keith richards
el rey salitre
johnnybzero
songofanhubis
pulse
nuclear chile
cives
evil seeds
luback
retales

AC/DC: Del Whisky a Go Go a los grandes pabellones con Kiss en 1977

22 noviembre, 2020 6:16 pm Publicado por  1 Comentario


Empezaba el año 1977 y el mundo del rock no era el mismo que hacía un par de años atrás. Los grupos británicos como Led Zeppelin y Black Sabbath se estaban disipando, y los grupos americanos como Kiss y Aerosmith estaban ocupando el lugar de estos primeros dinosaurios. También estaba el reciente movimiento punk británico, el cual obtuvo una contra respuesta también británica como Judas Priest, que avecinaban que algo muy gordo estaba gestándose en el heavy metal. Emergía para todos los públicos el AOR en Estados Unidos, y los rockeros necesitaban más que nunca un grupo como AC/DC. Necesitaban algo frenético, sucio y de riffs directos, a ser posible a un volumen brutal y muy agresivo, pero sin la pobreza del punk y con el talento del hard rock.

No fue su momento hasta llegar a Sunset Strip y tocar, cómo no, en el Whisky a Go Go. Van Halen estaban sonando cada vez más, y el tiburón de aquel lugar era Gene Simmons. Ya lo había hecho con Van Halen, y ahora estaba a la caza y captura de la siguiente sensación.

Gene Simmons es un genio de las finanzas y no pudo acertar más fichando al grupo más opuesto a Kiss del planeta. En semejante escenario, AC/DC tocaban como si aquello tuviese diez metros cuadrados, y la enorme Kiss Army alucinaba cuando Bon se subía a Angus a los hombros y se metía a bailar entre una masa americana que acostumbraba a ver a las estrellas de rock como divinidades intocables. Divinidades que veían cómo el grupo que contrataban como teloneros se los estaban comiendo en directo.

Tenerles como teloneros era un problema para todos, y en esas fueron dando tumbos por el continente, pasando de Alice Cooper a Aerosmith, si cabe en peor estado, y siendo barridos por AC/DC y Ted Nugent, el cual estaba por aquel entonces autodestruyéndose tras la marcha de Dereck St. Holmes. Hasta los arrolladores Van Halen les temían. Nadie quería salir después de ellos. Foreigner hacían todo lo posible para salir antes.

Estaban sembrando el pánico entre la realeza del rock americano y ni siquiera aparecían entre los cien discos más vendidos. Aunque ‘Powerage’ terminaría por llegar al estatus de platino algún tiempo después, no pasaron del #133 en el Billboard, pero para aquel entonces ya eran el grupo más popular en directo, beneficiados por las decenas de miles de personas que iban a ver a Kiss o Aerosmith y que esperaban unos teloneros de relleno.

Angus Young: “Gene Simmons se portó muy bien con nosotros cuando llegamos a América. Él nos había conseguido un montón de shows con Kiss. Hoy en día todavía estoy agradecido de que él hiciera esto. Recuerdo cuando se acercó y nos vio en directo la primera vez que tocamos en Los Ángeles, en el Whisky a Go Go. Él fue hasta el backstage, se acercó a nosotros y nos dijo: “¡Ey! Me he quedado pegado a la pared con vuestra música””.

Bon Scott: “Vi a Kiss tocar en directo en Londres, son espectaculares… Va a ser un enorme contraste. Kiss son muy visuales. Gene Simmons vino a uno de nuestros últimos conciertos en un club de Hollywood y nos llevaran de gira por América. Un par de semanas son las que estaremos teloneando a Kiss y a Rush, haremos unas 12 fechas con ambas bandas”.

Susan Masino (periodista y escritora): “Fueron contratados para actuar tres noches en el Whisky a Go Go, al oeste de Hollywood, del 29 al 31 de 1977. Ese fue su debut en California. También es donde Gene Simmons les vio por primera vez antes de proponerles de ser teloneros de Kiss en diciembre”.

Angus Young: Estábamos de gira con Black Sabbath, pero por conflictos con su bajista, Geezer Butler, fuimos expulsados del tour, y Gene Simmons nos ofreció incorporarnos a la gira de Kiss” […] “En 1977/78 en EEUU de alguna manera seguíamos siendo una banda de bar. Eso solía ser una desventaja. Los críticos destrozaron los registros de AC/DC por considerarnos más de lo mismo. Hasta que llegó a nosotros Gene Simmons”.

