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Crónicas

Summer Breeze 2018

«Con 40.000 visitantes por día, Summer Breeze se puede contar entre los festivales alemanes más grandes»

Del 15 al 17 de agosto de 2018

Dinkelsbühl, Baviera (Alemania)

Texto y fotos: Hughes Vanhoucke

Después de un recorrido de unos 800 km, llegamos al pequeño aeropuerto de Dinkelsbühl (Baviera, Alemania). Son las tres de la tarde y acaba de comenzar la 21ª edición de Summer Breeze, un festival que además de mostrar a las bandas de heavy metal más conocidas, ofrece una oportunidad a dioses menores y bandas emergentes en el género del metal extremo. Con 40.000 visitantes por día, Summer Breeze se puede contar entre los festivales alemanes más grandes.

La primera banda que vemos es una que conocí recientemente, el conjunto sueco The Night Flight Orchestra, una súper banda con Björn “Speed” Strid de Soilwork y Sharlee D’Angelo de Arch Enemy y Spiritual Beggars entre otros. En un estilo de hard rock progresivo y sobre todo bombástico de los años ochenta, los suecos inician su actuación con las dos primeras canciones de su último plástico, que lanzaron hace poco, de una manera extraordinaria y que a primeras horas del festival pone una parte del recinto patas arriba con unos cientos de metaleros bailando. Björn Strid se ha puesto un traje morado para la ocasión, Sharlee D’Angelo lo hace con uno blanco como la nieve, mientras que las dos coristas están vestidas en trajes de azafatas. ¿Qué quieres con ese nombre de banda? Todo lo que la banda muestra suena o resplandece a los ochentas, estoy perplejo. Acabamos de llegar y ya podemos hablar de un momento fuerte del festival.

Desde el escenario más grande del día nos acercamos al Camel Stage, donde durante los cuatro días del festival, una pila de bandas emergentes dará lo mejor de sí mismas. La primera de ellas que vemos es Deathrite, un conjunto de death metal natural de la antigua Alemania del Este, presentando a dos nuevos miembros con los que están por acabar un cuarto larga duración, aunque hoy traen temas de metal extremo de sus primeros tres álbumes con el apoyo de unos miles de asistentes. Otra buena actuación a primeras horas del festival.

Al igual que la primera banda que vimos, Kataklysm lanzó un nuevo álbum hace unas semanas, un decimotercero registro llamado ‘Meditations’. Los canadienses acababan de aterrizar justo a tiempo para poder subir al escenario a la hora prevista. Desafortunadamente para quienes vinieron a escuchar el nuevo material, del que solo tocaron dos temas, el resto de canciones provenían del generoso repertorio de los canadienses. Algo que no molestó al resto de la audiencia. Es entonces cuando podemos distinguir a los primeros crowdsurfers y sobre todo mucha gente muy apasionada.

 

El primer día del festival, el 15 de agosto, se cumplen exactamente veinte años desde que el enorme Derrick Green subiera por primera vez al escenario con Sepultura, una banda legendaria que podemos ver todos los años en uno u otro festival, siempre con muchas ganas. Puede que tan solo quede Paulo Jr. como miembro original, pero gracias a un Andres Kisser, alma del grupo indiscutiblemente, esta banda suena fresca como ninguna otra y nunca decepciona en directo, y ciertamente tampoco hoy. Para celebrar este vigésimo aniversario, Sepultura toca dos canciones del primer álbum con Derrick Green: ‘Against’, que crea una zona tampón entre lo nuevo y lo antiguo, la primera parte con nuevos temas de ‘Machine Messiah’ y unos clásicos de los noventa, los mejores temas para el público, “Ratamahatta” y “Roots Bloody Roots” del exitoso álbum ‘Roots’. Pues para mí, Sepultura del siglo XXI no me molesta para nada.

