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Entrevistas |Carmen Molina

«La gente me dice que "Madrid en pausa" pasará a la historia»

Por: Marta G. Paniego

"Cuando veo las fotografías me siguen impresionando, es un vacío que ha dejado una huella importante en mi", asegura nuestra compañera Carmen Molina, una de las grandes fotógrafas de este país, que durante la etapa más dura de la pandemia retrató su ciudad como nunca antes se había visto y lo plasmó en el libro "Madrid en pausa", que ya está agotando su segunda edición. Marta G. Paniego tuvo ocasión de hablar con Carmen sobre este gran proyecto.

¿Cómo ha ido esta segunda tirada del libro “Madrid en Pausa”?

“Estoy muy contenta también. En la primera tirada, los libros ya volaron en pocos meses, ha tenido una acogida espectacular, y con la segunda edición estoy muy contenta, se va vendiendo un poco más despacio, el boca a boca está haciendo mucho. A nivel prensa está más flojito y ahora lo que está funcionando el boca a boca, gente que ve el libro de familiares o amigos, lo compran, más despacio, pero todos los días hay ventas”.

Se vende a través de la Librería del Argonauta. ¿Se puede adquirir en otros establecimientos?

“Sí, siempre he querido apostar por el pequeño comercio, creo que se lo merecen. Hay que ayudar siempre al pequeño comercio y al pequeño librero. También se vende en otra librería de Hortaleza, de unos hermanos súper majos, librería Mar Negro, pero todas las ventas online las gestiona El Argonauta”.

Carmen Molina con uno de los ejemplares de "Madrid en pausa"

El Argonauta es una librería en la que se pueden encontrar muchos libros de música, de partitura. ¿Cómo los conociste?

“Yo ya he vendido con ellos mis anteriores libros, el de Mägo de Oz y los de Medina Azahara. He estado con ellos en La Feria del Libro, tanto con Txus de Mägo, como con Manuel Martínez de Medina Azahara. Siempre se han portado fenomenal tanto conmigo como con ellos. Quise apostar con ellos el tema online, que al haber muchos músicos que colaboran en el libro, ellos también aceptaron el proyecto. Hay ya una confianza y son gente maravillosa.”

¿Qué músicos colaboran en el libro?

“Desde Ana Torroja (Mecano), que me escribió desde México, ella vio las fotos y le impresionaron mucho, escribió unas líneas, hasta Rulo de Rulo y la Contrabanda, Manuel Martínez, Judith Mateo, Cristina del Valle, Ignacio Martín Sequeros (Pekenikes), Héctor Gerónimo (Moebio)… He querido tocar todos palos, gente muy diversa, pero que a su vez tienen un nexo  común con la cuidad de Madrid. Ellos previamente vieron algunas de las fotografías y quedaron bastante impresionados de cómo estaba la cuidad, y han querido colaborar escribiendo estos textos”.

Las fotografías fueron realizadas entre marzo y abril (2020), en plena pandemia.

“Sí, correcto. Las fotografías pertenecen a marzo y abril de 2020, en plena pandemia. Yo al pertenecer a servicios esenciales, porque soy también sanitaria, recorrí las calles para ir a trabajar. No podíamos salirnos de nuestra ruta habitual, porque te multaban. Pedí un permiso especial a la prensa, como fotógrafa profesional, me dieron ese permiso y pude recorren las calles con mis papeles y mi permiso de prensa. Hice las fotografías en cuatro días, no quería estar más tiempo, solo lo necesario para poder sacar ese material, y ahí está el resultado".

¿Cómo es enfrentarse a una ciudad que siempre está llena de vida, como es Madrid, en silencio completamente, sin gente por la calle? ¿Cómo es esa sensación?

“Fue un cúmulo de sensaciones, había mucha tristeza en el ambiente, mucha soledad… lo que más me llamo la atención fueron los ruidos o la falta de ruido. Madrid es una ciudad muy ruidosa, de gente, de tráfico, y lo que más me llamó la atención fue esa soledad de esa ausencia de ruido, el sonido de los semáforos que aumentaba más al carecer de otros ruidos más fuertes como el tráfico. Los pájaros cantando en zona del Palacio Real, todos esos sonidos es lo que más me ha llamado la atención. Por supuesto también visualmente, pero el tema de los sonidos me llamó muchísimo la atención. Esa mezcla de miedo también, en la época que yo saqué el libro, principios de la pandemia, todavía se desconocía muchísimo la enfermedad, no se sabía muy bien qué estaba pasando. He de decir que también pasé miedo, otra sensación es que podía tener la cuidad para mi sola, como fotógrafa, y también lo disfruté en cierto modo. Había un cúmulo de circunstancias y de matices que me llamaron muchísimo la atención, pero sobre todo eso”.

