
Una nueva edición nos esperaba de este pedazo de festi, cuyo cartel este año hizo de mi boca agua nada más verlo. Desde ritmos jamaicanos como el ska y el rocksteady, pasando por el NYHC y la música Oi!, eclecticismo puro bajo la marca del punk rock. Sin duda, para

Lo hemos dicho en repetidas ocasiones, el ambiente puede llegar a ser tan determinante como la propia música. Y un recital de sentar cátedra quedaría por completo deslucido entre una turba ignorante más preocupada por hacerse el selfie de turno que por cantar las canciones o prestar una mínima atención