Después de Sepultura, debe surgir una fuerte banda para mantener la atención del público. Afortunadamente, los británicos de Paradise Lost no son novatos y pueden evitar que gran parte de la audiencia se cuelgue en la barra. Hoy el grupo toca su último espectáculo de la gira europea actual que los llevó principalmente a través de festivales. En un escenario bañado en luz azul, los británicos tocan admirablemente comenzando con “No Hope In Sight” de ‘The Plague Within’, quizás su álbum más exitoso de la última década. El siguiente momento fuerte después de una serie de canciones del trabajo más reciente de los hombres de Halifax llega con “Forever Failure” proviene del fabuloso “Draconian Times”. El majestuoso espectáculo en la cuasi oscuridad se cierra con dos canciones de los años 90, “As I Die” y “Say Just Words”. Todas las expectativas de los fanáticos se han cumplido, Paradise Lost cierra la gira europea con brío.

Poco después de la medianoche recibimos a la segunda banda sueca de esta velada en el escenario T-Stage, en particular a los psychorockers de Graveyard, originarios de la capital del death metal melódico, Gotemburgo. Mientras The Night Flight Orchestra nos trajo de vuelta a los años ochenta justo después de la hora del almuerzo, Graveyard lo hizo un poco más atrás en el tiempo con su hard rock psicodélico que nos acerca a mediados de los setenta. Desde las primeras palabras del líder Joakim Nilsson está claro que el hombre ha pasado un tiempo en la barra del backstage para matar el tiempo, una posibilidad que siempre existe cuando tienes que tocar después de la medianoche. Al igual que la temperatura, la asistencia ha bajado bastante en comparación con Paradise Lost, lo que no impide que la banda toque un set más que aceptable.

El grupo  final de la primera noche, que fue innegablemente dominada por la excelente marca alemana de metal Nuclear Blast, concluye en el T-Stage con Ross the Boss, más conocido como Ross Boss Friedman, miembro fundador y primera guitarra de Manowar. No se puede culpar al guitarrista de tener una sobredosis de carisma, pero no le falta nada de talento para tocar su guitarra Grosmann. A pesar de la hora avanzada, son más de las dos de la madrugada, y las temperaturas cercanas a los diez grados, Ross the Boss cuenta con unos centenares de fanáticos, algunos de los cuales gritan incesablemente su nombre. La banda con el dinámico cantante Marc Lopes de Let Us Prey y el excelente bajista Mike Lepond de Symphony X traen una serie de temas de Manowar de la época en que Friedman todavía era miembro del conjunto de Nueva York y unas cuantas canciones del nuevo álbum ‘By Blood Sworn’, último registro de Ross the Boss.

Después de una corta noche de descanso y un desayuno fortificante, volvimos al festival que, en su segundo día, traía muchas bandas interesantes en el cartel. Dado el hecho de que los dos escenarios principales están muy separados y Summer Breeze se caracteriza por tener un horario muy apretado, tuvimos que tomar varias decisiones al momento cuando dos bandas estaban tocando casi al mismo tiempo.

Empezamos el día con post-hardcore alemán, Venues, una banda de Stuttgart que queda a apenas unos 120 kilómetros del recinto del festival. Su álbum debut ‘Aspire’, lanzado a finales de julio, es un buen plástico que funciona bien en Alemania y cuando los ves en directo entiendes porqué. Uno de los puntos fuertes de esta formación son la enérgica voz y actuación de la ciertamente no poco atractiva cantante Nyves en combinación con las voces melódicas de su compañero Robin. La banda hace un set de media hora, lo típico en el Camel Stage, incluyendo su primer éxito “We Are On”, aunque lamentablemente la audiencia aún no está completamente descongelada o restablecida de la resaca. Afortunadamente, hay un cambio rápido, y desde la dos de la tarde ya podemos ver varios pogos. Los temas “Fading Away” y “Notthing Less” son sin duda lo más notables junto con el hitsingle. Puede decirse que estos jóvenes jugaban de locales, pero sin duda ganaron muchos nuevos fans. ¡Ellos son la sorpresa del día!

