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Kiss: 40 aniversario de los cuatro discos en solitario

18 septiembre, 2018 9:12 am Publicado por  1 Comentario

La combinación de lo escasamente implicada que había estado la banda en la producción de ‘Double Platinum’ y la filmación de ‘Phantom Of The Park’ había llevado al límite la tensión que se había estado creando dentro de la banda en los últimos meses. Kiss estaba en problemas, y la posibilidad de la separación de la banda apareció amenazadora sobre ellos. Pero en el fondo, todos sabían que la ruptura no era la solución y se tomaron medidas drásticas para mantener a la banda unida.

“Durante la grabación de la película, hubo una entrevista fundamental que dejó ver que se podía romper la banda justo ahí”, recuerda Gene. “Nos encontramos con Bill Aucoin, y Ace se mostró inflexible sobre dejar la banda. Dijo que quería irse y hacer su propia música y grabar un álbum en solitario. Así que Bill Aucoin le dijo a Ace, “Mira, no hay razón para que dejes la banda. Si quieres grabar un álbum en solitario, bien, adelante”. Él sugirió que tal vez todos necesitábamos alejarnos algún tiempo de los demás, y entonces dijo que quizá deberíamos hacer todos discos en solitario”.

“Algunas personas quieren creer que los discos en solitario fueron la razón por la que la formación original de la banda al final se separó”, continúa Paul. “Pero la verdad es que si no hubiéramos hecho los discos en solitario se habría roto en 1978”.

Así que se decidió que se separarían temporalmente y grabarían discos en solitario. Por primera vez en cinco años de estar como una unidad cohesiva, Gene, Paul, Ace y Peter fueron por caminos separados y tuvieron poco contacto entre ellos hasta que se hicieron los discos.

Con el éxito de ‘Alive II’ y el álbum ‘Double Platinum’ para retener a los fans, Bill Aucoin y Neil Bogart creían que era el momento perfecto para seguir adelante y dejar a los miembros de la banda algún tiempo separados y que trabajasen en los discos en solitario. Además, con la fuerza adicional de hacer una película para televisión y otro cómic, que saldría ese mismo otoño, sería un gran golpe en la mesa. De todas formas, al principio hubo alguna vacilación y Casablanca descartó la idea dos veces antes de permitir a la banda seguir adelante con los discos. El visto bueno para que los miembros de la banda empezasen a trabajar en los discos llegó al final de la gira del ‘Alive II’, después fue descartado. De nuevo en marzo se siguió adelante, pero fue descartado otra vez debido a que Casablanca estaba insegura.

Finalmente en junio les dijeron a los cuatro miembros que grabasen sus discos. En el caso de Gene Simmons  y Paul Stanley, este era un simple paso ya que ellos ya habían hecho gran parte de sus pistas básicas en marzo y abril, mientras que Ace Frehley había hecho algunas de las suyas en Sharon, Connecticut, también durante esa época. Peter Criss, por otro lado, tuvo más problemas en empezar en junio debido a un accidente de tráfico.

Con todo, tenía que producir un álbum y no tenía tanto tiempo como Gene, Ace y Paul, debido a sus heridas y a la falta de material del que elegir antes de dirigirse al estudio. Se las apañó para tocar tanto como fuese posible con Allan Schwartzberg ayudándolo, Peter entró en el estudio a finales de junio hasta julio para grabar su disco en solitario. Afortunadamente, ya tenía grabadas las pistas básicas de cuatro canciones a comienzos de la primavera así que no hubo tanto trabajo por hacer por en este sentido, pero todavía estaba corto de canciones. Stan mencionó a Peter algunas de las canciones que él había escrito para el desechado álbum de Lips que nunca fue completado. Peter pensó que era una forma rápida de salir del apuro en el que estaba, y además le gustaban las canciones. El batería ofreció repartir los royalties al cincuenta por ciento con Stan si le permitía poner su nombre como coautor de cada canción, Stan aceptó, así se crearía una asociación que duraría años y les llevaría también a unirse en sociedad en Rock Steady.

