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LED ZEPPELIN: PREMIERE DE ‘CELEBRATION DAY’ EN ARGENTINA

2 noviembre, 2012 4:00 pm Publicado por  1 Comentario

Por César Fuentes Rodríguez

Para mí se trataba de una doble celebración, o mejor dicho, de un regalo de cumpleaños. No se da a menudo que uno festeje yendo a ver al cine una película de sus héroes de adolescencia, pero a mí me tocó. Van aquí unas cuantas impresiones extraídas de un cumpleaños feliz.

Ciertamente las comparaciones son odiosas, pero también inevitables. En una época ya remota y a través de años, legiones de adictos al rock se congregaban cada sábado en el mítico cine Lara para ver la eterna copia hecha jirones de “The Song Remains The Same”. Aquella fauna heterogénea de muchachos que no encontraban satisfacción para su peculiar apetito de cultura musical sin duda no puede compararse con la módica concurrencia que se acercó al Cinemark Palermo para instalarse cómodamente en sus butacas provista del reglamentario bagaje de pochoclos, nachos y gaseosa.

No sólo los tiempos han cambiado. Hoy ir al cine no representa una necesidad sino casi una molestia teniendo a mano los mil y un dispositivos que permiten abrir contenidos multimediáticos. El apetito musical puede decirse que se halla saciado aunque, igual que con la comida rápida, la cantidad no llega a suplantar la calidad. La leyenda, por otra parte, sigue intacta y con su legado acrecentado por varias generaciones. El comentario que hacía Garth en la secuela de “Wayne’s World” refiriéndose a su padre, eso de que él “podría arruinar un concierto de reunión de Led Zeppelin”, todavía tiene todo el sentido. Con Plant, Jones, Page y el hijo de Bonham ahí, haría falta la intervención de un hijo de puta muy grande para lograr que las cosas salieran mal. Poco importa que Robert ya no sea aquel joven semidiós griego de larga cabellera rubia, o que la decrepitud de Jimmy resulte imposible de disimular. Desde que el zafarrancho se inicia con “Good Times Bad Times”, uno sabe que la magia se ha hecho presente… ¡De pie, señoras y señores! La música de Led Zeppelin hace su entrada y no hay poder en el mundo que pueda bajarle un mísero galón a tanta magnificencia.

Sin embargo, se trata de una película, o al menos eso nos habían contado. Imágenes en una pantalla no conforman necesariamente una película, ni siquiera bajo el formato de documental. En “La Canción Es La Misma” había numerosas referencias ajenas al recital filmado durante las tres noches del Madison Square Garden en 1973, incluyendo las fantasías individuales de los cuatro músicos y el manager Peter Grant. Aquí, salvo un reporte noticioso en la apertura evocando una antigua y multitudinaria presentación en Tampa (Florida), se trata del concierto y nada más que del concierto, de punta a punta y sin otro apoyo narrativo que las escasas palabras que Plant le dirige a la audiencia entre tema y tema (que para colmo no vienen subtituladas en el cine). Page y los suyos apostaron al talento tras las cámaras de Dick Carruthers, quien se hiciera cargo del DVD de Zeppelin editado en 2003. El resultado es óptimo, por supuesto, pero no queda claro si se debe precisamente a la intensidad de las imágenes, que en lo referido a montaje, calidad y edición constituyen apenas un producto correcto. Los objetivos parecen meterse en el espacio personal de los músicos, captando el entusiasmo y la entrega de una noche que fue sin dudas excepcional pero también en el papel de mirones insolentes que revelan planos y gestos superfluos. En filme vemos todo del show, pero casi nada del evento. Por mi parte, hubiese preferido más tomas de la multitud, más caras extáticas y emocionadas, más del delirio ambiente. No hubiese excluido las declaraciones de los músicos, ni de los fans, ni las estampas de los alrededores del estadio al congregarse la muchedumbre ni el asombro melancólico de la desconcentración. La mística de un gran show la componen muchos elementos, y aquí tratan de convencerte de que el Sistema Solar es el Sol, sin mostrarte los planetas.

