Algunas bandas nacen, sin más, y otras parecen venir de una inercia casi inevitable. Linaje pertenece a esa segunda categoría: un grupo joven, con Aarón Romero (voz) al frente, que sabía desde bien pequeño, que la música no era un sueño, sino una forma de vida y de estar en el mundo. Hijo de Kutxi Romero, no rehúye el peso del apellido, lo abraza. Y desde ahí construye un discurso honesto y generacional. Hablamos de sus raíces, del barrio, de los temas que le inspiran a la hora de escribir; de lo que significa crecer rápido y volver a Berriozar despues de los conciertos. Hablamos de esa estirpe de artistas cuya última manifestación es Linaje.
Aarón, siendo tan joven, ¿Cuándo comienzas a interesarte por la escritura, por la música, a componer canciones?
"Yo tengo un recuerdo en primero de la ESO de una profesora, que cuando estábamos empezando a dar la poesía en Lengua todo el mundo escribió una poesía y luego la corrigió, nos la devolvió, pero la mía se la quedó y nunca me la llegó a devolver, y me gustaría tenerla. No tengo un recuerdo mío sin una guitarra en la mano. Para cuando me di cuenta ya tocaba y ya escribía desde bien pequeño. Tengo vídeos con cinco años con Kutxi tocando la guitarra y yo acompañando con el cajón, con cinco añitos, seis.
También todo es consecuencia de las fiestas que montamos aquí en el Kutxitril. Yo qué sé, pues un día veías a Fito aquí, ¿sabes? y decías: "Hostia, yo quiero tocar como este". Entonces, subía a casa, cogía la guitarra e intentaba copiarle, o veía a Evaristo, le escuchaba hablar y decía: "Hostia, este tío está tronado. Yo quiero ser como este". Y eso, desde bien pequeño empecé haciendo canciones y de repente un día me encontré con diez y llamé a estos chavales para hacerlo. Desde pequeño he sido muy observado, queriendo absorber todolo que veía a mi alrededor que me ha hecho ser lo que soy. Cojo un poco de este, un poco del otro, y estoy muy contento de cómo ha sido mi proceso musical".

En algunas bandas se oculta la historia familiar. Ser hijo de parece que es un lastre, y tú al contrario, lo muestras con orgullo, ¿no? La estirpe, el linaje…
"Querer ocultarlo creo que es algo estúpido. Tampoco me parecería mal ocultarlo. Quiero decir, si quieres hacer tu camino solo. Lo que me parece muy feo es renegarlo".
Tú lo reivindicas, además.
"Claro, claro, yo no lo oculto. Yo lo saco con orgullo a muerte y cuento cómo ha sido mi vida. Y en mi vida están mis padres, ¿no? Como a cualquier artista cuando le preguntan de dónde aprendió o cuáles fueron sus primeras escuchas. La casualidad es que mi padre sea Kutxi Romero, cantante de Marea. "No, yo no me parezco en nada a mi padre, yo voy a hacer mi camino, que él haga el suyo". Eso es estúpido. Qué más orgullo hay que que sacar pecho por tu familia. Si encima es algo bonito. Es un linaje familiar que ha llevado a que todos en esta familia, menos currar, hacemos cualquier cosa, (risas). Hay cualquier excusa para irnos por ahí".
Además de a tu familia, también es bonito que reconozcáis en los bolos la labor de quien os ha hecho crecer, que no todo el mundo lo hace: Alen, El Dromedario, Kolibrí…
"Es una barbaridad lo que ha hecho Alen por nosotros. Yo con Alen hablo todos los días sobre cómo mejorar. Si vas con la idea de: "No, una discográfica, estos nos van a intentar cholar… bah". Si vas con esa idea, pues al final te la crees solamente tú.. Yo fui al Dromedario queriendo trabajar y crecer con ellos, que me parecen una discográfica de puta madre que apuestan por bandas jóvenes y bandas emergentes. Y estamos creciendo poco a poco".

