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Crónicas

Iruña Rock

«Una vez más ésta noche me quité el sombrero antes de ir a descansar»

Navarra Arena, Pamplona

Texto y fotos: Hughes Vanhoucke

El pasado fin de semana se celebró en Pamplona la tercera edición del festival Iruña Rock por primera vez en el impresionante polideportivo cubierto Navarra Arena, que se inauguró a finales de septiembre del año pasado. Tal vez no fuimos los únicos que agradecimos que el festival se llevara a cabo en una sala cubierta y cerrada, a finales de mayo teníamos el clima de febrero.

Poco después del almuerzo, la banda local Cuatro Madres tuvo la complicada tarea de abrir el festival delante de un puñado de festivaleros que gozaron de la tarde del viernes libre mientras la organización y los puestos de venta de merchand terminaban de alistarse para dos días de rock en todas sus facetas.

El cuarteto de rock nacional, ataviado con su propio estilo de ropa, presentó canciones de su primer álbum, ‘El fin del principio’.  Lamentablemente el guitarrista tuvo que lidiar con problemas técnicos poco después del comienzo. Los fans de la banda se aseguraron de que no se desanimaran y seguían aplaudiéndolos después de cada tema.

Cuatro Madres tendrá la suerte de acompañar a Marea en algunas fechas de su gira por España donde podrán seguir presentando su primer álbum.

Cambiamos de escenario y también cambiamos de una banda casi nueva a una con bastantes kilómetros en el odómetro. Los navarros de Flitter, que en un pasado distante tuvieron problemas porque insultaron a la policía en uno de sus temas (¿Libertad de expresión?), llevan casi treinta años de carrera. Con su poderoso crossover alternamos a un sonido mucho más contundente en comparación al de los otros chicos locales y frente a una asistencia que ya había aumentado ligeramente.

Mientras mucha gente todavía estuvo presente en el curro, los de Estella-Lizarra dieron todo de ellos, con un set variado y potente, con mucha interacción con el público tanto en español como en euskera.

Seguimos con la cantante argentina de hip-hop muy popular en su país, Sara Hebe, quien fue acompañada del batería Edu Morote y Ramiro Jota como beatmaker/bajo/guitarra. Sara Hebe dio su penúltimo espectáculo en suelo español de su actual gira Politicalpari, en la que presenta su cuarto álbum, gira que comenzó tres semanas atrás en Viñarock y que el 20 de julio terminará en Otxandio.

Vestida con una gorra de béisbol, una chaqueta vaquera demasiado grande y un apretado pantalón negro trajo su hip-hop, político y reivindicativo que formaba el plato fuerte de ésta tercera actuación de la tarde. Gran parte de sus letras se basan en la lucha feminista, la defensa de las mujeres y el abuso de ellas.

Tras un pequeño problema en la ecualización que no nos permitió escuchar las letras el inconveniente fue resuelto. Notamos influencias de cumbia y reggaetón en la percusión, mientras un buen número de asistentes aprovecharon para hidratarse durante esta presentación.

El festival se iba calentando y poco a poco llegaron los platos fuertes como Sons of Aguirre & Scila que al igual que Sara Hebe trajo un rap político, pero un rap mezclado con sonidos heavy. Un rap político con valores y tendencias opuestas a la cultura comunista, una parodia sobre el capitalismo, un rap metal con un sonido de guitarras afiladas y una batería marcando el ritmo. Día Sexto/WillyLET lanzó las primeras canciones vestido con una chaqueta de chándal de Venezuela, que no fue apreciado por todos, aquí y allá, la banda fue pitada por asistentes al festival que posiblemente no entendían la ironía de sus letras satíricas, como las de “Vete a Cuba” o “La cigarra y la hormiga”.

A mitad del set intenso tuvimos un corto descanso con un tema acústico para luego acabar con fuerza con entre otros “Los chicos del FMI”, último tema del segundo álbum.

Del rap metal alternamos a un sonido pop rock de Valira, nada que ver con el río en Andorra, el nuevo proyecto formado por el guitarrista del ecléctico conjunto La Raíz después del parón de la banda valenciana, Juan Zanza.

Tras los dos primeros temas Juan se presentó al público para luego seguir con la presentación del primer álbum de la banda, ‘Ecos de aventura’, un disco que salió hace menos de tres meses en el que podemos escuchar a otro integrante de La Raíz, el batería Felipe “Pipe” Torres.  Una música atractiva con ritmos suaves, una voz melódica, un sonido equilibrado y una asistencia expectante. A mitad del bolo deleitaron al público con un solo de la sección rítmica para luego seguir con canciones del álbum, una nueva y atractiva propuesta para el mercado de habla hispana. La presentación del disco para el público madrileño se llevará a cabo el sábado 8 de junio en la sala Mon de Madrid.