Mientras la multitud se reunía delante del escenario principal para asistir al set de Orden Ogan, rondamos el T-Stage ante una dosis de beatdown hardcore con los jóvenes lobos británicos de Malevolence en este segundo día de uno de los mayores festivales de Alemania.  Desde el principio, el grupo atraviesa paredes virtuales con breakdowns típicos del género, aunque la música de Malevolence también se caracteriza por un contenido bastante alto de groove metal al estilo de Pantera mezclado con el hardcore de Hatebreed, cuyo vocalista tocará en el escenario principal un poco más tarde. El conjunto de Sheffield trae principalmente canciones de ‘Self Supremacy’, aunque también hay tiempo para dos cortes del primer álbum. Entre los temas se toman el tiempo para poner al guitarrista rítmico en el punto de mira, ya que hoy es su cumpleaños. Malevolence termina con el tema que da título al segundo disco y transforma el prado en un manicomio. Los británicos sin duda dejaron una muy buena impresión después de su pasaje por Summer Breeze 2018.

Como tercera banda del día optamos por la banda quizás más fuerte de todo el festival, Stillbirth. El quinteto irrumpe en el escenario con el torso desnudo, todos engalanados con unos bermudas verdes con su logo impreso en ellos. La intención es presentar su último álbum, ‘Annihilation of Mankind’, aunque este no verá la luz hasta finales de agosto. La música que traen es del grindcore más puro y no pasa mucho tiempo antes de que el líder esté cantando en el medio de un pogo, junto a un fan en traje de Adán con un pañuelo como única prenda para cubrirse la boca del polvo volante. Hilaridad en todas partes, especialmente con el público femenino. Momentos después, la banda es acompañada en el escenario por un amigo de la banda mientras el nuevo guitarrista Jens Strackes presentado a la audiencia del Camel Stage.

Con Obscura en el T-Stage presenciamos un toque de tecnicidad de primera clase. En esta hora todavía temprana tuvimos que elegir entre el metal folklórico medieval de Schandmaul en el escenario principal o una música un poco más complicada del mismo país. La elección se hizo rápidamente, ya que aunque no tenemos nada en contra del folk metal una de las razones de nuestra elección fue el enlace hispano gracias a Rafael Trujillo-Garduño, guitarrista con raíces mexicanas.  A principios de este verano, ‘Diluvium’ puso un punto final a una muy prometedora, pero extremadamente delicada tetralogía dentro del death metal progresivo. Y de qué manera, porque este álbum es muy probablemente el mejor corte que Obscura ha lanzado sobre la humanidad en sus 16 años de historia. El tecnicismo y la habilidad con la que los miembros de la banda tocan deja a muchos fanáticos boquiabiertos.

Después del set de Obscura, Behemoth nos invitó a probar cuatro de sus cervezas en el backstage en compañía de otros medios que también se registraron y cantidad de artistas, incluyendo al cantante de Pro-Pain o la mayoría de los miembros de Malevolence junto a varios integrantes de Behemoth. Unas cervezas más exitosas que las otras.

El Camel Stage es aparentemente el escenario para jóvenes bandas prometedoras de metal extremo, ya que con Venues y Deathrite descubrimos bandas interesantes. BAEST encaja perfectamente en esta imagen, dado el fuerte death metal de la vieja escuela que tocan estos jóvenes daneses. Inicialmente, el público mantuvo la calma, pero después del primer tema todos los frenos se soltaron con una gigantesca nube de polvo como consecuencia.  Podemos ser bastante breves sobre la música de BAEST; fue muy interesante. No en vano, esta banda está en las filas del sello Century Media Records. Con el álbum debut ‘Danse Macabre’ que se lanzó al día siguiente de este show, BAEST tenía suficiente material para llenar media hora. La cantidad de fanáticos de la banda sin duda habrá crecido entre tiempo, gracias entre otros a la actitud divertida del cantante y la presencia que tienen sobre el escenario.

