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“Tocas muy bien para ser una tía” y otros signos de que aún queda camino en la lucha de la mujer en la música

4 marzo, 2020 5:48 pm Publicado por  18 Comentarios

Por: Anna Moher

Laura Viñuela

Ya ha pasado tiempo desde Riot Girrrl, ese movimiento feminista nacido en los primeros años de la década de los noventa a partir del cual las mujeres decidieron que era hora de hacerse con los instrumentos y dejar de observar la música desde abajo, desde la pista, para subirse al escenario y poner a sus pies a toda una sala. A pesar de que algunas personas defienden que la música no debería estar relacionada con la política, con cada ola feminista se han ido fraguando proyectos que han intentado integrar la lucha del feminismo en la música, siempre con la intención de visibilizar a la mujer y que la figura de esta en la escena no resulte extraña. 

Poco a poco, las mujeres hemos dejado de estar confinadas en casa, de ser “groupies”, para pasar a ser artistas, cantantes, bajistas, baterías, guitarristas y un largo etcétera. Sin embargo, a pesar de que cada vez hay más presencia femenina y poco a poco vamos perdiendo el miedo, al igual que está pasando con la sociedad en general, sigue habiendo ciertos componentes que demuestran que todavía queda mucho camino por recorrer. 

Paraa poder explicarlo mejor, vamos a servirnos de las declaraciones de Laura Viñuela, musicóloga feminista y consultora de género que ha dedicado años a la investigación académica en este terreno y a la implementación práctica de la igualdad de género. Cabe destacar que, obviamente, como en todo, hay excepciones, pero en este caso estamos tratando este tema desde una perspectiva panorámica y siempre desde el pensamiento de que estamos alcanzando objetivos y logros, aunque aún haya miles de cosas por conseguir. Este no es un texto pesimista, todo lo contrario, es una reflexión sobre el pasado, el presente y el devenir. 

Portada del Manifiesto Riot Grrrl de Bikini Kill

El rock, un género rebelde pero solo generacional, no de género

El rock siempre ha estado ligado a la reivindicación, a la protesta, a la rebeldía. Desde sus inicios, se ha asociado con la transgresión, lo cual nos lleva a preguntarnos por qué, siendo un estilo de denuncia social, nunca se ha hecho especial hincapié en las mujeres y, por el contrario, se han dedicado numerosas letras a tratarlas como meros objetos. “El rock en toda la historia ha sido rebelde dentro de su propia historia de línea masculina. Ha habido rebeldía en muchas cuestiones, sobre todo una rebeldía generacional, pero no de género”, asegura Viñuela, que continúa diciendo que “la rebeldía está en otro sitio, no en romper con los roles de género”.

Al contrario de lo que ocurre en el pop, estilo en el que hay muchas figuras femeninas que son auténticos referentes del empoderamiento, no ocurre lo mismo en el rock, un estilo en el que ha predominado la masculinidad, quizás ligado al hecho de que las mujeres no tuvimos ni voz ni voto durante muchos años, quedando relegadas a una vida doméstica en la que no había lugar para salir a la calle, ir a conciertos o soñar con hacer música, siendo este un ámbito de hombres. En este sentido no hay discusión que valga: Si las mujeres no podíamos tener vida pública, ¿cómo íbamos a ser partícipes de la música? Y, sobre todo, ¿cómo iba a importar nuestra opinión en un entorno rebelde? Está claro que, como en cualquier revolución, es el sujeto oprimido el que debe hacerse notar y eso es lo que se está empezando a ver ahora.

El romanticismo y las musas

El patriarcado que ha caracterizado a la sociedad durante siglos, ha hecho parecer a la mujer un mero objeto, que se puede poseer, dominar, manipular. Eramos las sumisas y por eso no había cabida para nosotras en la música. Constituíamos -y seguimos constituyendo- las musas de esos héroes que cantaban a la luna y que llevaban el romanticismo por bandera; pero no el romanticismo que entendemos hoy en día de tener detalles y gestos de cariño, sino aquel que lleva al extremo los sentimientos, del poeta, del genio creador, de la conciencia del yo frente a la otra persona, que queda en un segundo plano, así como lo que pueda llegar a sentir. No importa lo que pienses, sino lo que yo estoy sufriendo y todo lo que estoy dispuesto a hacer por ti. Eso, por no hablar de esa creencia de que, siendo objetos, tienen que luchar por conseguirnos, como si fuéramos un trofeo.

