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SEGUNDA JORNADA DE DCODE

28 junio, 2011 9:20 am Publicado por  Deja tus comentarios

La segunda jornada comenzó  en el campo de rugby de la Universidad Complutense de Madrid con más calor y solera sobre los tres escenarios. Los adolescentes dejaron  paso a un público algo más maduro, también musicalmente hablando.

Por nuestra parte cuadramos horarios para no perdernos a Manel,  esa banda que tanto dio de qué hablar antes del verano al convertirse en el primer grupo en alcanzar el número uno en ventas cantando en catalán.

Temas como “Boomerang” o “En la que el Bernat se’t troba” pusieron de manifiesto que lo suyo no es el rock, sino el indie, pero realmente les rodea un aura “dylaniana”.  Muy buen sonido, con maneras acústicas y detalles de armónica o ukelele. Y hablando de “detalles”, pese a los calores que a duras penas logra sofocar la organización a manguerazos, delante del escenario 1 se veían muchas más personas que la jornada anterior a la misma hora.

Serían las 19:00 cuando, coincidiendo con el final del concierto de los Manel, el cuerpo nos pidió una sombra y algo más eléctrico. Primera visita del día al Espacio 2.0 y no nos equivocamos. En absoluto, los Havalina dan rienda suelta a sus más bajos instintos guitarreros con una buena descarga. No era la primera vez que veíamos en acción al trío madrileño, pero los temas del último ‘Las hojas secas’ y de su restante discografía sonaron como nunca. Hicieron grande el menor de los escenarios.

Y del rock sin florituras de los Havalina, a la “exótica” propuesta de Jamaica. Han llegado desde París para entonar letras en inglés por primera vez en España. Rock desenfadado el suyo, al más puro estilo de Franz Ferdinand antes de pasarse a ritmos más discotequeros. Seguro que no tardan mucho en repetir en el país.

Tras el directo de Jamaica, asistimos a una puesta en escena que siempre resulta llamativa. Laura-Mary Carter y Steven Ansell. Ella, guitarra y voz, él, batería y voz; ambos , una dupla alternativa de Brighton que no necesitó más para dejar buenas sensaciones sobre el escenario 2 de Cantarranas.

Eran las 21:30 y con el “Post Break-Up Sex” de los Vaccines aún en los tímpanos, nos situamos estratégicamente a la izquierda frente al primero de los escenarios gemelos para no perdernos detalle. Con otro cabeza de cartel por delante no partían como número uno de la segunda jornada. Pero las más de 10.000 personas presentes hacían presagiar que The Hives podrían dar la “sorpresa”.

Desde el instante en el que estos suecos aparecieron se vio que eso sólo podía acabar de una manera. Ataviados con frac negro, camisas blancas y chistera también en el caso de Pelle Almqvis, el vocalista, lo de The Hives fue todo un show. El propio cantante no dejó de dirigirse al público entre canción y canción con un tono cómico, que no se sabía si era natural o simplemente porque lo hacía en un castellano más que particular.

El caso es que más fuerte no pudieron comenzar “los Hives” (como el propio Pelle llamaba a la banda)  con “Come On”, uno de sus temas más célebres. “Every noche en Madrid con los Hives es una buena noche” declaró el simpático vocalista, como si estuviera orgulloso del buen arranque. Él un nervio, yendo y viniendo por el escenario,  haciendo volar el micrófono. El guitarrista principal era otro nervio y el batería no dejaba de lanzar baquetas a la muchedumbre. Con la tercera “Go Right Ahead” ya tenían al público contagiado y en el bolsillo.

Pura actitud “garage” con alma de rock ‘n’ roll la de estos músicos y nosotros que nos lo estábamos pasando igual de bien que ellos. “La mejor banda de rock del mundo los Hives sobre el escenario en Madrid”, continuaba Pelle con su particular espectáculo justo antes de dar más caña con “Hail Hail”. Estaba tan crecido que no dudó en invitar a su manera, “come on! Pussies!”, a sumarse a la fiesta a quienes aguardaban el inicio del siguiente concierto en el 2. No sé si les logró convencer, pero quien se unió a nosotros fue  el flotador verde de la víspera. Con “Try it Again” alcanzaron un 3 en la escala groupie, pero el gran momento de la velada (el sol ya nos había abandonado) fue “Tick Tick Boom” con todo el mundo dando botes y lanzando al unísono el grito de turno.

Lograron que la gente saltara, sonriera, se sentara y que cantara de manera espontánea aquello del oé oé oé oé. Sucedió  por primera vez en lo que llevábamos del festival cuando los Hives se retiraron y nadie se movió del sitio. Los suecos regresaron y agitaron al personal con tres bises más, entre ellos un “Hate to Say I Told You So” que no podía faltar y ya se echaba en falta.

Alrededor de las 22:45 tocó descanso, con la música de fondo de The Ting Tings, o como se les bautizó rápidamente, los Tintín. Un grupo de un único single que no dio la sensación de saber defender nada más. Y 75 minutos después, justo cuando alcanzamos la medianoche, el que en teoría, sobre el papel, tendría que haber sido el bombazo de la segunda jornada del Dcode, Kasabian, pero la mecha no aguantó. Estaba el listón muy alto y en verdad comenzaron a esa altura de las circunstancias: “Club Foot”. Casi nada, palabras mayores aderezadas con el mayor despliegue de láseres y demás luces.

Prosiguieron con esos aires Brit Pop herencia  de Oasis, muy clásicos en “Where Did All The Love Go?” y “Underdog”. Con esta tercera ya habían alcanzado el 3 en nuestra escala groupie. Pero no se sabe muy bien en qué momento ni por qué, cambiaron el rumbo y los teclados tomaron el poder. Manos arriba, los gremlins se dejaron llevar.

Sonó “Velociraptor!”, adelanto  del que será nuevo y homónimo trabajo de estudio.  Incluso reconocimos las notas del “Misirlou” de Dick Dale, pero ni su archiconocido “L.S.F. (Lost Souls Forever)” logró salvarles. Entre otras cosas porque no fue la elegida para cerrar el concierto, sino “Fire”. Por cierto, acabaron entre más oés, pero en este caso no fueron espontáneos. Una muestra más de que The Hives, perdón, los Hives, les habían ganado la partida.

El Dcode no acabó ahí, pues The Sounds tomaron el testigo de la música más bailable a la espera de que los Crystal Castels pusiera el broche definitivamente alrededor de las 04:00, pero los titulares ya estaban adjudicados y la primera edición, vista para sentencia. Positiva, por cierto, esperamos más en 2012.

Texto: Alberto C. Molina

Fotos: Antonio Martín

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Esta entrada fue escrita por Redacción

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