TVE se hizo eco del libro. ¿Cómo fue ese contacto con ellos?

“Si, han escrito varias reseñas. También hicieron un pequeño reportaje al finalizar el telediario con las imágenes que yo les había pasado y ellos me habían pedido. Debió de ser que habían visto el libro y les llamó la atención. He salido en muchísimos medios de comunicación, tanto nacionales, como regionales, también algunos programas de RTVE, me han concedido el ser uno de los mejores libros de 2021, en el programa´ La hora azul’, también de RTVE, en ´Marca España´ también ha salido, que es un programa que destaca los proyectos que ellos creen que lleva ese nombre y me han dado ese título, estoy súper satisfecha, es un medio de comunicación importante o uno de los más importantes del país y estoy muy contenta con eso, y son reconocimientos y son cositas que van sumando a este proyecto que lo hacen mucho más satisfactorio".

Además podemos encontrar tu libro en la Universidad Complutense de Madrid.

“Sí, poco a poco lo van solicitando varias bibliotecas, ellos me dicen que este libro forma parte de la historia y quieren que la gente que pasa por las bibliotecas tengan ese libro, que lo puedan ojear. Para mí es una de las cosas que más me agradan. Ya no es solo el que una persona tenga el libro en casa, eso es una pasada, por supuesto. Pero que una persona que va a una biblioteca tenga el libro, pueda cogerlo, pueda dejarlo y que lo coja otra persona, es como el libro que va prestando esos ojos a todo el mundo que va ver ese libro. Aquí en Madrid hay ya muchas bibliotecas que lo tienen, y poquito a poco, me lo van pidiendo, y es una idea que me gusta mucho".

"Hay contenido nuevo, porque he querido apostar por el tema de los servicios esenciales, quería darle un homenaje especial"

¿En esta segunda tirada del libro hay contenido nuevo?

“Hay contenido nuevo, porque he querido apostar por el tema de los servicios esenciales, quería darle un homenaje especial. En una de las hojas del libro he incluido fotos de sanitarios del Hospital 12 de Octubre aplaudiendo, fotos de los bomberos de Madrid, que también hicieron mucho. Pedí un permiso también, porque no es fácil ir al Parque de Bomberos, tuve un primer contacto con ellos, pedí un permiso de emergencias Madrid que me concedieron casi en el último día en que el libro iba ya a imprenta, pensaba que ya no iba a dar tiempo a que saliera en el libro. Me subieron a una grúa súper alta, y después tomando un café con ellos me contaron todo lo que habían hecho en esta pandemia, que también es de destacar, igual que Policía, Guardia Civil… ellos estuvieron ayudando en bancos de alimentos y a la gente que caía en sus casas y no podía salir, son las cosas que quería destacar y que estuvieran presentes. Hay una hoja dedicada a ellos en el libro. También hay una foto de un tendero de aquí, del barrio, prestando ayuda a la gente mayor que no podía salir a la compra y llevándosela él, que también está en esa página. En cuestión de Asociación ya no es como en la primera tirada, que es “Asociación contra el hambre”, ahora es “Anemia Blackfan Diamond”, es considerada una enfermedad rara, es para unos niños que están malitos con una anemia crónica y tienen que recibir transfusiones de sangre una vez a la semana, una vez al mes, según la gravedad. No es una asociación muy conocida, pero necesita ayuda y que se les conozca un poquito más. Prácticamente eso es lo que difiere de la primera edición, en lo demás, las colaboraciones son las mismas, las fotos son las mismas".

¿Te marcaste una ruta para gestionar las fotos o desde el primer momento tenías claro lo que querías fotografiar?

“Según iban pasando los días, fueron cuatro días consecutivos, me planificaba la ruta el mismo día, hoy voy a ir por aquí, hoy para allá. Quería tocar más o menos los puntos más conocidos de la cuidad, los más emblemáticos. Es verdad que me faltaron muchos sitios, pero era casi imposible recorrer todo. Me gustaría haber hecho otras zonas, pero he hecho las que más o menos quería, e hice un total de casi cien fotos, y en el libro hay publicadas ochenta, están las que tienen que estar, tampoco tengo más para editar. Yo lo que quería era ser un poco los ojos a la gente que estaba en casa y no podía ver la cuidad cómo estaba, y saqué las fotos justas para que fuera así".

Hiciste una primera presentación en Madrid. ¿Tienes alguna otra programada?

