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2ª Entrega

16 abril, 2009 4:32 pm Publicado por  – 1 Comentario

ASHMEDI, guitarrista y vocalista de la banda extrema de Jerusalén MELECHESH, estrena su blog en MARISKALROCK.COM con sus dos primeras entregas.
2ª ENTREGA

ASHMEDI, guitarrista y vocalista MELECHESH

Mientras escribo estas líneas estoy en Jerusalén, pero en un par de día volveré a Ámsterdam, donde vivo actualmente para ensayar con Melechesh antes de unas fechas en unos festivales y un evento especial en Dubai. Siempre que estoy aquí tengo sentimientos positivos y negativos pero hay un lazo especial entre la ciudad y yo pero no necesariamente con la gente que vive allí ya que siempre he vivido al margen de la sociedad.

Hubo un evento curioso que me hizo pensar otra vez en una frase que solía decirme mi madre: “Por darte la luz, te di la vida”. Hasta hace poco, cada vez que me decía algo así le respondía en clave de humor que estábamos en paz y le recordaba la ocasión cuando le dio un calambre en la espalda mientras estaba en la parte de la piscina donde no se hacía pie y empezó a hundirse. No había nadie alrededor y ella empezaba a rendirse ante la evidencia de que se iba a ahogar. Fui yo que por casualidad me acerqué a la piscina. Cuando la vi simplemente extendí mi mano y ella con un último intento se agarró de mi brazo y finalmente la saqué de la piscina. Entonces ella me dijo que le había salvado la vida…

Fui a un colegio católico privado y muy estricto en la parte vieja de Jerusalén. Desde un punto de vista espiritual fue una época gris para mí y fue entonces cuando empecé a distinguir ciertos patrones en el comportamiento humano que me inquietaban. Por otra parte entré en contacto con varias teorías e ideologías poco ortodoxas. Por ejemplo, algunos amigos de mi familia pertenecían a logias Masonas. Aunque sus miembros suelen mantener esas cosas en privado, yo podía intuir que escondían algo que no concordaba con las cosas que me enseñaban en el colegio pero solo fue años después cuando me enteré de qué iba la cosa.

Ya por entonces tenía ciertas inquietudes sobre el origen de la humanidad, el universo y sus límites. A nivel musical, mi hermano ya tomaba clases de batería y me acuerdo que tenía que esperarle fuera de la aula musical hasta que terminara la clase (no me permitían en la aula con la clase empezada) para volver a casa juntos ya que íbamos al mismo colegio. Me acuerdo de una ocasión particular cuando intentaba aprender un ritmo en la batería pero tuvo que repetirlo a lo largo de toda la clase hasta que conseguí aprenderlo. Y yo me preguntaba porque le costaba tanto aprenderlo porque a mí me parecía bastante fácil.

Un día me acerqué al aula y vi por la puerta entreabierta que estaba vacía, así que fui corriendo a sentarme detrás del kit de batería y empecé a tocar el mismo ritmo con las palmas de mi mano, ya que no encontraba las baquetas. Y ahora me preguntaréis porqué hablo sobre la batería siendo el guitarrista de Melekesh. Pues resulta que también compongo las partes de batería y aunque no suelo practicar es un instrumento que me emociona.

En mi casa siempre sonaba de una manera u otra la música rock y el sonido de guitarra me atrajeron desde pequeño pero no tuve la oportunidad de tocar la guitarra hasta más tarde.

Todavía me acuerdo el primer día que escuché algo verdaderamente extremo junto con mis amigos. Teníamos 7 años y lo que escuchamos era el disco de The Exploited “Troops of Tomorrow”. Aquel sonido punk era rápido, sucio y… divertido. Después cayeron en nuestras manos discos como “The Number of the Beast” y “Shout at the Devil”. Aunque a mis amigos les gustaban más temas como “Invaders”, ya que solíamos jugar a los soldados y cosas así, yo prefería al disco de los Mötley Crüe y lo ponía en mis walkmans (¿os acordáis?). Me intimidaba aquella oscura intro y los acordes potentes de Mick Mars. Incluso me lo llevé en uno de mis viajes en Siria y Jordania (Damasco y Aleppo). Os recuerdo que Siria e Israel eran entonces enemigos, igual que ahora, pero gracias a mi pasaporte y mi nacionalidad no israelí, conseguía saltar las fronteras aunque los procedimientos en los pasos fronterizos eran muy arduos. Poder visitar varios sitios de interés arqueológico, hizo que la fascinación sobre la historia y la mitología creciera dentro de mi.

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