Juan Zanza y los suyos dieron paso a la segunda banda internacional del primer día y uno de los cabezas de cartel de la jornada, los británicos Skindred. Con un guiño a Queen (Don’t Stop Me Now) los de Skindred se acomodan en el escenario.

Un par de golpes al bombo y oímos unos temas como “Blitzkrieg Bop” de The Ramones o “Thunderstruck” de AC/DC mientras el público se acercaba al escenario, donde empezaron las luces a encenderse. “The Imperial March” de Star Wars era la música de fondo cuando los cuatro integrantes de Skindred subieron al escenario.

Siguió su fusión de heavy metal mezclado con sonidos más exóticos como reggae, hip-hop o dubstep. La banda liderada por Benji Webbe tuvo la suerte de tener una asistencia muy receptiva con las demandas de la banda, riffs de AC/DC o incluso Aerosmith lograron ganarse al público lo que terminó en un ambiente inolvidable.

Al final del set, Benji Webbe agradeció a la audiencia con “Thank you Spanish people”, pero fue respondido con un silbido, lo que hizo que el líder tuviera los ojos grandemente abiertos por la incomprensión, después de que el bajista Daniel Pugsley susurró algo al oído del líder, mejoró con “Thank you Basque people” y fue aplaudido.

Después de este acto principal, muy exitoso, cambiamos otra vez de escenario para presenciar uno de los mejores actos de la región y el verdadero cabeza de cartel: Soziedad Alkoholika. Durante unos minutos la sala estaba totalmente oscura, solo había música de fondo y luz en los estantes de merchand y la barra en el medio del Navarra Arena. Ya no era más hora laboral y se notaba en el ambiente.

El show empezó con “Alienado” del último álbum, ‘Sistema Antisocial’, con una perfecta escenografía y un gran juego de luces. Los de Vitoria-Gasteiz siguieron con un cover rapidísimo de Barricada, “Contra la pared”, con un sonido perfecto. Siguió una serie de temas de todas las épocas de la carrera de S.A., unos mejores que otros, pero todos muy contundentes. Como de costumbre, el conjunto difundió mensajes (anti)políticos entre algunos temas. Después de casi una hora y cuarto el set acabó con un “Nos vimos en Berlín” que rozaba el speed metal. Soziedad Alkoholika presentó un show que no tiene nada que envidiar a las grandes bandas internacionales.

Muchas personas eligieron irse a la ciudad o regresar a casa después de Soziedad Alkoholika. Ya eran las 11:30 pm, para nosotros hora de fortalecer el ser interior.

Mientras que combinábamos el almuerzo y la cena vimos a Zea Mays, una muy buena banda en su género, indie en euskera.

Pasada la medianoche regresamos al escenario donde Evaristo y sus Gatillazo pudieron comenzar el nuevo día delante una asistencia de casi dos mil personas. El cantante de Gatillazo y La Polla Records, de casi 59 años, subió al escenario con una típica boina vasca en la cabeza, una boina que mantuvo durante todo el primer tema. Cuando se quitó la boina, pudimos notar que Evaristo estaba completamente calvo con una venda en la frente.

El conjunto acababa de comenzar y de inmediato quedó claro que las personas que habían abandonado la sala estaban muy equivocadas. Vivimos un hermoso set en el que los temas se dispararon a gran velocidad, no sin los textos vinculantes a los que estamos acostumbrados de Evaristo, dos cantantes invitados y un pequeño problema técnico que duró el tiempo de un corto tema punk. Nada mejor que Gatillazo para empezar un nuevo día.

Acabamos el primer día de festival con otro gran nombre del metal español, Hamlet. Los madrileños pueden haber soplado treinta velas hace ya buen tiempo, no hay duda que fueron una de las bandas más energéticas del primer día, a pesar de que eran casi las 2 de la mañana cuando subieron al escenario. Molly lo hizo completamente de negro para lanzar “Persiste, Insiste, Repite”, el primer tema del último plástico, ‘Berlín’. Continuaron con varios temas de este álbum para luego dar paso a una mezcla de obras conocidas y menos conocidas de álbumes anteriores, y también otras canciones de ‘Berlín’.

No hubo tiempo para respirar, es fenomenal comprobar una vez más cuán hábilmente entrenado está el vocalista después de todos estos años, corriendo de un lado al otro del escenario sin parar, y sus saltos en el camino. En varias ocasiones vimos a Molly subir a la barrera, acercándose al público mientras el resto de la banda seguía dando lo mejor de ellos.

Una vez más ésta noche me quité el sombrero antes de ir a descansar.


Comenzamos el segundo día de festival en el Navarra Arena mientras, en El Sadar, Osasuna estaba celebrando su ascenso a primera división, pero lo gordo se cocía en frente.

