Crónicas

The Dead Daisies: Pura Diversión

«Una gozada el poder disfrutar de tan buenos músicos a tan corta distancia. Recomendable 100%»

9 julio 2018

Sala Caracol, Madrid

Texto: David Esteban Fotos: Antonio Vázquez

Enorme concierto el que vivimos en la madrileña y ya clásica sala Caracol. Honestamente, pensé que la entrada no sería muy numerosa debido a que era lunes y nos encontramos en plena época estival. Me equivoqué. El paso de los norteamericanos, tras haber cancelado su anterior gira por nuestro país, resultó ser un rotundo éxito tanto de asistencia como de espectáculo.

Antes de nada, señalar que la banda puso en marcha en Madrid -y por primera vez en su actual gira- una especie de reconocimiento a los fans por medio de un “meet & greet” y un breve acústico para las primeras cincuenta personas que estuvieran haciendo cola frente a las puertas de la sala. ¡Chapó! Lo negativo de tan restrictivo gesto es que el resto de congregados hubieron de esperar una hora extra hasta la apertura definitiva de puertas. Un detalle bonito pero que perjudicó a la gran mayoría de sus seguidores. Nunca llueve a gusto de todos y quien escribe sufrió en sus propias carnes dicho perjuicio.

Pese a ello, y tras la espera, salió a escena el supergrupo formado actualmente por Doug Aldrich (ex-Whitesnake, ex-Dio), Marco Mendoza (ex-Whitesnake, ex-ThinLizzy,), Deen Castronovo (ex-Journey, ex-Ozzy, ex-Hardline), John Corabi (ex-MötleyCrüe, ex-TheScream) y el polifacético David Lowy (se recomienda leer sobre él en la red), quienes, hasta hace un par de discos, no habían alcanzado la estabilidad necesaria para conformarse como la banda sólida y compacta y con visión de futuro que son hoy en día.

El carisma de la banda se puede constatar tan sólo con mirar esta instantánea.

Altamente motivados, moviéndose de un lado para otro y con un humeante escenario, acometieron sin compasión “Resurrected” y “Rise Up”, de su último trabajo, “Burn It Down”. Sin introducciones, sin cesar y directos a nuestra cara empalmaron con la molona “Make Some Noise”, demostrando que el hacer de los norteamericanos es el “old school hard rock” de suprema calidad y avalado, cómo no, por la incontestable carrera musical de todos y cada uno de los miembros de la banda. The Dead Daisies es un auténtico rodillo musical en vivo. Creedme. “México”, con bandera del país incluida, fue bien celebrada por los asistentes debido a su adictivo estribillo a la par que movido ritmo. Sin perder intensidad en ningún momento y con la banda haciendo gala de una increíble compenetración retornamos a los nuevos temas con “Dead And Gone” y “What Goes Around”. Impresionantes, con Marco Mendoza sin haber perdido un ápice de su eterno carisma, moviéndose en la frontal del escenario como si el bajo fuera una prolongación de su propio cuerpo, repartiendo sonrisas y púas en todo momento. Las siguientes, “Fortunate Son”, versión de la Creedence Clearwater Revival, “With You And I” y “Last Time I Saw The Sun” otorgaron el protagonismo al gran Doug Aldrich, quien, por otro lado, nada tiene que demostrar. El músico no dudó en entregarse  en cuerpo y alma ante la audiencia y demostrar sus grandes habilidades con el talk box, el slide y demás pedales. Una gozada el poder disfrutar de tan buenos músicos a tan corta distancia. Recomendable 100%.

Un setlist de lujo para una banda de lujo.

Tras un imponente y avasallador solo de batería de Castronovo -todo lo que pueda decir para describirlo es poco- llegó el turno de bajar las revoluciones y ofrecernos un impecable set acústico donde destacó a la voz el propio batería interpretando “Maggie May” de Rod Stewart y, por supuesto, la rasgada y sentida voz de John Corabi con un “Let It Be” que nos puso la carne de gallina. “Song And A Prayer” de su álbum debut y “Bitch” de su nuevo LP nos devolvieron la electricidad para, seguidamente, introducirnos a la banda al mismo tiempo que interpretaban extractos de “Highway To Hell”, “The Boys Are Back In Town”, “Rock ’n’ Roll All Nite”, “Smoke On The Water” y “Heaven And Hell”. ¿Qué más se puede pedir? Pues, en la recta final, un pegadizo “Long Way To Go” y un “Midnight Moses” espectacular seguidos de un infalible “Highway Star” que terminó por desatar la locura colectiva.

En definitiva, una noche inmejorable y un banda sobrenatural que esperemos siga la senda establecida hasta el momento para continuar ofreciéndonos buenos discos y fabulosos directos como el de anoche. En pocas ocasiones se puede disfrutar de tan buenos músicos en un espacio tan reducido. Todo un regalo, tanto visual como auditivo. No dudes en acudir a la cita si vienen a tu ciudad.

 

Puedes ver nuestra entrevista a The Dead Daisies a continuación:

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Esta entrada fue escrita por Redacción

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