Todo conduce a la música, y en ese sentido no falta nada. Robert Plant se come el espectáculo haciendo gala de su estupenda forma, poniéndole sonrisas y dinamismo a sus inflexiones y llegando adonde algunos pensaban que no iba a llegar. John Paul Jones, que era un bajista y organista extraordinario en aquellos días, se ha convertido en un monstruo con los años, acaparando los resquicios de la guitarra hasta ahogarlos con desenvoltura y precisión. Page transpira, babea y se estremece en muecas imposibles mientras saca milagros de su instrumento que tienen mucho menos que ver con la prolijidad que con la inspiración. Mientras Jason golpea incólume los parches sin pretender el carisma de su padre, tan sólo enseñando la fibra familiar como una marca de fábrica de esas que cubren las garantías de por vida. Se hizo presente el arco de violín en “Dazed And Confused”, y la guitarra de doble mango en “The Song Remains The Same” y… claro, “Stairway To Heaven”. -“¿Viste, Ahmet?, la hicimos…” -dice Robert al final, como recalcando que para el homenaje todo estaba permitido. Vale la pena hundirse hasta las cejas en la majestuosidad de “Kashmir”, enroscarse en la tortuosa “In My Time Of Dying” o experimentar la ocasión única en que tocaron “For Your Life” en vivo. Y luego desatarse en los bises con “Whole Lotta Love” y “Rock And Roll”. ¿Mi postal favorita? Sí… cuando los cuatro coinciden sonriendo en el acorde final, el lente los toma desde bambalinas y se transforman de vuelta en aquellos cuatro tipos llenos de rock y fantasía que engalanaban la pared de mi pieza, indómitos y emblemáticos, con el brío que todavía ejercen sobre uno los sueños cuando apenas abre los ojos.

Si vas a ver “Celebration Day” tenés que meterte en la cabeza que no te vas a encontrar nada que te sorprenda salvo los músicos y su música, como en cualquier concierto. Aunque, sabélo, tratándose de Led Zeppelin, nunca es poco decir.

LOS DATOS

El 10 de diciembre de 2007, en el London’s O2 Arena se llevó a cabo el concierto a beneficio en homenaje al ejecutivo musical Ahmet Ertegun, presidente y fundador de Atlantic Records fallecido el año anterior. Led Zeppelin se reunió como acto central dando así su primer recital completo desde la muerte del baterista John Bonham en 1980 en una reunión pensada únicamente para este evento con la participación de Jason, el hijo de John, en batería y segunda voz en dos canciones. Aunque hubo una demanda superior a los 20 millones de tickets, el show pudo ser presenciado apenas por 18.000 afortunados espectadores. El recital se grabó a 16 cámaras con la dirección de Dick Carruthers y la edición hogareña como prospecto. Luego de varias idas y venidas, el lanzamiento de “Celebration Day” se confirmó en varios formatos comerciales de video para el 19 de noviembre de este año, previo estreno en cines el 17 de octubre en diversas partes del mundo. El martes 30 de octubre fue el día de la avant premiere de “Celebration Day” en Buenos Aires. Y el estreno oficial en Argentina, los días 8, 9 y 10 de noviembre en las distintas cadenas.

EL SETLIST

“Good Times Bad Times”

“Ramble On”

“Black Dog”

“In My Time of Dying”/”Honey Bee”

“For Your Life”

“Trampled Under Foot”

“Nobody’s Fault but Mine”

“No Quarter”

“Since I’ve Been Loving You”

“Dazed and Confused”

“Stairway to Heaven”

“The Song Remains the Same”

“Misty Mountain Hop”

“Kashmir”

Primer bis:

“Whole Lotta Love”

Segundo bis:

“Rock and Roll”

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Esta entrada fue escrita por Redacción

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