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MIKA JUSSILA:“ME GUSTA TANTO MI TRABAJO, QUE LO HARÍA GRATIS”

27 mayo, 2009 7:04 pm Publicado por  – Deja tus comentarios

MIKA JUSSILA
ENTREVISTADO POR ALIOTH
“ME GUSTA TANTO MI TRABAJO, QUE LO HARÍA GRATIS”

Con más de 3000 discos masterizados durante su carrera, Mika Jussila puede considerarse como uno de los ingenieros de masterización más importantes del mundo. Ha trabajado con gente de la talla de Nightwish, Children of Bodom, HIM, Impaled Nazarene, The 69 Eyes, Stratovarius, etc., sin olvidar a los artistas ibéricos que también han confiado en su saber hacer, los últimos Barricada. De carácter afable, humilde y trabajador, no dudó en contestar a todas las preguntas que le lanzó el guitarrista JAVIER MARSELLÁ al finalizar la masterización en Finnvox de ’30º Norte’, el segundo disco de su grupo, los madrileños ALIOTH, que ya está a la venta.
(Fotografía: Jesús Ruíz)

Hola Mika, muchas gracias por atender esta entrevista. ¿Cuándo empezaste tu carrera?
“Empecé en Finnvox en Octubre del 84. Este año va a hacer 25 años. Comencé directamente en el estudio de masterización, con todo el tema de corte en vinilo o como quieras llamarlo. En los primeros 8 años hice el corte de LP y masterización de singles y durante un par de años ambas cosas. Ya en el 93 empecé a dedicarme por completo a la masterización de CD. No he recibido ninguna formación relacionada con esto. Por supuesto fui al instituto y después hice el servicio militar en Finlandia durante un año. Luego decidí que quería hacer algo relacionado con la música o incluso con el cine, pero me dieron una oportunidad en Finnvox y vine directamente al estudio de masterización”.
¿Siempre buscaste algo relacionado con el sonido? Porque has tocado guitarra y cantado en algunas bandas…
“Por supuesto, era muy joven y todo el negocio de la música y el rock me parecía muy interesante”.
La gente tiene tendencia a afirmar que puede grabar en cualquier sitio y masterizar sus trabajos ellos mismos. ¿Por qué es tan importante la masterización en el proceso de grabación de un álbum?
“Hay un par de cosas que hay que tener en cuenta. Digamos que la primera es la idea de someter tu material a oídos y opinión externa. Y la segunda que hoy en día la masterización está más o menos basada en técnicas digitales y ordenadores igual que en el estudio, así que se puede decir que el día de la masterización es el último día de estudio, de manera que puedes hacer un montón de cosas. Incluso hoy en día los ingenieros de mezclas están familiarizados con la masterización, y saben qué hacer en mezcla y decidir qué debe hacerse en la masterización. Y al revés, yo sé exactamente lo que el ingeniero de mezclas espera que haga con sólo escuchar la mezcla. Podemos decir que el día de mastering es el último día de estudio y la última oportunidad de hacer algo, tomar alguna decisión artística o hacer algún cambio”.
¿Cómo ha sido la evolución de la masterización en estos años? ¿Hay algo que haya revolucionado este trabajo?
“Por supuesto las técnicas digitales. Porque no hay gran diferencia en la esencia. Masterizar es sobre todo ecualizar y comprimir el sonido, es decir, trabajar con la ecualización y la dinámica. Pero por ejemplo, en los 60, 70, 80, partíamos de una cinta analógica y para editar usábamos tijeras y celo. Literal. Y cuidado con equivocarte en el corte. Cuando cambió la tecnología, y se empezaron a masterizar CD’s, pudimos pasar a procesadores automáticos con una señal de entrada y otra de salida, como el SONY PCM 1630, que trabajaba con cintas de vídeo U-matic. Era como editar vídeo. Aún así, aunque la señal y su ruta eran digitales, era una forma muy lenta de trabajar, así que el verdadero cambio llegó en los 90 cuando pasamos a almacenamiento en discos duros. La posibilidad de hacer y deshacer cambios fue realmente el cambio principal. Luego los cambios han sido mucho más lentos aunque, por supuesto, las técnicas digitales han mejorado mucho y en cuanto a convertidores, hardware digital y demás, hay mucha más calidad ahora”.