La banda canadiense de hardcore, Comeback Kid, ha lanzado un nuevo álbum el año pasado y usa la temporada de festivales europeos para presentarlo a este lado del charco, y lo hace con mucha energía. Para mi gran sorpresa, hay más temas de ‘Die Coming’ que del último álbum. Las canciones se suceden a ritmo de AVE mientras el vocalista Andrew Neufeld corre continuamente de un lado a otro del escenario. En un momento dado Konan Hall de Malevolence es llamado al escenario y así recuerdan a los asistentes que hoy es su cumpleaños. Desafortunadamente, debido a horarios intercalados, solo pude ver unos cuantos temas de Comeback Kid, ya que Behemoth empezó su set en el escenario principal poco después del inicio de los de Winnipeg.

Muchos esperaban ansiosamente la actuación de Behemoth. Los polacos casi nunca decepcionan, e incluso hoy disfrutamos de nuevo desde el primer minuto hasta la última nota del cierre  de “O Father O Satan O Sun!”. ‘The Satanist’, obra maestra de esta banda, juega un papel importante durante la presentación de clásicos más antiguos como “Chant For Eschaton 2000”, “Ov Fire and the Void” y “Conquer All” que no fueron olvidados. El black y death metal satánico de Nergal y compañía realmente funciona como una capa roja para un toro, hordas de fans tras otras se atreven a hacer un viaje por encima de las cabezas de la asistencia frenética. La oscuridad incidente, en combinación con un tiro de cañón arrojando confeti en el aire, espontáneamente evocó la sensación de una de las diez plagas de Egipto. Las dos nuevas canciones, “God=Dog” y “Wolves ov Siberia”, fueron acompañadas por una sobrecarga de pirotecnia y, por lo tanto, hacen esperar lo mejor para el nuevo álbum que normalmente debería salir a principios de octubre. ¡Piel de gallina del primer hasta el último minuto!

A las diez de la noche es la hora de una de las bandas más exitosas del power metal alemán, Powerwolf. Aunque Behemoth nos trajo explosiones de fuego, una tras otra, Powerwolf no cede. Los alemanes también usan una plétora de pirotécnicos durante un largo set lleno de éxitos de la banda que ya suma quince años de trayectoria, con solo tres temas de su último lanzamiento en esta gran fiesta del metal en el sur de Alemania.

El ex cantante de ópera clásico rumano Attila Dorn lidera a sus tropas durante una hora y media como un gran maestro y se adueña como ningún otro de la audiencia compuesta por 40.000 almas, sin olvidar el apoyo que recibe regularmente del teclista Falk Maria Schlegel, que viene regularmente al primer plano para agitar al público. La audiencia goza plenamente, cantando los temas en voz alta o divirtiéndose en los muchos pogos presentes delante del escenario. Sin embargo, uno de los puntos culminantes de la actuación es el gigantesco pogo en el que todos los participantes corren hacia detrás de la torre de sonido.

La penúltima hazaña del segundo día es Suicidal Tendencies, que al igual que Powerwolf, vimos hace una semana en el escenario principal de Leyendas del Rock. Ya ha pasado la medianoche y las temperaturas van en descenso, pero la banda californiana de crossover thrash puede contar con varios miles de asistentes; muchos amantes del power metal se fueron a casa o al camping nada más acabar el set de los alemanes. Afortunadamente, el grupo no se preocupó por eso y en especial el centro de atracción, Dave Lombardo, tamborileó el alma fuera de su cuerpo. Los discursos obligatorios de Mike Muir no pudieron reprimir la alegría. Durante temas como “War Inside My Head” los allí presentes levantaron los brazos en el aire con entusiasmo. El apogeo absoluto de estos héroes del estilo puede pertenecer al pasado, sin embargo, una actuación de Suicidal Tendencies aún merece la pena, y me parece que tuvieron aún más ganas que la semana anterior. El set de una hora acabó con un buen centenar de fans en el escenario.

