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Crónicas

Ciudadela Tierra de Rock 2018

«El histórico Status Quo, bien secundado por Uriah Heep y Burning, lidera el festival navarro dedicado al rock clásico»

16 junio 2018

Parque Ciudadela, Pamplona

Texto: Aitor Zubizarreta. Fotos: Iñigo Malvido

Faltaba algún eslabón de la cadena, seguro, pero el festival pamplonés de la Ciudadela, centrado en sonidos primigenios, vino a ser una particular “Historia del rock” con ADN rockero de principio a fin, sin experimentos ni medias tintas. Un disfrute para los amantes del rock viejuno, dicho sea con todos los respetos. Juntar en un mismo cartel a tres dinosaurios como Status Quo (Reino Unido, 1967), Uriah Heep (Reino Unido, 1970) y Burning (Madrid, 1974), más el doble aperitivo de dos bandas jóvenes y retro como Kadavar y Jared James Nichols, que miran descaradamente a los años 70 (o incluso a épocas anteriores en el caso de los segundos), propició que unas 2000 almas se dejaran llevar durante ocho horas por los pasajes del rock clásico. Una especie de vuelta a los orígenes y a los sonidos de los años y 60 y 70 del pasado siglo.

Status Quo

Status Quo en “fecha exclusiva en la Península” (puntualizaba la promo) era el principal reclamo del cartel y la veterana audiencia lo corroboró con la mejor entrada, de largo, de toda la tarde-noche. El grupo no defraudó, con casi 90 minutos de rock lleno de éxitos para todos los públicos y una puesta en escena muy cuidada, repetida una y mil veces durante medio siglo de andadura, pero que aún conserva la magia de hacer feliz al respetable. Porque sí, las caras de los allí presentes eran de absoluta alegría y felicidad, desde el arranque con la rítmica “Caroline” y la sucesión posterior de clásicos como “Someting about you baby I like”, “Rain”, un medley que arrancó con “What you are proposing” (el grupo no mide bien la popularidad de este tema no dejándolo sonar íntegramente), la descafeinada “In the army now”, “Down down”, “Whatever you want”, “Rocking all over the word” (con ese épico riff tantas veces utilizados en su día por Platero y Tú, y luego Extremoduro, para cerrar sus bolos), y el doble bis con “Burning Bridges” y “Bye bye Johnny”. Lo que ocurre es que sin el fallecido a finales de 2016 Rick Parfitt, los Quo han perdido a su motor en escena, intensidad y personalidad. Al otro miembro fundador y ahora líder único, Francis Rossi, se le nota cascado, delegando muchas partes vocales en el teclista, bajista y hasta en el nuevo hacha sustituto, que no tuvo mejor ocurrencia que lucir una muñequera española… en Iruña. El grupo, dicho queda, salva la papeleta y no se arrastra en escena, pero se intuye que el final está cerca. Ley de vida.

Uriah Heep

Antes y después tuvimos también rock con mucha historia. El inicio de Uriah Heep con una descomunal “Gypsy”, de su LP debut de 1970, fue un chute de energía total. Con imagen de viejos pero auténticos rock stars, los británicos salieron poderosos, reclamando su lugar en la historia del hard rock, por mucho que siempre estuvieran a la sombra de monstruos como Purple o Zeppelin. Capitaneados por el guitarra y único superviviente de la formación original, el siempre sonriente Mick Box, melena blanca, gafas de sol y muy gesticulante y agradecido a los fans, Uriah Heep convenció. No fue la actuación perfecta porque sobró el largo solo del jefe de filas, que además llegó demasiado pronto y, por otra parte, tocaron 70 escasos minutos en vez de los prometidos 80, pero funcionaron bien en escena, con buenos músicos y carisma suficientes para defender gemas inolvidables del calibre de “Look at yoursef”, “Stealin”, una “Lady in Black” coreada por todos, “The Wizard”, la extensa “July Morning” y por supuesto el cierre con la esperada “Easy livin´”. Su imprescindible legado todavía emociona.

Burning

A Burning le quedó el honor de cerrar el guateque. Los Stones madrileños, el grupo canalla y macarra de la movida, la banda en la que militó el respetado y admirado Pepe Risi… Burning son eso y mucho más. De trayectoria personal y ajena a las modas, con el superviviente Johnny Cifuentes (teclas y voz) tirando del carro, el representante estatal del cartel sufrió un sonido descompensado en gran parte de la actuación, pero aguantaron elegantes y con tablas hasta ganarse al público con temas del calibre de “Como un huracán”, “Mueve tus caderas”, “Esto es un atraco”, “Que hace una chica como tú en un sitio como éste”… Leyenda Burning.

Antes de los tres ilustres nombres del cartel, hubo una doble ración de jóvenes que miran al pasado sin disimulo. Jared James Nichols es un tiarrón enorme, de larga melena rubia y que, pese a no haber cumplido aún los 30, toca las seis cuerdas con hechuras de guitar hero, rasgando con mucha potencia y con voz poderosa además. Lidera un power trío estadounidense de blues y hard rock, que se ventiló sus 40 minutos de concierto de manera ágil, hasta despedirse con “Mississippi Queen” y buenas sensaciones, imaginando lo mucho que se podría disfrutar de su repertorio en una pequeña sala.

Kadavar

Kadavar tiene más recorrido aunque, como con James, fueron pocos los que se acercaron a verles. El trío de Berlín nos pareció esta vez más suelto y comunicativo en escena, afortunadamente lejos del inmovilismo de pasadas actuaciones suyas. Salvo la preciosa y delicada “The Old Man” dieron cancha sin compasión, setenteros y oscuros, sacudiendo con un mantra hipnótico a mitad de un show cargado de feeling y psicodelia, en una descarga con los tempos muy bien medidos. Alcanzar cotas como las de, por ejemplo, Uriah Heep no será sencillo, pero el futuro es suyo. Mención aparte para la organización, cumpliendo horarios, con precios razonables y buen sonido en general. Una vez más, la vieja Iruña fue tierra de rock. ¡Por muchos años!

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Esta entrada fue escrita por Redacción

2 comentarios

  • Javier dice:

    Respecto a lo de la ocurrencia de la Bandera de España, debo agradecerselo al chaval, para que los euskonazis no olvidéis en que país habéis nacido (lo dice tu DNI), donde vivís y donde moriréis si no emigrais a otro país del planeta. Por lo demás, buen resumen del concierto. PD. Dejar ya la p política!!

  • Hijo de Marhuenda dice:

    Muy buen articulo. Y en cuanto a lo de la bandera española, estaría bien que los grupos que vienen se informaran un poco de la cultura y la realidad plurinacional de este país.

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