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Los cinco personajes más odiosos que puedes encontrar en un concierto

Blog: Jason Cenador

20 marzo, 2020 5:10 pm Publicado por  19 Comentarios
Acudir a un concierto de un artista favorito es una experiencia incomparable, un orgasmo emocional, una celebración del arte y de la vida que a veces puede verse echada por tierra por obra y desgracia de algunos indeseables. Destacamos en este artículo los cinco comportamientos que más sacan de quicio en un concierto. Si eres uno de ellos, no dejes de leer: ¡nunca es tarde para rectificar y dicen que es de sabios!

1. El que graba y hace fotos sin parar con el móvil

No importa que la banda haya sacado un espectacular DVD con la mejor de las producciones, ni siquiera que esté grabando ese preciso concierto. Tampoco es óbice haber pagado una costosa entrada o tener detrás a alguien de metro sesenta. Hay quien se cree Steven Spielberg y registra su propio filme del concierto desde antes de que baje el telón hasta el último redoble de batería. No, no decimos que esté mal tomar unos segundos de vídeo por aquello del recuerdo de haber estado ahí en primera persona, pero lo de grabar medio concierto, o el concierto entero, para luego no volver a verlo en la vida o subirlo con una calidad más que discutible a YouTube y que tenga 37 reproducciones es del todo menos lógico. El de atrás se come la brillante pantallita del celular de marras mientras cultiva la paciencia y desearía tener una escopeta de feria para mandar el aparato al quinto pino porque no ve ni torta. Hazte un favor a ti y a los demás, y disfruta de la experiencia por una vez sin el móvil de por medio. ¿Llegará el momento en el que obliguen a dejar el dichoso aparato en una consigna antes de entrar al recinto?

2. Los cotorros y cotorras

Pongámonos en situación: los artistas sobre el escenario ponen toda su pasión en un tema maravilloso, finamente interpretado, en el que levantan el pie del acelerador y los decibelios pasan a un segundo plano. Todo es perfecto, la guitarra suena cristalina y las líneas vocales llegan a estrujar el alma de los presentes. Pero ahí está el cotorro o la cotorra, dispuesto a comentar cada segundo como si de un partido de fútbol se tratase, o simplemente pasando de lo que acontece bajo los focos y hablando como si estuviera en un bar sobre su último disco favorito, la fiesta que se corrió el fin de semana anterior o lo duro que está siendo últimamente su trabajo. El cantante de la banda aguanta estoicamente sin perder el hilo de la canción, y los de alrededor ven su experiencia completamente arruinada porque no han pagado un ticket para escuchar la vida y obra de un random cualquiera, sino para sumergirse en la música en vivo. No hablamos de hacer un voto de silencio ni dejar de comentar algo de cuando en cuando, pero en serio, tenéis toda la noche después para poneros al día y hablar hasta que la saliva escasee. ¿O hay que llamar al vividor emérito para que repita aquello de "¿Por qué no te callas?"".

3. El que lanza vasos al aire como misiles

Este fenómeno tiende a ocurrir con más frecuencia conforme el concierto tiende más al punk, demostrando que quien lo perpetra lejos queda del mensaje de solidaridad y camaradería que las canciones pueden portar. Da igual que el mini, katxi, maceta o litro, según la geografía, haya sido adquirido tras la forzosa donación de un riñón al camarero del lugar, frecuentemente horrorizado por lo que suena por los altavoces, que en ese momento de frenesí en el que la canción rompe y la emoción de dispara, hay quien decide manifestarlo arrojando a varios metros un vaso bien surtido de cerveza o kalimotxo empapando a un buen puñado de asistentes y golpeando al desgraciado al que le toque, que jamás sabrá el punto de partida del misil que le ha dejado la camiseta y el pelo pidiendo a gritos agua y jabón. De verdad, comparte esos seis euros de cerveza que vas a tirar por los aires como si la regalasen o dúchate con ella si es menester, y, de paso, no hagas el cafre, que los demás no tienen por qué sufrir tus arbitrarios proyectiles etílicos amparados en el anonimato. La dinámica es la misma del que escupe desde un puente a los coches que circulan por la autovía, pero aún peor.