Los discos fueron completados a finales del verano para lanzarse el 18 de septiembre. Iba a ser la cumbre de sus sueños de éxito. No sólo iban a salir los discos, sino que había un cómic y la película, junto con el merchandising que literalmente estaba fuera de control. Estaba la maquina pinball Kiss, los posters, los muñecos, el kit de maquillaje, los cromos de chicle, los trajes de Halloween, las fotos, las hebillas de cinturón, la papelera, la cazadora, la radio, la toalla y el saco de dormir. Y más y más, desde fiambreras a pijamas de punto para niños. A finales de 1978 la banda había recogido más de cinco veces lo que habían ganado en 1977 sólo en merchandising (un total de 875.000 dólares) en beneficios brutos. Para 1979 serían más de dos millones de dólares.

Con el movimiento punk que había sido engranado por los Ramones, los adolescentes estaban empezando a encontrar su salida en la nueva ola de la música y la gente más mayor estaba quejándose de que Kiss era una banda punk debido a sus salvajes shows, mientras que la gente más joven, cogida por el movimiento punk, veían a Kiss como una ejemplo de lo que la corrupción y la codicia hace a la música en la cultura popular. La banda terminó sin ningún sitio al que ir salvo hacia los fans más jóvenes y la unidad familiar para continuar como un producto comerciable.

Este panorama estaba sólo empezando a ponerse bajo el foco para la banda cuando los discos en solitario fueron lanzados en septiembre. Como prometió Bogart, los cuatro discos fueron lanzados el mismo día, y todos vendieron extraordinariamente bien. De hecho, si Bogart se hubiese asegurado de que sólo medio millón de cada álbum se hubiese imprimido y enviado en el momento de su lanzamiento, los discos en solitario habrían funcionado muy suavemente para Kiss y Casablanca.

Este no fue el caso. Bogart, casi en una repetición idéntica de su fiasco ‘Here´s Johnny’ en 1975, imprimió y envió un millón de copias de cada álbum en solitario a los distribuidores y a las tiendas. Aunque permitía a Bogart y a la banda anunciar que los discos habían llegado al platino “al día” de su lanzamiento, era demasiado y demasiado pronto. No había una forma práctica para los fans de comprar los cuatro discos en solitario a la vez debido a lo que costaba. Con el tiempo uno podía comprarlos todos, pero primero venían los que cada uno quería comprar, su personaje favorito de la banda, seguido por el segundo, y así hasta el final. El álbum de Ace fue ayudado por el éxito de “New York Groove” en algunas emisoras de radio, mientras que Gene tenía el más memorable maquillaje de los cuatro, aparte de conseguir algo de atención radiofónica con su single “Radioactive”. En cuanto a los otros dos miembros, simplemente no fueron tan bien.

Debido al éxito de la canción escrita por Russ Ballard, ‘New York Groove’ (que había sido un éxito en Gran Bretaña en 1975 por la banda “Hello”), el álbum de Ace fue el que mejor funcionó de los cuatro. De hecho, algunos de los miembros de la banda estaban tan sorprendidos por el álbum de Frehley como algunos fans que esperaban que tanto el de Paul como el de Gene fuesen más duros. “Para ser honesto, yo no creía que Ace fuese a hacer algo tan bueno”, le dijo Paul al periodista y escritor Ken Sharp en 1993. “Yo estaba preocupado incluso de si él sería capaz de hacer un álbum. Pensaba que “Rip It Out” era muy buena. Cuando escuché esa canción dije, “¡Vale Ace! Muy bueno”. Dije que sonaba como una verdadera y buena canción de Kiss”. Ace había esperado tal pensamiento de Gene y Paul e intencionadamente puso su mejor trabajo para mostrarles lo que era capaz de hacer, como le dijo a Ken Sharp en el mismo artículo: “Paul y Gene fueron parcialmente responsables de que yo hiciese un disco tan bueno […] Cuando la gente me dice que no puedo hacer algo intento demostrarles que están equivocados, que es lo que hice. Era una especie de despertar para mí, toda la experiencia de grabación, sabes, trabajando solo con Anton Fig y Eddie Kramer, lejos de algunas de la vibraciones negativas que algunas veces rodean un disco de Kiss, y fue como si me abriese los ojos. Ahí es cuando empecé a pensar que quizá estaría mejor lejos de esos chicos porque muchas veces no mirábamos a los ojos. Desde luego, había algunos conflictos”.

En la foto: Ace Frehley, Bobby McAdams, Anton Fig y Rob Freeman.

