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STRATOVARIUS + MYSTIC PROPHECY + TRACEDAWN

2 febrero, 2010 12:08 pm Publicado por  – Deja tus comentarios

SALA: LA RIVIERA
FECHA: 15/01/2010

La mítica sala multiusos, La Riviera, abarcó uno de los conciertos más interesantes y atractivos del panorama de Enero. Stratovarius, el mejor grupo de power en activo volvió a saludar al oso y al madroño, esta vez para presentar su último álbum: Polaris, con el cual regresan a su sonido óptimo del Infinite.

Foto de archivo (Bilbao): Alfredo Villaescusa

Cuando llegué a la orilla del Manzanares eran las siete menos cuarto y ya había una extensa y ansiosa cola para pasar al interior, pero no abrieron las puertas hasta menos cinco. Me encanta la intachable acústica de La Riviera, y su especial fisonomía hace que el público pueda observar con facilidad y comodidad todo cuanto acontece en las tablas. Con esto quiero decir que es una sala perfecta para que Timo y los suyos nos deleitaran sin problemas. Después de un cuarto de hora de acceder al emplazamiento y sin haber entrado ni de lejos la mitad de los asistentes comenzaron su show los primeros teloneros. TraceDawn es un joven grupo alemán con un prometedor gothic-metal sinfónico con toques death de estandarte. Nos trasladaron a un mundo de adrenalina y melodía para meternos en el concierto. Culpables de ello fueron sus veloces y fortísimos riffs, el espectral teclado y una voz, la del frontman, que me sorprendió mucho por su capacidad de cambiar de registro gutural (estrofa) a registro limpio o voz de cabeza (estribillos). Me daba la extraña sensación de estar escuchando una mezcla entre Dimmu Borgir y To Die For. Su puesta en escena aún es muy caótica (demasiada efusividad, se interrumpen a la hora de hablar al público…), aunque muy enérgica y animada, seguramente todo ello fruto de su juventud como persona y como grupo. No obstante darán que hablar pues su metal es muy versátil y de alta calidad compositiva. Además el bajista era muy divertido pues se iba de un lado a otro, se tropezaba y provocaba al público con palabras castellanas con dudosa pronunciación. En mi opinión personal me gustaría verlos otra vez por carteles españoles.

De la juventud a la madurez en el segundo grupo en discordia: Mystic Prophecy. Su aparición en el escenario vino marcada por una intro con orquesta apocalíptica con su correspondiente penumbra haciendo una buena labor los técnicos de luces. Increíbles este grupo de multinacionalidad que practicaban una compacta mezcla de metal aleman y power metal muy a lo Gamma Ray. El cantante rompía en rasgados y falsetes su potente voz y en los estribillos contaba con buenos coros de guitarrista y bajista para una armonía perfecta. Animaron el “cotarro” desde que salieron de entre bastidores y, empero, no pararon ni un segundo de ir de un lado al otro del escenario. Obviamente se vio una mejoría de puesta en escena respecto a los anteriores en el sentido de que estaban mejor aposentados y estaban muchísimos mas rodados y acostumbrados a tours. El bateria fue uno de los que mas me gusto, personalmente por su forma de echar todo al ritmo con complicadas maniobras con el pedal del charles y el ride y, como no, unos dobles bombos que hacían tambalear los altavoces dando una fuerza descomunal al sonido global del grupo. Hacia la mitad de su actuación le llegó el turno al tema mas representativo de la banda y una de las canciones mas esperadas: “You Kill , You Die”. Buenísimo el tema y de los mas cañeros con unos riffs potentísimos. Otra canción muy esperada fue la de “Sacrifice Me”, en la que el cantante pidió mas movimiento y corazón a los asistentes, que he de decir que permanecieron bastante paradillos (pese a que les gustaba lo que oían) hasta el comienzo de Stratovarius. Al término se éste tema tiraron camisetas del grupo por todo el espacio del gallinero. Y al fin y terminando ya su actuación llegó el tema inesperado por tratarse de una versión: “Paranoid” de Black Sabbath. La gente se animó muchísimo con esta canción pues sonaba realmente bien el viejo Paranoid con los arreglos y técnicas de un tipo de metal mas innovador con dobles bombos y voces algo mas agresivas. Tan animado fue el tema que hasta el cantante se bajo al foso para cantar con los asistentes. Finalmente al acabar fueron desapareciendo, miembro tras miembro, dejando tras de sí una considerable ovación de gratitud del público.