“Hice una primera presentación en Madrid, y ahora tengo una programadas algunas más, pero he tenido que posponer porque  en mayo tengo muchas cosas, pero seguramente en mayo-junio haga otra presentación. He hecho otra en Coslada recientemente en una biblioteca, hice esta en Hortaleza, y tengo una  en una biblioteca importante del centro de Madrid que he tenido que posponer. Seguramente esté también en La Feria del Libro de Madrid, de momento está solicitado, y si van las cosas como van con respecto a la pandemia, estaré en la caseta de El Argonauta. El año pasado no pudo ser, y el anterior por supuesto tampoco, entonces, queda pendiente y seguramente lo haremos, y si sale todo bien y estaremos ahí".

¿Las fotos las hiciste con la cámara directamente o empezaste a tomar ideas con el teléfono móvil?

“Tengo un par de fotos que están hechas con el teléfono, el resto están con mi cámara y el gran angular, en ese momento no quería estar cambiando de objetivo, podría haberlo hecho, pero iba tan deprisa, e iba a lo que iba, que todas las fotos las hice con un gran angular, con el mismo objetivo, porque quería sacar el máximo espacio para que se viese ese vacío, que había en las aceras, en las carreteras. Las fotos del metro las hice con el móvil, y hay otra foto que sale la M-40 en el puente, que también es del móvil. Pero el resto, con la cámara y el mismo objetivo, por el miedo, por las prisas, fue una sensación un poquito…“

"Cuando veo las fotografías me siguen impresionando, es un vacío que ha dejado una huella importante en mi"

Me imagino, tuvo que ser una sensación un poquito fuerte, el decir “estoy sola en la calle”. ¿Cómo fue eso?  ¿Qué sentiste?

“Algún policía me encontré, me pidió el permiso, sobre todo en Gran Vía, algún fotógrafo, uno o dos en los cuatro días. Algún taxista, algún autobús, pero en general el vació era impresionante. Es una experiencia que yo no voy a olvidar en la vida. De hecho, ahora cuando preparo fotografías para algún medio de comunicación, y veo las fotografías, me siguen impresionando, y eso que las he realizado yo. Es un vacío que me llama mucho la atención y deja una huella importante en mi, y en la gente que lo ha visto".

Madrid en pausa, en un libro único. No ha habido muchos fotógrafos que se haya atrevido a enfrentarse a esa situación de soledad. ¿Te sientes orgullosa del trabajo realizado?

“Sí, la verdad es que sí. No puedo decirte que no. Es cierto que no se ha atrevido mucha gente, a hacer esto. Hay fotógrafos que lo hubieran podido hacer, por lo que yo he hablado con algunos, ellos no se atrevieron a salir, lo entiendo perfectamente, al igual que otro tipo de fotografía u otro tipo de experiencia, no te llama o no lo haces. En ese momento di en el clavo con el proyecto, porque es verdad que creo que soy la única persona que ha hecho un libro y ha recopilado tanta información. Es verdad que hay fotógrafos que han hecho alguna foto, pero alguna foto aislada para algún periódico para sacar la noticia de lo que estaba sucediendo, pero una serie de fotografías y de varios días seguidos para poder sacar tanto material, creo que me atrevería a decir que soy casi la única. La gente me dice que este libro pasará a la historia, y para mí es una satisfacción grandísima, con ello he dado un gran paso a nivel profesional, me da pena que haya sido en estas circunstancias y con este tema, pero no deja de ser (honestamente lo digo) un proyecto chulo y bonito, el prestar los ojos a la gente que no ha podido ver esto, y de eso se trata la fotografía en un momento dado".

¿Cómo se te ocurre la idea de hacer estas fotografías?

“Al ir a trabajar, al ir en el coche, al ver como estaba Madrid, yo quería retratarlo a nivel profesional. Tenía mucho pique en el sentido en que quería pararme en un semáforo, sacar el móvil, pero si la policía te veía hacer eso, mismamente ya te podía multar, la cosa estaba muy mal, y muy drástica, cosa que es normal. Yo quería hacerlo bien, y hacerlo con una cámara profesional, y por eso pedí este permiso que al principio no daba con la persona que me lo tenía que conceder, toqué muchas puertas y al final me lo dieron, y tuve la suerte de poder hacerlo".

¿Cómo reaccionaba la gente en la calle? Has comentado de había muy poquita gente, que la policía pedía los permisos… ¿Cómo se vivía aquello?

