Marcelo Champanier, músico argentino afincado en Madrid, acaba de publicar un trabajo que captura toda la crudeza y autenticidad de una noche irrepetible en la mítica sala capitalina. ‘Marcelo Champanier en vivo Honky Tonk’ no solo funciona como testimonio sonoro de uno de sus conciertos más especiales, sino también como punto de partida para una gira que, tal y como nos contó durante la charla con Kike Marcos, volverá a poner en primer plano una forma de entender el rock basada en el riesgo, la improvisación y la conexión real con el público.
En tiempos en los que buena parte de la música en directo parece diseñada al milímetro, con repertorios cerrados y ejecuciones calculadas hasta el último detalle, Marcelo Champanier sigue defendiendo una filosofía radicalmente distinta. Su nuevo disco, ‘Marcelo Champanier en vivo Honky Tonk’, nace precisamente como respuesta a esa necesidad de reivindicar la espontaneidad. Como él mismo reconoce, “llegó el momento de sacar mi disco en directo, el más crudo y el más de verdad”, una afirmación que resume con precisión la esencia de este lanzamiento. Para el músico, el álbum supone incluso “haber alcanzado cierto grado de madurez”, al condensar una forma de entender el rock que lleva años construyendo.
La grabación recoge una noche muy concreta en la sala Honky Tonk de Madrid, un escenario que para Champanier reunía todas las condiciones necesarias para registrar ese momento. “Lo grabé con la banda que quería, el bolo salió genial, el público increíble y en una sala que tiene mucha magia y que suena muy bien”, recuerda sobre aquella velada. El resultado es un disco que no pretende embellecer ni corregir nada, sino preservar exactamente la energía que se generó entonces.
Sin embargo, el artista deja claro que el álbum no debe entenderse como una postal congelada en el tiempo. Muy al contrario, se convierte ahora en un punto de partida para una gira que aterrizará el próximo 26 de mayo, precisamente en la misma sala madrileña. Y aunque el simbolismo del regreso al lugar de la grabación podría hacer pensar en una recreación fiel de aquel concierto, Champanier advierte que no será así. “El público vivirá un concierto totalmente diferente”, asegura, explicando que al tratarse de un repertorio vivo “no están los arreglos atados o fijados”. Esa libertad es, de hecho, uno de los pilares fundamentales de su propuesta.
La gira llevará sus canciones por ciudades como Zamora, Vigo, Tui o Manzanares el Real, alternando conciertos eléctricos, acústicos y formatos en dúo junto a músicos como Federico Lechner o Luca Frasca. Según explica, eso obliga a replantear constantemente el repertorio: “Hay canciones que se adaptan bien al formato sólo en acústico y hay algunas que prefiero cambiarlas por otras”. Esa capacidad de mutación responde a una idea muy clara: “Cada ciudad y cada concierto es único”.
El objetivo de Champanier es que incluso quienes estuvieron presentes la noche de la grabación puedan reencontrarse con canciones transformadas, con nuevos matices y con una experiencia completamente distinta. “Mi idea es que quien estuvo en el Honky Tonk cuando se grabó el disco y vuelva se sorprenda y viva una experiencia diferente”, subraya.
Cuando se le pregunta por cómo mantener intacta la intensidad a lo largo de una gira extensa, su respuesta deja entrever toda una declaración de principios. “La intensidad no se pierde nunca. Es inherente a una forma de entender la vida y la música”. Para él, subirse a un escenario implica “tomar riesgos”, “llevar las cosas un poco al límite” y “vivirlas como si fueran la última vez”. Una concepción que conecta directamente con esa sensación de urgencia que atraviesa tanto el disco como sus actuaciones.
De hecho, Champanier rechaza que esa tensión sea una simple impresión estética. “Es que realmente puede pasar cualquier cosa. No es sólo una sensación”, afirma. Y va aún más allá al definir qué significa para él el rock and roll: “De dar ese paso más allá con un pie en el precipicio. De no tenerlo todo calculado. No tener miedo. Dejar que la música, la noche, el público, el repertorio fluyan”.
Esa filosofía sería imposible sin la complicidad absoluta de la banda que le acompaña. El músico no escatima elogios hacia Chilo —batería, coros y productor del disco—, Federico Lechner en teclados, Javier Quintana en guitarra y coros, y Rafa Martín al bajo. “Tenemos un registro maravilloso de una noche mágica, de cinco tipos tocando como si no hubiera un mañana”, afirma con evidente orgullo. Para Champanier, aquel concierto quedó como testimonio de una conexión especial, construida desde la confianza mutua y la libertad creativa.
Esa confianza se traduce también en la manera de afrontar cada actuación. “Siempre estamos abiertos a improvisar”, asegura, hasta el punto de garantizar que “no vamos a tocar el mismo solo dos noches seguidas”. Aunque él marca el rumbo general del concierto, insiste en que no dicta exactamente qué debe tocar cada músico. “Yo dirijo, los conduzco, pero no les digo qué tiene que tocar cada uno. Porque al primero que le gusta sorprenderse arriba del escenario es a mí”.
Respecto al repertorio, Champanier reconoce que algunos temas han adquirido ya una conexión especial con el público. “Fuera de la ley es una canción que gusta en todos los conciertos y a todos los públicos”, explica, mientras que “Satán a veces también se está revelando como gran favorito del público”.
Otro de los grandes atractivos de esta nueva etapa será la edición física del disco. ‘Marcelo Champanier en vivo Honky Tonk’ contará con una tirada limitada a solo cien vinilos firmados y numerados a mano, una apuesta que el músico concibe casi como una pieza de colección. “Me encantaría que más que en un objeto de gira se convierta en un objeto de deseo”, comenta, consciente de que “no será para todo el mundo, y no habrá uno para todo el que lo quiera”.
En cuanto a las fechas que más ilusión le generan, Champanier menciona especialmente Zamora, ciudad donde asegura sentirse especialmente arropado: “Tengo muy grandes amigos y seguidores allí”. También destaca Galicia, donde valora especialmente la conexión con un público al que define como “muy culto y de culto. Gente que sabe de música”.
Mirando más allá de esta primera tanda de conciertos, el músico tiene claro cuál sería su mayor satisfacción. Más que cifras o balances promocionales, aspira a ampliar su alcance como intérprete, autor y compositor, pero sobre todo desea dejar una huella emocional en quienes asistan a sus actuaciones. Su objetivo es que el público conserve “el recuerdo de un concierto único” y, sobre todo, “de haber sentido algo auténtico y real, en estos tiempos en los que todo es prefabricado y efímero”.
Una declaración que define a la perfección tanto este disco como la manera en que Marcelo Champanier sigue defendiendo el rock: sin red, sin fórmulas preestablecidas y con la convicción intacta de que la verdad del escenario sigue siendo insustituible.
El músico realizará próximamente una gira acústica por Galicia y Zamora. A estos conciertos se sumará una ambiciosa cita en Madrid, en la sala Honky Tonk, que será en formato eléctrico. Además, durante este show se podrá adquirir ‘Marcelo Champanier en vivo Honky Tonk’ en una edición limitada en vinilo. Si no te lo quieres perder, consigue tus entradas en este enlace. Estas son todas sus citas confirmadas:
22 de mayo – Zamora – Coctelería Varone (22:30 horas, entrada libre)
23 de mayo – Vigo – A Casa de Arriba (21:30 horas, entrada 8€)
24 de mayo – Tui (Pontevedra) – La Burbuja (18:00 horas, entrada libre)
26 de mayo – Madrid– Honky Tonk (21:30 horas, anticipada 15€ / puerta 18€)
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