En este contexto, la mujer es solo una fuente de creatividad más, pero no es la creatividad como tal, lo cual resulta curioso teniendo en cuenta que siempre se ha tildado a las mujeres de ser más sensibles que los hombres,y no desde un punto de vista positivo, precisamente. “Cada vez hay más mujeres, pero la música es un campo en el que hay muchísima resistencia porque seguimos pensando en términos muy románticos. Todavía está por ahí la creencia de un genio creador, de los creadores que inspiran las musas, como si fuera un proceso mágico. Si tú quieres meter ahí perspectiva de género y feminismo, lo que te van a decir es que estás forzando la política sobre algo que debería ser apolítico, pero lo primero que tenemos que pensar es que apolítico no existe”, comenta Laura.

Las Sexpeares en Iruña Rock (2019). Foto: Hughes Vanhoucke

“Para ser tía tocas muy bien”

Esto no consiste en echar balones fuera, sino en mirar dentro de uno mismo. Todavía hoy nos seguimos sorprendiendo cuando vemos a una mujer subida al escenario y no se trata de la cantante, algo que tenemos más interiorizado. “Qué bien toca”, decimos, como si por ser una chica tuviese que hacerlo de otra manera. “Pareces un tío de lo bien que tocas”, se oye decir.

¿Por qué presuponemos que una mujer toca peor que un hombre? Quizás porque nuestro imaginario musical está compuesto principalmente por hombres, en lo que al rock y el metal se refiere, y porque nosotras llegamos más tarde. Precisamente por ese mismo motivo se nos exige más, como si tuviéramos que demostrar a cada instante nuestra valía. No ocurre solamente en el ámbito de la música, esto se expande hacían toda la sociedad. Mientras un tío puede cantar y tocar de la manera que sea y no nos sorprendemos, cuando una mujer se equivoca en una nota se la señala hasta no poder más.

En parte, tiene que ver con que nosotras somos más autoexigentes y exigentes con los demás también, pero al fin y al cabo una costumbre que nos han inculcado a base de fuerza. Que una mujer cante y baile, se presupone, ahora bien, a un hombre no se le exige el mismo dominio del escenario, algo que se ve más claro en el mundo del pop. Otro dato a destacar es que en cierto modo tenemos en la mente que las mujeres tienen una fecha de caducidad, sometidas a una presión constante de un estándar físico, en el que no hay cabida para las canas, la celulitis… si a todo eso le sumamos que muchas veces, en lugar de ceñirnos a lo estrictamente musical cuando nos dirigimos a una artista, nos centramos en su cuerpo, nos lleva a la misma conclusión de antes: de nuevo, trabajo desde dentro. 

“Por un lado está la exigencia externa y por otro la exigencia que te haces para demostrar que siendo una tía puedes tocar”, asegura Laura. “Esa exigencia exigencia, esa sospecha desde la escucha, de ‘voy a ver estas’, ‘a ver qué tocan’, ‘a ver qué hacen’, te limita mucho las posibilidades de un espacio seguro de aprendizaje. Para aprender tienes que hacer las cosas mal al principio, te tienes que equivocar. Si te van a juzgar siempre a un nivel alto, la presión va a ser terrible y muy difícilmente vas a llegar a este nivel, es muy fácil que te desanimes y pienses que no vales para eso. En realidad sí que vales, pero no lo has hecho lo suficiente”, continúa explicando.

Todas las chicas que participaron en la presentación del proyecto fotográfico Rockin’ Ladies en We Rock (Madrid).

Una sociedad en construcción y en evolución

¿Se normaliza más no dándole importancia o resaltando las carencias para poder solucionarlas? Resulta una total paradoja, pero para poder avanzar es necesario resaltar la costumbre y las reacciones que tan integradas y viciadas tenemos, con el fin de poder cambiarlas. Para normalizar la presencia de mujeres y lograr la igualdad, hay que pasar por esa transición de cuestionarse a uno mismo sus cimientos. Por esa deconstrucción con la que nos quitamos uno a uno los ladrillos para no lastrar la posibilidad de cambio y de evolución. 

