajadores del sector musical un documento a modo de programa-manifiesto en el cual, en primer lugar reivindican lo que desde aquí también reivindicamos: el reconocimiento del sector artístico como un sector de actividad de primera necesidad e incorporable de manera inmediata a la vida laboral debiendo cumplir, por supuesto, en todo momento las normativas sanitarias y de seguridad vigentes.

En sus propuestas, es muy importante destacar algunas de las que se han hecho eco incluso algunas formaciones políticas de implantación estatal tanto en ayuntamientos como en comunidades autónomas: Esta asociación reivindica la creación una nueva fórmula para que los espectadores puedan acceder al arte al que antes tenían acceso y hacérselo llegar a sus domicilios, básicamente a través de los medios de comunicación públicos de radio y televisión. Para la primera fase del desconfinamiento en la cual aún existirán las restricciones en eventos con congregaciones numerosas de personas, se propone que está fórmula creada siga existiendo e incluso para cuando se llegue al desconfinamiento total, este método sirva para potenciar el arte.

Desde este mismo colectivo, se pide la implicación por parte de las emisoras de radio, televisión, revistas y periódicos de cada Ayuntamiento y/o Comunidad Autónoma, para dar la mayor difusión posible a los eventos programados sin que esto conlleve un coste para los artistas y/o programadores de dichos eventos. Se considera imprescindible la apertura de una sección especial dentro de las webs de las televisiones públicas de tal manera que tanto aquellas obras producidas por las cadenas en cuestión como las obras financiadas o cofinanciadas por medios propios que, habiendo pasado el control de calidad, puedan ser de disfrute del público. Cumpliendo dicha sección con la calidad necesaria para que la visualización y escucha elegida sean de la más alta calidad y garantizando el cobro de sus cachés sin dejar de percibir los derechos de autor generados por las obras retransmitidas en cuanto a su número de retransmisiones directas por la cadena o indirectas por la plataforma web de la cadena.

Medidas en este mismo sentido han sido recogidas en una moción que por ejemplo en Madrid, se ha impulsado desde el área de cultura de Podemos para llevar a todos los ayuntamientos, solicitando además que las partidas ya presupuestadas para cultura no se reasignen a otras áreas y se ejecuten en parámetros similares a los que se propone desde esta Asociación, especialmente para los músicos.

Finalmente, desde la Coordinadora Sindical de Trabajadores/as Músicos, se pide a las Comunidades Autónomas la adjudicación de ayudas a las trabajadoras y trabajadores músicos autónomos y por cuenta ajena cuya actividad haya sido cancelada y/o pospuesta. Del mismo modo, defienden que esta adjudicación de ayudas esté igualmente abierta a las y los músicos “Invisibles Administrativos”, término con el designan a todas las trabajadoras y trabajadores músicos que no fueron dados de alta en la Seguridad Social por sus respectivos empleadores. Asimismo, propone la creación de una institución pública o Fundación con fondos provenientes de la industria y de un fondo de cohesión, especialmente creado con el objetivo de cuidar, solidariamente, de los trabajadores músicos más vulnerables, así como de la sostenibilidad y competitividad del sector de la música.

El Ministerio de Cultura, en el punto de mira

Kolibrí Díaz y Kutxi Romero de Marea

En el amplísimo abanico de propuestas y en los análisis que desde cada ámbito se piden actuaciones urgentes, todas las críticas convergen en una administración concreta: el ministerio de cultura. De entrada, los primeros posicionamientos públicos de su titular contrario a destinar partidas extraordinarias o ayudas especiales al sector provocó el llamado “Apagón Cultural” que tuvo lugar el pasado mes de abril y ante cuya repercusión, el ministerio anunció una rectificación de sus posiciones y la apertura de cauces de diálogo con los interlocutores más destacados del sector cultural. Aún así, la crítica a la falta de iniciativa y la inacción del ministerio persisten, dado que este ministerio sigue sin anunciar un programa de medidas que o bien satisfaga las necesidades del sector o como mínimo, presente un punto de partida para abrir negociaciones o conversaciones.

Gran parte del sector cultural y específicamente el de la música confía en que el silencio del ministerio de cultura ante sus peticiones se deba a que estén tomándose el tiempo suficiente y las consultas con otros departamentos ministeriales afectados para adoptar medidas no improvisadas y que puedan sustentarse en un plan estratégico de apoyo a la cultura que sea realmente eficaz. Ello sería una magnífica noticia.

Cabe recordar a modo de conclusión, que el Ministerio de Cultura dispone de un instrumento valiosísimo para poder empezar a poner en práctica políticas de ayuda efectiva a la cultura en general y a la música en particular: El Estatuto del Artista y del Trabajador de la Cultura, aprobado con un consenso total de todas las fuerzas políticas del arco parlamentario, desde el PP a las formaciones nacionalistas catalanas o vascas. Afrontar el desarrollo efectivo de ese estatuto, al mismo tiempo que se atienden las demandas de la música a través de las asociaciones y colectivos que hemos mencionado en este artículo, podría ser una buena manera de vislumbrar la luz al final del túnel.

Mariano Muniesa
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4 comentarios

  • Prisioner666 dice:

    Pues a ver si este gobierno de derechas del PSOE tenido de morado hace algo. Si, de derechas, con el puño y la rosa sustentando el capitalismo, apoyando a la banca etc....dentro de esta queridisima monarquía parlamentaria. Para cuando la reforma laboral, señor Iglesias? Con los del puño y la rosa y los niños de papá "morados" vamos apañados , eh Mariano? Aquí siempre pierden los mismos.

    • Coronatimo dice:

      ¿Esperas que los comunistas radicales del PSOE+Podemos hagan algo? Jajaja, sí, encerrarnos en casa durante dos meses ya, darnos por detrás sin vaselina y destruir la economía del país por una puta gripe... eso es lo que están haciendo, con la connivencia del resto de partidos políticos.
      Os engañan, y seguís votando una y otra vez.

  • Juandie dice:

    Muy buen resumen por parte de Mariano Muniesa. Es una putada la cancelación de festivales como muchas de las giras de determinadas bandas tanto de nuestro pais como de fuera pero entre todos saldremos adelante y venceremos a puto virus y la buena música vendrá de nuevo a nuestro pais para disfrutar de sus bandas en directo.

  • Gmoore dice:

    Mi apoyo a toda la industria de la música menos a Ticketmaster y Live-Nation, que son unos putos mafiosos con el precio de las entradas, gastos de gestión y auto-reventa de entradas. Tambien los cachés de algunos grupos me parecen disparatados. Si ha esto le sumamos la bajada del IVA, los precios de las entradas podían bajar significativamente y favorecer la industria musical. De los políticos ni hablamos, un lastre en este país.

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