Impredecibles, de gran despliegue técnico, sorprendentes, fascinantes, divertidos, salvajes, asombrosos y versátiles. Así suenan en directo The Aristocrats, el trío de rock fusión instrumental compuesto por tres instrumentistas de élite como Guthrie Govan (guitarra), Bryan Beller (bajo) y el alemán Marco Minnemann (batería) que, de la mano de Madness Live, llegan nuevamente a España. Serán seis conciertos, comenzando el sábado 9 de mayo en Palma de Mallorca (Es Gremi) y continuando el 11 de mayo en Bilbao (Kafe Antzokia), 12 en Madrid (Teatro Eslava), 17 en Sevilla (Sala Custom), el 19 llegarán a Valencia (Rock City) y cerrarán el 20 en Barcelona (Sala Apolo). Las entradas están a la venta en este enlace.
En una charla de batería a batería, (el entrevistador también lo es) Marco Minnemann reflexionó junto a Hernán Osuna sobre la carrera de más de quince años de The Aristocrats, la química entre sus tres miembros, las canciones de 'Duck' (último LP del grupo) que suponen un reto a la hora de tocar, la intensidad de los shows, consejos para cuando cometes un error en directo ("Deberías dejarlo ir", asegura Marco) y más.
Pregunta obligatoria: ¿Cómo va la gira hasta ahora? Habéis estado tocando en Suecia, Noruega y otros países.
“Empezamos en Atenas (Grecia) y luego fuimos a Alemania, Suecia, Noruega, Estocolmo (Suecia), que aquí es donde me pillas, y luego iremos a Finlandia, Turquía, España en mayo, Portugal, Francia, Inglaterra, Irlanda, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo. Estaremos girando por todos lados hasta el 5 de junio”.
Prácticamente, estáis tocando cada noche, con lo cual hay un diálogo muy profundo entre Guthrie Govan, Bryan Beller y tú. Es casi como una meditación musical zen, ¿cierto?
“Bueno, aprendes a nivel personal, y en la vida en general, los hábitos de cada uno y hacia dónde van musicalmente; la química que hay en ello. Tocamos desde hace mucho tiempo juntos, y eso se da de manera natural. Pero la química entre nosotros estuvo desde el principio. Ahí es cuando te das cuenta de que tienes algo bueno entre manos. Y lo cierto es que tocamos muy seguido en directo, lo cual hace que la cosa mejore y refuerce el vínculo”.
Vuestro último disco, ‘Duck’ vio la luz en 2024. ¿Saldrá una continuación de ese álbum en algún momento?
“No creo. Creo que tomaremos una ruta musical completamente diferente. No creo que haya una secuela de ello, más bien será algo distinto. ¡Veremos!”
En cuanto a la lista de canciones de ‘Duck’, me encantó el primer tema, “Hey, Where’s My Drink Package?”, que es agresivo, cañero y tiene cosas de fusión, y “Sittin' With A Duck On A Bay”, con ciertos aires de jazz. ¿Cuál es tu canción favorita de este LP? ¿Hay algún tema que te suponga un desafío al tocarlo?
“Es difícil que haya una canción favorita de un álbum, porque tratamos de lanzar todo el material que resuma lo mejor de nuestras habilidades. Cada track tiene una historia que contar y es fuerte en su propio elemento. Gracias por lo que mencionaste de esas dos canciones, ambas son de mi autoría. Cada uno escribió tres temas para el LP. “Hey, Where’s My Drink Package?” es una canción interesante para tocar porque tiene un patrón de cuatro contra cinco, así que cuando tienes esos acentos, debes pillar el feeling con la banda entera. Suena con mucho groove, pero tienes que prestar mucha atención.
Otro tema desafiante es “This Is Not Scrotum”: hay muchos detalles y cosas de las que estar pendiente. Lo mismo ocurre con "Here Comes The Builders", que presenta una gran cantidad de síncopas. Son complejos, y también pasa eso con “Sitting With a Duck On a Bay”, que es jazzera. Es muy importante tocar con la actitud y las dinámicas adecuadas. Como decía, son tracks complejos, pero cuando los tocas constantemente en vivo de alguna manera los tienes interiorizados”.

¿Cómo sueles enfocar tus solos de batería cada noche? ¿Empiezas con alguna idea preconcebida?
“Vale, sí que hay partes a las que recurro solo porque así mis compañeros de banda también saben que el solo está llegando a su fin. Pero los primeros cuatro minutos, o incluso más, siempre son completamente improvisados. Nada es como fue la noche anterior. Así que esas partes son totalmente libres y no tengo ni idea de lo que voy a hacer. Pero me adapto a la sala y al público, a cómo me siento, si toco un solo más orientado al jazz o uno más de rock duro o algo así. Depende de la sala.
