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“Deep Purple in Rock”, una de las primeras obras maestras del heavy metal, cumple 50 años

Blog: Mariano Muniesa

3 junio, 2020 1:39 pm Publicado por  6 Comentarios

Ocupa siempre una de las posiciones más elevadas en cualquier antología o recopilación de álbumes clásicos de la historia del rock, más específicamente aún del Hard & Heavy. Marcó el comienzo de una formación de leyenda, en donde confluyeron músicos a los que el heavy metal les debe mucho de su personalidad y con este disco dieron a ese género gran parte de sus señas de identidad sonora más características. Hace hoy 50 años, el 3 de junio de 1970 se puso a la venta en todo el mundo ‘Deep Purple In Rock’, la obra más celebrada de la púrpura en dura pugna con ‘Machine Head’ y ante tal efeméride, Mariano Muniesa no podía dejar de aventurarse una vez más en sus archivos y de reconstruir como fue la historia de esta obra que ya ha trascendido a su tiempo para ser inmortal.

Los antecedentes

Desde su formación a comienzos de 1968, los Deep Purple procedentes de los Roundabout formados por Chris Curtis se habían movido musicalmente en un estilo que si bien tenía como principal referencia el british-blues, el blues progresivo inglés a partir de cual y como fruto de su evolución se generará el heavy metal en los 70, la psicodelia de la época también tenía un peso importante en su música, el estilo vocal de su cantante Rod Evans les orientaba en ocasiones a unas coordenadas más pop e incluso la influencia del incipiente rock sinfónico que incorporaba Jon Lord, músico de formación clásica de conservatorio les convertía en una banda muy ecléctica, interesante, atractiva, pero que obviamente antes o después tendría que redefinir y perfilar más su propuesta.

Ese eclecticismo hace que en sus tres primeros álbumes, ‘Shades of Deep Purple’ (1968), ‘The Book Of Talyesin’ (1968) y ‘Deep Purple’ (1969) encontremos desde un incipiente y primigenio hard rock encarnado en su versión del “Hush” de Joe South, que incluso en la actualidad Deep Purple siguen tocando en directo, o “Wring That Neck”, a una adaptación al rock progresivo de una pieza de música clásica como “Anthem”, con un interludio de estilo barroco similar a una fuga de Bach escrita por Lord e interpretada usando mellotrón y cuarteto de cuerda; o pop psicodélico como “Blind”. Una abigarrada mezcla de estilos que iban desde The Moddy Blues o Procol Harum a Traffic o The Yardbirds, que funcionaba muy bien en Estados Unidos gracias a que en sus singles siempre versionaban canciones que habían sido un éxito allí –su cover del “Kentucky Woman” de Neil Diamond en 1968 había sido todo un éxito en América e incluso entró en listas- pero que en Gran Bretaña y Europa, sin embargo no funcionaba.

A raíz de la primera gira por Estados Unidos que el grupo tuvo ocasión de hacer teloneando el ‘Farewell Tour’ de Cream en octubre de 1968, las cosas empezaron a cambiar. El rock duro de Cream, Jimi Hendrix Experience y muy poco tiempo después de Led Zeppelin, empezó a dominar la escena y a ganar cada vez más popularidad y seguidores. Esto en modo alguno le pasó inadvertido tanto a Ritchie Blackmore como a Jon Lord, que muy pronto vieron claro que esa debía ser la dirección a seguir.

Lo intentaron en cierto modo en la grabación en febrero de 1969 del tercer álbum, ‘Deep Purple’ pero ni el bajista Nick Simper ni el vocalista Rod Evans encajaban bien en esa nueva orientación que Deep Purple querían dar al grupo, y de hecho, durante la grabación de aquel trabajo los desacuerdos musicales se hicieron cada vez más profundos, llegando en el caso de Nick Simper, a fuertes y frecuentes enfrentamientos personales. En su segunda gira por Estados Unidos en abril y mayo de 1969 las tensiones internas crecieron y ya antes de acabar el tour, Blackmore y Lord comunicaron a su manager que Simper y Evans abandonarían la formación nada más terminar la gira y regresaran a Inglaterra.