“El feminismo te está pidiendo que hagas cambios en tu manera de ver el mundo, te está desestabilizando unas bases muy sólidas y unos ladrillos que tenemos muy asentados sobre los que se sostiene toda una manera de ver el mundo. Más que por ignorancia, porque los datos están ahí, el patriarcado se sostiene por creencias”, comenta Viñuela, dejando claro que, si bien no resulta fácil, la verdadera revolución empieza mirándonos al espejo, por más típico que suene esto.

Nos quedamos con esta última reflexión de Laura Viñuela: “La sociedad no cambia sola, cambia porque la sociedad hace que cambie. Tenemos que seguir ahí, tanto las mujeres que quieren hacer música como las feministas, que queremos cambiar el mundo, como los hombres, que ya están empezando a plantearse este tipo de cuestiones y poniendo en duda a los otros hombres. Cuanta más gente empuje, más rápido iremos. Vamos bien, hay que seguir currando, pero lo vamos a conseguir, sin duda”. 

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Esta entrada fue escrita por Redacción

18 comentarios

  • Pau Peñalver dice:

    Bikini Kill en el Primavera Sound 2020

  • Juandie dice:

    Quizás quede mucho camino en muchas cosas para la integración de la mujer pero en lo que esta claro que en el Rock no hay barreras para la mujer porque se le ha tratado como buenas músicos a la altura de los hombres.

  • Elferminn dice:

    Burka y Rock, me parecería un titular mucho más interesante, porque no conozco a nadie por debajo de los 30 años capaz de decir: \”Tocas muy bien para ser una tía\”.
    \”¿Hay Rock en los países dónde la mujer todavía no se le permite conducir?\” También sería bastante interesante.

    En cuanto a lo de reducir el \”romanticismo y las musas\” a un mero gesto de patriarcado, creo que es una seña inequívoca de autoodio cultural. No podemos juzgar nuestra historia desde la óptica del presente… por no decir que con esa idea omitimos un buen número de escritores, poetas, músicos y cualquier tipo de artista existente durante los siglos XIX y buena parte del XX que abrieron camino reivindicando incluso el amor entre personas de mismo sexo.

    …pero qué sé yo. Esto lo leí en libros y no en instagram.

    El artículo tiene razón cuando dice que falta mucho camino, pero depende del que elijamos podemos acabar todavía más lejos de la meta… y Disney no tiene la culpa.

    • CentoGrindcore dice:

      A mi siempre me sorprende de las chicas que veo opinar por aquí y en portales similares lo poco que se defienden ante actitudes machistas y portadas sexistas y denigrantes como puedan ser las de Manowar por poner un ejemplo, las veo más interesadas en defender las burlas a mano de oz que ninguna otra cosa y eso me hace dar cuenta hasta que punto están tan acostumbradas a los clichés machistas del rock que ya los ven como algo normal.

  • Ros dice:

    El rock ha sido lamentablemente de los gèneros màs machistas. El rol de la mujer era el de groupie o el de la persona que rompia grupos. Hay mucho por lo que luchar todavìa.

  • Carlos dice:

    \”En parte, tiene que ver con que nosotras somos mas autoexigentes y exigentes con los demás también\”

    Uno de los comentarios más machistas que he leído desde hace tiempo. Hasta que no se normalice que cada uno es cada uno independientemente de ser hombre o mujer no habrá nada que hacer.

    Sin intención de crear polémicas no veo que una mujer tenga menos posibilidades musicales en el mundo actual, si nos remontamos 40 años atrás es otro cantar pero actualmente cada uno hace lo que quiere con independencia del sexo.

  • pepeillo dice:

    La mujer alcanza su perfección en la servidumbre.Eso lo dijo Nietzsche, no os vayáis a echar encima mía ahora.

  • pepeillo dice:

    Ahí va otra, el traje negro y el mutismo visten de inteligencia a cualquier mujer, del mismo autor.

  • pepeillo dice:

    One more time!!!Vas con mujeres?No olvides el látigo! Jajajajajaja!!

  • txema dice:

    Una vez más ,gracias a MariskalRock por dar voz a quienes lo necesitan.
    El Rock siempre ha estado ,y debe estar ,con las reivindicaciones

  • El metal y rock es para todo el mundo sea hombre mujer extraterrestre monstruo demonio angel negro blanco chino japones cualquier edad somos una familia

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