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Crónica de la tercera jornada del Rock of Ages de Alemania

5 agosto, 2015 12:14 pm Publicado por  1 Comentario

Día extra en el Rock of Ages. Para celebrar la edición del décimo aniversario de festival la organización nos tenía preparado un extra-day con la presencia de clásicos que debían hacer, aún más especial, lo vivido en las dos jornadas previas. Las expectativas se cumplieron, ya que Uriah Heep volvió a hechizarnos con su magia y entrega. Mientras, el resto de formaciones cumplieron, sin quedarse corta su propuesta. Otra cosa es el orden de aparición de estas sobre el escenario del festival…

Sweet

Sweet

THE ORCHESTRA

Comenzamos por esta formación compuesta por algunos ex-miembros destacados de Electric Light Orchestra (E.L.O). Entre ellos se encuentra Mik Kaminski, el violinista eléctrico loco que también ha colaborado con Roger Daltrey de The Who. Otro miembro destacado es Eric Troyer, teclista, pero también corista, en la canción “Total Eclipse of the Heart” de Bonnie Tyler. A la voz, Glen Burnitk, cantante de Styx durante la época del 1990 hasta el 2013.

Un gran elenco de músicos para interpretar temas del Sr. Jeff Lynne, fundador y compositor de los hits de la E.L.O, que evidentemente no estaba presente. Se podría decir entonces que The Orchestra es una excelente banda tributo conformada por músicos que se aprovechan de su paso en la E.L.O para tirar adelante sus carreras musicales. Ni más ni menos. Pero oigan, siendo sincero, me lo pasé en grande volviendo escuchar temas como “Sweet Talkin’ Woman”, “Evil Woman”, “Hold On Tigh”, “Turn To Stone” o “Livin’ Thing”, todas ellas muy bien ejecutadas y brillando en los coros.

Jeff Lynne es un maestro componiendo estribillos y coros, pero el momento con el que la gente la gente se puso a saltar y bailar como Tony Manero en ‘Fiebre del sábado noche’ fue al sonar “The Last Train To London” y “Don’t Break Me Down”. Quedaron fuera por cuestiones de tiempo “Telephone Line” y “Can’t Get It Out Of My Head”, lamentablemente. En resumen, una buena actuación que abrió la jornada del festival poniendo las expectativas bien altas.

XB

SWEET

Los padrinos del Glam anunciaron su adiós -¿definitivo?- con su “FINALE-The tour 2015-2016”. Mientras se desvela la incógnita de su continuidad, Sweet sigue mostrando su cara más afable, haciendo gala de una gran puesta en escena. Con el guitarrista Andy Scott al mando, el cuarteto que se afianzó en la técnica del cantante y teclista Tony O’Hora (Praying Mantis), la pegada del corpulento Bruce Bisland a la batería y voces; y la estética solidez de Pete Lincoln al bajo y voces. Esta versión de Sweet supo convertirse en toda una fiesta gracias a esos clásicos que han divertido a casi dos generaciones de seguidores.

Con buena actitud, Sweet nos hicieron cantar y saltar al son de esos hits, en un concierto que consiguió llenar las barras en busca de cerveza con la que refrescar unas gargantas a punto de caer en la afonía. El setlist estuvo plagado de clásicos de los que cabe destacar la versión del “New York Groove” de los también glamies británicos Hello. Siguió el intenso “Hell Raiser”, que contó con un inicio muy metalero, muy Motörhead. También sonó melancólica en su letra “The Six Teens”, himno que llegó a ser algo así como un “Schools Out” europeo. Otro en la línea fue un festivo “Teenage Rampage”, que debido al cambio de tempo, muy liviano, no supo convencerme. La que sí lo hizo, y de qué manera, fue la radiofónica “Love Is Like Oxygen”. “Block Buster!”, con ese ritmo tan “Whatever You Want” de los Status Quo, me recordó al gran concierto que dieron estos últimos en el Rock Fest Barcelona. Y como trío final, Sweet tiraron de lo seguro: de esos temas que, como covers, dieron renombre a bandas como Mad Max, Def Leppard y Krokus, con “Fox On The Run”, “Action” y “Ballroom Blitz”, respectivamente. Andy ha conformado una nueva banda con Suzi Quatro y Don Powell (Slade) bajo el nombre de Power 3 y ya dispone de un primer single “If Only” que propone buenas sensaciones. Quizás sí que este es verdaderamente su “Finale Tour”. Y si es así, Sweet acabará su carrera con muy buena nota.

JF

THE HOOTERS

Para haceros una idea de quienes son estos americanos, solo contaré la anécdota de que cierto promotor principal del “Live Aid” dijo “Who the fuck are The Hooters?” cuando actuó la banda en el festival. Y es que otro promotor los coló, a la fuerza, en la fiesta. Pero no aparecieron ni por la TV y mucho menos en el DVD oficial del evento. Hay  veces que piensas que la historia del rock no es justa. Siempre he escuchado frases del estilo “Savatage deberían haber gozado de más fama” o “Harem Scarem con lo buenos músicos que son y no llenan salas de 100 personas”. Bandas con pocos seguidores pero con una legión fiel de seguidores.