4. El que impone el pogo

Marcarse un buen mosh es, para muchos, la esencia de un concierto de metal extremo, punk o hardcore en sus diferentes variantes. Liberar adrenalina, hacer un poco el ganso y darse unas consentidas ostias forma parte del juego, del disfrute colectivo. El problema es cuando nada de eso es consentido por la persona a la que te empeñas en golpear o empujar sin que sea fortuito y pese a que el pogo esté en la dirección opuesta. Si alguien, por intensa que sea la música, decide disfrutarla más contemplativamente, con los cuernos en alto o dando saltos en el sitio, no le impongas otro modo se hacerlo, porque acabarás echándolo del sitio o llevándote un más que justo rapapolvo. Cada cosa en su lugar. ¿O acaso meterías a tu tía abuela en un ring de boxeo por el mero hecho de estar bajo el mismo techo?

5. El cansino borracho

Axl Rose sacando el dedo durante un concierto

En ocasiones, este sujeto y el del punto anterior se mimetizan y se hacen uno solo, como aquellos niños de pelo picudo que se fusionaban en una famosa serie de animación nipona. Aunque la cuenta bancaria tirite y te hayas dejado medio sueldo en una entrada a precio de oro, decides que es momento de emborracharte como si no hubiera un mañana para, al final, el único recuerdo de la actuación sean los defectuosos vídeos subidos a YouTube por los protagonistas del primer punto. Que sí, que cada uno hace con su tiempo, su hígado y su cartera lo que le da la gana - o lo que puede -, pero volvemos a lo mismo: no impongas a los demás tu modus vivendi, ni mucho menos tu modus muriendi. Después de haber dado la nota durante un buen rato, de haber hecho que el de al lado merezca casi la canonización por aguantar tus constantes tambaleos y tus extraños balbuceos, y de haber dado la brasa a centímetros de su oreja mientras intentaba abstraerse y vivir el concierto, lo intentas solucionar ofreciendo un trago de cerveza que probablemente sea rechazado como compensación. ¿De verdad no sale más a cuenta acordarte de algo del concierto y beber a lo burro después más barato y en otro contexto?

Jason Cenador
Algún día en
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Esta entrada fue escrita por Jason Cenador

19 comentarios

  • Juandie says:

    Yo cuando estoy en un concierto ya que siempre me suelo poner en primera fila para ver bien a los músicos lo que más me jode son los putos imbéciles con el móvil porque aparte de no dejarte ver muy bien son como borregos con el puto móvil todo el rato.

  • pepeillo says:

    Yo estuve en el Mad Cool 2018 viendo a NIN y me topé con un tío que reunía las tres primeras condiciones y estaba procesando la quinta, de verdad que te dan ganas de meterle un soplamocos y matarlo en el acto.

  • Jose Romero says:

    Que gran articulo y cuanta razon tiene,no se me olvidara el pelmazo que tube que aguantar en Madrid en el concierto de los Maiden en la gira The Book of Soul.Un tipo como una cuba dandome por culo medio concierto que al final tube que reducirlo al suelo y encima casi me echan a mi de alli,,suerte que la gente de alrededor estuvieron de mi parte y al que pusieron en la calle fue al subnormal de turno.Imaginarse que me echan a mi que vengo de Montilla ( Cordoba) hasta Madrid con lo que eso conlleva,AVE,Hotel,Comer,Beber,Entrada etc y encima me huvieran echado....manda cojones la cosa,va uno a divertirse a 500Km y te jode un tiparraco que a lo mejor vive al lado del recinto donde se celebra el concierto pero bueno todo salio bien.Enhora buena por el articulo.Ahora que pienso,no seria el porculero ese el tal Juandie? ........