La última banda del segundo día es una gran incógnita para mí. La conozco por su nombre, pero nunca tuve la oportunidad de verla en directo ni de escucharla, hablo de Die Apokalyptischen Reiter (Los Jinetes Apocalípticos, en español). Mientras tanto, es la una de la mañana, y muchos asistentes se han agotado durante el día caminando de un escenario al otro, incluso el sol estuvo muy fuerte. Sin embargo, la banda no deja que esto les moleste y toca un set consistente. Solo hay que lamentar unos problemas técnicos de sonido. El ambiente es acogedor y el público teutón lo celebra hasta que se escuchan las últimas notas, momento en el que muchos se van tambaleando lentamente hacia sus tiendas de campaña.

El tercer día de este entretenido festival da inicio bajo nubes amenazantes, con la bailable banda sueca de power metal Amaranthe. A pesar de las tempranas horas, la cantante Elize Rydintenta consigue una buena atmósfera, algo que inicialmente no tiene mucho éxito, aunque después de algunas canciones el público se calienta e inmediatamente hay un cierto ambiente delante del escenario principal. Aunque las dos de la tarde es aún algo temprano para que se pongan a bailar. A medida que el set progresa, se pone mejor, y cuando el bajista Johan Andreassen anuncia que el quinto disco de la banda se lanzará en octubre, la atmósfera está a tope para los fanáticos de Amaranthe. Recientemente el grupo lanzó un nuevo single para promocionar el nuevo álbum, pero lamentablemente no tocaron nada de este nuevo plástico. Al final, un set tocado en modo piloto automático en el que tuvieron cabida temas de los cuatro álbumes que lanzaron hasta la fecha.

La segunda banda en la lista de MariskalRock proviene de Canadá y no traen heavy u otro metal, sino una porción sólida de rock ‘n’ roll. Una banda que le gusta ser vista en festivales de metal. Desafortunadamente para Danko Jones, la audiencia se ha reducido y el sol ha vuelto a aparecer, aunque solo sea temporalmente. Los fanáticos restantes pueden disfrutar del líder siempre alegre y sus dos discípulos, que poco a poco van cerrando la gira de Wildcat, iniciada el año pasado. Ellos están orgullosos de tocar en un festival de metal y la audiencia lo tiene muy claro. Presentan canciones de puro rock n’ roll una tras otra, con divertidos textos vinculantes. A diferencia de Amaranthe, Danko Jones trae nuevo material  como “We’re Crazy”, una canción que estará en el nuevo disco previsto para el próximo año. Sin muchos trucos, el trío canadiense se transforma en lo que será uno de los actos más emocionantes del tercer día del festival.

Después de Danko Jones, siguen un número de bandas que son famosas en áreas de habla alemana, y que fuera de estas regiones son poco conocidas. Tiempo para un breve descanso después de los muchos festivales en estos últimos meses.

Justo antes de que Doro aborde su set, el infierno se desata en forma de un fuerte chaparrón que hace que la pradera del festival se vacíe casi completamente en un plazo de dos o tres minutos. Hoy la diosa alemana del heavy metal celebra sus 35 años sobre los escenarios, al igual que el lanzamiento de ‘Forever Warriors, Forever United’, su nuevo álbum. El hecho de que la audiencia disminuya no es un problema para Doro; ella comienza su set como si nada pasara. Poco después del inicio, claramente está sucediendo algo, la corriente eléctrica está cayendo debido a las fuertes lluvias, por lo que la rubia se disculpa extensamente frente al público. Una vez resuelto todos los problemas, Doro muestra un set mixto con canciones de Warlock y composiciones de su carrera en solitario. Al final del set se aventura a hacer un cover de sus contemporáneos Judas Priest, concretamente “Breaking The Law”, antes de cerrar su actuación con un “All We Are” que pone el prado patas arriba. Del nuevo álbum solo escuchamos el primer sencillo, “All For Metal” y “Bastardos”, presentando este último en vivo por primera vez.