Ahora es momento de apuntar otro nombre a esa lista. Esta formación nació en Filadelfia hace unos treinta años con la idea de hacer un rock fusión con un folk de corte irlandés. De hecho, llevan algunos instrumentos típicos de ese estilo de música: acordeón, flauta, mandolina. Incluso, en algunas canciones, se acompañan de un sonido reggae. Arrancó el concierto con “I’m Alive” que suena a un medio tiempo de los actuales Bon Jovi, siguiendo de un “Hanging On A Heartbeat” con un tempo más bien de reggae que de rock, pero muy efectivo. No obstante, donde empezaron  los fuegos de artificios, fue en la versión de Don Henley “The Boys Of Summer”. Realmente vi a la gente muy emocionada, y no es para menos. Toda una gran balada.

“All Your Zombies”, transformó el concierto en magia, y otra versión, esta vez The Journeymen “500 Miles”, uno de sus principales éxitos, nos permitió soñar en un viaje llamado felicidad, y más con su sonido Dire Straits. Siguieron la festiva de corte irlandés “Karla With A Ka”, donde el público no paró de saltar y cantar. Después vinieron “Satellite” y “And We Dance”, que mantuvieron el nivel. Lo que me dejó con la boca abierta fue la interpretación de su mayor éxito “Johnny B.”, cantado el estribillo al unísono por todo el público, como si se tratase de un himno de la historia del Rock. Que debería serlo, pero no lo es. ¡Y la gente quería mucho más! Pero todo tiene un principio y un fin, y mejor terminar la fiesta por todo lo alto… ¿y qué mejor manera que hacerlo en Alemania cantando “Major Tom (VölligLosgelöst)”, canción que hizo popular Peter Schilling, artista alemán, en 1982?

Punto y final por todo lo alto. Una actuación que hubiera hecho que el 90% de las bandas que tocarían detrás de los de Filadelfia se hubieran venido abajo. Pero por suerte nuestra, suerte del público y suerte del promotor, venía la actuación de Uriah Heep, y eso que no lo tenía nada fácil. Una reverencia y un grito a favor The Hooters.

XB

URIAH HEEP

Tras la decepción en el día de ayer de no haber podido disfrutar del directo de Magnum, por suerte hoy podría volver a ver a una de mis bandas de culto, Uriah Heep. Inmersos en una extensa gira que exitosamente les hace no parar de dar conciertos, The Outsider Tour, Uriah Heep regresó al festival para proponer una hora de música, entrega y pasión, destilada a través de unos clásicos que nunca pasan de moda. Con un incombustible Mike Box encabezando a la banda (guitarra y único miembro original en ella), Uriah Heep lideró las actuaciones de la jornada.

Uriah Heep

Uriah Heep

El quinteto inició el concierto con efervescencia, implantando uno de los mejores temas de su último trabajo ‘The Outsider’, como pieza frontal de un concierto en el que, cómo no, sus clásicos fueron de lo más celebrado y coreado del festival. Tras “Speed Of Sound”, llegó una de las propuestas de cuando John Lawton estaba a cargo de las voces, “The Hanging Tree”. El ecléctico tema de ‘Firefly’ (1977) anticipó otros dos temas de ‘The Outsider’, “The Law” y “The Outsider”. Estos tuvieron como protagonista la fuerza con la que Derek Gilbrook machacó su batería; de hecho, desde que Derek entró en la banda como sustituto del mítico Lee Kerslake, Uriah Heep ha ganado en energía y pegada, tanto en sus temas de estudio como, sobre todo, en sus directos. La banda se mostró sólida: Mick embrujaba con sus manos las seis cuerdas de su Gibson, Dave Rimmer al bajo sabía recoger la energía del aplastante Derk Gilbrook. Mientras, los teclados de Phil Lanzon, a pesar de tener un sonido muy diferente al del inmenso Ken Hensley, enfatizabna unos ritmos que se apuntalaban gracias a la siempre efectiva y dominante voz de un Bernie Shaw que, como crítica hacia él, desaparecía en demasía del escenario cuando su puesto debería estar siempre al lado de la banda y frente a nosotros.

Con este concepto sonó el primer y aclamado clásico. “Sunrise” consiguió hacerme flotar y su estribillo se me clavó como una aguja hipodérmica que me llegó hasta la médula. El erizamiento de mi piel aún no había cesado cuando “Stealin” secó mi laringe. Tras el himno, y con el refresco del rubio brebaje en mi garganta, otro clásico: el sublime “The Magician’s Birthday”. Las partes de división con las que cuenta el tema (balada, medio tiempo, parte progresiva, parte comercial y parte hard) se convirtieron en un canal por el que circulaba la eficacia y la pasión, en un fluir de sensaciones que superaron lo expuesto en el álbum que recogía esta joya.

