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Entrevista a Triángulo de Amor Bizarro: “Queremos que puedas sacar un disco sin tener que comprar una pantalla en Gran Vía”

Foto: Neelam Khan Vela

Si de verdad existe una historia de superación en el seno de la música patria, esa es la de los gallegos Triángulo de Amor Bizarro, que tras abrirse paso en la escena alternativa reventando oídos en mares de distorsión herederos de los primeros The Jesus and Mary Chain o My Bloody Valentine exploraron otros caminos como la electrónica oscura o el rock industrial, entre otros géneros. En su último trabajo ‘Mi catedral’ construyen un refugio para refugiarse frente a la sobreexposición tecnológica de la sociedad contemporánea y a la vez se vuelven a reinventar transitando territorios ignotos en su trayectoria. El vocalista, guitarrista y compositor principal Rodrigo Caamaño y el batería Rafa Mallo dejan entrar a Alfredo Villaescusa a su peculiar comuna artística.

El impulso de rodearse de los seres queridos podríamos decir que existe desde los mismos albores de la existencia de la humanidad. Precisamente, esa es una de las ideas centrales de ‘Mi catedral’, el último álbum de Triángulo de Amor Bizarro, que pone también el foco en lo particular de una zona como Galicia, como nos relataba Rodrigo: “Yo no me veo hablando de París o Nueva York, entiendo la escena musical de esas ciudades, pero para mí no significan absolutamente nada. Es un elemento que siempre estuvo presente, aunque quizás ahora más, por pura evolución”.

Otro detalle que llama bastante la atención, si lo comparamos con la trayectoria previa, es el realce que se ha proporcionado en esta ocasión a la guitarra acústica: “Me encanta ese sonido, pero sí es cierto que esta vez hubo un poco más de cuidado. Fue un elemento en cascada, porque en este disco intentamos que los sonidos fueran más naturales, que estuvieran menos procesados. No porque no nos guste esto último, me encanta mucha música ultraprocesada, como el rock industrial…”.

El batería Rafa subrayaba la importancia de ese elemento: “Las acústicas para el ritmo, para hacer crecer la sensación rítmica, son muy buenas, pero creo que es justo lo que dice Rodrigo, esta vez se pueden oír mucho mejor, en la mezcla se les puede distinguir”.

‘Mi catedral’ ya de entrada sorprende con “SMT en el Palacio Real”, una balada a piano que luego muta bastante. Así recordaba la composición Rafa: “Digamos que en esa canción hicimos algo que nunca habíamos hecho, usar un piano piano. No creo que fuera algo conscientemente en el pasado, sino que no cuadraba. En la preproducción de la canción ya teníamos esa parte más a piano, la parte que dirías tú de “balada”, y la parte final, que sí que es algo que yo considero muy nuestro, muy de estudio, muy de local. El piano lo hizo primero Rodrigo y luego lo arregló Joaquín Pascual, que fue el que lo grabó. Pero la parte final sí que me resulta más especial por la forma en la que se hizo, muy modular, de elementos que se van encajando…”.

Una sociedad dominada por pantallas

En una sociedad dominada por las pantallas, esta dependencia y sus efectos en la mente humana es otro de los puntos sobre los que pivota ‘Mi catedral’. Rodrigo lo explicaba de esta manera: “Cada vez las personas estamos más de fondo. De repente hay una pantalla en el centro de todo, sobre un fondo minimalista para que brille, con figuras un poco mesiánicas que a mí me dan un poco de repelús porque al final significa que la gente no se va a poder ganar la vida con la música, que es una cosa que tiene que nacer de la afición y de la pasión. El planteamiento era todo lo contrario a eso. Con ‘Sed’ y el disco negro llegamos al tope, a nuestra frontera. No nos vamos a hacer más elaborados, no vamos a depender más de la tecnología de lo que dependimos en esos discos. Por eso las partes más electrónicas quisimos dejarlas fuera. Justo hace unos meses sacamos la versión de New Order de “Bizarre Love Triangle”, y eso es algo que nos encanta hacer, pero sabemos que el precio de integrarlo en la banda es un poco contraproducente, porque es justo todo lo contrario de nuestro sonido”.

Abogan por tanto por ir a contracorriente de la tendencia actual en la música: “Queríamos que sonase la baqueta tocando en la caja, la púa de la guitarra. Eso nos aleja de la tendencia actual y a donde va, que da un poco de… El Top 50 Spotify siempre fue una puta mierda. Nosotros queremos estar vacunados de todo ese proceso que lleva ocurriendo años y que creo que va a destruir todo lo interesante, lo guay y la razón de ser de los estilos musicales, que básicamente es que la gente se exprese, y que lo haga de forma directa, sin necesidad de una campaña de marketing gigantesca, que puedas sacar un disco sin tener que comprar una pantalla en Gran Vía”.

