
Imaginar en estos días la celebración de un festival de metal en Irán suena a fantasía, cuando las bombas siguen cayendo y las noticias alrededor de la guerra siguen llegando un día tras otro, pero hace casi una década resultaba igualmente difícil de imaginar por distintos motivos. La censura de

¿Quién le iba a decir a nuestro colaborador Yorgos Goumas que acabaría siendo testigo privilegiado e invitado de honor al primer festival rockero en Irán? Fueron dos semanas de descubrimientos constantes y sorpresas que tiran abajo muchos de los estereotipos que el occidente mantiene sobre ese maravilloso y milenario pueblo: