Podríamos titularlo: “El hard rock y el metal y sus insondables caminos entrelazados”. Y lo disfrutamos, pero volviendo a casa pensaba si el crossover había sido acertado o forzado. Estética, calidad y aura vintage en ambos conciertos, con unos germanos Wucan mostrando la cara luminosa, alegre y netamente hardrockera del estilo, y unos canadienses monolíticos Anciients transmitiendo oscuridad y rotundidad, pero también monotonía y pesadez en la doble acepción del término.
Supongo que a veces hay que saber ver las oportunidades y a la vez disfrutar de las curiosidades cuando las situaciones se tornan un poco raras. Os poco en contexto: Wucan venían a nuestro país a presentarnos su excelente nuevo trabajo, ‘Axioms’, y en dos de las fechas entendemos que se cruzaban (en Madrid y Barcelona) con la gira de los canadienses Anciients. Pues bien, una idea inteligente era mezclar ambos conciertos y aunar público y que todo el mundo gane.
Sobre el papel, todo perfecto, y está muy bien, un “win-win” en toda regla. En la realidad, no tanto, por aquello de ser dos bandas en realidad mucho más diferentes de lo que parecía inicialmente y con dos públicos totalmente dispares (con puntos en común, cierto). Además, Wucan, a los que un servidor iba a ver sin duda, empezaron tocando muy pronto, a las 20:00 de la tarde, con mucha gente aún entrando y varios sin saber que ellos abrirían, al ser inicialmente su concierto el de ese día. Pese a no reducir setlist (aparentemente), dio sensación de concierto corto y, sobre todo, de ser teloneros de un grupo de sludge death doom metal que, excelentes en lo suyo, no tiene nada que ver con el hard heavy vintage y de raíces folk de Wucan.
Ni bien ni mal, y yo abogo por este tipo de crossover cuando coinciden las giras, pero creo que es mejor hacerlo cuando las dos bandas en cuestión son realmente de un estilo similar y no solo “parecido”. Dicho esto, y sin protestar, disfrutamos de dos conciertos distintos en una velada que a la postre fue interesante, aunque, personalmente, me encantaron Wucan y se me hicieron algo pesados y monótonos Anciients, a los que, con infinitos respetos, a los que íbamos a ver a Wucan nos los colaron.
Ojo, que habrá público que diga exactamente lo contrario. De hecho, la realidad es que eran más los que iban a ver a los canadienses que a descubrir a los germanos. Y en ambos casos hubo sorpresas positivas y momentos muy disfrutables, pero también lo contrario. Por ejemplo, después de Wucan, hubo desbandada del público más clásico y hardroquero, y antes de Anciients había mucho público “oscuro” en los bares de alrededor. Las cosas son así y no deja de ser remarcable y curioso, por eso lo cuento.
Wucan

Es una banda que me tiene maravillado, fascinado, y parece ser que no soy el único, por las conversaciones pre-concierto con varios amigos y compañeros. Son germanos, con chica al frente (cantante, flautista, guitarrista… ¡y “thereminista”!), y suenan increíbles. Jóvenes pero sobradamente preparados, que se decía antaño, con una calidad que te tira de espaldas y un desparpajo brutal.
Los lidera la frontwoman Francis Tobolsky, atractiva y con muchas tablas, además de excelente cantante e instrumentista, pero sus compañeros no le iban a la zaga, desde el nuevo guitarrista, Lukas Badusche, tremendo, hasta una base rítmica de la que te tira de espaldas, ¡menudo bajista y batería!
Sí, por supuesto, la estética era vintage, tocaban con instrumentos “viejunos” y el sonido era bastante más old school que novedoso. Destacaron varias veces que vienen de Dresden, que hacía muchos años que no venían a España (lo hicieron allá por 2018, al principio de su carrera), que no les gustan los nazis (tremendo el temazo que dedicaron al respecto, “Fette Deutsche”) y que estaban encantados de la recepción que les estábamos brindando.

Fantásticos en su faceta más dura y heavy, como en “Spectres of Fear”, con la que empezaron, o “Irons in the fire”, del nuevo disco, o la tremenda “Kill the King”, que no es una versión de Rainbow, o “Father Storm”, uno de los primeros temas que compusieron, según nos contó Francis. Y en su faceta más psicodélica, “Pipe Dreams” en directo es todo un viaje astral, hardrockero y que te transporta a otros mundos. Y si “Don´t Break the Oath” (no, tampoco era una versión de Mercyful Fate) es un pasote en directo, se dice.
Personalmente, agradecí que escogieran su faceta más dura y clásica para el concierto, y dejaron su cara netamente folk e incluso festiva en temas como “KTNSAX” para otro momento. ¡Excelentes!
Anciients
De repente, cambio progresivo de público, y no es un juego de palabras, y mayor oscuridad delante y detrás del escenario. Personalmente, yo era de los que no conocía a los particulares canadienses Anciients, o al menos no mucho más del nombre y alguna canción puntual. Me parecieron una gran banda en directo, pero a la vez se me hicieron algo monótonos según iba avanzando el concierto. Incluso agradecí, lo reconozco, que solo hicieran un bis al final, con uno de sus temas más clásicos, y gracias.

Muy duros, rudos, hieráticos, oscuros y de sonido totalmente monolítico, como decía, con larga intro doom, ¡y a por los presentes!, para vencernos por aplastamiento. Es una banda particular, aunando stoner, sludge, death, thrash y hasta black metal, con dejes progresivos. Y con un cantante, Kenny Cook, que me sorprendió haciendo hasta tres tipos de voces según la canción o el momento de las mismas: limpias, guturales y ¡blackers!
Me gustaron más en las partes rápidas que en las lentas de canciones como “The Torch”, “Melt the Crown” o “Buried in Sand” al final, y me llamó la atención que se levantaran varios moshpits entre los presentes. Por cierto, buena entrada en el concierto, todo hay que decirlo, y más gente con Anciients que con Wucan. No pasa nada por reconocerlo. Lo dicho, canciones largas, pesadas, pero con excelentes desarrollos instrumentales y atmósferas, pero se acababa haciendo cansino para los no avezados en el género o los que no habíamos ido a verlos a ellos.

Sorpresa positiva, eso sí, los excelentes músicos del grupo, con un batería “pegón” tremendo, y un bajista, Rory O´Brien, mostrando gustos clásicos con el instrumento de cinco cuerdas que le hemos visto a David Ellefson (ex-Megadeth) tantas veces.
Una banda a descubrir e incidir en su estilo, no se me caen los anillos en remarcarlo. Y prometo conocerlos mejor y disfrutarlos más, con conocimiento de causa, la próxima vez… Pero yo había ido a ver a Wucan, y con Anciients fue curiosidad satisfecha y disfrutar de buena música en directo, que siempre alegra el corazón (aunque sea oscuro) y alimenta el alma, además de calmar a las fieras, por caña inversa. Pero poco más para el que firma.
Pensándolo ahora, fue muy interesante la variada noche que vivimos hace unos días en directo. Y para gustos los colores, que es mejor “protestar” habiendo escuchado y disfrutado dos shows tan diferentes pero interesantes, cada uno a su manera, que pensar en casa que teníamos que haber ido. Eso sí, la próxima de Wucan, allí estaré; la de Anciients, no puedo prometerlo.
Que no se pierda el legado y que juntos sigamos construyendo el camino. No puedes dejar el rock, y lo sabes… De lunes a jueves en MariskalRock Radio de 18:00 a 19:00, con repetición para los rezagados o nocturnos empedernidos a las 22:00. ¿Nos escuchamos juntos?
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