¿Crees que es más fácil ahora?
“Bueno, es difícil decir si ahora es más fácil o no, pero desde luego actualmente tienes muchas más oportunidades o formas para hacerlo. Para mí es más fácil ahora, pero hay que ver de dónde vengo. Empecé con la cinta analógica, las tijeras y el celo. Actualmente puedes enviarme todos los instrumentos por separado, en vez de una única pista final con la mezcla, y pedirme que haga la mezcla a la vez que masterizo, algo que no se podía hacer. En ese aspecto puedo decir que la masterización es más fácil, aunque yo no hago ese tipo de masterización. No es mi trabajo decidir si las voces o las guitarras deben sonar más o menos altas, esto debe hacerse en el estudio de mezclas con el ingeniero, la banda y el productor”.
¿Y qué piensas de lo que ahora se llama “guerra del volumen” en los CD’s? Todo el mundo busca una sensación de “te voy a reventar los oídos”, algo que lleva a que algunos discoss suenen distorsionados. Incluso Metallica y su ‘Death Magnetic’ parecen haber sucumbido a esta “nueva” tendencia. ¿Qué opinas de esta forma de hacer las cosas?
“Es ridícula, completamente ridícula. Pienso constantemente en esto, y aquí en Finlandia, ya he tenido 4 ó 6 entrevistas sobre esto y el álbum de Metallica. Tengo una idea muy clara de qué ha pasado en ese caso. Lo primero es que la guerra del volumen en la masterización es absolutamente ridícula, básicamente porque todo el mundo tiene un botón de volumen en casa. Si lo quieres más alto, sube el volumen. Si voy más lejos, yo no diría que los CD’s sean masterizados muy altos, sino que se hacen sonar muy altos. No puedo culpar a ningún ingeniero de masterización de ello, sino a todo el negocio de la música. Yo sería feliz si se pudiera bajar el volumen del master 5 o 6 DB, y veo luz al final del túnel, creo que ahora estamos mejor que hace 2 ó 3 años. Todo el mundo puede darse cuenta de que estamos perdiendo algo en la música porque la hacemos demasiado alta. Claro que esto lo pensaba antes de este álbum de Metallica (risas). En este caso, Ted Jensen (ingeniero que lo grabó y mezcló) insistió en que retiraran su nombre por la cantidad de distorsión que hay en él y todo el mundo pensó que era culpa de la masterización, pero no es verdad. Los ficheros ya distorsionaban en la mezcla, y después de analizar el álbum con Mikko (Mikko Karmila, ingeniero de sonido en Finnvox) estamos seguros casi al 100% de que la mezcla ya distorsionaba antes de llegar a la masterización. Porque no se trata de distorsión digital, es el clásico “click” resultante al agrupar las cosas en la mezcla. Si lo decimos técnicamente, es distorsión analógica creada por el compresor cuando se pretende subir el volumen de la mezcla. De cualquier forma, lo han hecho a propósito, porque tras la mezcla y el master, la banda, el management o quien sea habrá escuchado el resultado y habrá dicho que algo iba mal. Y no me imagino que los cuatro jinetes sean sordos o nadie se atreva a decirles que algo va mal (risas). Querían ese sonido y es el que han sacado. Y en definitiva, el equipo técnico del álbum de Metallica, ha hecho también discos de Red Hot Chili Peppers y es como la marca de la casa, como si hiciesen el sonido de los 2000”.
¿Alguna vez te has planteado mezclar o grabar?
“Mezclar, grabar o producir, no está hecho para mis nervios. Nunca me he visto capaz de trabajar en un proyecto dos semanas o dos meses, o en algunos casos como Metallica, dos años. El mío es un trabajo fantástico porque normalmente dedico un día a cada proyecto. Si hoy he hecho un álbum de Alioth, algo parecido a metal melódico, mañana haré algo completamente diferente. Y un proyecto por día es bueno para mis nervios (risas)”.