Nace el “Mark II”: la formación clásica de Deep Purple

La banda en 1970. De izda. a dcha: Ritchie Blackmore, Ian Gillan, Roger Glover, Jon Lord e Ian Paice.

Los elegidos para ocupar los puestos de bajista y cantante fueron respectivamente Roger Glover e Ian Gillan, ambos provenientes de Episode Six, un grupo de pop-rock muy ecléctico que en palabras del propio Roger Glover, “Éramos muy maleables; podíamos pasar del rock al funky y de ahí al flower power pop sin apenas problema”. Tal vez esta característica fue lo que más llamó la atención a Blackmore y a Lord, que veían en ellos unos músicos que sí podían adaptarse a ese nuevo estilo de rock duro que querían hacer a pesar de moverse en un terreno más pop. Recordaba Jon Lord: “Rod Evans no era un mal cantante ni mucho menos, al contrario, tenía una gama de registros muy amplia y cantando baladas tenía una voz maravillosa, pero le costaba mucho encontrar el tono cuando la música sonaba muy fuerte. Ian Gillan era todo lo contrario. Sacaba lo mejor de su potencia de voz justo cuando poníamos los amplificadores a tope y la máquina empezaba a funcionar”.

Ritchie Blackmore: “Cada vez que leía la prensa musical estadounidense y repetían el tópico de que Deep Purple eran como los Vanilla Fudge ingleses, me molestaba mucho, quizá porque era verdad en parte. En enero de 1969 Led Zeppelin habían hecho un disco debut formidable, que realmente abría un camino de evolución nuevo, y me convencí de que ese era el camino que Deep Purple debía seguir. Roger e Ian estaban totalmente de acuerdo, así que en el verano del 69, entraron oficialmente en el grupo y nos pusimos a trabajar en lo que sería un año después ‘Deep Purple In Rock’”.

Después de que esta formación con Ian Gillan voz, Ritchie Blackmore guitarra, Roger Glover bajo, Ian Paice batería y Jon Lord teclados debutase en directo con un show el 10 de julio de 1969 en el club Speakeasy de Londres, continuó el trabajo de composición y ensayos a lo largo de ese verano en el Hanwell Community Center, un gimnasio que según recordaba Roger Glover, “tenía un eco horrible, pero era el único lugar en el que podíamos tocar a todo volumen”. En esos ensayos surgieron las primeras versiones de “Speed King”, “Hard Lovin’ Man” e “Into The Fire”.

Sin embargo, mientras el trabajo del grupo seguía a buen ritmo y ya se hablaba de entrar en estudio en septiembre, llegó una noticia tan inesperada como negativa: Tetragammaton, la compañía subsidiaria de EMI / Harvest, el sello de Deep Purple en Estados Unidos, se había declarado en quiebra. De la noche a la mañana, el grupo se quedaba sin compañía justo en el país donde más éxito tenía, con lo cual el manager dijo al grupo que hasta que no estuviera garantizada una buena distribución en América, no se sacaría un nuevo disco.

Aprovecharon entonces por un lado para poner en pie el proyecto del famoso ‘Concert For Group And Orchestra’, cuyo peso llevó fundamentalmente Jon Lord, -de hecho, era una idea en la que llevaba trabajando meses, pero a la que debido a la actividad incesante del grupo no se le había encontrado espacio en la agenda- en el que se implicó todo el grupo y que se grabó a finales de septiembre de 1969 en el Royal Albert Hall de Londres. En octubre se retomó el trabajo en ‘Deep Purple In Rock’ grabando una demo de trabajo con varios de los temas que después integrarían el álbum a modo de preproducción. Sin embargo, el grupo no inició la grabación propiamente dicha del disco hasta enero de 1970, debido a que entre noviembre y diciembre hicieron alrededor de 30 conciertos por toda Gran Bretaña.

Comienza la gestación de ‘Deep Purple In Rock’

El álbum que consagraría a Deep Purple como una de las bandas pioneras del heavy metal a nivel mundial y que está unánimemente considerado como una de las piedras angulares del género se grabó a lo largo de enero, febrero y marzo de 1970 en tres estudios diferentes y en diferentes periodos de tiempo, y no es de las grabaciones mejor documentadas del grupo ni mucho menos. Se sabe, al menos por la información que contenía la reedición en CD de este disco puesta a la venta en 2000 que las dos demos de trabajo previas a la grabación propiamente dicha, realizadas entre el 14 y el 20 de octubre y entre el 4 y el 6 de noviembre de 1969 se hicieron en los IBC Studios de Portland Place en Londres, en donde se grabaron también, en sus primeras versiones, “Speed King”, “Child In Time” e “Into The Fire” entre el 24 y el 28 de noviembre.