Mientras que los discos en solitario tanto de Paul como de Peter eran considerados buenos, malos o en su mayor parte indiferentes, dependiendo del oyente, la mayoría de los fans y de los críticos se inclinaban a dejar el álbum de Gene como simplemente… extraño. En la época de grabación del álbum, Gene estaba inmerso en la idea de que el álbum era el logro cumbre de sus habilidades musicales. Permitía a Gene lograr su anhelo de hacer material a lo Beatles, y además hacer material que no estaba todo orientado al sexo y a la fuerza como lo habían estado muchas de sus primeras canciones en Kiss. Incluso incluyó una sincera interpretación del clásico Disney, “When You Wish Upon A Star”. Fue una oportunidad para mostrar un lado romántico y aventurero de su naturaleza musical.

Gene quería que su álbum en solitario fuese el mayor espectáculo del mundo, con coros y montones de estrellas invitadas. Una visión inicial incluía a todo el mundo, desde Lassie a Jerry Lee Lewis pasando por John Lennon (que todavía vivía) y Paul McCartney. Por supuesto, todos estos no resultaron posible. Jerry Lee Lewis no pudo hacerlo como resultado de un problema en su agenda. Lassie también tuvo un problema en su agenda. En lo que respecta a Lennon y McCartney, Gene llamó a su management e hizo una oferta para que apareciesen en su álbum. Cuando dijeron que no, contrató a dos de los músicos de un show tributo a los Beatles para que cantasen.

Mientras Simmons seguía con el proyecto en solitario, su obsesión por The Beatles lo llevó a alquilar un estudio de grabación en Oxford, Inglaterra, al final de la calle en la que vivía George Harrison. En el álbum no toca ni una sola nota de bajo, sólo tocó la guitarra.

En una ocasión, Sean Delaney que produjo su álbum en solitario, llevó a Michael Kamen para hacer los arreglos y dirigir a treinta de los mejores músicos de cuerda de Los Angeles. Un día habían llegado y estaban sentados en el estudio de grabación preparados para hacer sus partes para la canción llamada “Man of 1,000 Faces”. Sean había dispuesto el tenerles a todos usando caretas de Gene Simmons, las que se estaban vendiendo en las tiendas.

Los críticos y muchos fans atacaron tales ambiciones, destrozándolas como enloquecidos animales hambrientos. Los comentarios de los fans afirmando que el álbum era “inesperado” y “estúpido” o “tonto” azoraban a Gene, que ahora reflexiona sobre el álbum como hecho por un hombre que estaba “completamente perdido”. Semejantes intentos por moverse fuera de su conocido campo de canciones escritas sobre sexo y fuerza habían sido recibidos con risas e insultos, dejando a Gene corriendo de nuevo hacia lo que él “mejor hacía” en ‘Dynasty’ y ‘Unmasked’. Con ‘Music From The Elder’, Gene una vez más produciría tan elevados ideales, sólo para una vez más verlos chocar contra los críticos y los fans. Tras un segundo intento tan en declive, Gene aprendió la lección y nunca más intentó componer fuera de su campo “establecido”.

Or Somthing Seem Larh: el misterioso mensaje de Gene Simmons en su album en solitario.

Como dato curioso o misterioso en el album en solitario de Gene Simmons, es un pequeño detalle, casi oculto si se quiere, al final de las pistas del lado A del vinilo, puede leerse la inscripción “Or Somthing Seem Larh”… La historia, a todo esto, está en un viaje de Gene Simmons en avión de Londres a New York, un tiempo antes de editarse los discos en solitario de Kiss, y sentado junto a otro pasajero, éste le habría dicho precisamente “Or Somthing Seem Larh”. Gene y ese misterioso pasajero, del cual los rumores siempre han apuntado a la cantante Cher, convinieron algún tipo de trato, un juego cómplice entre los dos, y en el momento de fabricar la primera tanda de vinilos del disco, Gene decidió grabar (¿a mano?) una larga serie de ejemplares con el indescifrable mensaje… Este mensaje es el modo más efectivo y concluyente para determinar si el vinilo pertenece no sólo a la primera edición, sino a los primeros en ser fabricados.

