LO ÚLTIMO

Entrevista a Mar de Fondo: “Muchas cosas se consumen rápido, nosotros apostamos por canciones con recorrido, que necesitan tiempo; lo llamaban rock and roll”

‘Lo llamaban rock and roll’ es el título del ambicioso nuevo disco de Mar de Fondo, la banda liderada por Jesús Suárez que, desde tierras gallegas, puede conquistar todo el país y más allá con sus canciones. Álex Rico se sumerge en esta nueva creación para lanzar sus preguntas al líder de la formación, que nos abre las puertas a esta rockera e ilusionante nueva etapa.

Este disco llega en el momento preciso de vuestra madurez. ¿Sentís que habéis tenido que quemar etapas específicas para llegar a este sonido tan consolidado o ha sido una evolución natural?

“Las canciones de este disco empiezan siempre en el mismo sitio: en casa, en silencio, con una guitarra acústica y un papel. Ahí no hay artificio posible, o la canción respira o no respira. No hay batería que la empuje ni guitarras que la sostengan. Solo estás tú frente a lo que salga. Ese primer momento es el más importante de todo el proceso. Porque ahí decides si merece la pena seguir con esa idea o dejarla caer. Y cuando una canción sobrevive a ese filtro, entonces llega al grupo.

Ahí cambia todo. La banda no adorna la canción, la pone a prueba. Cada uno aporta lo suyo, la empuja en una dirección distinta, y poco a poco va cogiendo forma. Algunas crecen mucho, otras encuentran su sitio de manera más natural, pero todas pasan por ese proceso de construcción colectiva. Este disco no responde a una estrategia ni a una búsqueda concreta. Es la consecuencia de haber trabajado así durante mucho tiempo. Cuando haces las cosas de la misma manera durante años, al final aparece un sonido que te representa sin necesidad de forzarlo”.

Habéis grabado con Manuel Ramil. ¿Qué creéis que ha aportado su batuta a la contundencia que escuchamos en este nuevo trabajo?

“Manuel Ramil ha sido una pieza fundamental en este disco. No solo por lo que se oye, sino por cómo nos hizo trabajar. Tiene una forma muy clara de ver las canciones. Detecta rápido qué es lo importante en cada una y no te deja perderte. Nos ayudó a quitar lo que sobraba y a centrarnos en lo que realmente hacía crecer cada tema. Eso hizo que todo el disco ganase en solidez y en coherencia".

A nivel de banda, nos empujó a ir un paso más allá. A no conformarnos con una buena toma o con una buena idea. Siempre había una vuelta más que darle, un detalle que pulir, una intensidad que alcanzar.

En mi caso, el cambio fue muy evidente. Me llevó a trabajar la voz desde otro sitio. A subir, a sostener, a proyectar de una manera que no había explorado en los discos anteriores. Hubo momentos de incomodidad, claro, pero ahí es donde realmente creces. Sentí que estaba llevando mi voz a un lugar nuevo, más abierto, más exigente. Ese crecimiento se nota en todo el disco. No es solo cómo suena, es hasta dónde llega cada canción”.

El nombre parece toda una declaración de intenciones: ‘Lo llamaban rock and roll’. ¿Este título es una reivindicación del género en un momento donde las tendencias parecen ir por otro lado?

“El título tiene una lectura muy concreta: coloca el rock en una perspectiva distinta, casi como si alguien lo estuviera señalando desde fuera. No nace como una reivindicación directa, sino como una forma de situarnos. Nosotros hacemos canciones desde un formato muy claro: guitarras, bajo, batería y voz. No intentamos adaptarnos a lo que está pasando alrededor ni cambiar el lenguaje que usamos.

Mientras muchas cosas se consumen de forma rápida, nosotros seguimos apostando por canciones que se desarrollan, que tienen recorrido, que necesitan tiempo para asentarse. Ese es el terreno en el que nos movemos. ‘Lo llamaban rock and roll’ funciona como una forma de describir eso sin necesidad de explicarlo demasiado. Es una frase que deja espacio a quien la escucha para interpretarla desde su sitio”.

En “Bailando con las ratas” definís el rock como una “maldita condena”. ¿Es esa dualidad entre el sacrificio y la pasión lo que mantiene vivo a Mar de Fondo después de tantos años?

“Hay una parte del rock que no se ve y que es la que realmente sostiene todo. No es solo tocar o grabar, es todo lo que hay alrededor: el tiempo que le dedicas, las decisiones que tomas, lo que dejas de lado para seguir adelante. “Bailando con las ratas” habla de esa parte menos visible, de seguir cuando las cosas no son fáciles, cuando el camino no es claro o cuando el esfuerzo parece mayor que el resultado.

