Crónicas

Downfall of Gaia + Syberia en Bilbao: El canto de un cisne

«En este sentido, tan poético como el canto de un cisne resultaron sus últimos minutos sobre las tablas, un momento de sublimación para elevarse varios metros por encima del suelo.»

29 abril 2024

Sala Rocket, Bilbao

Texto y fotos: Alfredo Villaescusa

Nunca se podrá agradecer lo suficiente a los promotores que apuestan por propuestas únicas a contracorriente alejadas de los grupos de siempre. Lo sencillo es no jugársela y confiar los cuartos a nombres que garantizan un lleno absoluto, pero no vale cualquiera para ejercer una especie de labor pedagógica y abrir luz en plena oscuridad, al igual que hacían los ilustrados en el siglo XVIII. La vida es de los que arriesgan, ya lo decía Loquillo inspirado por un poema de Juan Mari Montes.

Downfall of Gaia

Sin duda una banda capaz de hacer de su capa un sayo en términos musicales son los alemanes Downfall of Gaia, cuyas raíces proceden del hardcore o el crust punk, pero a lo largo de una trayectoria que se inició en 2008 consiguieron dar con una batidora muy particular que fundía doom, post rock, black metal y otros géneros en apariencia antagónicos. Un puré bien cargado de nutrientes para aficionados al metal en su perspectiva más vanguardista.

Dicen que no está hecha la miel para la boca del asno y tal vez este dicho siempre le venga a uno a la cabeza cuando combos que se dejan la piel sobre las tablas apenas reciben apoyo por parte de la gente en forma de asistencia. Cuando la próxima vez pasen de la península ibérica seguro que surgirán esa suerte de cuñaos musicales que aseguran que hoy en día ya está todo inventado y no merece la pena nada. Esos profetas del caos que a veces incluso logran dar el salto a la política.

Syberia

Aquella noche los cabezas de cartel no podrían estar mejor acompañados que por los catalanes Syberia, que le daban a un post rock muy contundente en la línea de Russian Circles y con algunos pasajes tan evocadores como los de Caspian. Su amplio campo de acción hasta incluía blast beats y arrebatos de metal extremo, aparte de un batería muy competente con ínfulas de rock star. Se despidieron con las siguientes palabras: “Nosotros seguimos a lo nuestro y puta España”. Libertad creativa el cubo.

Esa voluntad inequívoca de no comprometerse con ningún estilo prevalecía del mismo modo con Downfall of Gaia, que enseguida llamaron la atención con un batería arrollador de extraordinario ímpetu que imprimió un ritmo realmente vertiginoso a la velada. Si me hubieran dicho que este tipo se transformaba en licántropo por las noches, tampoco me habría sorprendido.

Downfall of Gaia

Presentaban en teoría su último disco de estudio ‘Silhouettes of Disgust’, por lo que nos pareció que su repertorio basculaba en esa onda, pese a que no resultara nada sencillo seguir esas canciones de impresionantes desarrollos instrumentales.

A las voces se alternaban tanto el bajista como el guitarra con una compenetración asombrosa y lo cierto es que los pasajes más tralleros o extremos los bordaban. No sé si el batería en el fondo era el líder de la banda en la sombra, pero no cabe duda de que el resto de componentes intentaban seguirle a una marcha demencial. Menuda pechada se tienen que pegar en cada show.

Downfall of Gaia

Había una reducida congregación de fieles, pero muchos de los presentes se desvivieron tanto como la propia banda, montando pogos en las partes más punk o conteniendo el aliento en los intervalos atmosféricos. No faltó tampoco algún fan de la velocidad extrema que gritó: “¡Más rápido!”. Pero la verdad es que no se produjeron demasiadas bajadas de intensidad, pues aquello se asemejaba a una suerte de sinfonía únicamente para los muy abiertos de mente.

No importaba en absoluto que a la apisonadora encargada de las baquetas le diera por explayarse, no cansaba escuchar a un músico de talento desbordante que se marcaba arrolladores blast beats de despeinar a más de uno. Lo malo es que quizás este aspecto tan llamativo provocara que todo lo demás se situara en un discreto segundo plano. Y eso que las habilidades del resto de componentes tampoco merecían ser pasadas por alto.

Downfall of Gaia

No olvidemos lo complicado que debe resultar decantarse por un estilo tan sibarita como el post black y derivados. Cualquier pelagatos no vale para tocarlo. Podríamos afirmar sin rubor alguno que la mayoría de los mejores músicos en la actualidad se encuentran situados en este espectro. El post rock es el nuevo progresivo, hace años que lo venimos diciendo. Y encima sin olor a naftalina o a comida recalentada.

Hubo otro intento de pogo al final que acabó engrandecido por el derroche de talento del batera una vez más, la locomotora que permitió que el recital llegara a buen puerto sin apenas mácula. Dudo que ninguno de los asistentes saliera defraudado o con la sensación de haber perdido el tiempo. Al contrario, propuestas de insólitos mestizajes como la que proponen estos germanos son más necesarias que nunca.

En los bestiarios medievales se aseguraba que algunas criaturas en las postrimerías de su vida conseguían entonar de una manera como nunca lo habían hecho antes. En este sentido, tan poético como el canto de un cisne resultaron sus últimos minutos sobre las tablas, un momento de sublimación para elevarse varios metros por encima del suelo. Para tomar apuntes.

Alfredo Villaescusa
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Esta entrada fue escrita por Alfredo Villaescusa

1 comentario

  • Juandie dice:

    Cojonudo resumen a través de estas aplastantes descargas por parte de los metaleros DOWFALL OF GAIA junto a SYBERIA en la Rocket bilbaina a través de estos cañeros temas.

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