Paul Stanley: “Angus Young sabía hacer las cosas bien, siempre me he emocionado cuando escucho una gran canción de AC/DC. Un riff, y sé de inmediato que son ellos. ¡Si, suenan como otro registro anterior, eso es algo genial!”. (The Devil and the End of History By Calliope Kurtz, 2010).

Angus Young: “Kiss eran sexo, dinero, una broma de mal gusto, su imagen era sagrada. Tenían muchas buenas canciones de rock, llegaron más allá de los conceptos básicos del rock. AC/DC ofrecía otra visión. En aquellos conciertos por EEUU no había teclados, nada de baladas. No había nada igual como un show de Kiss”.

Gene Simmons: “AC/DC es de mis bandas favoritas. Es la banda de la que más orgulloso estoy que hayan abierto un show para Kiss. Fue un honor”.

Susan Masino: “Mientras AC/DC actuaba con Kiss, mi nombre apareció en una conversación. De hecho, no fue mi nombre. Creo que las palabras textuales del señor Simmons fueron: “Hay una periodista rubia chiflada en el Madison, Wisconsin. ¡Un día tenéis que conocerla!”. ¡Barry Taylor (ingeniero de sonido de AC / DC) dijo que Gene se murió de la risa cuando se enteró de que ya me conocían! Eso impulso a Barry a llamarme desde el Market Square Arena de Indiana, donde tocaban como teloneros de Kiss. Con la banda atronando de fondo, Barry intento preguntarme. “¿Qué demonios le has hecho a Gene Simmons?”. Su pregunta  epitomiza realmente la expresión ‘el mundo es un pañuelo’.  Le conté que era una larga historia, pero sí le revelé que acabé huyendo de Gene Simmons, eso probablemente hizo que Barry me pusiera en una categoría completamente nueva.  De hecho, en la categoría de las chaladas. Pocas mujeres huían de Gene Simmons en aquella época. Probablemente fue la tarántula muerta encerrada en una caja de plástico que usaba como hebilla de cinturón (y que puso a la altura de mi vista) lo que me metió el miedo en el cuerpo”. (Susan Masino: ‘Rock’n’ Roll Fantasy: My Life and Times With AC/DC, Van Halen and Kiss’. 2011)

Gene Simmons: “Los vi tocar en un pequeño club de Londres con Bon Scott y nunca lo olvidaré. Ellos estaban hambrientos, tenían alrededor de 100 personas viéndoles en el club, hubo un corte y se fue la luz, e incluso durante el apagón, Angus seguía haciendo sus movimientos de baile, hacia adelante y hacia atrás. Pensé: “Tío, realmente son buenos”. Tiempo después, me acerqué a Angus Young tras un concierto en Los Ángeles y le dije: “Te invito  a comer, ¿vienes?” Y él me dijo: “Claro. Vamos, amigo”. Y cuando Angus sonreía, me di cuenta de que había un hueco en la parte delantera de sus dientes. Literalmente. Lo llevé a un lugar llamado Ben Frank, y él masticaba con un solo lado de la boca. Pensé: “Este pobre chico tiene el corazón de un león”. Le dije una vez ya sentados en la mesa que quería que hicieran una gira con Kiss. Sus ojos se abrieron como platos “¿QUÉ?”. Ellos creían que iban a estar tocando para siempre en estos agujeros infernales”. Entrevista con Mike Errico, 2012

Angus Young: “Nosotros hacíamos la gira de Kiss en una furgoneta. Kiss tenían todo el soporte, la prensa, un gran espectáculo y todo eso. Y ahí estábamos nosotros, cinco inmigrantes, incluso era difícil entrar al recinto con la furgoneta. ¡A menudo no nos dejaban entrar al recinto que tenía montado Kiss porque no nos veían llegar en una limusina!”.

“Tras la estupenda actuación de los australianos AC/DC empezaba el show de Kiss. Se apagaban las luces y el estruendo de la audiencia había explotado en un rugido. Explosiones que rompían los tímpanos se dispararon sobre el escenario. Paul estaba contoneándose con el ritmo de “I Stole your Love”. Delante del escenario, 16.000 fans de Kiss, una enorme valla diseñada para mantener a los fans controlados y apartados unos metros del escenario les separaban de la banda”. (‘Kiss and Sell: The Making of a Supergroup’, de C.K. Lendt. 1997)

Kiss acababan de publicar el álbum ‘Love Gun’, y una oleada de gritos resonaba desde la multitud mientras unos contundentes acordes de guitarra atronaban a través de los amplificadores. Paul y Ace seguían golpeando sus guitarras mientras los altavoces empezaron a retumbar y a fundirse por el alto volumen. Se disparaban ráfagas de fuego. Las chicas estaban tirando sujetadores y bragas al escenario, y los chicos estaban delirantes mientras Gene exhortaba a los fans frente a la barrera del escenario. El maquillaje blanco y negro de su cara le estaba cayendo por el cuello y gotas de sudor volaban en todas direcciones mientras andaba por el borde del escenario.

