La noche del sábado me topé de narices con estas tres joyitas de bandas. Pese a tocar Sôber a escasos metros, muchos se acercaron a Barracudas y al llegar encontré la sala llena, aunque lamentablemente, al finalizar Linze, algunos abandonaron la sala. Esto me lleva a preguntarme: ¿de verdad, merece