¿Desde dónde escribes tú, Aarón? Desde la experiencia, la reflexión, los paseos por el pueblo, no sé, los pensamientos cuando te vas a dormir…
"Pues al final uno escribe lo que ve. Y es lo que yo digo, que yo escribo igual que un chaval de mi edad, ¿no? Igual. De sus fiestas, de sus novias, de su barrio, de su gente. Lo que pasa es que yo he crecido en un entorno que me ha dado pie a poder hacerlo con otro tipo de lenguaje, igual más poético. Pero los temas son los mismos. El primer disco, 'Desataron a los perros' habla de nosotros, de la banda, de cómo empezamos. Luego tienes canciones de amor y de la gente que tengo a mi lado, de mi familia y de mi gente. Es un topicazo, pero el primer disco fue casi entero escrito a mi novia y ahora el segundo es a la misma persona, pero que es a mi ex, ¿sabes? Entonces digo: "Vaya puta mierda, no avanzamos de personas".
Y ahí vamos, escribiendo a Berriozar, que le debo, me parece, que todo. Creo que de lo que más orgulloso estoy de lo que ha hecho mi padre y mi madre por mí, es haberme criado en Berriozar. Eso sí que me hace poder levantarme cada día y sentir que soy igual que todos, porque en este mundo se le puede ir la olla a cualquiera. Pero volver aquí a mí me hace ser feliz y volver a ser el mismo tonto. Es lo que me salva la vida".
Hay una novedad en esta estirpe de artistas, que es cantar por primera vez en euskera...
"Mis antepasados no tuvieron la suerte de tener esa opción que casi todo el mundo tiene hoy en día, de poder aprender y estudiar en euskera, que el idioma al final es conocimiento, es una manera de expresarte, ¿no? De decir de dónde vienes y a dónde quieres llegar. Yo he tenido esa suerte, encima un idioma que durante tantos años ha sido menospreciado por este país y tantas veces que lo han querido callar, pues ya que tenía la oportunidad de sacar un disco, quería meter ahí una pincelada nuestra. Me parece que lo haremos en todos los discos, una por lo menos. Para que se siga escuchando".
¿No os da algo de vértigo haber pasado de cero a cien en dos segundos? Tu ya vienes de este mundillo, pero ¿Cómo lo viven el resto de los Linaje?
"Flipando. Ir rápido en parte tampoco depende de ti, ¿no? Depende del público. Tú estás y vas haciendo y si la demanda va para arriba, pues ya está. Tú tampoco eres dueño de dónde tocas, ¿no? Lo de ir creciendo al final no mandas tú, manda la gente. De lo que sí que estoy muy contento es que no nos hemos saltado ningún paso. Empezamos tocando en los bares de Iruña, en las sociedades donde nos dejaban, en peñas, en festivales que hacían los barrios.
Cuando ya se fue haciendo un poco más grande esto, pues nos dimos el lujo y dijimos: "Venga, vamos a un bar de Vitoria, a ver qué pasa ahí". Fuimos a un bar de Vitoria, se reventó el bar y dijimos: "Hostia, pues igual hay que hacer algo así, ¿no?" Y dijimos: "Vamos a salir de aquí, de Euskal Herria, a ver qué pasa". Salimos. Fuimos a Madrid, también llenamos la sala, una sala de noventa personas y hasta que de repente pues nos encontramos ahora haciendo Dos Rivieras. Hicimos una sala de noventa y a la siguiente que volvimos pillamos una de ciento cincuenta. Se llenó, pero hemos disfrutado todas. Luego cogimos una de trescientos, se llenó, pillamos una de seiscientos. Entonces, hemos querido disfrutar todos los pasos y yo creo que lo hemos hecho. Aunque haya sido rápido, hemos pasado por todos".
Y en toda esta vorágine, ¿Cuál es vuestra mayor ambición artística?
"Ahora, en este momento, es sacar un buen segundo disco, seguir presentándolo a la gente, que ya son muchos conciertos tocando las mismas. Por lo menos ahora hemos sacado una para la peña. Lo que va a marcar un sí o un no es hacer un buen segundo disco. Esa es nuestra ambición, es que la gente se quede contenta. Para eso tenemos que trabajar mucho en un segundo disco y no defraudar al público que está apostando ahí todo a muerte por nosotros".

