Crónica de Zakk Wylde + Jared James Nichols: A mil notas por segundo

15 junio, 2016 3:02 pm Publicado por  Deja tus comentarios

Sala Barts, Barcelona

En el marco del festival Guitar BCN 2016, cuyos artistas se adecuan más o menos al termino según el día, Zakk Wylde se plantaba en la Ciudad Condal con el objetivo de presentar su más reciente lanzamiento 'Book Of Shadows II', la segunda entrega de su particular disco de baladas que tardó veinte años en aparecer. El emplazamiento, la hermosa Sala Barts del Paral·lel barcelonés, perfecta decisión para la íntima propuesta que se nos venía encima.

Como telonero de lujo, el americano Jared James Nichols haría acto de presencia para hacer las delicias del aún poco público congregado frente al escenario. El guitarrista, ataviado con una hermosa Les Paul negra que colgaba de sus hombros, junto a sus dos fieles escuderos a la batería y al bajo respectivamente, salió a escena con muchísimas ganas y, pese a lo sencillo de su escenografía, con hambre de comerse el escenario. Al grito de “Let’s rock n’roll baby!!”, el guitarrista, voceras y compositor arrancaba con “Don’t You Try”, ultimísima canción publicada por él mismo. “Crazy”, de su único LP publicado hasta la fecha, ‘Old Glory And The Wild Revival’, seguiría con el festín de blues y rock n’roll con momentos llenos de emoción que vendrían provocados, o bien por las fantásticas voces de Jared, o bien por las hermosas notas de sus siempre presentes solos, sencillas escalas bluseras limpias pero efectivas.

zakkwyldelive

Zakk Wylde

Y es que el guitarra no se mordió la lengua en ningún momento, y hasta se atrevió en más de una ocasión a situarse en una plataforma entre el escenario y el público para ejercer de guitar hero de la noche al son de “Haywire”. Para terminar su escueto concierto de unos tres cuartos de hora, se colgó una guitarra Wylde (la nueva marca de guitarras de Zakk) para afrontar las últimas notas y acordes con una “Playin’ For The Keeps” ligeramente alargada en su final. En definitiva, una actuación que dejó patente tanto la calidad vocal como a la guitarra de un portento del escenario que no dejó pasar su particular oportunidad. Atentos a él.

Zakk Wylde no requiere presentación alguna: guitarrista de Ozzy Osbourne durante buena parte de su carrera y líder indiscutible de Black Label Society, formación que se ha ganado a pulso su particular puesto en la escena metálica internacional, ha paseado por escenarios de todo el mundo sus interminables solos y su frondosa barba con la misma actitud que siempre le ha caracterizado. Un gran telón de fondo que representaba el árbol muerto de su más reciente lanzamiento discográfico ambientaba el lugar de los hechos y un piano complementaba la escena a la derecha del escenario: nadie sabía con exactitud cómo iba a ser la actuación del americano. La expectación, por lo tanto, máxima.

Con unos ligeros 15 minutos de retraso respecto la hora prevista para iniciar el show, los densos acordes de “Sold My Soul” impregnaron la Barts barcelonesa y el imponente guitarrista se dispuso a presidir el escenario como solo él lo sabe hacer; esta vez, sustituyó las plumas indias por un gracioso sombrero azulgrana del Barça para el primer corte de la noche. Con una puesta en escena bastante similar a la vista en la mítica interpretación de “In This River” grabada en DVD para ‘The European Invasion’ de BLS, Zakk alargó la canción inicial hasta dónde él mismo quiso (rozó los 10 minutos) mientras se colgaba la guitarra por detrás de su cabeza o mientras tocaba son sus dientes las pentatónicas que tanto le caracterizan. Llevando de culo a los fotógrafos situados en el foso, el guitarra se movió de un lado al otro del escenario hasta lanzar su particular sombrero al público provocando el típico caos en pequeña dimensión.

