abogados del ritmo
reylobo
Gernika Fest
estereofitos

Diez años de la muerte de Rober (Porretas): Su legado en 10 canciones

22 julio, 2021 11:49 am Publicado por  2 Comentarios

Tal día como hoy de hace diez años, una noticia conmocionó al mundo del rock en España: Roberto Mira, Rober, fundador, guitarrista, compositor y cantante de los Porretas, fallecía tras tres años de lucha con el cáncer. Se apagaba una de las voces más queridas de nuestra escena, que, aunque ya llevaba un tiempo alejado de la dinámica de la banda y de la música en general, muchos confiaban todavía en su regreso. Nacía una leyenda que se unía a otros tantos y tantos nombres dentro del mundo de la música que, por desgracia, nos dejaron antes de tiempo.

Sirva este artículo como homenaje a Rober a través de diez canciones que, por una razón o por otra, y de forma absolutamente subjetiva y personal, considero muy adecuadas y significativas para honrar su memoria en el día en el que se cumplen diez años de su fallecimiento.

Rober pa siempre (Sublevados)

Empezamos con una (la única) que no es de Porretas, sino un precioso homenaje en forma de canción a Rober y a su legado por parte de la banda Sublevados, nacida en San Sebastián de los Reyes en 1995, cuando Porretas ya gozaban de buen nombre, y que practican ese rock urbano punkarra heredado de los de Hortaleza. De hecho, los miembros de Porretas aportan coros y aparecen en el videoclip del tema, rodado, cómo no, en un parque y con litronas de por medio. Fue publicado el 22 de julio de 2016, es decir, hace exactamente cinco años y exactamente cinco años después de su fallecimiento.

Precisamente, esta canción de homenaje hace referencia a una escrita por el propio Rober como homenaje a otra banda de la que ellos también bebieron enormemente, Burning, y que, spoiler, cerrará esta lista: “Rober, ibas a flipar; todavía por aquí hay quien llora cuando suena “Y aún arde Madrid””.

Ahora lo llevamos bien

Su primer gran éxito de aquel primigenio ‘Que se vayan a hacer puñetas’, que vio la luz en 1991 (aunque ellos ya llevaban tocando desde la segunda mitad de la década anterior). Si bien no tuvo mucho tirón en su día, comenzó a sentar las bases de lo que sería el grupo en el resto de su carrera musical: Rock elaborado en bodega, que rezaba el eslogan de ese primer disco. Y “Ahora lo llevamos bien”, situado en el ecuador de los doce cortes que lo componen, es uno de los mejores ejemplos, con sonido de fondo de bar en su comienzo incluido: “Estamos tirados en el parque, siempre hay algo pa privar / vamos a por los litros, y a por unos porritos”. Además, con esta canción abren el último álbum de estudio en el que aparece Rober, ’20 y serenos’ (2011), en el que regraban sus canciones más míticas, ordenadas cronológicamente, con la colaboración de artistas de multitud de géneros (desde Fortu a Amparanoia, pasando por Pereza o Melendi, en aquel momento en la cresta de la ola del mainstream). En “Ahora lo llevamos bien” fue el legendario Raimundo Amador quien prestó su voz.

Última generación

Tras aquel primer ‘Que se vayan a hacer puñetas’ (1991) y ‘Si nos dejáis’ (1992), la creciente base de fieles de Porretas les permitió dar el gran salto y fichar por la multinacional RCA para grabar su tercer disco. Junto a otras imprescindibles de la banda como “Si los curas comieran chinas del río” o “La del furbol”, destaca la que da nombre al álbum, “Última generación”. Un canto a aquellos primeros años de juventud de finales de los setenta, con el rock and roll y el punk floreciendo en un país que acababa de salir de una dictadura y que vivía una explosión de libertad y de ganas de hacer cosas. La vida en los barrios, sin embargo, no era tan fácil, pero siempre se encontraban formas de buscarse la vida, como cantaba el considerado por algunos como el Joe Ramone de Hortaleza: “Pero no importa, pero aquí estamos; somos un poco más viejos, pero mucho más borrachos”.

Porretas

Siguiendo en orden cronológico, cómo no iba a estar esta. La historia de la banda, de cómo empezaron, condensada en poco más de tres minutos y medio. Pertenece a su disco siguiente, ‘No tenemos solución’ (1995), todavía con RCA y producido por el mismísimo Rosendo Mercado, y desde entonces es habitual que cierren con ella los conciertos, como también con ella cierran ‘20 y serenos’ con la participación de todos los invitados. Y por si no había quedado claro lo que son los Porretas, en su siguiente disco, ‘Baladas pa un sordo’ (1997), publicaron sus Doce mandamientos (qué rabia que desapareciese de sus directos).