Poco después de las ocho de la tarde es el momento para el primer cabeza de cartel de la noche, Trivium. La banda ha venido desde Estados Unidos especialmente para este concierto antes de continuar su gira por todo el país norteamericano después del verano. “Run To The Hills” está sonando a través de los altavoces con objeto de calentar a la audiencia en la última actuación europea de la gira “The Sin And The Sentence”. Para animar a los asistentes, Matt Heafy cuenta que el mejor público de este verano fue indudablemente el del festival Heavy MTL en Montreal, Canadá. Es con la canción principal del último álbum cuando da comienzo el mundial de crowdsurfing de dos horas en el que se tocan todas las canciones conocidas de la banda junto con una gran parte de temas nuevos. Dos horas que confirman el potente estado de uno de los futuros cabeza de cartel en los más grande festivales de metal, sin necesitar de fuegos artificiales y otras pirotecnias.

El segundo headliner de la noche, que ya pudimos ver varias veces en directo en el transcurso del 2018, es Arch Enemy, un grupo que actúa en directo a menudo y no se les puede culpar. Después de la introducción, la banda comienza de inmediato con el primer sencillo de ‘Will To Power’, “The World Is Yours”. Y una gran pregunta surge de inmediato: ¿Dónde está Jeff Loomis? Joey Concepion lo reemplaza esta noche; su compatriota se quedó en casa para un evento familiar memorable. Como ayer en Behemoth, Arch Enemy hace uso excesivo de pirotecnia y Alissa White-Gluz salta y corre con entusiasmo por todos los lados del escenario. Mientras, Concepcion hace todo lo posible para que la asistencia se olvide de Loomis, por lo menos esta noche, y realmente lo logra. El público disfruta del show y así lo demuestra el incesante flujo de crowdsurfers rumbo al foso de fotógrafos. Musicalmente los suecos nos muestran un “best of” de su discografía completa junto a una cantidad de canciones de su último trabajo. Ambos guitarristas regularmente pasan a un primer plano para los solos o  se buscan mutuamente. Durante “Nemesis”, el cierre habitual, tanto la banda como el público gozan plenamente, justo antes de que una gran parte de los allí presentes abandonen el recinto del festival después de dos fastuosos shows de Trivium y ArchEnemy.

Cerramos el tercer día con un toque de black metal traído por unos grandes dentro del estilo, Satyricon, quienes lanzaron un noveno álbum memorable hace casi un año, ‘Deep Calleth Upon Deep’. El set comienza con una canción de este último álbum, “Midnight Serpent”, y de fondo vemos un enorme telón con la imagen de la portada de este LP. Enseguida nos damos cuenta de que Satyr ya no usa su conocido trípode de micrófono y, detrás de nosotros, también vemos que un buen número de asistentes desafían la fría noche para ver a los noruegos en la oscuridad típica del género. La música prevalece sobre el espectáculo. Uno de los momentos más destacados del espectáculo es sin duda cuando una gran parte de la audiencia canta “Mother North” en coro con Satyr y muchos fanáticos de Satyricon manifiestan un estado de piel de gallina.

Justo después del set de Satyricon recibo la noticia de que el redactor Ashley Bickx había estado en la enfermería durante varias horas y que ya había recibido dos dosis de suero y debía ser recogido en automóvil. Dado que la salud de los colaboradores siempre prevalece sobre el resto, se decidió inmediatamente ir a la enfermería y regresar a casa a primera hora del día siguiente, después de las recomendaciones del médico principal y el estado de Ashley.

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Esta entrada fue escrita por Hughes Vanhoucke

1 comentario

  • Juandie says:

    Un placer haber leído este extenso resumen hacia uno de los mejores y más históricos festivales de Metal en Alemania haciendo la mayoría de las bandas conciertos muy dignos. Sin duda uno de los grandes triunfadores de dicho dia fue una banda que me encanta como son TRIVIUM!!!

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