Los fans se habían precipitado desde la parte de atrás del estadio para estar tan cerca del escenario como pudiesen. En las primeras filas estaban tan apretados como sardinas enlatadas, gritando y aplaudiendo mientras Kiss tocaba, y Paul les tenía ocupados con una charla a la que tenían que responder. Una multitud de guardias de seguridad evitaban que los fans más entusiastas y nerviosos saltasen al escenario. La atmósfera estaba ahora supercargada por la emoción, y el ruido de la multitud era casi tan abrumador como el sonido del escenario. Kiss estaba siendo un ritual, donde miles de fieles seguidores se congregaban para experimentar un espectáculo de arrollador poder que les dejaba en un estado hipnótico de éxtasis y delirio. La Kiss Army era un público feroz y el devastador solo de guitarra de Ace les había exaltado hasta una fiebre extrema.

Una espesa nube de humo blanco se tragó la parte delantera del pabellón. Una lluvia de fuegos artificiales cayó desde el techo sobre el escenario. Un mecanismo hidráulico elevó a Peter Criss y su batería a unos seis metros del suelo, revelando dos enormes tigres con los ojos brillando. Se desplegaba desde debajo del elevador y ascendía sobre el escenario, casi arañando la estructura de luces del techo. Plataformas elevadoras a los lados del escenario subían a Ace y Gene casi a tres metros mientras avanzaban hacia el público. “Rock And Roll All Nite”, la culminante conclusión del show, estaba en plena explosión. Paul estaba pavoneándose y reluciendo, agitando su guitarra y golpeándola contra el suelo haciéndola astillas. Algunos de los pedazos caían a la audiencia, donde los fans luchaban por ellos como por un souvenir, saltando unos encima de los otros para cogerlos”.

Al otro lado del escenario, Gene estaba encima de su propia plataforma, moviendo su bajo al unísono con la guitarra de Ace en los acordes fuertes de la última canción. Gene estaba salpicado con la sangre escénica que había chorreado de su boca durante su previo ritual de vomitar sangre en “God of Thunder”. Su pelo se había chamuscado cuando las llamas de su número de respirar fuego se lo prendieron debido a uno de los enormes ventiladores industriales situados en el escenario. Ace estaba empezando a tambalearse por las ocasionales sacudidas de las plataformas elevadoras mientras luchaba por mantener el equilibrio. El fuerte sonido metálico de las guitarras zumbaban monótonamente y una tormenta de confeti barría el escenario, cayendo sobre las primeras filas de la audiencia. Una fuerte explosión en el escenario provocó un candente fogonazo que duró un abrir y cerrar de ojos. La última bomba explotó sonando como un crujido, como hormigón rompiéndose en pedazos por un martillo de hierro. El estruendo era de una intensidad que estremecía el estómago y daba por finalizado otro apoteósico show de Kiss.

Fernando Martínez

Desde entonces, la carrera de AC/DC ha ido en ascenso hasta el reciente estreno de ‘Power Up’, disco que analizamos al detalle en La Heavy 426. En esta revista podrás disfrutar también tanto de entrevistas a Jinjer, Doro, Visions of Atlantis o Draconian formando parte del ‘Especial mujeres del metal’ como de contenido de Motörhead, Eddie Van Halen, La Polla Records, Alter Bridge, Sodom o Dark Tranquillity. ¡Consigue ya La Heavy 426, ya disponible en el quiosco por 4 euros o en nuestra tienda online!

Redacción
Etiquetas: , , , , , , ,

Categorizado en: , ,

Esta entrada fue escrita por Redacción

1 comentario

  • Juandie dice:

    Un placer haber leido este extenso resumen de la primera gira que hicieron los históricos AC/DC por terrotorio yanki gracias a KISS los cuales les llevaron de teloneros en todos sus conciertos. A pesar del potente directo de KISS en la mayoria de los conciertos los AC/DC se comieron literalmente a los neoyorkinos con su brutal e intenso directo presentando uno de los mejores álbumes de la epoca Bon Scott.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.