Foto de archivo (Bilbao): Alfredo Villaescusa

Al acabar el segundo grupo se volvieron a encender las luces de la sala, lo que aproveché para mirar la afluencia de la sala respecto al aforo y me di cuenta que, en efecto, habían acudido muchísima mas gente de la que había visto en un principio. Estaba todo listo para empezar el show de Stratovarius por todo lo alto. Entonces a eso de las nueve y cuarto se apagaron las luces y comenzó una intro muy espectral como merecía la ocasión. Mientras duraba la intro e iban apareciendo casi todos los miembros (excepto Timo, claro esta) la gente iba lucubrando acerca de cual sería el primer tema. Entonces los riffs de “Destiny” aparecieron al tiempo que el frontman aparecía en el escenario con los brazos abiertos en dirección al público. El mejor power de todos los tiempos afloró de manos de una voz impresionante fugitiva de la garganta de Timo. La gente enloquecida cantaba todas las letras al dedillo y miraban incrédulos hacia las tablas. El siguiente tema no tuvo ningún desperdicio, de hecho es uno de los himnos más importantes del grupo desde que sacaran el Infinite: “Hunting High and Low”. Con este tema la gente se amontonaba hacia las vayas, cantaba, saltaba, se empujaba,… incluso vi a una chica que lloró (espero sinceramente que fuera por la canción). Además el frontman la interpretó especialmente bien y en conjunto se oyó un sonido más que aceptable. Al termino de la canción Timo nos hablo en castellano: “¡¡Buenas noches Madrid!! ¿Cómo están?” . A la respuesta de gritos ensordecedores del público les devolvieron el “Beso de Judas” (“The Kiss of Judas”) del “Visions”. Y empalmando con ésta llegó la primera canción de “Polaris” de la noche: “Deep Unknown”, en la cual sobresalió Lauri Porra en el bajo con frases complicadísimas al ritmo del trepidante power del que hacen gala. Mas tarde y después de que tocaran la segunda canción del Infinite de la noche ( “A Million Light Years Away”), creyeron oportuno darnos la oportunidad de relajarnos y deleitarnos con un pique de egos entre Jens (teclado) y Lauri (bajista). Pero no temáis por si Matias se quedó fuera en los desafíos instrumentales pues se batió en dos canciones mas adelante (“Winter Skies” – Polaris y “Phoenix” de Infinite) contra Lauri también.

Antes de llegar a los bises tocaron dos temas míticos e imprescindibles de la banda. No podían ser otros que la popular “Paradise” y la siempre animada “Eagleheart” que la gente disfruto hasta las ultimas consecuencias. Con el típico parón en su actuación ya solo había que imaginar cuales serian las dos o tres a elegir para terminar. Cuando salieron fue para rematar la jugada. La primera en discordia fue la balada por antonomasia de Stratovarius que no es otra que “Forever”. En ésta canción tuvo tiempo y más para explayarse con su voz Timo y no perdió la oportunidad. Muy emotiva y melódica que abrumó, en el buen sentido de la palabra, a todos los seguidores. La siguiente elegida fue “Father Time”, del Episode como la balada anterior. Y después de un solo tremendo del teclado de Jens…. ¿Sabéis cual fue la elegida para terminar? Efectivamente, la única e inigualable Black Diamond.

Al terminar ya su repertorio para esa noche los músicos dieron las gracias y lanzaron púas y baquetas a la gente que no paraba de gritarles. Sin duda una noche para recordar.

Texto: RODRIGO MARBÁN NIETO
Fotos: ALFREDO VILLAESCUSA

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