¿Cuál es tu relación con los músicos, productores y demás?
“Tengo que recordar todos los días, mientras hago la masterización, que soy una herramienta, que no hago nada por mi cuenta. Soy el que está entre la compañía, el productor y la banda y si cualquiera de ellos me dice que quiere que el disco suene como el Titanic hundiéndose, mi trabajo consiste en imaginar cómo sonaría eso y hacerlo. Si alguien viene aquí y trabajamos juntos, trato de mirar a todo el mundo y ver si lo que estoy haciendo les gusta y están contentos”.
¿Cuál es tu equipo preferido en tu trabajo?
“Como ingeniero de mastering soy más musical que técnico, no conozco mucho la técnica ni cómo funciona un ordenador ni ese tipo de cosas. Mi equipo favorito son mis oídos y el segundo que prefiero es mi piel. Si se “pone de gallina” las cosas van como deben. También creo que el hacer el trabajo de masterización en un estudio preparado para ello es fundamental. He visto hacerlo a mucha gente que tenía el equipo adecuado pero el recinto no era el correcto. Tienes que estar seguro al 100% de que si introduces un poco de ecualización, se escucha lo que se debe y eso sólo se puede garantizar en un estudio preparado para mastering”.
Después de masterizar más de 3000 discos ¿Todavía te sorprende la música o todo parece ser lo mismo?
“No. Esto es un hobby para mí. Me gusta tanto mi trabajo que lo haría gratis. Y estoy realmente contento de que haya gente que pague por ello. Muchos me preguntan cómo puedo hacer jornadas de 10 horas y yo les digo que las primeras 5 son de trabajo y las 5 siguientes de hobby (risas). Como ya te he dicho, un proyecto por día es bueno para mis nervios y también para mantenerme fresco y no encasillarme en nada. Me encanta mi trabajo y siempre ofrezco a todo el mundo la posibilidad de enviarme material suyo, yo les hago la masterización de alguna muestra de forma totalmente gratuita, y si les convence el resultado, trabajamos juntos. Que nadie dude en ponerse en contacto conmigo, realmente es un privilegio para mí poder hacerlo. Aunque se me asocie con metal y todo tipo de rock, me gustan todos los estilos. Sí es cierto que se produce lo que yo llamo “rutina positiva”. Cuanto más metal hago y más se corre la voz de cómo lo hago, más trabajos de distintos tipos de metal y hard rock me llegan y no tengo que volver a aprender cómo se hace una y otra vez. Esto es beneficioso por la experiencia y porque puedo hacerlos mejor y más rápido, lo que, evidentemente, abarata el coste. Pero quiero dejar muy claro que esto es un hobby, nunca cuento mis horas de trabajo en un proyecto. No cuento dinero en ningún momento. Lo que cuento es gente satisfecha y buenos amigos, que es realmente lo más importante para mí. Lo realmente fantástico es poder salir por ahí con vosotros y tener la oportunidad de conocer tantos músicos y gente de diferentes nacionalidades y culturas”.
¿Y entonces qué es lo malo de tu trabajo?
“El invierno. Y que si viviese, por ejemplo, en los Estados Unidos, me pagarían diez veces más por el mismo trabajo (risas). De acuerdo, he dicho que no cuento el dinero, pero con la misma reputación, haciendo el mismo trabajo, ganaría mucho más dinero si viviese en Nueva York o Los Ángeles”.
Así que no te mudas, ¿no?
“No, ése no es el quid de la cuestión. El verdadero quid es que soy Mika y hago mi trabajo aquí, en Finlandia, en Finnvox. Ésa es la razón de mi éxito y mi nombre”.
Bueno, y que hagas bien tu trabajo también tendrá algo que ver ¿no?
