5 Seconds of Summer aterrizaba en el Palacio de Vistalegre en Madrid en el marco de su "Everyone’s a Star! World Tour" para descargar sus canciones llenas de magnetismo e intensidad con un directo envolvente por demás y hasta allí acudimos los enviados especiales de MariskalRock.
En los aledaños del emblemático recinto en el barrio de Carabanchel, ya se percibía la enorme expectación por ver al cuarteto australiano en acción. Una amplitud de edades se evidenciaba entre los seguidores. Había ambiente de noche grande, de velada para enmarcar y eso quedó rubricado tras dos horas de actuación del grupo aussie. Pero antes, hubo responsables de encender motores, carburar y animar el ambiente.
En primer término, el compositor Master Peace (a quien pudimos ver en acción junto a Franz Ferdinand el pasado año e intercambiar unas palabras donde nos comentaba lo mucho que le gustaba tocar en Madrid), dueño de una heterogeneidad muy personal, supo cómo llevar a su terreno a los presentes que poco a poco iban colmando el coso madrileño. El artista británico muestra un gran dominio de la escena y al ritmo de canciones como “Wake up” y “Los narcos” va poniendo a tono el recinto.
South Arcade
Tras los ajustes correspondientes, era el momento de South Arcade y su combinación ajustadísima de punk pop e indie. Los decibelios aumentaron y con el auditorio entregado a la causa, se formó una celebración comandada por la vocalista Harmony Cavelle. Caul emperatriz, va guiando a la platea por un pequeño y certero recorrido por las canciones más emblemáticas hasta la fecha de la joven banda, mostrando una impronta propia sobre las tablas. Fueron muy acompañadas y aplaudidas las interpretaciones de “2005”, “Stone cold summer” y “Superman”.
5 Seconds of Summer
Ahora sí. En plena ebullición del coso madrileño, con la temperatura dominando la sangre y las últimas comprobaciones pertinentes por parte de la crew, nos centramos en la imponente y colosal puesta en escena preparada para la ocasión. Una limusina, en color rosado chicle y de enormes dimensiones, preside toda la escena; sobre su capó, una batería luce resplandeciente. El stage está integrado con una pasarela circular, torres de altavoces adicionales y culmina la escenografía con una pantalla semicircular con dos pantallas adicionales a las laterales, las cuales nos mostrarán al detalle cada expresión de los protagonistas durante dos horas de actuación.
Se lanza desde consolas “Are You Gonna Be My Girl”, el himno del grupo australiano Jet y se los muestra sentados a los integrantes de 5 Seconds of Summer en el interior de la mencionada limusina mientras la cantan ante un rugido atronador por parte de sus seguidores y se dan aire con abanicos con la bandera de España. El primer gesto cómplice de los numerosos que tuvieron con el público local.
The Peak se lee en la pantalla y emergen los cuatro músicos desde las entrañas del vehículo por el techo abierto para poner a navegar su transatlántico con “NOT OK” por el interior del respetable, el cual no cesó en su acompañamiento ni un instante. Se van entremezclando letras enormes con los rostros de los protagonistas y las trabajadas visuales con efectos difuminados en piezas como “No. 1 Obsession”, “Easier” y “More”, entre otras. La conexión es absoluta y la química con sus fans es notoria. Gritan tan fuerte que creo que despiertan al otro lado del mundo al demonio de Tasmania.
El imponente stage tiene un hilo de luz por los laterales que va variando de tonalidad según la pieza interpretada y la primera lluvia de confetis dice presente. Definir al concierto como un karaoke colectivo, desde mi prisma, se queda pequeño. Miles de voces cantando como si no existiera un mañana debe bautizarse como toda una declaración de devoción absoluta, donde hasta los cimientos del recinto se suman a latir con los miles de almas congregadas. El concierto es una experiencia que seguramente midió en escala de Richter. Durante las dos horas se aprecia la propuesta de la banda que va desde un punk-soft, con amplias dosis de pop, esencia de rock alternativo y todo envuelto por su gran power aussie. Esa isla, ese país, esa casi continente, posee una fórmula secreta para exportar talento artístico.
Muestran un fragmento con un vídeo de los orígenes de la banda y el recinto explota de júbilo. La secuencia de luces va siendo modificada según la canción y ayuda a que la experiencia sea inmersiva en todo momento. El espectáculo estaba planteado como seis actos que van dividiendo las canciones y el rugido de los fans es verdaderamente ensordecedor. Tanto que uno de los integrantes les agradece sentidamente, pero con la mirada cómplice de que deben proseguir con el concierto.
Hacen un pequeño juego con el público demostrando que se empapan en la cultura según los tiempos de la gira y cómo disfrutan de experiencias típicas ibéricas como tomar sangría, tomar unas bravas con jamón, etc. Durante “She’s kind hot” se baten a duelo de guitarras, en “Boyband” hacen el acting de subir una fan para que les entregue un galardón y en “Telephone busy” emerge una batería desde el centro de la plataforma circular y lluvia de confetis nuevamente.
“Ghost of you” es muy coreada, bueno, como cada una de las canciones. Verdaderamente no es una frase preelaborada. La boyband, como ellos mismos se definen, es acompañada por un rugido atronador en cada nota, en cada frase, en cada gesto como se contempla en “I’m Scared I’ll Never Sleep Again”. El grupo agradece cada muestra de cariño. El show es largo y su nave debe proseguir desplegando velas. Se entregan plenamente y van de costa a costa por toda la escenografía.
Además de interpretar canciones de su último trabajo de estudio ‘Everyone’s a Star!’ y de discos como ‘Youngblood’, ‘Calm’ y ‘5SOS5’, ofrecen para deleite de la platea un momento emotivo donde los cuatro integrantes afrontan cada uno y con solvencia como voz principal, una canción por cabeza. Así llegaron “Starting Line”, “Have U Found What Ur Looking For?”, “Don’t Forget You Love Me” y “enough”, interpretadas por Luke Hemmings, Ashton Irwin, Calum Hood y Michael Clifford respectivamente.
Durante el espectáculo destacaron en varias oportunidades su origen, su familia y su ciudad natal y a continuación en formato acústico ejecutan magistralmente “Amnesia” en el frontal seguido del segmento denominado "The Secret song", para el cual, previamente, una fan portaba un maletín secreto y con la cámara apuntando en vivo se desvela que era “Don’t Stop”. En el tramo final del segmento principal tocan con maestría “English Love Affair”, “Voodoo Doll”, “Jet Black Heart” y “She Looks So Perfect” para que, acto seguido, quedara a oscuras el recinto.
Tras unos instantes, desde el fondo opuesto al stage, acompañados por una bailaora de flamenco con mantilla blanca cubriéndole el rostro, atraviesan la pista por un lateral, tocando las palmas de sus seguidores y se disponen para los últimos y certeros disparos de la noche que son “Everyone’s a Star!” y su clásico “Youngblood”. Enorme ovación al concluir su actuación se llevaron los músicos oceánicos.
5 Seconds of Summer pasó por Madrid con un show de antología, desplegando todo su carisma, demostrando que gozan de un enorme presente, pero que el futuro los tendrá como grandes protagonistas de la escena.
He cursado mis estudios de Derecho y Ciencias Políticas en Granada, teniendo puestos mis cinco sentidos en los héroes, mitos, leyendas y también en las propuestas emergentes del género.
Escribo con mi pluma cargada de tinta en MariskalRock y en La Heavy, con rigor, honestidad y tratando de conectar con los lectores desde mi prisma.
Sin Rock and Roll, no hay vida.
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