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PORCUPINE TREE + STICK MEN:Sensibilidad y musculatura progresivas

2 diciembre, 2009 12:00 pm Publicado por  – 2 Comentarios

Lugar: Sala La Riviera (Madrid)
8/10

La actuación en la capital de Stick Men y Porcupine Tree figuraba en numerosas agendas. Dos bandas que poseen conceptos y maneras diferentes dentro del prog-rock, pero con un denominador común, la calidad.

STICK MEN, es un trío estadounidense liderado por el legendario bajista Tony Levin (músico de sesión que ha participado en muchísimos álbumes, ha realizado multitud de giras y es conocido especialmente por ser miembro de King Crimson y por su labor con Peter Gabriel). Al igual que ocurrió en su anterior actuación en Madrid -mayo de 2009-, le acompañaron el joven multiinstrumentista Michael Bernier (aquí utilizando como Levin el Chapman Stick) y Pat Mastelotto (un maestro de la batería acústica y electrónica, con amplio currículum de colaboraciones y también componente de King Crimson). Este trío tiene una destreza y versatilidad que quita el hipo y construye una música compleja y quebrada, que en ocasiones trae a la memoria el legado del Rey Carmesí (no sólo porque interpretaran dos de sus clásicos -el influyente “Red” y el divertido “Elephant Talk”-).

A lo largo de los años Tony Levin ha popularizado el Chapman Stick (instrumento creado por el luthier californiano Emmett Chapman a principios de los 70, cuyas cuerdas pueden desarrollar líneas de bajo y líneas de guitarra junto a un elemento percusivo cuando se golpean). En una actuación aplaudida por bastantes seguidores pudimos observar contundencia junto a pasajes más calmados, y tampoco faltó el sentido del humor, como ocurrió con “SOUP”. Levin, que cantaba en determinados cortes, y Bernier, ambos bien coordinados, tocaron en algunos momentos el stick con un arco, mientras que Mastelotto utilizó más la batería acústica que la percusión electrónica. En el set de 45 minutos de estos teloneros de lujo destacó la brillante adaptación de “Firebird” (Stravinsky).

PORCUPINE TREE lleva más de dos décadas de progresión y ha conseguido el reconocimiento y el éxito en los últimos siete años. En octubre de 2008 -en la gira de ‘Fear Of A Blank Planet’- visitaron también La Riviera, que contaba por entonces con más público, y se atrevieron a escenificar en su totalidad aquella obra, probablemente su mejor trabajo junto a ‘In Absentia’. Una actuación que el autor de esta crónica disfrutó, aunque en varios momentos le pareciera lo escuchado demasiado fiel al material de estudio y la actitud de los músicos le resultara un poco estática.

En su concierto reciente el esquema mantuvo similitudes frente a su anterior bolo en Madrid: en la primera parte se interpretó por completo el CD 1 de ‘The Incident’, y a lo largo de la velada se cuidó la luminotecnia y se dio importancia a una pantalla de vídeo con imágenes -algunas misteriosas y simbólicas-, que reforzaban el mensaje difundido por el sonido. Bajo una apariencia poco rockera y metálica, el talentoso Steven Wilson guía con la voz, las guitarras (eléctrica y acústica) y el teclado una música que consigue en directo una potencia notable. Las transiciones entre los pasajes relajados y los musculosos, donde los riffs duros ocupan buena parte del espacio, siguen siendo características de su estilo. Salvo el batería Gavin Harrison, de técnica depurada -desde 2007 es el segundo percusionista de King Crimson junto al mencionado Pat Mastelotto-, el resto de la banda (Wilson, Richard Barbieri -teclados, programaciones-, Colin Edwin -bajo- y John Wesley -guitarrista de apoyo para las giras que asimismo canta-) no son virtuosos, pero esto tampoco supone un problema, puesto que su manejo de los instrumentos resulta suficiente para representar una música emocionante de bellos contrastes, que transmite diversos sentimientos.

‘The Incident’ (composición de 55 minutos estructurada en 14 partes) se revaloriza con sucesivas audiciones y su contenido, a mi juicio, gana sobre las tablas. Su completa puesta en escena fue otra muestra de valentía, puesto que tras la presentación de Steven se ejecutó sin pausas, pudiendo resaltar de ella “Kneel And Disconect”, “Drawing The Line”, “The Incident”, “Time Flies”, “Octane Twisted” y “I Drive The Hearse”. Tras un descanso de diez minutos, volvió al escenario el Árbol del Puercoespín en la que sería la segunda parte de su set: una acertada selección de cortes de sus cinco últimos LPs de estudio. “The Start Of Something Beautiful” nos recordó esas atmósferas peculiares que tanto le gustan a Wilson y compañía y dio paso a una interpretación incompleta de “Russia On Ice”.

El fragmento intermedio de “Anesthetize” fue de lo mejorcito del espectáculo, con una fuerza desplegada desde el escenario y una entrega por parte del público considerables; una lástima que no pudiéramos disfrutar, como en su pasado tour, de los 17 minutos de esta pieza excelente. Los intrigantes “Strip The Soul” y “3” siguieron a una canción apreciada como es “Lazarus”, trayendo ésta momentos emotivos. “Remember Me Lover”, otro tema reciente, antecedió a “Way Out Of Here”, provocando la retirada de unos músicos que se vieron obligados a regresar con dos perlas como son “The Sound Of Muzak” y “Trains”, una tonada que vuelve a impactar ver en directo por la gran respuesta de los aficionados, y que, en este caso, contó con bromas de Wilson al presentar a sus compañeros.

Dos horas y quince minutos de concierto demostraron de nuevo que Porcupine Tree es una de las formaciones de progresivo más interesantes de la actualidad.

TEXTO: BORJA SÁNCHEZ MAYORAL

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2 comentarios

  • lol says:

    gran concierto, me encantó

  • Isa says:

    Me encantó el concierto de Madrid, pero el de Barcelona fue aún mejor si cabe. Sin embargo, el público y el ambientillo más caldeado en Madrid. Para todos los amantes de la buena música, no hay que perderse a este grupo! Y los Stick Men estuvieron geniales! 😀

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