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SMOKING STONES EN EL FESTIVAL DE LA PORTA FERRADA

17 julio, 2012 5:42 pm Publicado por  Deja tus comentarios

Smoking and Rolling…

¡Vaya temporadita que llevamos de aniversarios!  Esta vez tocaba celebrar el de los Rolling Stones, y aprovechando el tirón, el quincuagésimo aniversario del Festival de la Porta Ferrada, que se lleva celebrando  los mismos años  que lleva en activo la banda más vituperada y celebrada (así, en ese orden) de la historia del rock.

El festival de la Porta Ferrada, en su origen consagrado a la música clásica, y celebrado en un recinto religioso, ha pasado a ser un festival interdisciplinario en el que se incluyen música y artes escénicas de todo tipo, y que se celebra en marcos menos imponentes. En la edición de este año, y entre el jazz, las cobles, la música clásica, artistas pop e indie varios y castañueladas, se ha dejado un pequeño apartado al rock más clásico, y se ha incluido en la programación a  Jethro Tull y a nuestros humeantes Stones, que llevan ya quince años emulando a esos otros Stones que ruedan por ahí dando tumbos desde hace medio siglo.  Que los Smoking Stones presentaran este concierto precisamente el 12 de julio no es casual en absoluto, todo lo contrario, esta fecha se decidió con premeditación y alevosía.

Nuestros Stones locales anunciaron que en este concierto llevarían ropa original de los satánicos cedida para la ocasión por Jordi Tardá, y cumplieron:  “Una chupa de piel en la que los tiradores de las cremalleras son lenguas de los Rolling Stones; esa chupa la llevaron indistintamente Jagger y Richards, y es del año 85; la americana rosa es del 71, del Brown Sugar Top of the Pops, y hay otra chaqueta que es de la gira del 72, con unos dados aquí en la espalda súperpreciosa”, explicaba Sergio, muy amable, antes del concierto. Y por muy jaggerianos que fueran los ajustados pantalones fucsia que llevaba al principio del concierto, no eran de los Rolling, sino de los Smoking, una creación moderna muy molona (sobre todo en esa percha que los llevaba) de una de esas tiendas  made in Spain que hay por todas partes y que venden ropa a buen precio made in tercermundo.

Con algo de retraso sobre el horario previsto, y con el aforo más o menos a tres cuartos, público variado y de todas las edades, los Smoking Stones saltaron al escenario. Sergio salió con la americana rosa del 71, muy metido en su papel de Mick Jagger, y se la tuvo que quitar en “Hand of fate”, la tercera, porque tenía calor. Después de eso, perdí el control de los cambios de vestuario, que los hubo, dos o tres.

Aunque la temperatura era fresquita (el concierto se celebraba en un recinto al aire libre), ya se ocuparon los Smoking de calentar el ambiente. Y más que se siguió calentando cuando empezaron a salir los invitados que les acompañarían en algunos temas. Dani Nel·lo adornó estupendamente con su saxofón la muy bluesera “Melody”, y le siguió Gabi Alegret con quien la banda se marcó un muy cañero “Paint it black” en castellano; Jaime Urrutia se hizo con el micro para dejar descansar los pies y brazos del público con “Time is on my side”, también adaptada al castellano con el título “Tan lejos estás”, a la que siguió la igual de tranquila “I’m Free”. Marc Ros se encargó de la voz principal en “She smiled sweetly”. Siguieron “Under my thumb” y una estupenda versión castellana de “Dead flowers”, “Flores muertas”, en la que Aurelio Morata, el productor del último disco de los Smoking Stones, se puso al bajo, y entonces la cosa volvió a animarse. Carlos Tarque, se empeñó en hacernos felices con “Happy”,  tras él apareció el rebelde Carlos Segarra  a jalear al personal, “Come on”,  y con la peña ya bailando otra vez y moviendo el esqueleto y levantando los brazos, la banda, con  Johnny Burning al micro remató la faena con una potente versión de “Starfucker” en castellano, “Follastars”. Y ahora sí, hacía calor, mucho calor, en el escenario y fuera de él, pese a la humedad y al fresquillo que corría junto al mar de San Feliu. Y si el ambiente estaba caliente, ahora se puso al rojo vivo. Chiqui, una pelirroja despampanante vestida de mallas plateadas y unas plataformas de vertiginosos tacones aguja en los pies, le dio picante a la magnífica versión smokingniana de “Honky tonk women” bailando en un poste de unos tres o cuatro metros de altura al que se encaramó por medio de elegantes y sexis piruetas, o más bien diría acrobacias, mientras abajo sus Chiqui-perris alegraban aún más el escenario con  un baile de silla. ¡Buf! Y para que no se diga que los roqueros son machistas, la siguiente voz invitada, fabulosa, fue la de Mónica Green, cuyo “Jumping Jack flash”… bueno, genial. Igual de genial que el “Brown sugar” al que se sumó el saxofón de Big Dani Perez. Y entonces dijeron que se iban. De poco se va abajo el suelo de la tarima del público de la pateada que sonó en protesta. Pero no, no se fueron, volvieron con fuerza a  preguntar “Quién no quiere ser un Stone”, un tema de Sergio, una especie de medley estoniano con letra en castellano e inglés. Y luego se lio parda en el escenario. Salieron todos los invitados, y más, a cerrar el sarao para gran “Satisfaction” del público, pero también y sobre todo, a juzgar por lo que estábamos viendo, de los músicos.