Por primera vez en la historia del negocio discográfico se lanzarían simultáneamente el mismo día cuatro discos en solitario de una banda. Los discos se programaron para lanzarse en septiembre, cuando los chicos estaban de vuelta al colegio, instituto, etc. y a tiempo para la promoción de la película de televisión. Cada álbum sería la consumada obra creativa de cada miembro de la banda, su declaración al mundo del rock and roll y al público de que él había triunfado y merecía ser tomado en serio como artista. Esa fue la estocada del concepto de Bill Aucoin para darles credibilidad como músicos. Y Casablanca lo vio como un premio gordo para los vendedores de discos, un lanzamiento cuádruple de Kiss en un día. Neil Bogart estaba preparado para liberar una llamarada de publicidad.

Las sesiones de grabación se suponía que empezarían una vez que fuese completada la fotografía principal de la película. Cuatro discos diferentes requerían cuatro estudios diferentes, cuatro productores diferentes, cuatro staffs de producción diferentes, cuatro presupuestos diferentes y la lista continua. Gene, Paul y Peter optaron por quedarse en Los Angeles para grabar sus discos, mientras que Ace volvería a Nueva York. Todo esto iba a costar un montón de dinero, y todo sucedería a la vez.

Se alquilaron y desalquilaron estudios. Se contrataron y despidieron productores e ingenieros. Los ayudantes requeridos para atender las necesidades diarias de Kiss, conductores, guardaespaldas, cocineros, criadas, ayudantes de cámara, secretarias, técnicos y asistentes fueron contratados.

Peter Criss alquiló una mansión en la parte elegante de Holmby Hills, en lo que pasó a ser conocido como el “triángulo de oro”, situada a medio camino de Bel Air y Beverly Hills. La casa estuvo una vez ocupada por Vincent Price y, por supuesto, tenía su propia leyenda. La mansión tenía demasiado de todo, un interminable laberinto de dormitorios, salas de estar, estudios, sala de billar, sala de proyecciones, bodega de vino, escondites secretos, cuartos de invitados, pistas de tenis, garajes y una piscina olímpica. Los fines de semana, Peter solía organizar fiestas para sus amigos y el staff en Los Angeles en las que se vagabundeaba estupendamente de habitación en habitación. Al día siguiente, Peter solía llamar por teléfono y le decía a todo el mundo con el que podía contactar que acababa de celebrar una fiesta muy lujosa en su mansión, entre otros muchos, lumbreras como Cheryl Ladd, David Janssen y Raquel Welch. Peter tenía una imaginación muy viva.

En esa época, Peter se estaba recuperando de un accidente de coche. El último día de grabación de la película de Kiss, después de que sus escenas estuviesen terminadas, Peter iba en un Porsche alquilado que colisionó con una farola y patinó a través de una importante intersección en Marina del Rey. En unos minutos el coche había sido engullido por las llamas y fue rápidamente reducido a unos hierros chamuscados. Tiras de huellas de goma quemada de neumáticos estaban prácticamente clavadas en la calle. Peter no resultó herido de gravedad pero su tour manager Fritz Postlethwaite sufrió quemaduras serias en el choque.

Vini Poncia, productor de Pointer Sisters, que había trabajado durante años con Richard Perry, se ocupó del álbum de Peter. El resultado fue un disco que era auténtico para el historial y el gusto de Peter, más blando que los otros y con una influencia rhythm & blues en muchas de las canciones. Era el tipo de música con la que Peter había crecido.

Paul alquiló una casa estilo rancho enterrada en uno de los cañones tras Beverly Hills y flirteaba por la ciudad con un Rolls-Royce blanco. Cuando Paul apareció para el primer día de grabación en el estudio en el Valley, decidió a media tarde que no le gustaba el sitio. Cambiar de estudio costó 60.000 dólares, casi la mitad del presupuesto total del disco.

Paul también rompió con el productor, Jeff Glixman, que recientemente había trabajado con el grupo Kansas. Paul y Jeff no hicieron buenas migas; Paul quería tener el control del álbum y producirlo él mismo. Jeff fue despedido poco tiempo después, pero bajo los términos del contrato, Paul tuvo que pagarle de todas formas y Jeff consiguió el crédito como productor por casi la mitad de las canciones. El álbum en solitario de Paul era el más parecido a Kiss, pero más pulido técnicamente.

