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WACKEN NO FALLA

8 agosto, 2011 9:32 pm Publicado por  3 Comentarios

Como cada año desde hace 22, el pueblo alemán de Wacken se ha engalanado para convertirse, una vez más, en la meca del heavy metal. No quedaban entradas desde febrero y eso aseguraba el impresionante ambiente que se vivió de miércoles a sábado. Metaleros procedentes de todos los rincones del globo, incluida una muy considerable colonia española, disfrutaron de un cartel de gran categoría que aglomeró a algunos de los nombres más vitoreados del metal internacional.

 El miércoles 13 fue día para descubrir cada lugar del inmenso complejo del que consta el festival, incluida una zona vikinga que destilaba autenticidad y en la que puestos, espectáculos teatrales y todo lo imaginable se daban cita. En el apartado de conciertos, cobraron todo el protagonismo los conjuntos finalistas de cada país de la Metal Battle que cada año organiza el festival entre grupos noveles. En ella participaron los vascos Exquisite Plus, eso sí, el jueves.

Los grandes reclamos del evento comenzaron a desfilar el jueves 4, capitaneados por un Ozzy Osbourne que desprendió carisma en cada canción, en cada gesto, y se metió de lleno en el bolsillo a un público que lo recibió en masa. Es una leyenda viva y como tal su presencia en escena es absoluta, si bien el mayor punto de calidad lo pusieron sin duda los músicos que lo rodean, con un Gus G. sublime que supo imprimir a cada tema el sentimiento preciso al igual que sus predecesores a las seis cuerdas.

Antes de la actuación del Madman, Blind Guardian puso elegancia y fantasía a la noche con un concierto rebosante de fuerza que gozó de un sonido espléndido.

La decepción del día fue a todas luces Helloween, de los que se esperaba un show destacado y que entre los problemas técnicos y las manifiestas pérdidas de tiempo, echaron por tierra su oportunidad para lucirse ante la audiencia más nutrida que seguramente hayan recibido este año.

Skyline abrieron la jornada contando con invitados como Doro y U.D.O cantando himnos de Wacken y algún que otro clásico imperecedero como el “All We Are” y “I’m a Rebel” respectivamente; Büllet Ceylan y Frewild completaron el cartel de los escenarios principales.

Ensiferum inauguró por todo lo alto el viernes 5 con un concierto tan antológico como nos tienen acostumbrados. Las 12 del mediodía resulta una hora muy temprana para los finlandeses, que dispusieron del calor de miles de seguidores para corear himnos folkmetaleros de la talla de “Victory Song” o “Iron”.

Suicidal Tendencies fueron los siguientes en pisar el tablado del True Metal Stage y se abalanzaron sobre él con la crudeza que les caracteriza, algo de lo que no adolecen tampoco unos atroces Morbid Angel y unos incisivos Sodom cuyo thrash metal de la vieja escuela jugaba en casa y cayó sobre nosotros como puñales afilados de agresividad sonora.

La parcela del metalcore fue ocupada del tirón por unos extraordinarios Trivium (bueno, dejaron el metalcore atrás hace tiempo), unos tralleros As I Lie Dying y unos salvajes Heaven Shall Burn, acreedores del mayor mosh pit que se montó en todo el festival.

Judas Priest eran sin duda las estrellas de la jornada y no defraudaron, con un show calcado en cuanto a set list a lo que vienen exhibiendo en el presente Epitaph Tour. El propio Halford, que cuajó una actuación correcta con las limitaciones que el tiempo le va imponiendo, se encargó de aseverar que esta gira no sería el adiós definitivo de la banda, aunque sí su última a gran escala mundial. Como cabía esperar, la concurrencia fue desmesurada y el entusiasmo se desbordó al escuchar en vivo cortes como “Breaking The Law”, “Electric Eye” o “Painkiller”, que emocionó en lo instrumental y, sin decepcionar en lo vocal, evidenció que el Metal God tiene el carisma un peldaño por encima de su voz. Tryptikon, que sustituía a los cancelados Cradle Of Filth, pasaron sin pena ni gloria con un show bastante denso, aunque el ánimo lo volvieron a poner por las nubes los infalibles Airbourne, con el alocado Joel O’Keeffe a la cabeza. El hiperactivo vocalista no paró quieto, como es propio en él, y llegó a subirse a una altura de vértigo en uno de los laterales del escenario. Que dure mucho para seguir transmitiendo la energía rocanrolera de auténticos temazos como “Born To Kill”, “Blonde, Bad And Beautiful” o “Diamond In The Rough”.