“La mayoría de las fotos están hechas por la tarde, tipo de cuatro a ocho o nueve, me pilló gente aplaudiendo, y la gente desde sus casas me miraba, pero nadie me decía nada. A las ocho aplaudían. Me crucé con gente sacando al perro, sobre todo detrás de la zona del parque que está en Opera, pero muy poquita gente, realmente muy poquita gente, no había nadie, algún policía, algún fotógrafo… en total en los cuatro días me cruce como mucho con cuatro o cinco personas. Llama muchísimo la atención, fue impresionante. Me llamó la atención, cuando me daban las ocho, la gente aplaudiendo en sus balcones. Era emocionante, se me saltaban las lágrimas, ellos estaban en casa y yo podía recorrer la cuidad con la cámara. Para mí ha sido una experiencia inolvidable".

¿Te moviste en coche o en transporte público?

“Acercaba el coche todo lo que podía al centro desde donde vivo y luego ya andando. Me di una paliza impresionante, llegaba agotada a casa, descargaba las fotos y al día siguiente otra vez. Procuré andar lo más posible por la cuidad para sacar más material y hacer los recorridos que no había hecho otros días, y hacer esas cuatro rutas”.

¿Cuántos libros hay en cada tirada?

“Son quinientos libros por tirada, el primero se agotó enseguida, y este va bastante bien también. No sé yo si haré una tercera, porque eso ya no lo sé. Me quedan muy poquitos, yo creo que para  la Feria del Libro, ahí va andar, y no creo, no sé a ciencia cierta si sacaré más. Son libros que creo que la gente debe de tener, por lo que dice la gente que les gusta tenerlo por el recuerdo y cómo lo hemos pasado. A día de hoy no creo que haga una tercera”.

¿Has vendido algún libro fuera de España?

“Sí, según me ha dicho El Argonauta, sí he venido algún libro en México, en Italia, en Colombia. Estoy muy contenta, imagínate en la Cuidad de México tener ese documento allí”.

¿Estuviste trabajando, al tiempo que realizaste las fotos? ¿Cómo lo compaginaste?

“Sí. Yo trabajo en un laboratorio de análisis. A nivel de aforo de personal nos pusieron a trabajar en ciclos de días, no íbamos todos los días, todas las horas… había días que a lo mejor estábamos de ocho de la mañana a ocho de la tarde. Estábamos haciendo PCR para policías y guardia civiles. Nos tiramos un montón de días y de semanas haciendo PCRs para ambos cuerpos, que lo necesitaban más que nunca para ellos poder cuidarnos. Se contagiaron muchos, porque no se tenían los medios, les pasó como a mucha gente que nos tocó esto con el pie cambiado y las jornadas laborales eran intensas y agotadoras. Los días que yo escogí fueron los días de Semana Santa, que nosotros no trabajábamos, si hubiera estado trabajando, habría sido imposible, porque llegaba a casa agotada, no podíamos ni movernos".

¿Crees qué, como sociedad, pasar por esta situación nos ha cambiado?

“Sinceramente, pensaba que sí que nos iba a haber cambiado, pero hay de todo. Hay gente que era maravillosa y sigue siendo maravillosa, y luego están los que son muy egoístas y van muy a lo suyo, con eso también nos hemos encontrado y nos seguimos encontrando, pero en principio, me quedo con la gente buena, la gente que ha ayudado a los vecinos que no conocían de nada y ahora ya sí conocen a raíz de la pandemia. Todo eso es muy bonito, lo que pasa es que hay cosas que no están siendo tan bonitas, como parte de la Sanidad Pública, que se está cuidando y que antes eran héroes y ahora incluso se les está agrediendo en la atención primaria. Parece que a la gente se le oliva enseguida las cosas, quién estuvo ahí, y a mí particularmente me fastidia bastante, y sobre todo los medios que tienen los sanitarios, que hay veces que no son necesarios, y eso hay gente que no lo entiende, que hay quienes se tiran horas y horas porque no hay suficiente personal, entristece bastante. En general en este país hay gente muy solidaria y que en cuanto se tiene que tirar se tira, y se hace mucho por el otro, esta la parte buena y la parte mala".

¿Hay algo qué quieras añadir?

“La felicidad de la acogida que ha tenido tanto la primera como la segunda edición del libro. Y también me gustaría añadir la labor de la diseñadora, Esperanza Sanabria, que ha hecho un trabajo formidable. El diseño lo hemos hecho las dos, el logotipo también es de las dos, pero la idea es de ella, y su creatividad ha sido muy importante para este libro, para su formato, para todo, y siempre le da ese toque de magia. He hecho más libros con ella y estoy muy contenta”.

Redacción
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Esta entrada fue escrita por Redacción

1 comentario

  • Juandie dice:

    Extensa entrevista hacia este libro que se curró CARMEN MOLINA en ese tiempo en que la bella Madrid se paralizó debido al puto virus. Me alegro de que haya tenido mucho éxito de ventas y que siga la racha.

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