Pero también está la otra cara. El momento en el que una canción encaja, en el que un concierto funciona, en el que alguien conecta con lo que haces. Esos momentos compensan todo lo demás. No es una cuestión de equilibrio perfecto. Es más bien aceptar que todo eso forma parte del mismo camino y que, al final, merece la pena seguir”.

¿Qué ingredientes creéis que son innegociables en vuestra música?

“Para nosotros, todo empieza en la canción desnuda. Si una canción no funciona con una guitarra acústica y una voz, difícilmente va a funcionar cuando le añadas todo lo demás. Ese es el primer filtro. A partir de ahí, la banda construye. Le da carácter, le da energía, la lleva a otro nivel. Pero si la base no está clara, todo lo demás se queda en superficie.

También es importante que cada canción tenga una dirección definida. Que sepas qué estás contando y cómo quieres contarlo. No se trata solo de sonar bien, sino de que cada elemento tenga sentido dentro del conjunto. Esa combinación entre una base sólida y un desarrollo coherente es lo que intentamos cuidar en cada tema”.

Hablemos de “Percebeiro”. Presentáis una versión sinfónica con la Orquesta Sinfónica de Galicia y otra rockera. ¿Cómo fue el proceso de adaptar un homenaje tan sentido a los trabajadores del mar a dos lenguajes tan distintos?

“Es una canción que desde el principio tenía un peso especial. Está muy ligada a nuestro entorno y a una realidad que conocemos de cerca. Cuando planteamos la versión con la Orquesta Sinfónica de Galicia, lo hicimos pensando en ampliar la canción, en darle una dimensión diferente. La orquesta permite abrir espacios, generar atmósferas más amplias y trabajar la emoción desde otro tipo de dinámica.

La versión rockera, en cambio, va en la dirección contraria. Es más directa, más física, más centrada en el pulso de la banda. Ahí la canción se apoya en la fuerza y en la cercanía. No fue tanto un proceso de adaptación como de interpretación. La misma canción pedía dos formas distintas de ser contada, y simplemente dejamos que cada formato hiciera su trabajo”.

No rehuís los temas sociales, como en “Llueve”, donde tratáis la violencia de género. ¿Sentís que el rock tiene el deber ético de seguir siendo un altavoz para estas realidades?

“Cuando escribes canciones, hay temas que aparecen porque están ahí, alrededor. No es algo que busques de forma consciente, pero tampoco puedes ignorarlo. “Llueve” surge de esa necesidad de abordar algo que es demasiado evidente como para dejarlo fuera. No pretende explicar ni posicionarse desde un lugar concreto. Simplemente pone el foco en una realidad que sigue siendo muy dura. La música tiene la capacidad de acercar estos temas desde otro sitio. No desde el dato o la noticia, sino desde la emoción que genera. Y eso hace que, a veces, llegue de una forma más directa”.

Cada canción tiene su propio origen. En este caso, era imposible mirar hacia otro lado. Vais a hacer una pequeña gira por vuestra Galicia natal… ¿Os podremos ver por Madrid?

“Galicia es donde todo cobra sentido para nosotros, donde las canciones tienen un contexto, una referencia, una conexión directa con el entorno. Pero también sentimos que este disco tiene recorrido fuera, que puede funcionar en otros sitios, con otros públicos, en otros contextos.

Madrid es una plaza muy importante en ese sentido. Nos apetece llevar allí las canciones, ver cómo responden, cómo crecen en un ambiente distinto. La idea es que el disco no se quede quieto, que se mueva, que evolucione con los conciertos, que vaya encontrando su sitio en cada escenario”.

Como siempre, aquí tenéis unas líneas para dirigiros a nuestros lectores de MariskalRock.com

“A quien se acerque a este disco le diríamos que lo escuche sin prisa. Las canciones están trabajadas desde dentro, desde ese primer momento en casa con una guitarra y un papel, y todo lo que viene después. No son canciones para pasar por encima, son canciones para ir entrando poco a poco. Si alguien encuentra algo ahí dentro que le acompañe, que le diga algo o que simplemente le haga quedarse un rato más escuchando, entonces todo el trabajo que hay detrás ya ha valido la pena. Somos Mar de Fondo”.

Escucha ‘Lo llamaban rock and roll’ en Spotify:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

MariskalRock.com
Resumen de privacidad

Desde este panel podrá configurar las cookies que el sitio web puede instalar en su navegador, excepto las cookies técnicas o funcionales que son necesarias para la navegación y la utilización de las diferentes opciones o servicios que se ofrecen.

Las cookies seleccionadas indican que el usuario autoriza la instalación en su navegador y el tratamiento de datos bajo las condiciones reflejadas en la Política de cookies.

El usuario puede marcar o desmarcar el selector según se desee aceptar o rechazar la instalación de cookies.