¿Y vuestro mayor miedo?
"Pues que le pase algo a alguno de los cinco, porque esto es o los cinco o ninguno. Nos lo pasamos tan bien y hemos hecho ahí una familia muy guapa. Que le pase algo a alguno de nosotros que impida seguir haciendo lo que nos gusta. Ese es mi mayor miedo".
El primer disco está lleno de muy buenos temas, y tiene la riqueza de los primeros discos, y es que me parece un disco bastante ecléctico. ¿Qué tema podría marcar la continuidad en un segundo disco?
"Lo que hace una suma de todos es “A la luna le sobran canciones”. Yo creo que fue nuestro último single porque era lo que unía a todas. Esa canción tenía cachos más lentos como “El vendaval”, que es una balada ahí a medio tiempo. Luego se ponía rockera como “Ay, morena mía”. Tenía un estribillazo como “Nunca quise tu esqueleto”. Ibas a un, a un riff cañero. Luego otra vez como el “Desataron a los perros”. Acababas con un poco de flamenco, que ese toque siempre lo tenemos ahí un poco los Romero, y al final un cierre de puta madre.
O sea, es un poco la suma de lo que hemos querido expresar en este disco. Y a la hora del siguiente, pues el tema que hemos sacado, “La serenata”, que es el que ha dado el inicio, es un sonido mucho más compacto, una letra bastante más trabajada, unos coros muy bien metidos, una canción muy medida y muy bonita, que así va a ser nuestro segundo disco. Igual menos rabioso que este, porque al final cuando hicimos estas canciones teníamos dieciséis años, y en el primero entras a matar, pero seguro que el segundo es mucho más bonito.
Siempre que os he visto en directo ha sido en Navarra, donde os sigue bastante gente de Berriozar. Tengo curiosidad por saber cómo será un concierto de Linaje sin ese público de Berriozar. ¿Cómo se prepara el concierto del 24 en Madrid?
"La peña de Berriozar siempre nos acompaña a todos lados. A Madrid, pues vamos a sacar un bus ahí para que vayan los chavales. Pero ¿que va a haber? Pues un poco lo que te he dicho con “A la luna le sobran canciones”, queremos recoger en Madrid todo lo que ha pasado en esta gira. Contaremos con unos invitados muy chulos que no han colaborado nunca con nosotros, como el Rulo y otras sorpresas".
Recuerdas el primer ensayo cuando os juntasteis, ¿no? ¿Qué les dirías a los Linaje del primer ensayo?
"Yo les pediría perdón. A ellos y a sus familias, que si no les han echado de casa... Me acuerdo el primer mensaje que les mandé, que estaba yo con el batería y les dije: "Chavales, tengo diez canciones, ¿queréis montarlas para tocarlas en verano?" En verano. Y al final, pues bueno, cosas como el Guiri, que no había visto una guitarra en su vida, decirle a su padre: "Oye, papá, que hoy no voy a clase, que me voy a tocar a Granada", pues supongo que a su padre no le hace ni puta gracia. Aunque en verdad lo han entendido superbien, porque también siempre han estado un poco al lado de mi familia. Pero sus familias yo creo que están diciendo: "Hostia puta, ¿Qué hostias ha pasado con estos chavales? Con lo bien que estaban educados y al final se me van". Pero sí, sí. Ha sido un proceso muy guay y lo hemos sentido todos igual, con el mismo cariño".
Y dentro de, imagínate, diez años, ¿Qué quieres que se diga de Linaje?
"Yo más que quiero que digan, quiero que digamos que lo hemos disfrutado entre todos. Y por eso estamos trabajando tanto en estos discos, porque quiero que todos los discos se queden y que nos quedemos contentos con cada paso que hacemos, contentos de lo que hemos disfrutado y de haber hecho unos trabajos bonitos. Que no nos quedemos con la cosa de: "Ah, pues yo lo habría hecho de otra manera". No, por eso creo que hemos aprendido a cuidar tanto todo".