Rodrigo censura también la búsqueda constante de un éxito que parece mover a la mayoría de los grupos, así como la artificialidad de muchas propuestas: “Ves ahora la gira esta de La Oreja de Van Gogh, un grupo que siempre odié, con los fans que entienden la música como algo ultraprocesado y de repente poniendo a parir a la cantante porque desafina o canta mal, ¿pero qué esperabais? Ponéis una meta imposible de cumplir, en plan nunca va a sonar como los discos, aunque es gente que tampoco nunca tocó muy bien… Pero es cruel que vuelvan porque los fans lo pedían y te llegue el ruido de otros destrozándoles, eso es horrible…”.

Ajuste de cuentas a una generación

Ya que se viene tan arriba el vocalista y guitarrista, le preguntamos por “Odio a mi generación”, si es un ajuste de cuentas en cierta manera, pero Rafa no se lo toma exactamente así: “Es más bien un ejercicio de salud. Creo que todos odiamos un poco a nuestra generación, y si no, algo raro pasó ahí. Es un sentimiento universal”. Rodrigo alude a hechos concretos: “Nuestra generación cuando éramos jóvenes era la época de Aznar, de la guerra de Irak. Si no te opones a la masa con 20 años… Me salió lo de mi generación porque igual a lo mejor la mayoría vota a Vox. Creo que es sano, es un ajuste de cuentas, claro”.

Una idea que está detrás de dicha canción es la tendencia a la homogenización de la era actual: “La presión social para pertenecer a la masa es mucho mayor de lo que era en nuestra época. Ves la foto del anuario del instituto… bueno, en mi instituto no había anuario, pero te lo imaginas (risas). Había heavies, punks, cada uno tenía un aspecto diferente, pero eso estaba guay, era la personalidad de cada uno, y ahora todos con el mismo corte de pelo, el mismo tal… Todo está muy homogeneizado”.

Hablando de males actuales, no hay que pasar por alto la crítica a la burocracia de “Media vida”, a lo que responde Rodrigo: “Todo el mundo que la escucha lo entiende así, pero yo al escribirla estaba pensando más a lo largo de la vida, pero es cierto que es más interesante interpretarla así porque la relación de esperar la cola con la vida es directa. Fue un poco casualidad, porque yo no me estaba refiriendo a algo concreto, sino a un proceso más vital, pero me gusta que se interprete de forma más terrenal”.

La sensación de ser un mero espectador en el nuevo mundo de Internet es otra cosa que señalaba Rodrigo: “Parece que no estamos haciendo nada más que contemplar, que no podemos interactuar. En teoría lo de las redes sociales era más interactivo que la tele, que los medios tradicionales, que los periódicos, pero no lo es. Somos solamente decorado. Todos estamos en una cola virtual, en el cine, en los restaurantes… Eso también te trasmite la sensación de que si tú no estás ahí, va a estar otro, la noción de que eres prescindible, pero eso es mentira, todos los seres humanos tenemos derecho a causar algún efecto”.

El compromiso político de Triángulo de Amor Bizarro nunca ha estado escondido, sino que ha sido más bien una de sus señas de identidad: “No somos un grupo de hablar de ir a bailar por la noche, qué maravilloso está todo, cuando está el mundo en llamas y están tirando bombas. Creo que hay grupos que eso lo hacen mejor, son capaces de abstraerse y habitar en una burbuja, pero para nosotros es imposible. Puedo escribir una canción con tono optimista porque a lo mejor ese día me siento más luminoso, pero sé que en algún momento no voy a poder evitar meter un giro”.

Volviendo a ‘Mi catedral’, “BBBMV a.r.m.a.s.”, es uno de los temas más ambiciosos a nivel musical, a caballo entre Massive Attack y My Bloody Valentine. Rafa rememoraba la composición: “Ese tema justo fue de los últimos en componer. Era una base que tenía Rodrigo, no sé si la letra la tenía ya, pero sí que recuerdo la guitarra”. El compositor principal la consideraba como una especie de revelación: “Son cosas un poco abstractas, pero que cuando te salen, es lo mejor. Porque no sabes muy bien cómo te salen. No lo calculas, simplemente te cuadra”.

“Sacrificio”, un claro single

Al igual que en otros lanzamientos, también tenemos un claro single como “Sacrificio”, que evoca en cierta forma a “Vigilantes del espejo”, quizás su corte más The Cure: “Sí, también fue una canción que se hizo al final, cuando estaba todo el disco hecho. A mí este tipo de canciones me gustan mucho, pero son peligrosas, porque son muy reconocibles y dependes de que la melodía te guste mucho, porque si no haces cosas que son intentos de eso”.

