Se ha perdido una figura ciertamente interesante en la escena musical: la banda de estudio. Durante varias décadas, era frecuente ver muchas bandas que hacían grandísimos discos que, por la complejidad técnica y su ambición musical, difícilmente podrían tener una traducción sobre las tablas. El ejemplo más paradigmático pudo ser la segunda mitad de la trayectoria de los Beatles, pero hay cientos de otros ejemplos de obras magnas que no tuvieron su defensa en vivo.
Lo que para uno puede ser una decisión consciente con el objeto de preservar la naturaleza de su obra y respetar a su audiencia, para otros, como el mismísimo Keith Richards, de los Rolling Stones, es todo un acto de cobardía. Así lo manifestó en una entrevista concedida en 1988 y recientemente rescatada de la hemeroteca por el portal Ultimate Guitar.

“Creo que es necesario que un músico toque frente al público, y creo que eso te proporciona un mayor incentivo y más ideas para crear mejor música. Eso es por lo que, para mí, si escribes canciones, creas álbumes y no sales de gira, lo que estás haciendo es aislarte de las personas que escuchan tu música. Así que lo que realmente estás haciendo es acobardarte. Te tienes que currar lo que haces en directo. Tienes que trabajar esa parte de enfrentarte a tu público. Es una parte del trabajo, y ayuda a la otra parte del trabajo”, comentó, trasladando en el proceso interesantes pinceladas de su proceso creativo.
Otra icónica banda de aquella era que decidió dejar de tocar en directo en los 70 fue Steely Dan (sí, sabemos que luego recularon). En aquella ocasión, explicaron que su falta de motivación se debía a su incapacidad de replicar en vivo la perfección de sus álbumes. Por suerte para Richards, el alma del rock no reside ahí. Precisamente, una de las cosas por las que defiende en esta misma entrevista el valor del directo es esa imprevisibilidad del directo. No hay dos noches iguales: “Dependiendo de la noche, una banda puede ser la mejor banda de rock ‘n’ roll del mundo. Algunas noches, sí, esa banda eran The Rolling Stones. Otras noches, no lo éramos ni de coña. Depende de cada concierto. Lo que tienes que hacer es intentarlo y dar todo de ti. Algunas noches, algo se apodera del escenario, miras tus dedos y dices: «¡No puedo estar haciendo esto yo! Es demasiado bueno. No tocas así, pero realmente no lo puedes controlar»”.
En esas veladas, el guitarrista considera que está siendo poseído por alguna especie de espíritu. “Pero, en otras, sabes que cualquier otra banda ahí fuera hizo un mejor trabajo que el que tú hiciste”, confiesa.
'Foreign Tongues': lo próximo de los Rolling Stones
Esta brillante apología del directo, como sabéis, ha definido la trayectoria de los Rolling Stones. Solo tienen una deuda pendiente: ‘Foreign Tongues’, un álbum que verá la luz el próximo 10 de julio y del que todavía no se ha desvelado si estará acompañado de algún tipo de gira.
Por ahora, Richards ha adelantado que el disco no se presentará en 2026. Eso sí, nos ha confesado que espera hacerlo “lo más pronto posible”.
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