Los gaditanos Más Madera se preparan para lanzar un nuevo zarpazo de puro rock and roll en forma de disco con el que continuar la destacada senda dibujada por trabajos como ‘El mundo necesita rock and roll’ y ‘Rock & Roll’. Isa Pastoriza a la voz, Rosa Amor al bajo, Santi Gallardo a la guitarra y Manolo Monzón a la batería siguen al pié del cañón en esta nueva etapa sobre la que el cuarteto al completo habla con Diego M. Roig.
Vuestra música bebe del hard blues y del rock & roll más clásico. ¿Qué artistas o discos fundacionales sentís que marcaron la identidad sonora de Más Madera?
(Rosa) “Creo que Más Madera se ha creado una personalidad muy única y diferenciada. Con carácter rockero pero muy fresco, tan fresco como el aire que nos rodea en Cádiz. Otra cosa es que nos gusten grupos que nos han influenciado más bien en querer dedicarnos al rock, pero tratamos de hacer una música muy nuestra”.
En un panorama musical dominado por sonidos urbanos alejados del rock, ¿qué significa hoy defender un sonido tan orgánico y directo como el vuestro?
(R) “Supone ya casi una cruzada personal por salvar algo tan importante como es el rock. No voy a hacer crítica negativa hacia esos sonidos urbanos que invaden el panorama musical, pero es verdad que nos estamos alejando de aquello que nos alegra el día a día, que nos hace bailar o simplemente mover un pie al ritmo más rockero. Por otro lado, nos alejamos de la creatividad y capacidad de generar rock de aquello que nos rodea día a día. Hoy en día, la música está dominada por la IA, donde se pierde todo lo anteriormente mencionado. Pero esto ya es entrar en otro debate”.
(Manolo) “Significa apostar por lo que hacemos… que lo hacemos muy bien, por cierto”.
(Isa) “Es más o menos nadar contra corriente, pero, como dice Manolo, apostando muy fuerte”.
Isa, tu presencia vocal y escénica es una de las señas de identidad del grupo. ¿Cómo construyes, o has construido con los años, ese estilo interpretativo tan y expresivo?
(Is) “Hay que sentir y vivir lo que se hace; acariciar cada nota, agarrar cada riff y, sobre todo, creer en uno mismo. Esa confianza es la que hace que interprete y actúe de esa manera”.
Vuestras letras mezclan energía, actitud y, a veces, crítica social. ¿Cómo surge vuestro proceso de composición? ¿Empieza en el riff, en la letra o en la conversación entre los cuatro?
(Santi) “Normalmente, las ideas para los temas se me ocurren a mí. Se las cuento a Isa, y ella las desarrolla en una letra. Después le metemos la música y vamos ajustando la canción a métrica. Manolo también trae ideas, estribillos, riffs… e igualmente se les va dando forma. Pero lo más importante de todo a la hora de componer es tener un estribillo ganador y una idea que se pueda desarrollar bien”.
Habéis compartido escenario con figuras grandes del rock español. ¿Cuál ha sido la experiencia en directo que más os ha marcado como banda?
(R) “Yo soy la más nueva del grupo, y ello supone el haberme perdido grandes oportunidades, aún así he podido conocer a Johnny de los Burning, que me pareció una grandísima y cercana persona. Bueno, y ahora he tenido la gran suerte de haber conocido al gran maestro de la producción, director musical y guitarrista de Loquillo, Don Josu García, Y los que vengan ahora, ¡que vendrán! ¡Ya montaré un collage en mi casa con todos!”
(M) “Para mí, conocer en persona a Leño al completo”.
(Is) “Carlos Pina y Johnny Burning son muy cercanos, por ejemplo. También hemos compartido escenario con Boikot, Barón Rojo, Reincidentes… Pero, sin duda, la experiencia que más me ha marcado en mi vida musical va más allá. Fue un concierto que di en Madrid con fiebre y anginas. Me tomé un pastillazo antes de cantar ¡y a correr! No solo salvé el bolo, sino que encima la peña se quedó encantada. Me marcó en el sentido de que, si salvé eso, puedo con todo, porque me encontraba realmente mal”.
(S) “La experiencia que más me ha marcado en directo, además de haber colaborado en el disco de Leño ‘Bajo la corteza’, fue haber tenido el honor de telonearlos en la presentación del mismo, que fue su última aparición en directo”.
El rock & roll tiene fama de ser un género “de directo”. ¿Qué buscáis transmitir en un concierto que no se pueda captar en un disco?
(R) “En directo tratamos de que ese público que viene a vernos se lo pase igual que nosotros. Vivimos los conciertos con intensidad y agradecidos de estar ahí. Son conciertos divertidos, donde desde el primer acorde ya están bailando y al instante cantando con nosotros nuestros estribillos. ¡Eso no tiene precio!”