Tras una introducción por parte de Bernie Shaw en la que el cantante bromeó con el hecho de que desde sus inicios Uriah Heep había sido calificada por todos los géneros de rock, llego la gran interpretación de “One Minute”. ‘The Outsider’ se aleja de las variantes más duras, directas y comerciales, para adentrarse en las partes más progresivas de su carrera; cosa que no siempre convence a sus fans, pero que se muestra muy efectiva en directo. Entre risas, hubo otra broma de Mick con Bernie, que le recriminó sus salidas del escenario y que hablase en exceso cuando su misión es la de cantar. De manera sonriente Shaw acabó espetando a Box un sonoro, “Ok, Bastard!”. El buen rollo se transmitía y Box presentó “Gypsy” como el primer éxito de la banda. El teclado de Phil se saltó la intro del himno e inició la densa escala con el sonido al que le falta esa energía que destila un Hammond B3. Pero no importó, Derek Gilbrook se encargó de vapulearnos haciendo que aparecieran uno de los pocos momentos de headbanging del festival… y el más enérgico desde luego.

El tema se desarrolló con furia hasta que llegó el momento del solo de teclado. Ahí fue cuando Uriah Heep volvió a sorprendernos, ya que este interludio significó el inicio de otra de las mayores joyas del hard rock, ese tema que Ken Hensley compuso en el autobús de gira mientras esperaba a sus entonces compañeros para salir de viaje. “July Morning” siempre ha tenido un significado especial para mí y lo disfruté tanto como lo hizo el quinteto sobre el escenario. Todo estaba en su máxima expresión, todo había sido un alarde de destreza y genialidad, un desfondo de energía que se cerró con ese clásico que siempre nos hace cantar a todos con la máxima potencia: “Easy Living”. ¿Qué decir sin reiterar adjetivos positivos? ¿Quizás colosal? Con el corazón en sus máximas pulsaciones, un aclamado “Lady In Black” ponía punto y final a otro de los inolvidables conciertos que he podido vivir de estos magos de la música. En directo Uriah Heep siguen siendo una formación que no defrauda y que hacen brillar de manera especial el cartel en el que están incluidos. ¡Sublimes!

JF

MANFRED MANN’S EARTH BAND

Sinceramente, nunca había tenido la oportunidad de verles en directo. Tan solo en el Sweden de este año pude pararme un momento para oirles interpretar un tramo de “Martha’s Madman”, que no me disgustó. Pero sinceramente, la banda no me pareció buena opción para cerrar el festival. El combo del teclista sudafricano Manfred Mann se dedicó más a hacer versiones de clásicos de otras bandas –Bruce Springsteen, Bob Dylan, T. Rex, The Exciters, John Simon, Ray Charles o Deep Purple -, que de sus propios temas, de los que sólo nos deleitaron con “Captain Bobby Stout”, “Martha’s Madman”, la balada “Stronger” y el experimental “Bang A Gong”. En el aspecto de los covers hay que destacar la mala interpretación que hicieron del clásico de los T. Rex “Get It On” y las más que aceptables de “Spirit In The Night” de Bruce Springsteen, “Davy’s On The Road Again” de John Simon y los hits de Bob Dylan “Father Of Day, Father Of Night” y la más expresiva y larga de la noche: un “Mighty Queen” que se engalanó con un buen tramo del “Smoke On The Water” de los Purple. Como decía, la actuación de Manfred Mann’s Earth Band no me pareció una actuación para cerrar un festival, pero esta es una apreciación personal, ya que el público se lo pasó muy bien ante una banda más de versiones que de fundamento propio. Para gustos, Manfred Mann’s…

Un gran castillo de fuegos artificiales cerró esta décima edición de un festival que goza de un ámbito de público muy diferente al que hasta ahora he visto en un Open Air. Un festival que, de no ser por lo sucedido con Magnum y los precios en las bebidas y la comida, hubiera tenido una mejor valoración por nuestra parte. Veremos el cartel del año que viene. De momento con la confirmación de Magnum, la cosa ya promete.

JF

Textos: Josep Fleitas/Xavier Bertran
Fotos: Josep Fleitas

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1 comentario

  • Juandie says:

    Pues para ser su tercera jornada de dicho festival segun he leido la mayoria de estas bandas clasicas del mejor rock dieron unos conciertos muy notables aunque alguna que otra
    (MANFRED MANNS EARTH BAND) flojeara un poco incluso tirando de varias versiones de otras bandas u artistas.URIAH HEPP como siempre arrasando allá por donde van con esos temas tan miticos!!!

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