Deep Purple entraron en la década de los 70 grabando aquel jueves 1 de enero en los De Lane Lea Studios “Hard Lovin´Man” con la asistencia de un joven ingeniero de sonido que estaba haciendo sus primeros trabajos importantes en un estudio de grabación. Tenía 20 años y su nombre era Martin Birch… ¿os suena algo este nombre a los seguidores de Iron Maiden?

En los De Lane Lea se grabaron entre enero y febrero, además de “Hard Lovin’ Man”, una primera versión de “Flight Of The Rat”, “Cry Free”outtake que finalmente no entró en el disco-, “Living Wreck”, las versiones definitivas de “Speed King” y “Child In Time”, y “Black Night”, que se editó como single pero fuera del álbum. Finalmente, a lo largo del mes de marzo se volvió a cambiar de localización y el álbum se acabó en los Abbey Road Studios, donde se registró la versión definitiva de “Flight Of The Rat” y de “Into The Fire”, un instrumental que permaneció inédito hasta la reedición de 1995, “Jam Stew” y “Bloodsucker”. Hay quien afirma, como el prestigioso periodista Chris Welch, que una primera versión de “Fireball” también se grabó en estas sesiones de Abbey Road.

Toda vez solucionado el problema de la distribución en Estados Unidos, ‘Deep Purple In Rock’ se puso a la venta el 3 de junio de 1970.

Tema a tema

Speed King

Una explosión devastadora de wattios, distorsión y electricidad, como la erupción de un volcán que cuando desvanece, nos introduce en una melodía incorporada por el teclado de Jon Lord que pasados unos segundos, nos lleva a un rock´n´roll duro, fuerte y denso en el que Ian Gillan se revela junto a Robert Plant como una de las voces más impresionantes del hard rock / heavy metal y todo el grupo se lanza a una frenética carrera en la que los anteriores Deep Purple son prácticamente irreconocibles. Clásico absoluto de la carrera de la banda, es un tema muy ligado a Ian Gillan, que de hecho el grupo nunca ha tocado en las épocas en las que el cantante no estuvo con ellos.

Bloodsucker 

 Aquí encontramos a unos Deep Purple, digámoslo así, todavía en transición. Siendo un tema de puro hard rock, en el que destaca especialmente el trabajo de Richie Blackmore como guitarrista, la melodía guarda todavía algo de los Deep Purple anteriores, los Purple más volcados hacia el blues progresivo con pinceladas psicodélicas. De nuevo en este tema vuelve a mostrarse Gillan como un vocalista con unas facultades extraordinarias a la hora de cantar en tonos muy altos y sentar las bases del estándar de voz en el heavy metal.

Child In Time

Otra de las obras maestras de Deep Purple, que da por sí sola a este magnífico álbum la vitola de clásico de clásicos de la historia del rock. Un ejercicio sensacional de fusión entre el rock progresivo, el rock sinfónico y el hard rock, un intenso, prolongado y desgarrador in crescendo, que crea a su alrededor una atmósfera envolvente y onírica que Deep Purple nunca volverían a lograr repetir en ninguna otra de sus canciones. La creación más perfecta de Jon Lord para el grupo y una interpretación de Ian Gillan vibrante como muy pocas de las que ha hecho a lo largo de toda su carrera. Si en los orígenes del hard rock Led Zeppelin hicieron uno de los más innovadores experimentos sonoros con “Whole Lotta Love”, con “Child In Time” la púrpura llevo a otra dimensión ese concepto experimental.

The Flight Of The Rat

 No ha quedado para la historia como uno de los grandes clásicos de la púrpura este corte que en los vinilos abría la cara B del álbum y que me parece uno de los mejores de este álbum. Un poco al mismo estilo que en “Speed King”, la parte instrumental intermedia del tema es un feroz y desmesurado combate entre los teclados de Lord y la guitarra de Blackmore, que son quienes más se lucen. Puro heavy metal al 200%, aunque por la estructura de la composición, tiene un aire jazz rock muy original.

