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Crónica de Guns N’ Roses en Madrid: Saldando ilusiones

5 junio, 2017 12:28 pm Publicado por  15 Comentarios

Estadio Vicente Calderón, Madrid.

“No en esta vida”, dijo tajantemente el señor Axl Rose allá por el 2012 cuando le preguntaron por una posible reunión junto al guitarrista Saul Hudson, alias Slash. Pero tal y como los Eagles tuvieron que retractarse también en su día, comiéndose sus famosas palabras “Hell Freezes Over” y titulando así un directo con temas inéditos publicado en su reunificación de los 90, sus compatriotas americanos de otra generación no podían ser menos.

Así, haciendo gala en el nombre del tour de un sentido del humor que Axl Rose nunca ha ocultado, esta primera gira con tres de los miembros de la formación clásica de la de un día llamada “banda más peligrosa del mundo” ni siquiera ha estado respaldada por ningún disco nuevo, ni ningún nuevo recopilatorio. No era necesario: los tiempos de la industria han cambiado mucho desde la época en que se vendían millones de discos, y ahora son los conciertos y el merchandising los que sin duda están generando un enorme beneficio a los músicos. De sobra es conocido que este “Not In This Lifetime Tour” ha sido el más rentable del pasado año y posiblemente repitan hazaña de nuevo con esta gira europea y todas las nuevas fechas del periplo americano. Hasta álbumes como el denostado y no aprobado por la banda “Greatest Hits” continúan en la lista de Bilboard después de semanas y semanas, en plena era digital del streaming.

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Muchas preguntas había, sobre todo por la polémica crítica de esa “Reunión de ex novias” que publicó esta web con respecto a la convocatoria de Bilbao, de si veríamos química o no en el escenario. Pero lo cierto es que, puedo asegurar con creces, desde la posición algo más agraciada desde donde pude ver el concierto (concretamente en pista, en la zona Golden Circle), que lo que se vivió allí fue algo completamente histórico. Atrás queda el desastroso concierto de 1993, en el que apenas se reconocían las canciones, hubo un nulo espectáculo y era ya una banda literalmente rota que hizo lo mínimo por cumplir. No, lo de este pasado domingo en el mismo emplazamiento, Vicente Calderón, fue además el broche de oro a un estadio que ha dejado conciertos para la historia en todos los ámbitos musicales.

Me gustaría, no obstante, hacer una pequeña mención también a las bandas teloneras que caldearon el ambiente de cara a esta fecha para la historia. Por una parte, abrieron los hard rockeros de Nashville Tyler Bryant & The Shakedown, que pese al breve tiempo del que disponían, triunfaron sin paliativos ante una audiencia ávida de hard rock. Con una propuesta muy similar a la de AC/DC (no obstante, uno de sus guitarristas portaba orgulloso su camiseta del “Back In Black”), Tyler Bryant y sus huestes arrasaron literalmente merced a temas  como “House On Fire”, “Lipstick Wonder Woman” o su versión de Ann Cole, “Got My Mojo Working”. El líder Tyler Bryant hasta hizo un pequeño cameo con su guitarra musicando el clásico “oé, oé, oé…” que tanto le gusta tararear al público español, y el batería cogió uno de sus timbales para ponerse a aporrearlo de pie frente al escenario, ante el deleite del público, repartiendo además sus baquetas. En definitiva, pese a ser el telonero de menos renombre de los dos que veríamos, gustaron y mucho.

Desgraciadamente no se puede decir lo mismo de Mark Lanegan. No voy a poner en duda su indiscutible trayectoria como líder de Screaming Trees y otras muchas bandas, pero creo que su estilo, algo más contemporáneo, no encajaba en los gustos del público gunner. Si a eso le sumamos que hizo un repertorio bastante soporífero, con demasiados temas lentos, este discípulo de Bob Dylan se llevó unas cuantas pitadas e insultos durante su actuación, algo que tampoco es justificable porque ante todo siempre hay que tener un respeto por el artista. Pero el público es soberano y hay que reconocer que Lanegan pinchó en Madrid: conexión cero y un artista que seguramente conecte con gente que le guste regodearse en sus estados depresivos.