Un pequeño fallo de la organización, que abrió puertas a las 14:55 cuando Las Sexpeares tenían que comenzar a las 15:00 de la tarde llevó al trío bilbaíno a esperar cinco minutos de cortesía e iniciar su set delante de seis personas, con su rock alternativo, punk rock y otros estilos más, pero siempre rock a manos de Belén (voz y guitarra), María (batería), y Aitor al bajo. El trío tiene talento y la prueba es los premios que ganaron, incluyendo el segundo puesto en la categoria grupo revelación del último Rockferendum de La Heavy.

A pesar del hecho de que aún había pocos asistentes, hubo algunos aplausos después de cada tema. Una muy buena banda que no se merecía abrir de esta manera.

Los dos escenarios eran dignos de recibir atracciones internacionales del rock y estaban uno al lado del otro, ambos del mismo tamaño.

La segunda banda del segundo y último día era una gran desconocida para nosotros. Pensamos por el nombre ver una banda de hardcore o punk, nada podría estar más lejos de la verdad cuando vimos a tres chicas vestidas con chaquetas idénticas y detrás de ellas un DJ. Machete en Boca era una de las bandas o artistas venidas desde Valencia, en el caso de ellas trayendo hip-hop y rap combativo con letras a favor del feminismo, un grupo compuesto de las MC La Prima, San, La Charli y el DJ Falso Ídolo con ya tres trabajos bajo su nombre.

Un cambio en el orden del cartel dio paso a Modus Operandi, una nueva banda vasca que se mueve entre el ska y el rock, formada hace menos de un año por, entre otros, exmiembros de Betagarri, Lauroba y Vendetta. “Aupa Iruña”, dio comienzo a sus primeros acordes y sus letras mayormente en euskera. La banda recibió una muy buena acogida de la gente en un Navarra Arena que comenzó a llenarse poco a poco, aunque aún estábamos muy lejos de los 3.500 asistentes del primer día.

La banda presentó su primer álbum, que fue grabado íntegramente en euskera con la excepción de “Cantaré” y “You’ll Always Be My Love”, que tocaron como último tema en un inglés no muy británico. Todos los miembros de la banda vistieron camisetas con su logotipo, lo que les dio un aspecto británico, unos en blanco y otros en negro.

Con la adición de trombón y trompeta recibimos una música festiva y alegre, lo que hizo que aquí y allá algunos asistentes realizaran unos pasos de baile. Un set muy divertido.

Luego fue el turno de CRIM, quienes usaron un gigantesco telón de fondo con la representación de una soga.  El cuarteto punk-rock de Tarragona trajo una primera canción y Adri Bertram, vocalista y guitarra de la banda, dijo: “Somos CRIM, joder, qué bien, vamos que aquí no hay tiempo que perder”. Sin tregua, seguían con una descarga de su repertorio en catalán y un público cada vez más entregado. Una pequeña parada y Adri comenta: “No sé qué hacemos aquí, ¡es la hostia estar en un festival con Turbonegro!”.

Sus temas seguían a velocidad de la luz con una buena parte de las canciones de su último álbum lanzado a finales del año pasado, ‘Pare nostre que esteu a l’infern’. Aun no tuve la oportunidad de escuchar este tercer plástico de los tarraconenses, pero no dudo que sea buenísimo, lo que mostraron en Iruña fue para chuparse los dedos, lleno de energía.

A las 6:30 de la tarde llegó la hora de Niña Coyote eta Chico Tornado, un dúo de San Sebastián que me dejó una muy buena impresión en otro festival que este agosto también tendrá su tercera edición, el Tsunami Gijón. Al igual que la noche anterior con Soziedad Alkoholika, Niña Coyote eta Chico Tornado tuvo una excelente puesta en escena con un solo color de atuendo, el rojo, el color del fuego y de la sangre.

Fuego, eso fue, prendieron figurativamente fuego al escenario durante la hora que los dos pasaron en el escenario. Indudablemente, se inspiraron en White Stripes y no hay nada de malo en ello. Su rock indie y alternativo fue tan contundente que parecía imposible que fueran un dúo, pero no había nadie detrás de las cortinas.

Una gran parte del set procedió del último álbum de Úrsula Strong y Koldo Soret, ‘Aitzstar’, que acaban de lanzar al mercado. No hay duda, los donostiarras dejaron su huella.

Era casi las ocho cuando volvimos una segunda vez al hip-hop con Melina Altes, mejor conocida en el mundo de la música como Anier (reina al revés), la joven catalana que estaba programada a las 16:40 y, según algunas personas en la sala de prensa, quiso presentarse más tarde y hubo un intercambio con Modus Operandi.

