OPETH: HERITAGE

4 octubre, 2011 12:24 pm Publicado por  1 Comentario

Roadrunner Records

9/10

Antes que nada, hay que aclarar una cosa con respecto a este disco: aunque muchos fans de la banda se sentirán decepcionados y sorprendidos por su nueva dirección musical, los VERDADEROS fans, aquellos que han seguido los pasos de Mikael Åkerfeldt desde sus inicios, comprenderán que este disco es la evolución natural, el resultado de una explosión larga y ardua, que inevitablemente nos llevaría donde estamos actualmente: un disco de rock sinfónico/progresivo fuertemente arraigado en los años setenta pero con el sonido de Opeth, marca de la casa (menos la faceta death que ya es TOTALMENTE inexistente). Si ya con el disco ‘Damnation’ (2003), Åkerfeldt hacía un sentido homenaje en las bandas del rock setentero con las que creció, despojando su música de cualquier atisbo de metal, fue a partir del disco ‘Ghost Reveries’ (2005) cuando el rock sinfónico empezó a sonar a partes iguales con el death y los arreglos empezaban a adquirir múltiples tonalidades, no ya por su complejidad solamente sino por usar flautas, piano y el mítico Mellotron, instrumentos fetiche de la escena progresiva de los ’70. ‘Watershed’ (2008) ya sonaba como un disco de rock progresivo con elementos de death añadidos, así que como dije al principio, este disco no debería ser una sorpresa para los auténticos seguidores del bueno de Mikael.

Además ya había declarado recientemente que la escena extrema ahora le parecía aburrida, así que el que avisa no es traidor. El título no es baladí ya que indica que en este disco veremos como Åkerfeldt pondrá todo su bagaje musical al servicio del disco. La portada también es muy simbólica también ya que, aparte de las connotaciones psicodélicas evidentes (la edición especial es en 3-D) en su estilo, podemos ver la imagen de un árbol, cuyas raíces están en el death pero que sus frutos (los propios miembros de la banda) señalan una nueva etapa. La melancolía, otra de las señas de identidad de su música, hace inmediatamente acto de presencia con la magnifica intro cuyo nombre da el titulo del disco, una pieza de piano tocada por el actual teclista de la banda, Joakim Svalberg (como sabéis, Per Wiberg se marchó durante el proceso de las mezclas del disco).

El siguiente tema “The Devil´s Orchard” suena a una mezcla de Van Der Graaf Generator y Rush y uno de los tres temas más potentes diríamos, a nivel de guitarras, del disco con los cambios de ritmo rápidos y los arreglos, marca de la casa. “I Feel the Dark” esta dividido en dos partes: la primera es folk, con la escena progresiva de Canterboury (Caravan, Soft Machine, etc.) presente en cada nota y la segunda es todo un homenaje a King Crimson. “Slither” es el otro tema “guitarrero” del disco y sorprendentemente parece un homenaje a nada más ni nada menos que… Richie Blackmore. No es un progressive guitar hero precisamente pero setentero sí que lo es, así que tampoco salimos mucho del context retro del disco. “Nepenthe” contiene elementos de jazz-fusion a lo Mahavisnu Orchestra que en la segunda parte explota con un solo guitarrero (casi metalero) para ceder ante unos teclados juguetones que a partir de allí marcan el ritmo hasta el final, creando un ambiente envolvente y evocador. “Häxprocess” (juicio de brujas, en sueco) es un tema acústico, muy oscuro, muy en la línea de los temas del disco ‘Damnation’ (¿un homenaje a los Moody Blues?). “Famine’ es otro sentido homenaje a la escena de Canterbury y King Crimson y además está aderezado con elementos orientales y con una flauta travesera que muy bien podría haber sido tocada por Ian Anderson (la mezcla de órgano y flauta grita “Jehtro Tull” desde kilómetros). “”The Lines In my Hand”, el tercer tema potente del disco, tiene influencias de Yes y Deep Purple. “Folclore” es una mezcla de Soft Machine y Camel con una parte final muy, muy épica, mientras que el tema que cierra el disco, “Marrow of the Earth” sirve como un cierre muy tranquilo para un disco que seguramente será incomprendido por una gran parte de los fans más metaleros de Opeth. Desde luego no es un disco que entra con la primera pero si el oyente mantiene la mente abierta podrá observar el rico universo musical de Åkerfeldt y apreciar de donde viene y hacia donde va la banda. Parece que los días de death ya son cosa de pasado, parece que perderá algunos fans, ganará a otros nuevos, pero lo que sí es seguro es que Mikael ha dado un decisivo paso adelante y es que para progresar, hay que tener un ojo siempre fijado en el pasado.

Os recomiendo que deis la bienvenida a los nuevos Opeth, porque su época clásica, acaba de empezar.

YORGOS GOUMAS

Mariano Muniesa
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