Si estás tocando en un teatro, es más jazzístico y dinámico. Y si tocas, por ejemplo, en un sitio como el Zeche Bochum en Alemania, que es más rockero o heavy, todo se siente más metalero, y comienzas con un poco más de energía. Pero luego hacia el final del solo tengo unos ritmos característicos que el público y mis compañeros de banda perciben ya como: “Vale, es momento de acercarse al escenario”. Así es como generalmente diseño mis solos”.
Los sets de The Aristocrats suelen ser muy intensos y exigen una gran destreza técnica y resistencia. ¿Haces algún tipo de entrenamiento físico para prepararte para las giras? ¿Precalientas antes de tocar?
“No, la verdad es que no. Toco un montón en casa, y en las giras también, así que ese es mi entrenamiento. La batería es un instrumento muy físico. No precaliento, sería entrenar antes de entrenar. Imagínate, soy el único de los tres que no deja el escenario en todo el show, los otros tienen un descanso de doce minutos cuando toco mi solo (risas). Guthrie puede ir y fumar un cigarrillo, o pueden ir y relajarse. Pero yo no, ¡estoy ahí a tope dos horas por noche!”
¡Quemas calorías todas las noches!
“¡Exacto!”
Tenéis seis conciertos en España en mayo, y el último será el día 20 en la Sala Apolo de Barcelona. Quería preguntarte si hay alguna anécdota sobre España que quieras compartir, y si algún batería de aquí te ha llamado la atención. Aparte de Jorge Garrido, más conocido como el Estepario Siberiano, claro.
“Oh, bueno, el Estepario es fantástico. Antes que nada: amo España, me encanta ir allí. Siempre hay una sensación genial, y la gente suele cantar las canciones sola, por su cuenta. No es algo que pase en todos los países, quizás en Latinoamérica, en lugares como Argentina. España es similar, y eso nos hace sentir muy bienvenidos.
Disfruto la comida y el hecho de que puedas conseguir comida entrada la madrugada, no solo la típica pizza después del show. En cuanto a los músicos, debo contarte que recientemente toqué con un bajista fantástico de Valencia, Vincen García. Es genial, y creo que vamos a tocar de nuevo en su ciudad”.
Llevas ya 15 años en The Aristocrats. ¿Qué puedes decirnos sobre este largo recorrido junto a tus compañeros de banda?
“Es remarcable haber durado tanto tiempo como banda, porque nadie lo vio venir. Uno está acostumbrado a tocar con un artista o grupo, hacer un tour, tocar por uno o dos años y continuar con otra cosa. Esta fue una banda que formamos y pensamos como proyecto en plan "Ok, hagamos algunos bolos juntos". Así que haber construido una carrera y una base de fans y ver cómo esto crece es algo hermoso. Las cosas no empeoran, solo mejoran. La audiencia y los seguidores no paran de crecer, así que espero que podamos seguir girando por el mundo y haciendo a la gente feliz”.
También soy batería y algunos días sentí cierto pánico escénico cuando estaba tocando en directo. ¿Tienes algún consejo en torno al miedo de cometer errores?
"Deberías dejarlo ir. Sé claramente a lo que te refieres, me pasaba un poco hace cierto tiempo de obsesionarme con los errores, pero es algo bueno. Aprendes de ellos. Si te equivocas en un arreglo o algo así, la próxima vez lo harás mejor. Está bien. Y siempre digo que es así como tiene que ser: no puede ser todo perfecto todo el tiempo. Quizás tenga dos o tres canciones perfectas en el set y el resto es algo más "random". Grabamos cada show y buscamos las mejores partes de cada canción, las mejores tomas. Y si hay algo perfecto, es tiempo de parar".
Nómbrame tres artistas que te hayan llevado a la música.
“Queen, Led Zeppelin y The Police. Debería mencionar a Frank Zappa también, y me encanta Kate Bush. Hay un montón de músicos, pero esos que mencioné serían mis esenciales”.
Escucha ‘Duck’ en Spotify:
La culpa de que haya comenzado con la batería la tienen Guns N’ Roses, Queen, Soda Stereo y Maná (nací en 1987, eso lo explica). Estoy en el periodismo desde los 19 años y, como músico, he grabado varios discos. Me gustan diversos géneros musicales y constantemente quiero investigar cosas nuevas.
Mi sueño es tocar en un show sold out en Londres, Madrid, Dublín o Buenos Aires. Bah, ¡que me paguen por tocar la batería en cualquier sitio!