“Claro, sobre todo porque mi máxima es que siempre hay que hacer todo lo mejor que puedas. Eso engrandece tu nombre y después de 20 años igual Keith Richards me llama y me pide que haga el próximo álbum de Rolling Stones (risas). Aún no ha pasado, pero llegará el día”.
Después de masterizar a más de 900 bandas de corte duro. ¿Algún estilo de metal preferido?
“No, me gusta todo tipo de metal, y todo tipo de música. Por supuesto hay cosas que te gustan menos, pero he aprendido a sacar lo positivo de todo lo que trabajo. Por ponerte un ejemplo, una banda militar tocando marchas puede darme buenas ideas sobre lo bien que puede sonar alguna trompeta o un bombo. Si empezase a pensar en sólo trabajar para mis bandas favoritas o en mi estilo preferido, me estaría limitando mucho. Volviendo al metal, creo que en Finlandia ahora mismo es algo muy grande, con bandas y músicos de auténtico talento que, incluso con sólo quince años de edad, me envían maquetas de un par de temas y sólo puedo imaginarme dónde estarán dentro de unos años con ese nivel”.
Y después de hacer muchos álbumes de metal español ¿Qué piensas de nuestra escena?
“Bueno, puedo equivocarme, pero me da la sensación de que las bandas en general, tenéis muy buen nivel, sin embargo da la sensación de que aún falta por aprender o adquirir el conocimiento para grabar y mezclar metal que tenemos aquí en Finlandia. Está mejorando mucho ahora, sé que hay ya un par de estudios haciendo mucho metal y, por supuesto, cuanto más se haga mejor saldrá. Si pienso en los músicos, y no en la grabación, hay mucha calidad y muy alta. He masterizado 35 ó 40 discos españoles el año pasado y realmente es muy divertido y un placer trabajar con españoles”.
¿Algún ingeniero de masterización que admires?
“No realmente. Cuando empecé hace más de veinte años, nunca pude imaginar que el ser ingeniero de masterización sería un nombre, es decir que el nombre de un ingeniero llegase a ser conocido o una especie de marca. Por eso no tengo ninguno”.
¿Y para cuándo escribir un libro de mastering al estilo de Bob Katz?
“Bueno, creo que nunca haría un libro con un punto de vista tan técnico como ése. Pero conozco muchas cosas del negocio de la música y los contactos entre todos. Y de eso doy algunos cursos de un par de horas en primavera y verano y es algo que puedo hacer y me gusta. No he pensado en escribir un libro, pero tengo un plan para poner en marcha un programa de radio, más o menos en Otoño, que se llamará “Mastering of the Universe” (risas) donde pondré material realmente recién salido del horno de las bandas que esté masterizando. Es un programa de ámbito nacional, de sólo rock, prácticamente sólo metal, y varios sellos me han dado luz verde al proyecto. Como mi trabajo llega de todo el mundo, será un verdadero escaparate del metal que se hace a lo largo y ancho del mundo”.
¿Alguna anécdota divertida y algo realmente horrible?
“He tenido días muy buenos y algunos que en los que el cliente que tenía aquí casi consigue que me pegue un tiro. Pero al final, incluso de los malos te acabas riendo. Recuerdo hace unos 15 años que un afamado artista finés quiso hacer su propia masterización. Vino con su propio ecualizador paramétrico y me pidió que lo pusiera en la cadena de efectos para que él hiciese la ecualización. Se lo conecté en la cadena, le expliqué dónde encender el bucle para que funcionase, salí del estudio y el tipo estuvo cuatro horas trabajando. Cuando acabó, me dijo que volviese y le diese mi opinión “¿Crees que aquí en 63 Hz debería estar uno (DB) más alto o uno y medio?” Le dije que no podía notar la diferencia, pero que seguramente la notaría si encendía el bucle. Vamos, que estuvo cuatro horas sin darse cuenta de que no estaba haciendo nada porque el ecualizador no estaba encendido (risas). Me llamó de todo, pero no era culpa mía”.
Ok, Mika, pues muchas gracias de nuevo. Ha sido un placer.
“El placer es todo mío”.
www.finnvox.fi
www.mikajussila.fi

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