Marihuana

Otra de las que tenía que estar por decreto. Y reconozco, como maticé al comienzo del artículo, que el hecho de que no aparezca la primera en la lista es por pura cuestión personal. Es su canción más reconocida, la que no falta en cualquier fiesta de pueblo, la que tanta gente ajena al rock conoce o al menos ha escuchado alguna vez… Para ‘20 y serenos’ se la pidió Pulpul, de Ska-P; vaya, qué sorpresa. La original, a la que aporta guitarra Raimundo Amador, pertenece al mencionado ‘Baladas pa un sordo’ (1997), año de nacimiento de servidor, y el que es posiblemente el disco que aglutine más hits de la banda una vez abandonado el barco de la multinacional: Si lo sé me meo”, “Jodido futuro, “Los doce mandamientos” o…

Hortaleza

También de ‘Baladas pa un sordo’ (1997), se trata de su “Extremaydura” particular. Después de narrar los orígenes del grupo (“Porretas”) y sus leyes fundamentales (“Los doce mandamientos”), faltaba contar al mundo entero cómo es su lugar de procedencia: un barrio situado “en el quinto coño de Madrid” y en el que a Dios, quién también cagó en Cáceres y en Badajoz, “se le olvidó poner Metro”; de hecho, y por increíble que parezca, la parada de Metro de Hortaleza, “el barrio de la juerga”, no fue una realidad hasta diez años después.

Barriobajero

Porque, como insistiré sobremanera con la última canción de la lista, Rober también dejaba momentos de mostrar su corazoncito; no todo eran cervezas, porros y crítica social. “Barriobajero”, del penúltimo disco de Porretas (homónimo, 2005) con Rober, es uno de los últimos hits de la banda que llevan su firma, y una auténtica joya compositiva sobre la depresión de la monotonía del día a día. Y, si “Marihuana” fue para Pulpul de Ska-P en ‘20 y serenos’, “Barriobajero”, sorpresa de nuevo, fue para Yosi de Los Suaves, uno de los mejores letristas sobre la melancolía y sus derivados que existen en nuestro idioma.

En el quinto pino

La banda en la última sesión de fotos con Rober, del mismo año 2011

Rober participó en aquel ‘20 y serenos’ grabado a finales de 2010 aportando coros y guitarra, en el que fue su regreso a Porretas tras tener que abandonar la formación durante la gira de ‘Once’ (2008) (en su lugar entró Manolo Benítez, quien se mantiene en la actualidad). Sus últimas imágenes públicas pertenecen al nuevo videoclip de Marihuana que grabaron con Pulpul, en el que ya se le veía muy hinchado a causa de la medicación, y al documental sobre la grabación de dicho álbum, en el cual también aparece hablando un poco sobre la historia de la banda y sobre el motivo de su ausencia hasta ese momento: “nada relacionado con drogas ni de ningún desfase de nada, tenía problemas con el estómago y el cuerpo me pedía un descanso ya. Ahora me tomo mis cervecitas, pero tranquilito”. En su momento se habló, incluso, de su posible y progresivo regreso a Porretas para la gira, pero el cáncer se reprodujo y la cosa comenzó a empeorar hasta ese fatídico desenlace el 22 de julio de 2011.

“En el quinto pino” no es su tema de mayor éxito ni el que tiene más reproducciones, e imagino que desaparecería de su setlist tras la gira del disco, pero fue la única canción nueva que incorporó ‘20 y serenos’ y es, por tanto, el último tema de Porretas en el que participó Rober. Fieles a su estilo, se trata de un homenaje a un garito mítico de Hortaleza del mismo nombre, en el que gastaron muchas noches los miembros de Porretas y donde presentaron el disco, y que echaría el cierre al año siguiente de la salida del álbum (como también lo echó, en 1999, La Cobela, otro de sus cuarteles generales, regentado por su guitarrista Bode, mote que viene de bodeguero). Para la grabación de “En el quinto pino”, además, invitaron a los dueños y a gente afín al local, creando un ambiente festivo que traslada muy bien el documental.