Gene Simmons siempre tuvo un problema en Los Angeles porque él por aquel entonces no conducía. Le llevaban en un Cadillac Coupe de Ville negro conducido por su guardaespaldas, Eddie Balandas, un hombre fornido y que se había convertido en el virtual alter ego de Gene, y durante años fue su portero para el mundo exterior. Gene encontró un ático en Wilshire Boulevard cerca de Westwood Village que le servía como base.

Gene tenía su propio punto de vista para promocionar su álbum en solitario, reuniría un reparto compuesto por primerísimas figuras para que tocasen en él. Los invitados especiales de Gene fueron trasladados en avión desde todo el país, e incluía a Bob Seger, Cher, Helen Reddy, Janis Ian, Donna Summer, miembros de Cheap Trick y Aerosmith, el veterano guitarrista Jeff “Skunk” Baxter y el Azusa Citrus College Choir. El álbum incluía una versión de “When You Wish Upon A Star” de Pinocho de Walt Disney. El disco de Gene era una producción muy ambiciosa calculada para mostrar tantas influencias musicales como fuera posible. El colaborador de Kiss Sean Delaney produjo el disco con Gene.

Ace Frehley se quedó en casa en la ciudad de Nueva York y trabajó en unos estudios de Nueva York y Connecticut con el productor Eddie Kramer. Ace y Eddie congeniaban. El disco de Ace resultó ser el más duro y rockero de los cuatro. Canciones como “Ozone” y “Wiped-Out” hablaban en términos elogiosos de ser destrozado por las drogas y de encontrar chicas que querían ser zombies. El disco de Ace fue el más disciplinado en un aspecto, fue el menos caro de producir de los cuatro.

Kiss siguieron la labor, trabajando en un estricto programa de grabación para completar los discos a tiempo. Todos tenían que estar preparados en la misma fecha para poder imprimirles y enviarles a las tiendas. Portadas brillantemente pintadas, incluyendo un primer plano de cada respectivo miembro de Kiss, habían sido encargadas a un importante ilustrador llamado Eraldo Carugati. Auras de rojo, verde, azul y púrpura se irradiaban tras las caras, creando un efecto de tres dimensiones.

Casablanca Records había orquestado una masiva campaña promocional y publicitaría, pregonada como la mayor en la industria del negocio discográfico, 2’5 millones de dólares. El presupuesto incluía 800.000 dólares en anuncios de televisión, 400.000 dólares en anuncios radiofónicos, 800.000 dólares en periódicos y revistas y 500.000 dólares en varios displays promocionales para las tiendas. El lanzamiento de los cuatro solitarios fue planeado para coincidir con la fecha de emisión de la película de televisión el 28 de octubre. Sería una embestida promocional de Kiss a toda carga.

Aucoin Management estaba reforzando los esfuerzos de Casablanca, produciendo en masa su propio bombo publicitario. Los discos contendrían trucos promocionales, cada uno incluiría un poster desplegable de cada miembro de Kiss y una hoja con merchandising que podía ser pedido a través del Kiss Army Fan Club. Kiss habían utilizado exitosamente insertos en el pasado para promocionar su negocio de pedidos por correo y para dar a los fans un regalo, como una pistola de cartón con el logo de Kiss en el álbum ‘Love Gun’.

Miles de elaborados kits de prensa, comparables a los preparados por los más importantes estudios de Hollywood para promocionar sus películas, fueron enviados a los periodistas de todo el país. Los kits incluían reproducciones a color de los retratos de Carugati, cassettes con entrevistas con cada miembro de Kiss, diapositivas a color y copias de las últimas fotos publicitarias de Kiss, y montañas de comunicados de prensa. También se imprimirían picture disks a todo color, entonces una innovación de la industria discográfica. Para los vendedores se diseñó una bolsa especial de plástico, “Kiss 4 Pack”, para fomentar la venta de los cuatro discos en solitario como una sola compra. Incluso las compañías extranjeras autorizadas por Casablanca entraron en escena. Pye Records en Gran Bretaña lanzaría cuatro singles para los solitarios, imprimidos en vinilo de colores y empaquetados con sobres con portada que contendría una careta de papel del miembro de Kiss correspondiente. La promoción de Kiss sería un acontecimiento para las relaciones públicas y los medios de comunicación de Klondike promociones.

