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KITAI: CUESTIÓN DE ACTITUD

17 noviembre, 2014 5:55 pm Publicado por  3 Comentarios

intkitaiiiSala El Sol, Madrid

Pienso firmemente que los prejuicios son algo inherente en el ser humano y nadie se libra de ellos por muy liberales y progresistas que creamos que somos, así que un servidor también tiene algunos. Uno de ellos es hacia ciertos géneros de música y el indie es uno de ellos, aunque me permitiréis que me guarde las razones para mí, ya que no es ni el sitio más adecuado ni es el propósito de esta crónica.

La razón de esta introducción viene a cuento porque que un servidor aceptó la invitación de acudir al concierto de Kitai del pasado miércoles en la céntrica sala madrileña más bien por cortesía y sin saber nada de la banda en cuestión. Una vez que investigué, me eché para atrás porque su música encaja dentro de este género que en principio me produce rechazo de manera automática y además, me parecían algo parecido a una copia de bandas como Vetusta Morla, El Columpio Asesino, Love of Lesbian o Lori Meyers, grupos moñas y encantados de conocerse, adorados por los hipsters y que, personalmente, me producen una somnolencia severa.

Total, que entré en la sala con reticencia y a la espera de masacrarles en mi crónica. Al final el que salió de la sala con el culo pateado por ellos fui yo. Este cuarteto salió al escenario con una fuerza inusitada, me agarró (bueno, a mí y a las 300 personas allí presentes) y no me soltó hasta que no sonara la última nota. Sí, me gustó ver al batería con unas pintas a lo Misfits destrozando sus baquetas y aporreando a su kit como si no existiese el mañana. Me gustó ver al bajista botando por el escenario como si sufriera espasmos y que no parara durante todo el concierto, de poco más de una hora de duración ya que solo tienen dos EPs en su haber, ‘Origen’ (2013) y ‘Viral’ (2014). Pero ya sabéis: lo bueno si breve… Me gustó ver al guitarrista tocando con confianza sin limitarse simplemente a rasgar su instrumento, como suelen hacer los de las otras bandas mencionadas mirando a sus zapatos, y disparando ocasionalmente cañonazos como hacían The Who en su etapa mod. Y, cómo no, me gustó ver a un vocalista que combina la estética alienígena de un David Bowie en la película “El Hombre que Cayó a la Tierra” (Nicolas Roeg, 1976) y la actitud decadente post punk de un Ian Curtis, el malogrado vocalista de Joy Division.

Una banda, aparte de sus composiciones, puede brillar o puede hundirse dependiendo de su actitud sobre las tablas, y desde luego estos cuatro chicos brillaron como el Sol en la sala con el mismo nombre. El rock es actitud, es energía que se retroalimenta con la entrega del público y, en este sentido, ambas partes (la banda y el público) cumplieron con creces las expectativas de los allí asistentes (aunque llevan tres años de existencia, ya cuentan con un pequeño grupo de incondicionales que llevan su camiseta oficial).

Sin embargo, y para ser justo, tengo que decir que la voz del vocalista no es de mi gusto. Me parece demasiado nasal y sin la suficiente energía para acompañar estos temas potentes y una banda que da martillazos, aunque, por otra parte, seguramente a muchos les parecerá el estilo más apropiado para este estilo de música. Creo que aquí la frase “para gustos los colores” viene ni que pintada.

Por otra parte, la letras de las canciones son otro campo en el que habría que trabajar más ya que cosas como “Con este clima no queda oxy-gena/ya no sé cómo decir perfecta/Sé te conocí, tú no tocas en Notre Dame/ Y lo escrito, imbécil, no avanza” no sé si tienen más sentido en ruso (país de origen del vocalista) o si simplemente ponen la primera cosa que se les viene en la cabeza. Independientemente de esto, puedo asegurar que es una banda que hay que ver en directo sí o sí, poniendo, sobre todo, nuestros juicios por a un lado y abriendo la mente hacia otros géneros, ya que siempre habrá algún artista de los estilos menos esperados que nos puede dar una sorpresa (o una patada en el culo en mi caso) agradable. La conclusión es la misma que el título que puse para mi crónica del concierto de Anastacia que sale en el número especial de diciembre de La Heavy: ¡prejuicios fuera!

Texto y foto: Yorgos Goumas

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Esta entrada fue escrita por Redacción

3 comentarios

  • Marcos dice:

    Yo también estuve en este concierto y solo puedo decir que pocas veces he visto en mi vida semejante actitud y calidad musical en un escenario y encima con unos dos años que llevan como banda.
    Un fusión entre Muse, Red Hot y Rage Against en español, para mi gusto, sobresaliente.
    Si siguen así van a llegar muy lejos

  • Juandie dice:

    Hace unos días vi el videoclip de esta banda y siendo sincero no me convencieron mucho pero parece ser que aquella noche en la reducida sala EL SOL dieron un recital bastante correcto con esa propuesta que realizan.El guitarra de la izquierda se parece un poco a FELIPE REYES!!!

  • Anónimo dice:

    Estos tios son de verdad! Nada de postureo.
    Musicazos como la copa de un pino. Deseando que llegue el disco

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