Apocalypitca, elegantemente ataviados para la ocasión, dieron carpetazo a las principales actuaciones con su original propuesta que sigue sin cuajar del todo en vivo a pesar de la entregada puesta en escena de sus componentes.

En el tercer escenario en relevancia, llamado Party Stage, despuntaron los shows de Primal Fear, Rhapsody Of Fire y Van Canto.

 El sábado fue el último día de Wacken y probablemente el más trallero de todos. El pistoletazo de salida lo dio un radiante concierto de Moonsorrow, que demostraron que guardan en el directo un as en la manga.

El insulso show de Crashdiet no fue del agrado de muchos de los hardrockeros del lugar, pero poco después los acontecimientos dieron un giro de 180 grados con la brutalidad de Kataklysm, que la liaron parda entre los espectadores animando explícitamente a hacer crowdsurfin, el deporte nacional de Wacken consistente en navegar sobre las manos del público hasta que en el foso de seguridad uno de sus numerosos trabajadores recogen en brazos a quienes lo practican.

El show de Dir En Grey fue para olvidar, aunque no era tan sencillo dado el dolor de cabeza que su indescifrable compendio de chillidos y mazazos sónicos causó a más de uno.

Mayhem inundó de tinieblas el escenario en pleno día con su black metal, género del que son unos históricos, y el de Iced Earth fue uno de los shows más señalados porque supuso una muy digna despedida por parte de Matt Barlow al frente de la banda norteamericana.

Sepultura aunó poderío con una ejecución certera construyendo una muralla de thrash metal implacable que poco tenía que ver con Avantasia, que maravillaron rozando la perfección musical con la yema de los dedos y completando una de las mejores actuaciones del festival.

Kreator puso todo al rojo vivo con su thrash encarnizado y brillantemente interpretado que tiene tanto tiempo para la melodía y la lucidez técnica como para la brutalidad sin contemplaciones, exquisita violencia sonora ideal para desahogarse.

Motörhead hicieron tan bien como siempre lo que siempre han sabido hacer: rock ‘n roll fornido y potente. Situados muy atrás en el escenario, Lemmy y los suyos dejaron satisfecho al respetable con clásicos imperecederos como los postreros “Ace Of Spades” u “Overkill”.

En Children Of Bodom nos empapamos bajo el diluvio universal mientras su genialidad y su virtuosismo nos inundaban de entusiasmo, si bien Alexi Laiho, que pronuncia un fuck cada tres palabras, Jane Wirman y compañía siguen tirando de un set previsible para saciar a unos fans que aunque disfrutan no dejan de añorar en buena parte tiempos pasados. “Are You Dead Yet”, “Hate Me” o “Downfall” fueron algunos de los temas mejor recibidos por su numerosa horda de fieles.

Tras la despedida por parte de los organizadores y en medio de un chaparrón del quince, Subway to Sally dio carpetazo al asunto con un folk metal sublime. Son una institución en Alemania y sus canciones fueron coreadas sin parar una detrás de otra. Además, su concierto vino acompañado de la pirotecnia más espectacular de un festival en el que el fuego estuvo muy presente.

The Haunted, Vred, Danko Jones o los divertidísimos Eläakäiset fueron algunos de los que resaltaron en el Party Stage.

 A la vuelta de este redactor de tierras germanas, prometemos una extensa crónica para Heavy Rock de cuanto ha acontecido en un festival que se ha convertido en una religión en el que todo heavy puede encontrar su paraíso. Este año lo volvió a ser, porque ya se sabe, hay que disfrutar la experiencia… rain or shine!

Texto y fotos: Jason Cenador

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Esta entrada fue escrita por Redacción

3 comentarios

  • asier dice:

    como siempre alucinante,todos los años flipas todavia mas que el anterior, una experiencia inigualable que no debe perderse cualquier metalhead al menos una vez en la vida

  • goyo dice:

    Exquisite Pus son “vascos” de Murcia, no ??? (en fin, … lo de siempre)
    pd.- información “más que” contrastada.
    Saludito$$$$$$$$$

  • javimetal dice:

    aki javimetal los arabes van a la meca los cristianos al vaticano los asiaticos son casi de buda i los heavys vamos a rezar al wacken por lo menos una vez en la vida i asta alguno del infiernillo tambien me parece que va ala hell bent for leather

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