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Crónicas

Rat-Zinger + Zero en Bilbao: La atracción de las masas

«Ya lo hemos dicho en ocasiones anteriores, pero volvemos a repetir que los hijos bastardos se encuentran en un momento excepcional, con Podri dejándose la garganta en cada concierto y con la batería de Xabi atronando y aportando ese sonido tan característico del grupo a caballo entre el punk y el metal.»

22 abril 2022

Kafe Antzokia, Bilbao

Texto y fotos: Alfredo Villaescusa

Hay un impulso natural que obliga a la gente a tirar hacia adelante en los conciertos. Es como si en el escenario existiera una especie de campo electromagnético que ejerciera una influencia ineludible en todos los asistentes. Allá por nuestra adolescencia, cuando ni siquiera imaginábamos que acabaríamos haciendo crónicas y demás, ya sufríamos ese síndrome que nuestros conocidos calificaban como “primerofilia” que nos empujaba a colocarnos pegado a la valla y aguantar ahí horas y horas hasta festivales enteros. Bendita juventud de indestructibles.

Rat-Zinger

Tales pensamientos nos embargaban al contemplar a la peña a punto de desbordarse en las tablas del Kafe Antzokia bilbaíno durante la última descarga de Rat-Zinger. Había ganas de pillarles por banda, pues ese bolo en realidad debería haber tenido lugar en enero, pero se cambió de fecha por esa maldita pandemia que parece que ya vamos dejando atrás. Que el recinto estaría a reventar de humanidad era algo que había que asumir por descontado.

No obstante, muchos fueron incorporándose a la fiesta progresivamente mientras descargaban Zero, todo un grupazo de punk con la presencia destacada de Txerra Bolinaga (RIP) a las baquetas y Led Inferno a la voz, una diosa del escenario a la altura de Wendy O’Williams o Iggy Pop que realmente sabía lo que implicaba ponerse al frente de una banda. Cayeron temazos adrenalínicos como losas que impedían un segundo de respiro y de vez en cuando nos regalaban alguna versión como el celebérrimo “Tainted Love” que llevaron bastante a su terreno.

Zero

Por si no fuera ya suficiente aliciente ver a una frontwoman con agallas infinitas y en estado de gracia total, el final seguramente fue lo mejor de la noche con las incontestables “Policía no” y “Kaos” de RIP en las que contaron con la ayuda de Podri a las cuerdas vocales para terminar de engrandecer un momento tan imborrable en la memoria. Que repitan cuanto antes.

Pocos conciertos hemos estado en los que se desafiara tanto la ley de la gravedad como en este último de Rat-Zinger en el Antzoki. Para encontrar un precedente similar en el mismo recinto nos tendríamos que remontar varios años atrás, en concreto, a esa vez en la que Ilegales lograron que el personal estuviera casi desbordándose con “Problema sexual”. Y también recordamos la última ocasión en la que Radiocrimen nos proporcionaron un atisbo de vida antes de que nos encerraran otra vez.

Rat-Zinger

Dio un poco igual que el vocalista Podri pidiera calma a los fieles y asegurara que “el verdadero meollo está ahí atrás”, en referencia a las primeras filas. Como si prevaliera una extraña fuerza motora, la muchedumbre se puso en guardia desde ese demoledor inicio con “No queda nadie en pie”, “No habrá piedad para nadie” o “L.E.Y” y ya no paró en ningún momento del recital. Lo cierto es que el repertorio tampoco permitía tumbarse a la bartola ni mucho menos, a ver quién era capaz de quedarse quieto con disparos a bocajarro del calibre de “En la cámara de gas” o “Patria”.

Los hijos bastardos del Papa de Roma arrasaron por completo y no concedieron ni un segundo de tregua, “Muerte a la máquina” era un claro reflejo de ello y la constatación de que las piezas de ‘Tengan cuidado ahí fuera” funcionan a un nivel estratosférico en las distancias cortas. En este sentido, “Cadáveres” resultó del mismo modo inmensa, aunque la peña donde echaba el resto era con clásicos tipo “Soy un Kalashnikov”, garantía absoluta de desmadre colectivo.

Rat-Zinger

“Amén” recuperó las sotanas, como era habitual, mientras no se perdía ni un ápice de emoción en la eucaristía. “Larga vida al infierno” entró como un tiro, igual que un chupito que enseguida te pone a tono y las “cacharras” se alzaron para “9mm”. La abundancia de seguidores en las escaleras hacía parecer al cantante Podri una suerte de monarca con un séquito que le acompañaría allá donde fuera, pero aquí no se exigían muestras estériles de autenticidad, bastaba con sentir la música, algo que hizo la mayoría esa noche.

Las hemos escuchado ya unas cuantas veces, pero la presencia de “Toda forma de poder” o la siniestra “Tu pasajero” continúa justificada más que de sobra en el repertorio. Y no faltó tampoco algo tan típico de sus directos como la versión “Mi navaja” de Quemando Ruedas, “el grupo más macarra de todo Gasteiz”, como dijo Podri.

Rat-Zinger

La ocupación del escenario del Antzoki era ya casi un hecho y desde luego no contribuyó a serenar los ánimos la reivindicativa “Muerte al violador” de Potrotaino. Otra de las arengas habituales de Rat-Zinger en los bolos es que funcionan “bajo presión”, pero aquella noche no podía haber más, salvo que volara el edificio o alguna bestialidad semejante. Si alguien quería hacerse una idea de lo que era el auténtico entusiasmo, no había más que darse un voltio por las arrasadas escaleras del recinto.

“No quedan días de gloria” mantuvo el subidón sin problemas, al igual que “Apártate”, y sorprendió el homenaje a M.C.D. de “Bilbao, Mierda, Rock & Roll”, que fue casi un visto y no visto. Como ya hemos dicho, los ánimos andaban por las nubes esa noche, por lo que “Rock ‘n’ Roll para hijos de perra” fue recibido por la congregación con la dignidad requerida, era uno de los salmos fundamentales del culto. Otro era “Tenéis Speed”, su adaptación del “Ace of Spades” de Motörhead, que ya ha adquirido tal envergadura que sería injusto considerarla una mera adaptación.

Rat-Zinger

En la recta final no iba a haber tampoco agarraos, nos lo certificaron “Santa Calavera” o ese “Indestructibles” que sienta genial para dejar el pabellón en el punto más elevado posible. “Vamos a enseñar a estos mierdas lo que es terrorismo”, arengó Podri a las huestes mientras los diversos destacamentos iban tomando posiciones para tomar el escenario como acto subversivo definitivo. Sin piedad.

Ya lo hemos dicho en ocasiones anteriores, pero volvemos a repetir que los hijos bastardos se encuentran en un momento excepcional, con Podri dejándose la garganta en cada concierto y con la batería de Xabi atronando y aportando ese sonido tan característico del grupo a caballo entre el punk y el metal. Ríete de Newton y la famosa manzana que le cayó del árbol. Aquí sí que hubo atracción de las masas. Pura gravedad hacia el talento.

Alfredo Villaescusa
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Esta entrada fue escrita por Alfredo Villaescusa

1 comentario

  • Juandie dice:

    Muy buena y extensa crónica hacia los cañeros conciertos que se marcaron tanto los ZERO como una de nuestras mejores bandas de nuestro Punk Rock como son los RAT-ZINGER ante sus paisanos en la mitica Antzokia presentando su último álbum de estudio el cual ha calao bien y con una portada que me encanta.

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