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Crónicas

Halestorm + Devilskin: "¡Más, por favor!"

« Una noche sin muchos trucos, pero de puro rock 'n' roll, con dos carismáticas mujeres liderando sendas bandas»

1 octubre 2018

Sala 013, Tilburgo, Países Bajos

Texto y fotos: Hughes Vanhoucke

Halestorm es una banda que, al mismo tiempo, puede contar, tanto con el público metalero, como con los seguidores de estilos más populares. Probablemente se deba a una serie de canciones pegadizas o tal vez porque fueron la primera banda con voces femeninas en ganar un premio Grammy. Detalle que se refleja en el público esta noche, un público muy heterogéneo en una sala con entradas agotadas desde hace varias semanas.

Con el fin de calentar a la audiencia y la sala, recibimos a Devilskin como teloneros. La banda llega de Nueva Zelanda, donde son inmensamente populares, y tocan metal alternativo de la misma corriente que Halestorm. La comparación con el cabeza de cartel no solo se encuentra en la música, sino también en la alineación de la banda, un cuarteto dirigido por una agraciada cantante llamada Jennie Skulander. En el caso de Devilskin, el batería no es el hermano de la cantante, sino el hijo del bajista y fundador de la banda Paul Martin.

Desde el principio, la presencia de Jennie Skulander, una líder con pelotas y una voz que compararía con Tatiana Shmailyuk de Jinjer, es sorprendente. La cantante, vestida con un traje de cheerleader, salta y corre de un lado para otro del escenario, rugiendo y gritando como una leona que defiende a sus cachorros. Los dos hombres, calvos y barbudos en la línea del frente, también cambian regularmente de posición; una banda muy activa en el escenario.

Después de algunas canciones, algunos de los presentes se empezaron a aburrir, hasta que tocaron una versión de las hermanas Wilson de Heart, la conocida “Barracuda” del año 1977. Fue a partir de este momento, con el personal mucho más animado, que el set se hizo tremendamente interesante.

Son las 21:30 y ha llegado la hora de recibir a la siempre llamativa banda Halestorm. La historia de este grupo es, al menos, notable. Comenzó cuando el batería Arejay tenía 10 años y su hermana Lzzy 13; dos niños que habían crecido en el bosque y en las praderas de Pensilvania, sin amigos en el vecindario, solo herramientas de campo e instrumentos musicales. Finalmente, acaban terceros en un concurso de talentos y a tu hermanito de diez años se le ocurre el nombre de “Halestorm”. Ahora, los dos niños tienen 31 y 34 años y un premio Grammy bajo el brazo.

El pasado lunes, al inicio de la gira europea continental, que se extiende hasta noviembre, se agotaron todas las entradas de la sala 013 en Tilburg, una sala con un aforo de 3,000 asistentes, nada mal. Hace cinco años, los vi en una sala que estaba muy lejos de esos números, en Melkweg,  Ámsterdam, teloneando a Bullet For My Valentine, al mes de haber ganado su premio Grammy por “Love Bites … (So Do I)”. Desde entonces, todo ha ido rápido para la banda, dos de sus últimos álbumes fueron coronados como número uno en las listas de rock americanas e inglesas. Su popularidad en el continente europeo aún no es comparable a la que tienen en Estados Unidos o Gran Bretaña, pero, con su último álbum, probablemente no tarden mucho en conseguirlo.

Me gustaría escuchar a más bandas que vinieran de los bosques de Pennsylvania. Desde la primera nota hasta la última, la banda avanza a la velocidad del AVE. Lzzy Hale vestida todo de negro, tarda poco tiempo en recuperar el aliento. Repasa más de la mitad del último registro, incluyendo, por supuesto, los singles “Uncomfortable” y “Do Not Disturb”. Además de ‘Vicious’, también hay bastante espacio para el álbum ‘The Strange Case of …’ de 2012, con cortes como “Freak Like Me”, “Here To Us”, “Mz Hyde” y “Love Bites … (So Do I)”. Durante “I Am The Fire”, Lzzy Hale pide que el público encienda las luces de los móviles, en estos tiempos en los que muy pocos encendedores están presentes en los bolsillos de los fans.

Hacia el final recibimos un entretenido solo de batería de Arejay, que hoy está vestido con un traje multicolor con motivos de carta de ajuste, mientras Lzzy enseña un condón que un fan lanzó al escenario, feliz de seguir teniendo admiradores a pesar de su resfriado. El show se acaba con “Freak Like Me”, un tema que enciende la sala con innumerables fanáticos saltando y cantando. Después de un breve descanso, la banda regresa con tres canciones adicionales de las cuales “Here to Us” es la última de la noche, una noche sin muchos trucos, pero de puro rock ‘n’ roll, con dos carismáticas mujeres liderando sendas bandas. ¡Más noches así por favor!

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Esta entrada fue escrita por Hughes Vanhoucke

1 comentario

  • Juandie says:

    ¿Quién dijo que el Rock no estaba hecho para mujeres?. Pues esa noche en dicha ciudad holandesa estas dos interesantes bandas de estilos diferentes pero con el Rock por bandera la liaron con su caña rockera a más no poder.

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