Parece que es inevitable que el nombre del histórico vocalista Morrissey vaya acompañado de cierta dosis de polémica en los últimos tiempos. Si ya fue sonado que cancelara un concierto debido al ruido de las Fallas, no pasará desapercibido tampoco el hecho de que a pocas semanas de su gira española venda camisetas icónicas de The Smiths, la banda con la que saltó a la fama, con su propio nombre en vez de con el logo del grupo.
El que fuera cantante de la emblemática formación de Mánchester ha incorporado algunos nuevos diseños a la tienda británica de su página oficial. Puedes echar aquí un vistazo. ¿Está en su derecho o se ha extralimitado un poco en lo que respecta al legado de The Smiths?
Curiosamente, esta nueva línea de camisetas está inspirada en imágenes tan icónicas en la historia de la música como las portadas de los discos de The Smiths ‘Meat Is Murder’ (1985) y ‘The Queen Is Dead’ (1986), pero donde uno esperaría ver el logo de The Smiths, se topa con el nombre de Morrissey.
Otro de los diseños que puede verse tiene como protagonista una de las fotografías más famosas de The Smiths, la que realizó el fotógrafo Stephen Wright con la fachada de Salford Lads Club de fondo, un lugar emblemático en la trayectoria del grupo que también aparecía en el videoclip de “Stop Me If You Think You’ve Heard This One Before”.
Morrissey, fan de Oscar Wilde
Por si alguien gusta de estos diseños tan polémicos, puede hacerse con alguna de las camisetas en este enlace. Quizás en el fondo sea que Morrissey sigue a rajatabla los preceptos que propugnaba Oscar Wilde, uno de sus escritores favoritos: “Que hablen de uno es espantoso. Que no hablen es peor”.
Al margen de polémicas, Morrissey nos visitará este verano con dos conciertos confirmados, el 25 de julio en el Poble Espanyol de Barcelona y el 29 de julio en el Movistar Arena de Madrid. Puedes encontrar entradas aquí.
El punk me salvó la vida y el hard rock siempre ocupó un lugar especial en el corazón, al igual que el rock gótico, pero nunca me he cerrado a otros géneros. Cual buscador de oro en el lejano Oeste, agito mi peculiar colador para quedarme con aquello que particularmente llame la atención o sobresalga del resto de propuestas, pues creo con firmeza en la vieja máxima de que de todo se puede aprender, o sacar algo de provecho, como decían los antiguos.


