
The Vaselines, David Bowie, Pixies, Teenage Fanclub o Daniel Johnston son solo algunos del buen puñado de artistas y bandas por los que Kurt Cobain sentía una profunda devoción. Sus gustos musicales abarcaban un amplio espectro sonoro, desde nombres de primera división hasta proyectos mucho más desconocidos. Una de esas

Kafe Antzokia, Bilbao. Despojarse de complejos debería ser el primer escalón en la senda del crecimiento personal. Hacer caso únicamente al propio interior y volar por libre si los colectivos acaban convirtiéndose en prisiones. ¿Qué sentido tendrían unos principios revolucionarios si al final sus miembros sucumben a un borreguismo ajeno