Into The Fire

Aquí remite un poco la agresividad para entrar en un medio tiempo blues-rock con una melodía de efluvios sesenteros, a la que desde la base de ritmo de Ian Paice y Roger Glover se imprime mucha fuerza y un notable grado de dureza a la canción.

Living Wreck

Se afirma que “Living Wreck” era una outtake del ‘Deep Purple’ de 1969 y si fuera así, tendría todo el sentido en tanto en cuanto es la canción del álbum en la que se reconoce más a los Purple de los 60: un medio tiempo melódico, con unas líneas vocales que Rod Evans podría haber cantado perfectamente y unas pinceladas psicodélicas incorporadas por Jon Lord envueltas en un bajo lleno de groove de Roger Glover.

Hard Lovin’ Man

Para cerrar el disco, volvemos al hard rock / heavy metal en un tema muy típico de aquel “Mark II”, con un Ian Gillan tirando hacia arriba dentro de un corte muy para el directo, que sin llegar a la velocidad de vértigo de “Speed King”, es otra de las piezas más duras, con el trepidante ritmo de batería de Ian Paice empujando a un Blackmore durísimo y un Jon Lord que brilla con luz propia en esta magnífica canción.

El legado

En lo que a ventas se refiere, por primera vez Deep Purple lograron más éxito en Gran Bretaña que en Estados Unidos. El álbum llegó al nº4 de las listas oficiales de ventas y llegó a ser nº1 en Alemania y Austria, alcanzando idéntico resultado en Australia. En los USA por el contrario, alcanzó posiciones bastante discretas, aunque un año más tarde fue certificado como disco de oro por la RIAA.

Pero lo más importante sin lugar a dudas, es el carácter de álbum pionero de toda una nueva filosofía dentro del rock, de hacer una contribución esencial para sentar las bases de todo un género y como consagró a esa formación como la formación clásica por antonomasia de Deep Purple. La que dos años más tarde con la edición de ‘Machine Head’, llegaría a lo más alto del mundo del rock y dejaría para la historia uno de los álbumes en directo mas inmensamente grandes que nunca se hayan editado, como fue ‘Made In Japan’.

En aquel año clave para la evolución del rock como fue 1970, este disco formó parte del nacimiento de una nueva concepción del blues y del rock caracterizada por la intensidad sonora, el volumen, la potencia y el sentimiento, elementos que ya habían aportado Cream o la Jimi Hendrix Experience y que Led Zeppelin, Black Sabbath y Deep Purple aglutinaron en un sonido y una actitud que cambiaría el mundo.

¿Sabes que Jordan Rudess fue teclista de Deep Purple por un día?

Mariano Muniesa
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Esta entrada fue escrita por Mariano Muniesa

6 comentarios

  • rosendo abeijon dice:

    Para mi el disco cumbre de los Purple, un poquito por encima del Machine Head.

  • Anónimo dice:

    Es un antes y un después este álbum marcó la dirección que la banda debió tomar para llegar a lo máximo del género con grandes dosis de creatividad unido al gran virtuosismo de esos músicos es un cóctel explosivo todo un referente

  • Eduardo dice:

    Excelente disco, grandes músicos y gran banda, puede que sea un antes y despues de este álbum, increíble los años que pasaron.

  • Juan García De La Cruz dice:

    Hoy por Hoy
    Mi banda de HARD ROCK preferida y la agrupación del MARCK 2 extraordinaria y el álbum *DEEP PURPLE IN ROCK*bueno fuera de serie, en hora buena y felicidades por esos primeros 50 AÑOS .

  • Alberto dice:

    Tremendo reportaje de tan grandioso disco por Mr. Muniesa. No podría haberlo descrito mejor

  • Juandie dice:

    Extenso y muy bien resumido este discazo de DEEP PURPLE en su 50 aniversario sobre su historia junto con sus temas mas característicos tanto en videoclips como en directo. Solo puedo decir que es un honor tener este discazo hace bastantes años. Feliz 50 aniversario.

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