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Pasaban de las 9 de la noche, y las tres pantallas LED, la central y las dos laterales, comenzaban a mostrar el famoso logo gunner en un 3D espectacular. Muchos nervios, pero en principio sólo era para promocionar su club de fans Nightrain, si bien pronto sonaría la famosa intro de Looney Tones después de la sobresaturación de los grandiosos Queen que tuvimos toda la tarde en el hilo musical (no obstante, es una de las bandas fetiche de Axl). Nuevamente, como en la gira clásica de antaño del Use Your Illusion Tour, la misma voz agresiva en off se encarga de caldear todavía más el ambiente introduciendo a Guns N' Roses, ante la locura desatada con los primeros temas: “It’s So Easy” y “Mr. Brownstone”, dos primeros mordiscos del ‘Appetite’ que, dicho sea de paso también fueron los que abrieron su concierto hace casi 24 años.  Buscamos en el escenario, y efectivamente, Axl, Slash y Duff se llevan todas las miradas. Frank Ferrer no es un mal batería, pero cometió algunos gambazos a lo largo del show, aunque tiene buena pegada. La banda suena algo sucia en esos primeros temas (coreadísmos), pero muy contundente; personalmente puedo decir que el sonido desde mi ubicación era muy potente y mejoró conforme avanzó el show. Llega el primer tema, que, pese a que pensé que igual no era muy bien recibido, sonó de lujo, el controvertido “Chinese Democracy”.  Las pantallas muestran una proyección a la par de las famosas manos rojas del libreto del álbum, y es que realmente los videos estaban trabajadísimos y daban mayor empaque visual al ya de por sí lustroso espectáculo.  Respecto a la interpretación, creo que por fin es un tema que en manos de Slash se ha “gansoroseado”, ¡sonó de lujo! La locura, no obstante, llegaría con un himno que sabiamente en esta gira han vuelto a dejar para un poco más adelante, su siempre efectivísimo “Welcome To The Jungle” que al grito de “You know where you are…” volvió a levantar pasiones, con todo el foso saltando locamente (puede vislumbrar algún atisbo de pelea, por cierto, a lo largo de todo el concierto, aunque afortunadamente la sangre no llegó al río).

Llega otro de los clásicos sabiamente recuperado en esta gira, el célebre “Double Talkin’ Jive” de unos ‘Use Your Illusion’ que Axl casi ha preferido mantener en el ostracismo durante sus otros Guns. Con una intro larguísima antes de entrar el jefe, el tema sigue funcionando tan bien como lo hizo en esa célebre gira. Contraste para la siguiente, también con una intro nueva y una simpática Melissa Reese a los teclados y a los coros, que junto al propio Duff, ayudan a Axl  en un single que recibió auténticas pitadas cuando sonó por primera vez en 2006 en ese polémico concierto de 2006 en el auditorio Juan Carlos I: la industrial “Better”. El tiempo parece que lo ha convertido en un pequeño clásico, aunque siempre palidecerá al lado de los demás. Por otra parte, que Slash no respetara el solo final le hizo un flaco favor.

La zeppeliana “Estranged” (esa segunda parte del estribillo final siempre me recordará a la del “Stairway To Heaven”), fue otra de las piezas más esperadas, que, dicho sea de paso, ensayaron una vez por la mañana y dos por la tarde en las pruebas de sonido. Pese a que es un tema firmado en el álbum por Rose, creo que es una de las canciones en las que más se nota la vuelta de Slash, por mucho que la anterior formación calcara sus solos: fue absolutamente mágico, con la gente volviéndose literalmente loca en el solo final. No hay que olvidarse de que también luce al cien por cien el teclista Dizzy Reed, único componente junto a Axl que ha resistido desde su entrada en todas las encarnaciones de, posiblemente, la banda más metamorfósica de la historia del rock.

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Suena el primer cover de la noche, la versión de Paul McCartney y sus Wings, “Live And Let Die”, uno de los hit singles que pinchaban hasta la saciedad en todas las FMs de la época. Una versión que supieron hacer suya y que sigue siendo uno de los puntos claves de sus conciertos, pese a su brevedad.

Los temas del “Appetite For Destruction”, que pronto cumplirá 30 añazos, siguen siendo los más esperados en el repertorio, y sin duda “Rocket Queen”, convenientemente “slashizada” de nuevo, suena más similar a cómo la interpretaban últimamente, pese a que el “enchufado” Richard Fortus también se sigue repartiendo algunos solos. Curioso fue ver decenas de esqueletos fornicando en la pantalla en la parte de los gemidos de la canción, omitidos en directo.

“You Could Be Mine” es otro temazo que siempre funciona en directo, no obstante fue el anticipo de los ‘Illusion’ y siempre será recordado como la de “Terminator 2”. Es una pena que Axl ya no la cante con su voz raspada, no porque no pueda porque de sobra ha demostrado con AC/DC que puede con todo, sino porque en los últimos años, aunque en esta gira ha demostrado una mejoría vocal, se reserva mucho, tirando bastante de ese falsete de “Mickey Mouse” que a tantos irrita. No obstante, creo que ese timbre lo ha pulido bastante bien y con esta “nueva” encarnación gunner Mr. Rose va creciéndose nuevamente.