Un conciertazo, y una gran fiesta. Un grupo de grandes músicos acompañados de grandes músicos invitados. El registro vocal de Sergio, tan similar al de Jagger, tiene poco que envidiarle a su modelo, como tampoco tienen casi nada que envidiarle a Richards Jean-Paul y Luis, que se lucieron a las guitarras y se marcaron unos solos y unos riffs fabulosos, alabanzas que se extienden a Santi al bajo y a Miguel a la batería, sin olvidar al teclista, que se estrenaba aquella noche con el grupo, según informó Sergio al presentar a la banda.

El sonido era de gran calidad y, algo que mis tímpanos agradecieron cada vez que me acercaba al escenario para hacer fotos, sonaba muy potente pero no ensordecedor como algunos conciertos de rock más duro nos tienen acostumbrados. Se lo habían currado. Me explicarían más tarde que habían empezado a las cuatro de la tarde con las pruebas de sonido y a ensayar con los invitados. Y el concierto empezaba a las diez de la noche.

No son los Stones, pero se les parecen mucho. No sé si suenan “igual” (el objetivo que parecen tener todas las bandas de versiones), como dijeron muchos de los músicos invitados al concierto, puesto que yo nunca he visto a los Rolling Stones en directo, pero suenan de puta madre. Sergio no interpreta su papel de Jagger, se transmuta en Mick Jagger, pero  ahí termina el parecido físico, salvo por la camisa que llevaba Jean-Paul y que recuerda un poco a algunas camisas que alguna vez haya llevado Richards. En cualquier caso, para alguien que nunca haya podido ver a los Rolling en directo, los Smoking son un sucedáneo de excelente calidad. Dicen los que saben de eso que son la mejor banda de versiones de los Rolling, del mundo. ¿Quieres ver a los Rolling y no puedes? Pues vete a ver a los Smoking.

Texto y foto: Rosa Salleras

Set list

Street fighting man

Start me up

Hand of fate

Tumblin’ dice

It’s only rock and roll

Melody, con Dani Nel·lo

Paint it black, con Gabi Alegret

Tan lejos estás (Time is on my side), con Jaime Urrutia

I’m free

She smiled sweetly, con Marc Ros

Under my thumb

Fores muertas, con Aurelio Morata

Faraway eyes

Happy, con Carlos Tarque

Come on, con Carlos Segarra

Follastars (Starfucker), con Johnny Cifuentes

Honky Tonk Women, con Chiqui y las Chiquiperris

Jumping Jack flash, con Mónica Green

Brown sugar, con Big Dani Pérez

Quién no quiere ser un Stone

Satisfaction, con todos los invitados y más.

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Esta entrada fue escrita por Redacción

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