En un último movimiento sin precedentes, Casablanca anunció que habría un enorme total de casi cinco millones de discos de los cuatro solitarios de Kiss enviados a todo el país. Esto no sólo no tenía precedente, era increíble. Incluso la industria musical, acostumbrada al bombo publicitario, lo encontró difícil de digerir. Neil Bogart, el cerebro tras la idea, nunca fue tímido pronosticando éxito. Él estaba montado en la cresta de la ola con Casablanca, ya que las ventas del sello independiente alcanzarían los 100 millones de dólares a finales de 1978. Neil envió más de un millón de copias de cada álbum en solitario, así que cada uno sería “platino” y automáticamente sería certificado como vendedor de un millón por la Recording Industry Association of America. Esa designación sería anunciada en la prensa la misma semana en que se lanzaron los discos con anuncios a toda página en Billboard y en otras publicaciones de la industria. (No mucho después de los lanzamientos de los solitarios de Kiss, la RIAA cambió sus reglas para premiar los discos de platino, requiriéndose ventas auditadas de un millón de copias y no sólo envíos). En una entrevista con The Los Angeles Times el 3 de octubre de 1978, Neil reveló que esperaba que su campaña publicitaria de 2’5 millones de dólares empujase a ocho millones los discos en solitario enviados a las tiendas hasta Navidades. Era enorme. Era increíble.

Se efectuaron preestrenos anticipados de los nuevos discos en once ciudades, incluyendo una fiesta para la prensa en los Electric Lady Studios de Nueva York, donde Kiss grabaron muchos de sus discos. A finales de septiembre, los cuatro solitarios estaban en las tiendas.

Ninguno de los discos causó una gran sensación en las listas. Sólo Ace tuvo un single de éxito, “New York Groove” que alcanzó el nº13 en Billboard. Su álbum tuvo su cima en el puesto 26. El de Gene alcanzó el 22. Paul logró un puesto 40, pero el de Peter no entró en los Top 40. A pesar de la gigantesca campaña, cada uno de los solitarios vendió sólo entre 600.000 y 700.000 copias. Aunque estilísticamente eran diferentes los unos de los otros (no eran música genérica de Kiss), ninguno vendió mucho más que los demás. Terminaron conviniendo colectivamente que un nuevo álbum de Kiss, un álbum sencillo, probablemente habría vendido en esa época entre dos y tres millones de copias. Fue un recorrido más bajo que los fulminantes resultados que Bill y Kiss habían predicho.

Pero para Casablanca los solitarios de Kiss fueron una bomba que arrojó la compañía al caos. En enero de 1979 se habían devuelto a Casablanca más de dos millones de discos en solitario. Colectivamente, los solitarios vendieron muchos discos según los criterios de cualquiera, pero la industria funciona en base a las expectativas. Si imprimías cinco millones de discos, esperabas vender más de eso; en caso contrario habías fracasado. Esencialmente esa fue la percepción de los discos en solitario de Kiss. Fue visto como un enredo publicitario.

Las consecuencias financieras fueron incluso más calamitosas. Los millones de discos de Kiss devueltos supusieron un demoledor golpe a sus operaciones. Unido con otros fracasos que estaban teniendo en esa época, el lanzamiento de Kiss fue un desastre. A comienzos de 1980, la compañía se puso a la venta. Kiss había gastado más de un millón de dólares en grabar los solitarios y pagar todos los costes del séquito, el doble de su presupuesto original. Kiss apenas haría que llegase ningún beneficio debido a los gastos del tiempo de grabación, comisiones y deducciones de la compañía discográfica por todos los discos devueltos que habían sido contabilizados.

El bombardeo de Kiss, a través de los medios de comunicación para la promoción de la película y los discos en solitario, continuó con pleno vigor hasta finales de 1978. Con todos los defectos de esta doble proeza, era sólo un preludio de lo que se estaba preparando para hacer el próximo año aún más grande. El bombo publicitario de Kiss había alcanzado el punto de la saturación y el mercado estaba inundado con discos de Kiss, discos en solitario, merchandising, juguetes y las repercusiones de la película. Sólo había una dirección para Kiss para cristalizar la nueva imagen Super Kiss que ansiaban. Y era, naturalmente, más Kiss.

Fernando Martínez

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