Llega el turno del gran Duff McKagan, y es que el rubio bajista es el que sin duda mejor ha envejecido de los tres componentes clásicos (al menos, a nivel físico, ya sabemos que tendrá problemas de salud de por vida por sus excesos con el alcohol). Su interpretación del “Attitude” de los Misfits, el tema más breve del concierto y que fue introducido por un fragmento de la otra versión que Duff le hizo a Johnny Thunders, fue tan bien recibido como cualquier otro de la banda. La esencia punk en Guns siempre fue esencial, y nunca fue reemplazada del todo por ese Tommy Stinson que, aunque hiciese un buen papel en sus años, simplemente no era Duff.

La balada “This I Love” es para muchos fans el mejor tema del ‘Chinese Democracy’, pues no obstante, su composición se remonta a la época de ‘Use Your Illusion’, cuando Axl se quedó literalmente destrozado por el abandono de la modelo Stephanie Seymour. A pesar de que sigue funcionando en vivo, y de que Axl la bordó, opino que, como con “Better”, Slash debería de respetar el bellísimo solo original, pues aunque no le quedó mal su “nueva reinterpretación”, no me gustó tanto como la original.

“Civil War” es otro de los emblemas de esas “ilusiones” que nos embriagaron en los 90, y no podía faltar en este tour; su parte más rápida final fue tan celebrada como cualquier corte rápido de la banda. Como antaño, finaliza con un pequeño cameo al clásico “Voodoo Child” de Hendrix. A continuación, Dizzy Reed, comienza a interpretar una melodía que nos es familiar y que pronto reconocemos, pues es precisamente el estribillo de la última incorporación al repertorio: el tributo al malogrado Chris Cornell, “Black Hole Sun” de Soundgarden, muy fiel a la original y bien acogida. No hay que olvidar que en la primera actuación de Guns N’Roses en nuestro país (Sevilla 1992), unos jovencísimos Soundgarden se encargaron, junto a Faith No More, de robarles parte de la tarta a los Gunners en ese bolo. Tras el emotivo tributo, otra de las joyas de larga duración recuperadas en esta gira: la metálica “Coma” compuesta por Slash, cuyo efectivo riff siempre me ha parecido muy de la escuela de James Heffield.

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Llega el momento en el que Axl va presentando uno a uno a todos los componentes de la banda, a pesar de que para referirse a Slash baja educadamente el tono de voz. Éste nos brinda un espectacular solo que desemboca en su ya personal revisión del tema de “El Padrino”, y que introduce a otro clásico inevitable, el tema más grabado por los móviles en la noche y posiblemente el emblema de la banda: “Sweet Child O’Mine”. Ésta es seguida por su “apetitosa” hermana “Out To Get Me”, el tema más “acedecero” de los Guns (quien nos iba a decir cuando lo escuchábamos en su día, que Axl formaría parte de la historia de la banda de Angus). Por cierto, divertido detalle de Axl al final de la canción en la parte que dice “So you can suck me”, tocándose sus partes nobles.

Una preciosa versión instrumental a cargo de Slash y Richard Fortus del “Wish You Were Here” de Pink Floyd nos hace acordarnos a muchos de personas que desearíamos que estuvieran allí en ese mágico momento. Axl enlaza con el fragmento pianístico de “Layla” de Clapton, para introducir, ahora sí, la balada gunner por excelencia, la siempre emotiva “November Rain”, en la que hay que reseñar que los coros femeninos de Melissa le dan un toque muy bonito al clásico. Slash ya no se sube al piano como antaño (creo que, como si lo hiciera Axl, podrían llegar a cargárselo, porque ninguno es ya el saco de huesos de aquellos años). No obstante, sí se pone al lado de su reconciliado compañero para interpretar el épico solo final. Llega la otra versión que Guns supieron reinventar, la siempre mágica “Knocking On Heaven’s Door” de Dylan, que, precedida como en sus locos años por un fragmento del “Only Woman Bleed” de Alice Cooper, nos eleva nuevamente al delirio más celestial.

No podría faltar otro de los temas claves del debut rockero más vendido de la historia, y es que “Nightrain” siempre será mi tema favorito de los Guns, que además me robaron en ese olvidable concierto del 93 al que pude asistir en plena adolescencia.