Esta especie de cohesión interna podría favorecer que en la próxima gira de presentación les diera por tocar el disco entero. Esto era lo que nos decía Rodrigo: “Vamos a tocar el disco entero a partir de octubre. Ahora tenemos unos cuantos festivales y ahí te dan 40 o 50 minutos. Vamos a ir metiéndolo poco a poco, tocando cinco o seis, pero claro, nuestra idea es tocar todo el disco. Lo de la gira aniversario tocando dos discos enteros fue una experiencia muy guay, que nos quitó muchas tonterías… Si eres capaz de tocar un disco así, que a veces es incómodo porque la estructura para el directo te complica la vida, eso te da unos poderes para tocar que te sientes bien”.

Precisamente, no podemos evitar preguntarle si volverán a interpretar álbumes en directo mediante sorteo, como en el aniversario: “No sabemos muy bien qué hacer, pero una de las ideas que tenemos es mover mucho el repertorio, a pesar de que nos centremos en el disco nuevo, que no se queden de repente canciones sin aparecer. No sabemos si recuperar en esos conciertos el nuevo disco y uno de los antiguos al azar. Lo tenemos que valorar. Al final se trata de dar lo que tú quieres y lo que la gente quiere”.

Rafa aportaba su visión: “En general la problemática es el tiempo. Hay una tensión entre que tienes muchas canciones y que te gustan todas y es una pena que alguna se quede ahí. Eso nos pasaba por ejemplo con el aniversario, que había canciones que no tocábamos desde hacía un montón. La verdad es que eso es algo que nos gusta tanto a nosotros como al público. Cuando tienes muchas canciones, tiempo limitado y un disco nuevo, pues es complicado”.

Una constante exploración de géneros

Triángulo de Amor Bizarro, a estas alturas de su trayectoria, han explorado tantos géneros que casi parece todo un desafío imaginar lo que les falta por hacer: “Es que siempre vas descubriendo cosas. Nos ponemos más en lo que no queremos hacer que en lo que sí queremos (risas). Nos gusta explorar los géneros. Nos gusta probar muchos palos, pero estamos siempre en algo en lo que podemos ubicar nuestro estilo. No somos capaces de trasladarnos al flamenco o al folk. No quiero hacer canción superficial porque simplemente está de moda, eso es absurdo y hay mucha gente que lo hace mejor”.

Rodrigo, por último, nos confiesa una pasión que quizás muchos no esperaban: “Yo siempre he escuchado mucho heavy y mucho metal, es un género que tengo muy interiorizado, aunque a lo mejor no esté muy presente… Bueno, creo que en cierto sentido sí, pero tampoco me voy a… ¿A qué genero, Rafa?”.

El batería nos habla entonces del doom, la psicodelia o incluso el rock n’ roll: “Todo lo llevamos a nuestra imaginería y nunca vamos al género puro, aunque ahí también te digo que depende de lo que nos vaya dando. No nos va a dar por el bluegrass o que igual estemos loquísimos por un género como la electrónica y cambiemos totalmente… Parte más de lo que te apetece hacer”.

Estas son las fechas confirmadas de la gira ‘Mi catedral’:

10/10/26 — Boiro — A Pousada
30/10/26 — Palencia — Universonoro
31/10/26 — Granada — Planta Baja
13/11/26 — Bilbao — Stage Live
12/12/26 — Oviedo — Kuivi Almacenes
19/12/26 — Sevilla — Sala X
17/01/27 — Girona — Sala la Mirona NEU!
29/01/27 — Albacete — Sala Clandestino
30/01/27 — Murcia — Sala REM
12/02/27 — Santiago de Compostela — Capitol
13/02/27 — Vigo — Rouge
19/02/27 — Toledo — Círculo de Arte
20/02/27 — Málaga — La Trinchera
26/02/27 — Barcelona — Sala Apolo
12/03/27 — Madrid — La Riviera

Triángulo de Amor Bizarro acompaña a Iron Maiden, Judas Priest, Limp Bizkit y Within Temptation entre los contenidos destacados del número 482 de La Heavy, con la portada capitaneada por los legendarios Deep Purple. Más contenidos que te esperan en la revista están protagonizados por Megadeth, Kaiser Chiefs, Evergrey, Bloodhunter o Jared James Nichols entre muchísimos otros. Corre a tu kiosco o visita nuestra tienda online para no perderte nada.

Alfredo Villaescusa

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