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Wild Freedom

Set the Night on Fire

The Fish Factory (2017)

Por: David Esteban

9.5

Una bomba melódica que, como el título parece presagiar, ofrece toda una fiesta sonora al más puro estilo de aquellas clásicas bandas de los 80 abiertamente entregadas al desquiciado y salvaje desenfreno nocturno.

‘Set The Night On Fire’ hará las delicias de todos aquellos que disfrutamos con bandas como los suecos Hardcore Superstar, Crashdïet y clásicos como Mötley Crüe, Skid Row o Guns N’ Roses. Sin lugar a dudas, estamos ante un trabajo movido, dinámico y altamente adherente que, tras una somera escucha, te das cuenta de que quieres volver a escuchar una y otra vez; no solo porque resulta adictivo, melódico y divertido, sino porque alberga una calidad y un quehacer sorprendente muy alejado del arquetipo que en un principio la portada del mismo nos podría llevar a pensar.

Piezas como “Prometheus” y “Full Of Love” suenan melódicas a la par que heavies; sus sendos inicios metálicos son amortiguados por acertados colchones de teclado. Más directa, con un fantástico riff inicial e inmejorable estribillo se muestra “Judgement Day”. En la misma línea, pero impecablemente algo más sucia, “No More Gentlemen”, viene acompañada por unas extraordinarias guitarras made in “Slash ‘n’ Roses”. “Ain’t Coming Home” posee un rollo muy molón, todo un vacile rítmico y guitarrístico que nos dirige a “Sturm Und Drang”, una de las canciones más heavies y contundentes del disco.

De nuevo, el mejor hard-sleazy norteamericano hace acto de presencia por medio de “Steam”, clásico modernizado que esconde algún que otro destello punk. Moderna y pegadiza resuena “I am (What You’re Afraid To Be!) que contrasta con el rock ‘n’ roll más sencillo y efectivo de “Rockin’ The Radio”. En la parte final, “Dancing With The Devil” (puro Mötley Crüe) y “Sail On” despiden un disco sobresaliente. Una obra que se inicia melódica y que, sin dejar de sonar pegadiza, progresa hacia terrenos más elaborados mezclando guiños heavy metal con el hard-rock y el sleazy clásico norteamericano más el contemporáneo rock duro escandinavo. Una pasada de disco que esconde mucho más de lo que parece en un principio. ¡Buenísimos!

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Esta entrada fue escrita por Redacción

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