Pongamos que hablo de Madrid

El cantante y guitarrista en la Sala Taf de Arroyomolinos (Madrid)

Porretas tienen dos discos de versiones, uno de canciones más cercanas a sus gustos y estilo (‘Clásicos, 2000) y otro de clásicos de la música española (‘Clásicos II’, 2017). Y de ambos, es sin duda esta versión rockerizada del tema de Joaquín Sabina de 1980 la que ha obtenido mayor reconocimiento. Curiosamente, el ‘Clásicos’ de Porretas vio la luz casi cinco años exactos después de la muerte de Antonio Flores (1995), cuya versión, también de sonido más endurecido, de “Pongamos que hablo de Madrid”, es la más conocida.

Y por supuesto, nada del “cuando la muerte venga a visitarme, que me lleven al sur donde nací; aquí no queda sitio para nadie, pongamos que hablo de Madrid”, que decía la versión original de Sabina. En su disco en directo de 1986, ‘Joaquín Sabina y viceversa en directo’, el cantautor jienense cambió esa última estrofa por “cuando la muerte venga a visitarme, no me despiertes, déjame dormir; aquí he nacido, aquí quiero quedarme, pongamos que hablo de Madrid” (ndr: lo que cambia la vida en seis años), que los Porretas mantuvieron en su versión del año 2000.

Uno de los himnos más bonitos y reconocidos que posee la ciudad de Madrid, y que desde entonces no falta en ese famoso popurrí, junto con otras versiones que los de Hortaleza interpretan cuando se acerca el final de sus conciertos.

Y aún arde Madrid

Es que la gente piensa en Porretas y se debe pensar que son unos… porretas; haciendo canciones de… porretas. Pero luego a ver qué dices cuando te encuentras con joyas como “Y aún arde Madrid”, en mi opinión una de las canciones más bonitas que se han escrito en nuestro idioma y que es, además, un homenaje a través de continuas referenciasen su letra a una de las bandas fundacionales y más influyentes de la historia del rock and roll en España y a su guitarrista: Burning y Pepe Risi, quién se fue de esta vida catorce años antes que Rober para formar parte de esa lista mencionada en la introducción.

¿Conoces la versión “Aún arde… Hortaleza” de Haches? En ella, el también grupo del barrio madrileño toma la música del tema rehaciendo la letra en homenaje a Rober y Porretas

No es de extrañar, pues, que para ‘20 y serenos’ fuese Pereza la banda elegida por Porretas para reinterpretarla junto a ellos; salvando las distancias, el tándem formado por Leiva y Rubén Pozo, que anunciaría su separación momentánea a los pocos meses de la salida del álbum, es una de esas bandas que han bebido mucho de los de La Elipa. No en vano, colaboraron en diferentes ocasiones, Rubén Pozo ha grabado guitarras en el último disco de Johnny Burning y cuenta la leyenda que existe un disco grabado por Burning y Pereza guardado en un cajón.

Volviendo al tema, la original “Y aún arde Madrid” pertenece a ‘Hortaleza’ (2002), último disco de estudio antes de su legendario ‘Directo’ (2003), pero la versión escogida es un tanto singular. No es ninguna de estas dos anteriores, ni aparece recopilada en ningún disco. El día posterior al fallecimiento de Rober, los Porretas tocaban en el IslaRock de Valencia de Don Juan (León). Cualquier otro grupo habría suspendido su actuación, y todos lo hubiésemos entendido. Pero ellos se plantaron allí con el alma partida e hicieron lo que Rober hubiese querido que hiciesen: tocar. “Si no hubiéramos venido se habría cagado en Dios y hubiese dicho ‘estáis gilipollas o qué’. Porretas es rock and roll, la gente es rock and roll”, dijo Bode aquel día sobre el escenario con la voz entre cortada y a la par que se sobre impresionaba la imagen de Rober en la pantalla de detrás y comenzaban a sonar los primeros acordes de “Y aún arde Madrid”, a la cuál cambiaron ligeramente la letra a partir de ese día: “Hijos del barrio de Hortaleza” en vez de “hijos del barrio de La Elipa”, y “cuando el Rober nos dijo adiós, yo me abro” en vez de “cuando el Risi nos dijo adiós, yo me abro”.

Luego ese solo de “Hotel California”… para los que conocemos la historia de la canción, y todo lo que hay detrás, es muy difícil que no se nos ponga la piel de gallina e incluso se nos salte alguna que otra lagrimilla cada vez que suena en sus conciertos. Como cantaban los Sublevados al principio de este artículo: “Porretas, y Rober, pa siempre”.

Manuel Gamarra

Redacción
Etiquetas: , , , , ,

Categorizado en: ,

Esta entrada fue escrita por Redacción

2 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.