Es la hora de los bises y el primero, para que el público no llore pensando en que el sueño se acaba, interpretan el tema que Izzy y Axl compusieron en los 80, si bien no se incluiría hasta años después en su célebre cuádruple álbum. “Don’t Cry” sigue teniendo magia, pese a que jamás podrá volver a interpretarse en su versión clásica al faltar la característica e inolvidable voz a dúo de otro de los caídos olvidados de la era grunge e íntimo amigo de Axl, el gran Shannon Hoon de Blind Melon. Una banda a redescubrir, sólo reservada a personas muy especiales.

Llega “The Seeker”, versión de The Who que ya incluyó Axl en su último DVD con la anterior formación, ‘Appetite For Democracy’, y que parece que le ha pillado el gusto también en esta gira. No en vano, compartirán cartel con la banda de Roger Daltrey en breve en Argentina. La sorpresa llegaría con la inesperada “Patience”, y digo inesperada porque normalmente se alterna con “Don’t Cry”, pero en esta ocasión y viendo Rose la espectacular acogida del público madrileño, vimos como hace una señal para incorporarla magistralmente. En su versión acústica original, la balada más stoniana de los Guns fue recibida con cariño por sus incondicionales.

El cierre inevitable es con ese himno optimista y vital que es “Paradise City”, explosión de confeti y carreras de Axl incluidas en su siempre efectivo y speedico final. Sin duda, Guns se han reconciliado con el público de Madrid, ofreciendo su mejor concierto hasta la fecha. Y si era una reunión de ex novias como dicen otras crónicas o hablan sólo por el grupo de whatsapp tal y como confesó Richard Fortus en una entrevista, desde luego no se nota nada de nada. Mientras Axl tenga ese otro amante llamado Angus, creo que podrá seguir aguantando a Slash una larga temporada.

Texto: Andrés Brotons
Fotos: Alfonso Dávila

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15 comentarios

  • Jesus Diez Delgado says:

    no se si lo he leído o no tocaron el my Michelle en Bilbao si lo hicieron

  • Vane Bruno says:

    EXCELENTE CRÓNICA!
    Me ha hecho revivir la noche de anoche.
    Cronica con mucha elegancia sin faltar detalle.

  • Jorge Abad Osuna says:

    Pues desde donde estabas tú el sonido sería cojonudo, pero desde la grada fue bastante deficiente, y la batería horrorosa para un grupo de este nivel. Fue un buen concierto por todo lo que conlleva, pero adornarlo como lo adornas......incluido el escenario, más hortera no podía ser, y las pantallas, calidad penosa, se honesto, tu mejor que nadie lo sabes.

    • Cazacabelleras says:

      Totalmente de acuerdo. Quizás desde otras partes del estadio el sonido era genial, pero desde donde yo estaba fue un autentico desastre. De hecho me cuesta recordar un sonido tan malo, y ya llevo unos cuantos años de conciertos.

  • Horacio Gil says:

    para mi sin duda,un autentico conciertazo,de los que merece la pena recordar.

  • juan azorin says:

    Vamos a ver, el escenario cojonudo. Corrían como motos de una lado a otro, como cualquiera recordaría. Las pantallas impresionantes y sobre todo de agradecer. Calidad suprema y autentica alta definición. Los leds de las escaleras y la imagen cayendo agua de la pantalla central y también por estos leds era asombrosa...La realización perfecta en los enfoques al mástil de Slash, y si me permiten una mejora, se podría alternar (a ratos) pantallas izquierda y derecha para cada protagonista.

    En algunas partes noté sonidos pregrabados de la batería, o eso o era muy bueno.

    Estranged sonó muy bien. Coma no la terminé de pillar. Desde las gradas supongo que es distinto el sonido.

    Y donde están Matt Sorum y Gilby ? Yo creo que en año y poco hay disco y gira de nuevo. Seguramente grabarán material nuevo durante esta gira

    Respecto a Blind Melon, no sabía que era el que le hacia el duo, y mira que los he escuchado.

    Destacable el buen ambiente que se respiraba, por lo menos lo que yo vi, gente con ganas de pasarlo bien e incluso familias. Y detestable la gente que critica lo obvio como es decir que no están como antes, como si el tiempo no pasara para ellos...

    Es la cuarta vez que los he visto, y desde luego la mejor.

    • shaun65 says:

      bufff pues imaginate alguien como yo que es la primera vez que los veo por una serie de catastroficas desdichas, empezando por la aluminosis
      hoy miercoles sigo emocionado

  • Marta Sebastia says:

    Bravo! Una crítica perfectamente documentada y hecha con criterio. Estuve tanto en Bilbao (GoldenCircle) como en Madrid (Pista al principio). Ambos conciertos geniales, a destacar el de Madrid. Coincido plenamente con lo dicho en este artículo. Han vuelto los Guns ... al menos los tendremos un par de años girando.

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