Supongo que en cierta forma esto es lo que más os enorgullece, ¿no?
"Sí, supongo que a todo artista es lo que más le enorgullece".
Ya adelantaste que termináis la gira el 9 de octubre en el Navarra Arena. ¿Qué se prepara para ese fin de gira?
"Ahí no llegamos con el segundo disco, ¿eh? O sea, va a ser con el primero otra vez. Entonces, no sé qué hostias haremos. Pues lo mismo que en la Totem, supongo. Y después, no sé, seguiremos trabajando en el segundo disco. Para el 9 de octubre tendremos también invitados, queremos hacerlo bonito y que la gente lo pase guay en casa, en un sitio como el Arena. Si fuésemos un grupo que toca por Iruña todo el día, pues igual la familia no iría a todos. Nos hemos pegado desde que empezamos tocando en la Txantrea, en Antsoain, aquí cada dos por tres y de repente te vas de gira y ya no tocas en casa. Pues para uno que tocas en toda la gira, pues va todo el barrio y va toda la familia a verte".
Y ya por terminar, unas preguntas rápidas para cerrar: Un disco imprescindible.
A mí el que me marcó, que lo he dicho muchas veces, ya no solo en lo musical, fue el de 'Los Potros del Tiempo' de Marea, que fue como un de repente: “hostia, qué guay”, el irme de gira ahí y ver todo el trabajo que había detrás. Pues ese disco y esa gira me hizo aprender muchísimo. Labores que no sabía ni que existían, toda la importancia que tiene cada persona que trabaja detrás del escenario. Yo me quedé flipado. Me encantaba ir a las pruebas de sonido y mirar cómo curraba toda la peña. Y ese disco fue un poco el que me marcó, que fue hace tres años, justo pues cuando empezamos con Linaje.
Y una canción inconfesable que digas: la gente no puede saber que me gusta.
"“Demasiadas mujeres” de C. Tangana. Eso es un temazo que me pone los pelos de punta. Sí, sí, esa me flipa".
Y un artista que crees que está infravalorado.
"El Poncho K o el Albertucho, ¿no? Esa gente que si fuese solamente por su talento tendrían que estar llenando todo".
Un concierto, tú que eres muy joven, que te hubiera gustado vivir como público.
"Alguno de Camarón, eso tendría que haber sido brutal, todos los gitanos ahí. O uno de Queen para ver a Fredy Mercury cantar".
Y vosotros que vais a crecer mucho más todavía, ¿Qué crees que nunca debería de perder una banda cuando comienza a crecer?
"Al Guiri, que no…una banda pierde al Guiri y se te va la vida (risas). Hemos crecido con estos y sabemos la importancia que tiene cada uno de la banda. Pero no sé, a uno, lo que te he dicho antes, el mayor miedo que tengo es que en cualquier momento, pues a alguien de nosotros le pase algo o decida no estar. Pero yo mientras nos quedemos los cinco, no va a pasar nada".
Aaron Romero se subirá a varios escenarios del país con sus Linaje, donde también encontramos a Asier Cuiral y Aimar Goikoa a las guitarras, Alain García al bajo y Asier González a la batería. Puedes conseguir tus entradas en su página web. Estas son sus citas programadas:
10 de abril de 2026 – Pamplona – Sala Totem
24 de abril de 2026 – Madrid – La Riviera
2 de mayo de 2026 – Bilbao – Kafé Antzokia
9 de mayo de 2026 – Logroño – La Fundición
16 de mayo de 2026 – Segovia – Segovia
12 de septiembre de 2026 – Madrid – La Riviera
9 de octubre de 2026 – Pamplona – Navarra Arena
Una cultura que atraviesa mi día a día: en las bandas que me sostienen, en los vinilos que me acompañan y en cada espacio desde el que intento aportar algo, ya sea en mi blog Entre Besos y Raíces o en medios como Arainfo y MariskalRock.
He publicado Rock y Rasmia, y en ello sigo: aprendiendo, aportando y escribiendo, sin dejar nunca de escuchar.