Su música puede no ser mi estilo favorito, pero su presencia en el escenario me pareció impresionante para tener apenas 21 años y empezar hace cuatro subiendo sus creaciones de corte feminista y combativo a YouTube. La joven vestida con ropa deportiva fue acompañada por Duayly como DJ. Su interacción con el público fue sin duda impresionante y muy receptiva. Una chica con muchísimo talento.

Segismundo Toxicómano era la última banda programada para calentar al publico antes de la llegada de los noruegos Turbonegro. Lo que trajeron Niña Coyote eta Chico Tornado o CRIM fue potente, pero qué decir de los de Vitoria. 22 años separan los inicios de la banda y el día de hoy. Desde el primer riff la gente se movía, no había nadie que no cantara junto a ellos su punk-rock, el publico acompañaba en cada estrofa y estaba totalmente entregado. En la primera fila vimos una fan joven en los hombros de su novio llorando de emoción. Poco después del inicio del set notamos una antorcha en el medio del publico que causó cierto pánico entre algunas personas y animó en otras.

Más adelante en el set Placi se lanzó al publico navegando por la marea de fans mientras que al final tuvimos un pogo digno de los grandes festivales. Para terminar invitaron a un fan para cantar con ellos “Mi vida”, luego que Placi se metiera otra vez entre el público.

Como guinda del pastel, lanzaron discos a la audiencia al final del show. Nos quedamos sin aliento.

Después de siete bandas del norte o la costa mediterránea, llegó el momento de dar la bienvenida a la atracción internacional, los noruegos Turbonegro. Empezaron con sonidos de teclado de “The Final Countdown” o “Enter Sandman” mientras Hank Von Helvete se escondió entre bambalinas al lado izquierdo del escenario. Empezaron con el primer tema de lo que ellos llaman deathpunk, un estilo propio con influencias de muchos géneros.

Como de costumbre, cada miembro de la banda salió vestido a su manera, parecían una versión sólida de Village People, digo “vestimentariamente”. Su fórmula de éxito. Los noruegos tienen un grupo de seguidores leales en toda Europa, algunos de los seguidores españoles estaban presentes de forma natural en el Navarra Arena, algo que pudimos ver durante todo el día en muchas chaquetas con parches de la banda.

Musicalmente, considero que faltaba algo y se notaba eso en el ajetreado bar y las muchas personas en la parte posterior de la sala o sentadas en el suelo a lo largo de los extremos. Lo que vimos antes de Turbonegro era mucho mejor.

Del deathpunk pasamos a una música mucho más alegre con La Pegatina, que combinan varios estilos como la rumba catalana y el ska. Desde la primera canción la fiesta comenzó mientras la banda fue recibida con un fuerte aplauso después de felicitar a Pamplona por el acenso a primera división del Osasuna. Un sector significativo de la audiencia fue parte de los 20.000 fanáticos que llenaron El Sadar durante su último partido al principio de la tarde.

Hacían coreografías en el escenario a la vez que se formaban pequeñas pistas de baile por todas partes de la sala. Los ocho miembros de la banda tuvieron su momento de gloria junto al cantante Adrià Salas, mientras en la sala muchas personas bailaban gracias a la música festiva y algo de alcohol.

De la música alegre con ocho integrantes sobre el escenario pasamos a un estilo más folk, pero no menos bueno y de muy buen ritmo, hablamos del conjunto de Burgos La Maravillosa Orquesta del Alcohol o mejor conocido como La M.O.D.A., con la voz raspada de David Ruiz apoyada por otros seis miembros. Una buena fusión de grupos que los influenciaron, tales como Arcade Fire, Dropkick Murphys o The Pogues entre otros.

Los de Burgos no decepcionaron y, contrario a la primera noche, la mayoría de la asistencia no se marchó después del cabeza de cartel que fue un pelín decepcionante en mi humilde opinión. Estuvo claro que las personas que estuvieron bailando durante el set de La Pegatina movieron sus pistas de baile para seguir divirtiéndose durante La M.O.D.A..

Tomó un tiempo, pero el segundo día de Iruña Rock en su tercera edición recibió algo más de visitantes que el primer día, según la organización unos 4000.

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Esta entrada fue escrita por Hughes Vanhoucke

5 comentarios

  • Andrea says:

    Tremenda mierda políticamente tendenciosa de reseña, además de redactada por un mono titi. Lo mejor, y casi único bueno de la noche fueron Turbonegro sin duda, aunque se hizo demasiado corto en comparación con truño grupos festivos que no deberían estar en un festival de… Rock? Otros potentes fueron Narco, de los que ni se habla.

  • Anónimo says:

    Conciertazo de S.A los mejores

  • Juandie says:

    Festival de lo más variado en su propuesta musical pero que hubo grandes bandas metaleras como SOZIEDADL ALKOHOLIKA o HAMLET que fueron dos de las bandas triunfadoras en dicho festival Navarro.

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