  • Anónimo says:

    Y se os olvidan esas manadas de listos, bueno de mal esucados, que entran los últimos y aprovechando su superioridad física se ponen delante a costa de meter codos y empujones sin importar si te tiran al suelo. U si encima les dices algo se ofenden.
    En general cada día me da mas pereza ir a conciertos. Siempre acabo de mal humor por algun@ de esos especímenes descritos.

  • Lo del vaso me jode mucho y me parece una falta de respeto tirar a una artista porque si esta lleno se puede resbalar algun artista y lo se de experiencia

  • Ros says:

    A los del mòvil es para darles de comer aparte. Que catetos joder. Luego se encierran en casa a ver el concierto por el puto telèfono. En fin. Luego tambièn estàn los niñatos y niñatas de primera fila que se quejan al de seguridad porque los aprietan contra la valla. Pos vaya por dios, no te pongas ahi criatura.

  • King of Sunset Town says:

    ¿Y el que se pone hasta las trancas antes del concierto? Cuando Maiden estrenaron su formación de seis, vi un tipo al que llevaba un colega de la mano. Al principio creí que era ciego, pero no, ESTABA CIEGO PERDIDO de Dios sabe qué mierda se había metido en el cuerpo, me tomó por su amigo del alma y se sentó en la grada detrás mía. Me cambié de sitio pensando que aquel colocadísimo gorrino podía echarme una pota verde encima en cualquier momento.
    Otros casos parecidos son el tipo con una sonda de hospital llena de whisky diciéndome si quería echar un trago (claro que sí, guapi) en un concierto de Dream Theater o la tipa con un vaso de cerveza gigante y un porro de tamaño XXL en un concierto de Supertramp.

  • Ray says:

    Yo añadiria al espécimen "piel de mariposa" No le roces ni un poquito que te miran mal. Cuanto desubicado!!!
    Para según que grupos deben de saber que van a la guerra pero allí están en medio del caos esperando que se les respete la verticalidad. Muy buen articulo.

  • Jose Luis moreno says:

    Yo Diria El sexto, encontrar te Al idiota de juandie

  • El padre de juandie says:

    Encontrarme a Alguien detras que esta con Cara de amargado y cada dos por tres le molesta que pises sin querer o demas..... Cuando se nota un huevo qye fue alli a acompañar a Alguien o hacer El paripe

    • Cento Grindcore says:

      el borracho o colocado que tienes delante que no deja de pisarte y que te tiene amargado y que por mas que intentas moverte de sitio siempre termina delante. Y como vas con la ropa y la pinta que te sale de los guevos porque nunca fuiste de vertir el uniforme se piensa que estas alli acompañando a tu prima.

  • Ester says:

    Yo en un concierto de los Who vi una muleta voladora q aterrizó a los pies de Daltrey, q la recogió con cara de visible cabreo. El “iluminado”debió de volver a su casa a saltitos , porque no vi q se le devolviera la muleta.
    Y en un concierto de Queen, en el q cantó espectacularmente Paul Rodgers, a mi lado unos impresentables q se pasaron todo el concierto gritando a Paul “vete a tu rancho con tu mujer gilipollaaas” “payaso q cantas una mierdaaa”. Cometieron un error,me quemaron la chupa con un cigarro. Le solté tal ostion q se tambaleó y todo. Debí de poner una cara terrible porque se fueron de inmediato. Se les espantó el pedo de sopetón.

  • Puriskiry says:

    La tipa que se sube en los hombros de su
    novio y nunca se se quita la camiseta.
    El grupo de novatos que se emborracha en
    la fila, hacen tal berrinche que irritan a medio
    mundo y cuando abren las puertas no les
    dejan entrar.

  • Godmorgon says:

    El guarro que se quita la camiseta y va restregando el sudor a todo el que se le acerca

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