A continuación, y sin margen de demasiada pausa entre temas, los tres primeros cortes de ‘Book Of Shadows II” sonaron melancólicos y perfectamente ejecutados. “Autumn Changes”, “Tears Of December” y “Lay Me Down” prosiguieron con la velada, y la formación parecía perfectamente compactada en escena. John DeServio con las cuerdas de su bajo tintadas con los colores de la bandera de España y un gran músico como es Dario Lorina, al piano o a la guitarra según conviniese (ambos también en BLS), supieron ocupar el espacio escénico que cada momento pedía, sobretodo, marcado por los momentos de absoluto protagonismo de Wylde. La estética del concierto, de hecho, se asemejo más a un concierto de Black Label Society que a un evento intimista del compositor americano: temas ejecutados (con alguna excepción) con sus guitarras eléctricas y esa pose en escena que tanto le caracteriza mientras se sube a la plataforma de al lado de su micro para alzarse por encima de las cabezas de los asistentes. Lo único que cambiaron fueron los temas interpretados, pero es que cortes como “Road Back Home”, tema de su primer álbum en solitario que proseguiría con el concierto, seguirían poniendo a cantar al respetable con el mayor de sus entusiasmos.

Volviendo a la segunda parte del libro de las sombras, “Yesterday’s Tears” puso a Zakk al piano mientras Lorina se hacía valer encima del escenario ejecutando el solo de la propia. Una vez terminado el corte y al volver cada uno a sus puestos iniciales, Wylde jugueteó con las notas del archiconocido “N.I.B” de Black Sabbath para encarar otro largo solo dónde la rapidez de sus dedos caracterizaron su amplio recorrido musical. Acto seguido, “Between The Heaven And Hell” y la harmónica de Zakk calmaron un pelín el ambiente. Tras el primer cambio de guitarra de la noche (ahora llegaba el turno de su Flying V blanca) y mientras los sonidos de una tormenta sonaban por la PA de la sala, el conjunto interpretó “Darkest Hour”. Al terminarla, se vivió uno de los grandes momentos de la noche al bajarse el guitarra entre el público (custodiado en todo momento por sus roadies y la seguridad de la sala) para encarar otras mil y una notas justo en medio de la platea de la Barts. Sobra decir la marabunta que se creó alrededor del guitarra y la multitud de gritos de alabanza que recibió Zakk mientras volvía a hacer sonar su instrumento por detrás de su cabeza.

Al volver al escenario, “Trowin’ It All Away”, uno de los mejores temas del primer Book Of Shadows y, esta vez con la acústica llena de círculos de Zakk presidiendo el escenario, “Dead As Yesterday”, sonaron delicadas y precisas. ¿Por qué no tuvo el concierto más momentos así, lejos de la distorsión y la estética metálica? Y es que, finalizada la composición, volvíamos a las mismas, ahora con Zakk ataviado con esa curiosa Les Paul con el cuerno inferior estilizado, para la interpretación eléctrica de “Eyes Of Burden” y la preciosa “War Beyond Empty”, con Lorina a la guitarra acústica. Zakk se puso en solitario a su piano para interpretar “The King” y, tras unas graciosas introducciones de cada uno de los miembros de la formación, el guitarra encaró el final del concierto con “Lost Prayer” y con el single de su última obra “Sleeping Dogs”.

Finalizó el concierto y el público se rindió a los pies del barbudo americano. Golpeándose el pecho encima de su particular plataforma, animó a los asistentes a gritar y gritar para que unos oés oés resonaran por la sala a un volumen atronador. Demostración  de calidad por parte de uno de los más icónicos guitarristas de los últimos años y constatación de que su carrera en solitario se retoma con más fuerza que nunca. A saber cuánto tardara en sacar el tercer capítulo del libro de las sombras. A la espera de eso, le esperamos con los brazos abiertos para cuando vuelva con Black Label Society.

                                                                                  Texto: Víctor Vallespir
Foto (Madrid): Nerea Ramos

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Esta entrada fue escrita por Redacción

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