(M) “La actitud, la presencia y la fuerza que tiene Más Madera sólo se puede ver y expresar cuando nos juntamos para dar un bolo, ya haya cien o mil personas”.
(Is) “Aparte de suscribir cada palabra dicha por mis compañeros, yo miro a la gente a los ojos, intento transmitir “el veneno”: que el que venga lo flipe tanto que ya tenga que venir a vernos siempre que vayamos por su ciudad”.
Vuestra trayectoria demuestra una evolución clara. Si miráis al pasado, ¿qué ha cambiado más en la banda desde vuestros primeros años?
(R) “Creo que en Más Madera ha cambiado teniendo hoy en día un aire fresco, aire proporcionado por la bajista nueva (risas). Bromas aparte, hablando de mi persona y haciendo hincapié en que he sido la última incorporación, creo que, personalmente, he cambiado muchísimo y he ido absorbiendo de mis compis, de los que he aprendido muchísimo, y que, poco a poco, cada vez me hacen más grande. Es precisamente eso lo que creo que se nota hoy en día en Más Madera: madurez, solidez y unidad entre estos cuatro locos”.
(M) “Ha cambiado todo: el tipo de música, por ejemplo, primero hacíamos heavy metal, luego speed metal y thrash, y ya por fin rock and roll, que es lo que mejor se nos da”.
(Is) “Ha cambiado todo, desde el tipo de música hasta la formación (menos Santi y Manolo, que son los miembros fundadores). Todavía recuerdo el día que Santi nos propuso hacer rock and roll; teníamos un disco de heavy y thrash metal “enjaretao”, y ahí se quedó (risas)”.
(S) “Cuando le propuse a la banda hacer rock and roll, le regalé una batería a Manolo y lo convencí para que fuera el batería de la banda en lugar de guitarrista; Manolo toca la batería como el mismo Dios”.
En una banda con perfiles tan distintos (formación clásica, rock de garaje, influencias blues…), ¿cómo gestionáis las diferencias creativas para convertirlas en un sonido coherente?
(R) “Creo que eso no es ningún inconveniente, al revés, en la multiculturalidad y diversidad está la belleza. Sabemos muy bien cómo adaptar y explotar esos recursos”.
(M) “No solemos tener diferencias creativas, exponemos los temas y luego decidimos”.
(Is) “Aparte de lo que han dicho mis compañeros, por supuesto, los temas nos tienen que gustar y estar nosotros convencidos de lo que hacemos. La premisa fundamental es llegarle a la gente; intentar mirar el proceso compositivo desde la objetividad y ver si los temas le pueden llegar a la gente o no”.
En vuestros últimos trabajos se percibe más producción y más intención en la narrativa del álbum. ¿En qué momento sentís que un disco está “terminado”?
(R) “Esto es como un hijo, creo que nunca se acaba. A veces se piensa en dar a alguna canción otra visión para darle aire fresco”.
(M) “Cuando tenemos diez temazos para grabarlos”.
(Is) “Cuando con una canción se me ponen los vellos de la nuca de punta o se me saltan las lágrimas, esa es. Pues el disco está terminado cuando las diez canciones me han producido esas sensaciones”.
La escena rock española vive un proceso de renovación. ¿Qué papel creéis que juega Más Madera dentro de ese renacimiento, y hacia dónde queréis llevar vuestro proyecto en los próximos años?
(R) “Esperamos ser unos de los grupos que abran camino a más grupos noveles que deseen adentrarse y enriquecer el mundo del rock. A Más Madera le vienen unos años buenos”.
(Is) “Nosotros estamos haciendo una apuesta muy fuerte para estar en la primera plana del rock nacional, y vamos a estar en ese renacimiento rockero”.
(M) “Somos una banda que estará ahí, en la brecha, para que todo el mundo nos escuche y valore. Llegaremos al infinito y más allá”.
Estáis trabajando ya en vuestro cuarto disco con la vista puesta en 2026. ¿Qué podemos esperar de él y cómo le daréis forma?
(R) “Para este cuarto trabajo, tendréis que olvidaros de los tres anteriores, pues no tiene nada que ver. Claro está que es rock, y tendrá ese carácter descarado y temas del día a día, pero su sonido será diferente, y su ejecución, igual. Hemos tenido el gran privilegio de grabar con Josu García, y no solo nos ha producido, sino que ha trabajado en el disco como arreglista”.
(Is) “Podemos adelantar que será un discazo de rock and roll en el que trataremos temas e inquietudes de la peña en general, y de las mujeres en particular. Se le canta poco a las mujeres y sus problemas, y eso va a cambiar”.
Escucha a Más Madera en Spotify:
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